Menos mal que estuve aforado

Martes 18 de septiembre de 2018

Entiendo que el aforamiento se vea como un privilegio. No puede haber VIPS ante la Justicia que teóricamente y, en palabras de Juan Carlos, es igual para todos, menos para él.

Pero el aforamiento no nació como un privilegio sino como una protección. Solo estaban protegidos los poderosos y aquello se inventó, cuando la democracia iba consolidándose con la posibilidad de que el pueblo soberano pudiera hacer política tras ser elegido, con una cierta protección. Los poderosos ya se ocupan de lo suyo.

Tengo dos experiencias personales.

En plena ofensiva de Aznar y Mayor Oreja contra el nacionalismo en general, sus brunetes mediáticas y sus Foros y Asociaciones de víctimas disparaban verbalmente todos los días y organizaban todo tipo de premios y saraos y todo lo habido y por haber para sacudirnos de lo lindo. El enemigo no era ETA, que también, sino el PNV, Arzalluz e Ibarretxe.

Y, a mí me preguntaron sobre aquella ofensiva y dije que ciertas plataformas y asociaciones de Víctimas estaban financiadas con los fondos reservados del Ministerio del Interior. Publicitadas las mismas varias Asociaciones me presentaron una demanda civil que cayó en un juez determinado quien me atizó una multa de un millón de pesetas. Recurrí al Supremo, este sobreseyó el caso y me devolvieron el millón de pesetas que lo había pagado el PNV.

Esa fue la primera vez.

La segunda fue en un debate en el Senado sobre el Valle de los Caídos. Aquello fue duro y dialécticamente puse el ejemplo del coronel Bogey que tras construir el Puente sobre el río Kwai, él mismo lo destruyó y concluía que quizás había que hacer algo parecido con el Valle de los Caídos.

Fue en 2013. Una Asociación protectora del Valle se querelló contra mí. Llegó al Supremo y éste archivó la causa considerando que eran manifestaciones opinables pero protegidas por la libertad de expresión. ”Las expresiones vertidas por el senador no contienen de por si un contenido vejatorio ni discriminatorio, sino una crítica acerba por entender que tal monumento histórico artístico del Valle de los Caídos rinde homenaje a Franco, sobre cuyos “méritos” discrepan querellante y querellado”, decía el auto del Supremo del que fue ponente un hombre conocido como el magistrado Joaquín Giménez. A partir de esos argumentos el Supremo archivó la querella que me habían puesto por incitación a la violencia.

La pregunta que me hago es si esas dos querellas hubieran acabado en un juez de primera instancia qué me hubiera pasado. Lo que he contado de las dos querellas acabaron en el Supremo y fueron sobreseídas.

Tengo claro que eran opiniones políticas y ésto no tiene nada que ver ni con hechos de corrupción, ni con masters, ni con conducir ebrio, ni con pegar a nadie, que son conductas personales, por lo que yo establecería muy claramente en qué casos puede existir dicho aforamiento.

Y también tengo claro que el PP no lo va a permitir y mucho menos desaforar al Rey y a los miembros de la Casa Real, aunque el gesto haya que hacerlo pues eso si es una justicia a la carta.

Peñazo de entrevista

Lunes 17 de septiembre de 2018

Hemos tenido un fin de semana de declaraciones donde las mismas han pivotado casi todas en el Master de Casado y el doctorado de Sánchez. Pero también en declaraciones de Otegi, cansado de las críticas de ELA, y metiendo sus puyas al ”fracaso de la reforma del 78”. Pues sí, pero hubiéramos estado peor con su lucha armada que nos iba a conseguir una Euzkadi socialista, reunificada y euskaldun. Tampoco ha reparado en gastos para meterse con el PNV a cuenta del caso De Miguel poniendo en solfa la gestión de estos años, cuando sabe bien que en la instrucción de este caso, el PNV no ha aparecido en ningún momento, a pesar de la reiteración de ETB en hablar de los ”cargos del PNV”, que sí lo eran, pero su supuesto latrocinio lo fue a título particular y están pero que muy bien expulsados todos ellos del PNV desde el minuto cero.

Y también anda por ahí Lander Martínez con su obsesión antipeneuvítica y diciéndole a Bildu que son la muleta del partido jelkide por ver si les ponen nerviosos. A falta de algo, ese es su mensaje. La nada, salvo que los demás digamos que su modelo nos lleva, como le llevó a Maduro, a la quiebra de todo un país. Su modelo fue dictado por los cubanos Pablo Iglesias y Monedero y ahora los venezolanos abandonan el país por millones. No me gustaría que esta gente tocara poder porque luego la sociedad es incapaz de mandarlos a donde nunca debieron salir por su totalitarismo.

Pero el domingo y con gran traca nos anunciaron la llegada de Pedro Sánchez a la Sexta ya que a La Moncloa se desplazaba nada menos que Doña Ana Pastor a hacerle una entrevista. Y la hizo. No pude terminar de verla. Un auténtico peñazo porque entre que la periodista no deja hablar, haciéndolo con gran prepotencia, y además usa el tono de un policía en un interrogatorio y que Sánchez eludía respuestas diciendo que él era el presidente del gobierno y tenía opinión pero no podía decirla, aquello fue plúmbeo. Infumable.

