El PP no cambia de discurso

Es conocido como suelo atizarle políticamente a Antonio Basagoiti. Lo mismo hace él conmigo. Pero esto no impide la corrección personal. Sin ir más lejos el pasado miércoles. Estaba en la T-4 en Barajas esperando en la cola antes de entrar en el avión, cuando llegó Antonio Basagoiti. Conversaba con un industrial eibarrés de Tekniker. Nos saludamos y le dije que me había parecido patética la intervención de Iñaki Oyarzabal sobre la presentación pública de Sortu. «Si eso hubiéramos dicho de Fraga, éste no estaría hoy en el senado ni habría sido presidente de La Xunta de Galicia» le dije. «Si te fijas, yo no he salido a la palestra” me contestó. Y luego hablamos sobre Sortu en política en el caso de que les legalicen. «Decía Arzalluz que si nos dormimos, ganarán ellos y si se duermen ganaremos nosotros, en una Euzkadi sin violencia». Coincidió con el análisis. Sortu o HB tiene solo un adversario y una fijación: el PNV.

Al día siguiente, día en el que sesionaba el Parlamento Vasco, Oyarzabal cambiaba el discurso y era objeto de un minucioso análisis el viernes por parte de Lurdes Pérez, Mariano Ferrer e Imanol Pradales. ¿Le habría dicho algo Basagoiti?. Seguramente, pero no dejaba de hacerme gracia lo minucioso de las interpretaciones sobre todo de Mariano Ferrer, con una cierta pedantería de hombre que se lo sabe todo. Cuando analiza, pontifica y regaña. Pero así se hace opinión en este país.

En el PP de Madrid, no hay quien influya. Desde luego no Basagoiti. Para ellos todo lo que tiene que ver con ETA no lo meten en la carpeta de “material inflamable”, “asunto delicado”, “búsqueda de solución”, sino en la de lograr erosionar al PSOE. En el fondo no defienden a las víctimas sino a la españolidad y como ETA ha atacado duramente a la españolidad, además de asesinar a seres humanos, ellos quieren a una ETA humillada y vencida y si además ven que esto puede ser una baza para Pérez Rubalcaba, presionarán lo indecible a los jueces para que la judicatura no reconozca a Sortu.

Pero tarde o temprano, ésta sigla jugará en el tablero de la política vasca. El paso dado el lunes es demasiado importante para desconocerlo. Ojalá lo hubieran dado en 1977 en Chiberta.