Ser uno de los suyos

Naiara Galarraga estuvo en el Aquarius como periodista. Fue nuestros ojos allí, nos lo contó y logró que tuviéramos conciencia de lo importante que era salvar a aquellas personas. Recientemente tuiteaba: “Es un honor que lectores y compañeros de oficio a los que admiro hace tantos años nos feliciten. Pudimos contar la historia del Aquarius porque estábamos allí. Nada como estar para ver, oír, preguntar e intentar contar bien. Sí al periodismo internacional sobre el terreno”. Lo que es un honor es que haya periodistas como ella que dignifican la profesión.

El laberinto no es solo de ETA

Es lo que sugiere Mikel Segovia en El Independiente: la dificultad para esclarecer los crímenes de ETA no es solo por el laberinto de la propia banda. El periodista Pablo Romero ha conseguido reabrir el asesinato de su padre solo unas horas antes de que prescribiera para que la justicia siga investigando. O mejor, empiece a hacerlo: Romero denuncia la dejadez cuando no las dudosas intenciones de los organismos del Estado que no han resuelto con la diligencia suficiente los atentados de ETA. Una verdad dura y con la que, por cierto, conviven muy cómodamente los miembros de ETA.

¿Grandes? ¿Otra vez?

Es evidente que hay diferencias entre EE.UU. y Europa, especialmente en el modo en que vemos y valoramos la política estadounidense. Aquí Trump nos parece un demonio infantil, pero allí sus argumentos sencillos (poner primero a los estadounidenses) y cierta tracción económica le permiten sobrevivir en las encuestas y plantearse hasta la reelección. Sin embargo, en El Blog Salmón adelantan un posible cataclismo: hay algunos indicadores socioeconómicos preocupantes que si terminan con un empeoramiento de la situación perjudicarían la imagen de Trump.

La “nueva” política

No soy muy optimista respecto a la nueva política: creo que solo es cuestión de tiempo que empecemos a ver en estos nuevos partidos las típicas corruptelas de los tradicionales españoles. De hecho, ya hay algún “destello” como esas facturas derivadas de Podemos que ha detectado el tribunal de cuentas por no hablar de las dudas que ha generado el papel del tesorero en la compra del chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero, o de que el tesorero (vaya papelón el de estos tipos) de Ciudadanos haya recibido pagos en su empresa textil, según InfoLibre, a modo de empresa interpuesta.

Por fin llega la luz a Euskadi

Ahora que, por fin, ha llegado la luz a Euskadi, es un buen momento para que saquemos de las mochilas nuestras cámaras e intentemos capturar todos esos momentos volátiles que pasan ante nosotros. Nuestras ciudades, además, viven constantes mejoras que hacen que algunos espacios se transformen, por lo que es importante guardarlos. En resumen: les animo a practicar la “street photography” que tan de moda está actualmente. Y para inspirarse les invito a dedicar unos minutos a la pieza en Photolari sobre los premios que la revista Lens Culture otorga a estos especialistas.

No escuches a idiotas

Es casi inevitable escucharles porque los idiotas abundan. Lo malo de Internet es que, además, han encontrado un sitio en el que molestar más y un público que siempre empieza con otros idiotas necesitados de atención hasta que, por desgracia, a veces se hace masivo. Como el de Lolito Fernández, el youtuber que cambia España por Andorra para pagar menos impuestos y se justifica asegurando que él no ha recibido nada, desconociendo lo que es el estado de bienestar y mintiendo flagrantemente sobre los impuestos que tiene que pagar porque factura más de 60.000 euros al año. Ahí es nada.

El motivo de Feijóo

No podía cerrar la semana sin trasladarles una de las noticias que más me ha llamado la atención estos días: el motivo por el que Alberto Núñez Feijóo he decidido no presentarse a las primarias del PP. Básicamente, porque temía la guerra sucia que podía abrirse y que él, como favorito en las quinielas, iba a sufrir con mayor crudeza. Luego lo ha adornado con la importancia que da a Galiza, pero todos sospechábamos lo que ponen negro sobre blanco en El Independiente. Primero, ¿qué tiene que esconder Feijoó? ¿A qué teme? Segundo: ¡qué nivel el de la política española!

“El Pedro Sánchez del PP”

Otro titular que ha llamado poderosamente mi atención durante esta semana ha sido este de El Español: “Pablo Casado se lanza a la carretera para ser el Pedro Sánchez del PP: por qué puede conseguirlo”. No me gusta la política-ficción que se encuentra con demasiada facilidad en los digitales, y no sé si lo conseguirá o no Casado, pero sí me sorprendió que Pedro Sánchez sea considerado ya un modelo, una forma de plantearse la política, la personificación de la victoria final contra los de dentro y los de fuera. Vaya, lo que hizo Rajoy pero en versión con fotogenia y telegenia.