Sobre esto es curioso que utilice este argumentario. Lo entendería en el rey, que está teóricamente por encima de los partidos pero no en un señor que es secretario general del PSOE y que debe tener una política, una visión y una opinión sobre la justicia, sobre la defensa, sobre la política territorial. Sánchez para no contestar se pone el Nos mayestático y te dice, ”no puedo, soy el presidente del gobierno” y Ana Pastor le deja marcharse vivo.

Nada habló de los presos, de las soluciones que propone para Catalunya, de la creación de empleo, de si le ha llamado a Felipe González o a Mariano Rajoy, de sus continuas rectificaciones que dan la imagen de un taller sin dueño, de nada consistente siendo todo muy reiterativo y fastidioso.

Cambié de canal. No fui el único.

Y eso para alguien que se estrena, no es bueno.

Otegi y la Realpolitik

Domingo 16 de septiembre de 2018

Dicen que la política es el arte de lo posible. Y de hacer posible lo necesario. La política no es hacer ni lo que uno quiere, ni lo que quieren cuatro. Es armonizar intereses dispares. Para imponer ya está Maduro.

Hasta ahora Otegi y su mundo de la IA no lo veían así. Euzkadi tenía que ser independiente, socialista, unificada y euskaldun y para eso se utilizaba la lucha armada. Muy tarde descubrieron que ni ética, ni estratégicamente el apotegma era válido. Ni la independencia vale ni la sangre de un colibrí, ni una sociedad se puede asentar sobre el valor de la fuerza y la imposición, como de alguna manera lo vivimos los vascos desde la pérdida de la foralidad en el siglo XIX. Nos quitaron todo a sangre y fuego.

Estos días le hemos visto a Otegi con pensionistas. Esas asociaciones y plataformas de pensionistas que se entrevistaron con él le dijeron que no asumirían ninguna política jurídica ni económica que persiga romper o dividir la Caja Única de las pensiones públicas. Y ese es el discurso del PP y del PSOE, así como el de Ciudadanos y Podemos. Es decir, una cosa es lo que tú quieres y otra la realidad que puedes llevar a la práctica sin violencia y con persuasión y eso teniendo toda la razón. Esa es la realidad.

A mi esa realidad no me gusta. Y nosotros la sufrimos cuando negociamos en 1996 con Aznar. En cuanto salió a la palestra la petición de la transferencia del régimen económico de la Seguridad Social que está en el estatuto de Gernika, los secretarios generales de CC.OO y de UGT, Fidalgo y Cándido Méndez    se presentaron en la sede del PP, Génova 13 y le dijeron que si se le ocurría cumplir esa ley orgánica le iban a recibir con una huelga general pues la Caja Única no se rompía y Aznar nos dijo que ese tema no lo podía ni tocar. Y ahí quedó.

De hecho, lo único que cualquier partido ha hecho por las pensiones fue cuando le sacamos a Mariano Rajoy a cuenta del apoyo presupuestario ajustar las mismas al IPC, retrasar el factor de sostenibilidad, apoyar a las viudas y subir algo las pensiones sacando dinero de donde teóricamente no lo había. Y de ahí el berrinche del PP cuando al poco apoyamos la Moción de Censura. Y a eso se le llama hacer política y convendría que Otegi comience a aprender a hacerla porque el todo y la nada siempre te llevan a la nada.

Y también a algunos hipercríticos pensionistas de la IA que cada lunes se ponen debajo del ayuntamiento de Bilbao y son de la IA y son incapaces de reconocer que los únicos, los únicos que hemos logrado algo para ellos, que tienen toda la razón en sus demandas ha sido el PNV porque lo que es la IA solo ha vociferado y si se siguen sus pautas del todo o la nada, es que se quedan en la nada. Su trayectoria les avala.

Y miren ustedes lo que ha pasado en Cádiz.

El gobierno Sánchez con buen criterio rechazando el horror de la guerra y después de decir que no vendería 400 bombas a Arabia Saudita, ante el broncón de los trabajadores de sus astilleros que veían un pedido de cinco corbetas con un contrato de 1.800 millones de euros suspendido, no le ha quedado más remedio que echarse para atrás ya que, como dice Kichi el alcalde de la ciudad “entre el pan y la paz, el pan”. El arte de lo posible.

Kichi es un burgués que quiere matar niños. Pues no. Solo que se ha tenido que plegar a la realidad. Mala realidad.

Y para justificarlo todo sale Borrell y dice que las bombas no son para matar gente. El fin justificando los medios.

Dos ejemplos en una semana.

Estoy con Otegi que hay que romper la Caja Única y que no hay vender las bombas. De acuerdo. Pero, ¿y las consecuencias de esas decisiones?.

A eso se le llama Realpolitik que no es cinismo ni hipocresía y, aunque a algunos no guste, eso es lo que viene haciendo el PNV desde hace 123 años.

Están muy bien las proclamas y los tipos que con megáfono encabezan la manifestación y sacan pecho, pero, ¿qué pasa después?.

Vamos Arnaldo. Aprende un poco.