¡Qué ganas de enmierdar la final!

A un día de la final hablar de algo que no sea fútbol es una auténtica pena, pero es que entre unos y otros están haciendo muy difícil que eso no sea así. Baños y obras, banderas, silbidos, políticas, fascismos, políticos, permisos a manifestaciones, no permisos, sí permisos, ladridos,… Que no, que es un partido de fútbol, que debe ser algo deportivo, que nos una, que aunque haya rivalidad que se pueda disfrutar desde la caballerosidad.

Pues no. Parece que es imposible que haya paz con esta cuestión, que es de todo menos deportiva. Hoy ya hay muchísima gente que va a ir a Madrid (del Athletic sí, no sé si del Barcelona también). Mañana supongo nos desplazaremos el siguiente grueso de la «expedición», que ya se sabe, antes de ir que va a ser «muy, muy grueso». Y es una pena enorme que vayamos con miedo, y yo desde luego un poco sí que tengo. No me hace ninguna gracia este caldo de cultivo que se ha creado.

Empezó el señor Florentino con su brillante idea de, no sé cómo llamarlo, … ¿»alicatar» los baños del Bernabeu?. Vale, genial. Así se te atraganten todas las obras futuras y venideras que se hagan en tu estadio. Gracias a él, soy una más, entre otras muchísimas personas a las que les gustaría asistir al partido y no lo va a poder hacer. Mil gracias, de verdad. (Por cierto, mis condolencias al señor presidente, y no es de broma, que una cosa no quita la otra) .

Estuve en Valencia y no pité el himno (debo de reconocer que es que ni si quiera lo oí, porque había tal follón que no había manera de oír nada). No tengo intención de pitarlo, pero sé que a mucha gente que pensaba como yo le han entrado unas ganas enormes de hacerlo, e incluso alguno, me consta que no pitó en Valencia, sé que se ha comprado un silbato para hacer el mayor ruido posible. Y, de verdad, no tiene nada contra el himno. Es una respuesta a la estupidez que se ha apoderado de algunos, que escuchándoles, los considero peligrosos e incendiarios. Que no, que no señora ministra, que no voy a Madrid a pitar el himno. Que voy a un partido de fútbol, a animar a mi equipo, que da igual que yo sea nacionalista, fascista, comunista o abertzale, verde o roja,… Que sólo quiero aplaudir a los míos y volverme a Bilbao con la Copa y SIN PROBLEMAS.

¿Que permiten una manifestación como la que han permitido a pesar de los informes de la policía contrarios a ella por pensar que puede haber disturbios… ? Esto sí que me da que pensar… y me da más miedo todavía… Repito: No quiero problemas, quiero una fiesta, quiero juntarme a los aficionados del Athletic, de Bilbao, de Madrid, de Chinchilla, de Lepe, de México, de Italia, … de juntarme a españoles, a vascos, a catalanes, a valencianos, a murcianos, a americanos, a… juntarme a los que sea y gritar ¡AUPA ATHLETIC!

Así que desde aquí pido cordura a todos para que sea una fiesta, una fiesta en la calle como lo fue en Valencia, como lo ha sido en Manchester, en Gelsenkirchen, en Lisboa,… Una fiesta de la que todo el mundo pueda disfrutar, sea cual sea la ideología, la bandera, o el equipo. Una fiesta de todos los aficionados al fútbol… y a la fiesta.

POR FAVOR, QUE ASÍ SEA. Y por supuesto, otra vez, y más alto que antes:

¡A por ellos!

 

¡ATHLEEEEEEETIC,    EUP!