Rajoy dividiendo Santa Pola

El tipo de periodismo-gilipollismo que hace OK Diario siempre toca sus cimas cuando Inda intenta meterse con uno del PP. Una vez fuera de Moncloa, Rajoy había logrado un consenso hacia su persona que los de este digital quieren romper sugiriendo que su llegada a Santa Pola ha sido polémica. Lo que ha sido es modélica: al final ha sido uno del PP el que ha dado una lección sobre lo que tiene que ser la política, una dedicación temporal que al final te devuelva al sitio del que saliste más sabio y con más amigos. El regreso de Rajoy a su plaza de registrador sí que es “nueva política”.

Twitter se agota

Dulceida también ha dejado Twitter, harta de las críticas que ha recibido, las últimas, por su falta de coherencia, al parecer, tras haber posado con sus amigas, todas estupendas pero de la misma talla, después de haber hecho una campaña con otras chicas, también estupendas pero de diferentes tallas. La salida de Dulceida refuerza una tendencia: Twitter se acaba porque los tuiteros son insoportables y porque ya no son un público interesante salvo para Podemos. Muchos indignados por deporte, demasiados incapaces de ver más allá, casi nadie con un espíritu crítico suficiente.

Un facha es un facha

Me sobran, nos sobran todos los que justifican a Matteo Salvini, el ministro de interior de la extrema derecha italiana que llama “cantidad de carne humana” a las más de doscientas personas que han sido rescatadas por el Lifeline. Según El Español, Salvini asegura por medio de las redes sociales digitales, esa caja de resonancia de lo peor que somos, que no tocarán suelo italiano y llama “desgraciados” a los tripulantes del barco holandés, miembros de una ONG de salvamento, a los que recomendaba haber dejado en los botes a los inmigrantes.

Cuando la justicia no cumple

La justicia española no ha cumplido con su cometido de hacer que la sociedad a la que sirve se sienta protegida. Al contrario: la libertad condicional a los miembros de “La Manada” con una fianza de 6.000 euros ha generado inquietud y cabreo, después de una sentencia que ya nos había indignado a todos. Pero, perdónenme: la ciudadanía no es la más importante en esta historia porque lo es la víctima que ha sido violada, señalada por el abogado de los acusados y foros de Internet, y su sufrimiento no ha sido reparado por la justicia. Y si otros jueces están en desacuerdo, que alcen la voz.

En este caso, tampoco

Parece que vamos a poder comprar de nuevo Fariña, el libro de Nacho Carretero en el que aparecían nombres y apellidos de políticos gallegos relacionados con el narcotráfico, como el exalcalde de O Grove, José Alfredo Bea Gondar, que había solicitado el secuestro de la obra. Y lo consiguió. En Libros del KO tendrán que responder ahora a la demanda de libros y espero que ésta les desborde. Pero me temo que no va a ser así: ya no está tan de moda, la historia ha perdido parte del “punch” que tenía durante la emisión de la serie, y todo “gracias a” la justicia que ha dirimido tarde.

Una foto estupenda

Pepo Jiménez ha llevado a su Twitter la foto de Doug Mills durante el encuentro de los reyes de España y el autoerigido emperador de EE.UU., Donald Trump. En la instantánea se ve a Melania, su esposa, sentada en un sofá y rodeada de parte de los periodistas que seguían la cumbre y querían la imagen de Trump con Felipe VI y Letizia Ortiz, y pasaban de la de la primera dama… Igual que ella les ignoraba. Un retrato estupendo de nuestra profesión en estos tiempos de sobreinformación, y de la suya, la de acompañante sin relevancia, ni siquiera para algunas fotos.

Y una mala noticia

Fotogramas es una revista que conocíamos todos los que hemos tenido cierta inquietud por el cine en algún momento de nuestra vida. Personalmente, siempre me gustó más Imágenes, con un tono más canalla, y es verdad que hace años que no compro ninguna de las dos como hace años (tanto como soy padre) que no voy al cine regularmente. Ayer supimos que la editorial, Hearst Magazines, ha decidido cerrar la redacción de Barcelona, donde nació y siempre estuvo, y hacer la revista con personal de la empresa en Madrid, no necesariamente especializado, según parece.

Niñatos con dinero

Se llama Lolito Fernández, es youtuber, su canal está especializado en videojuegos (básicamente, se ven sus partidas), vive de ello y ha decidido mudarse a Andorra para pagar menos impuestos. El motivo ya es suficientemente reprobable, pero las explicaciones que ha dado son absolutamente criticables: con una lógica de niñato (“si no he acabado ni el instituto, ¿por qué tengo que pagar tantos impuestos?”) ha lanzado ese mensaje a sus más de tres millones de seguidores solo en YouTube antes de borrarlo. Ya no sé si no lo estamos explicando bien… O es que no quieren leerlo.

Y con la piel demasiado fina

Ya escribí en esta columna que me pareció bien que Macron recordara a un chaval que no era “Manu” (como él le llamó) y que la institución del presidente de Francia merece un respeto. Hoy recupero el tema sorprendido por la pieza en El Español sobre la periodista Camille Crosnier que “se dio cuenta inmediatamente de que ese fragmento iba a perseguir de por vida al adolescente, así que decidió buscarle para saber cómo se encontraba”. Dice Crosnier que por culpa de Macron el joven está sufriendo bullying. Digo yo que si les victimizamos un poco menos igual nos va mejor a todos.

Jefes de Estado para la foto

A diferencia de Lolito Fernández, seguiré pagando mis impuestos donde vivo. A diferencia del chaval que llama “Manu” al presidente francés, sigo valorando las instituciones. Precisamente porque lo hago creo que estoy en disposición de preguntarme si no es demasiado caro mantener y mandar a Felipe VI y Letizia Ortiz a sacarse una foto con Donald Trump y su mujer, Melania. Porque solo han ido a eso, a por la instantánea: no hemos oído ninguna crítica a la política inhumana contra la inmigración de personas latinoamericanas, para más pecado del jefe de Estado español.

La verdad

Seguimos con la exuberancia de la ignorancia, que está de moda, y ya saben que hay que andar con mucho cuidado porque el ignorante sufre si le señalan. De hecho, el problema para la actual izquierda es que ha dado alas a bocazas enormes capaces de justificar a Trump asegurando que Obama era igual de malo. Quien no sabe distinguir a un fascista de verdad tiene un problema. Pero el problema lo hacemos nuestro cuando perdemos el tiempo intentando explicarles la realidad y acabamos discutiendo. Efectivamente, ya es hora de pasar de los más tontos.

España es así

Y Euskadi, como no andemos con cuidado, también acabará “así”. Ya lo han visto: la tendencia actual es la de proteger al gilipollas, no sea que se sienta atacado porque alguien le diga que está equivocado. Y los medios tradicionales ayudamos a fortalecer esa percepción de que todo es malo salvo la ignorancia, a la que hay que proteger como a un cachorro de panda. En ese zoo brillan los de Telecinco: “En Inglaterra los análisis postpartido del Mundial los hacen Lineker, Drogba, Phil Neville, Rio Ferdinand, Fábregas, Lampard, Shearer, Alex Scott… En España: Kiko Matamoros, Joaquín Prat, Lecquio…”, tuiteaba Mr. Hooligan.

Sí hay diferencias

La política exterior de Trump es un drama y la interior, una tragedia. Y a los sigan diciendo que Clinton no era mejor podremos considerarles defensores de este multimillonario con actitud de adolescente gilipollas. Nada es defendible en él, ni siquiera aunque algunas imágenes de menores entre verjas usadas esta semana correspondan a la administración Obama, porque los casos no son parecidos: hace dos años publicaron un reportaje sobre un centro de menores inmigrantes no acompañados, pero nadie arrancó a los hijos de sus padres como sucede hoy para vergüenza mundial.

Fascistas de aquí

Empiezo a estar harto de los “cagapoquito”, como los llama Antonio Agredano: hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre, precisamente, para que no aparezca un Trump o un Salvini vasco que gane el relato apoyado en indignados de postal y quienes no saben diferenciar el fascismo de verdad del simulado. Y en Euskadi hay fascistas: los que nos quieren escribir la historia y hacer pasar a terroristas como luchadores, tipos que sensibilizan con causas justas, y demás falsedades. El que participa en el asesinato a quien piensa diferente ya deja claro lo que es.

Rivera simplifica la ecuación

En España no se quedan cortos en lobos con piel de cordero. Lo que nunca podremos reprochar a Rivera, sin embargo, es la salvajada que han cometido algunos vascos matando o justificando al que mataba. Aún así, creo que Jaume Asens está acertado en Twitter: “Rivera no quiere ver nacionalismos que no sean españoles en el Congreso. Igual luego solo quiere ver gente de derechas… Y así hasta quedarse ellos solos allí. Eso ya nos suena”. Eso parece: que el de Ciudadanos quiere cambiar la ley electoral para invisibilizar otras sensibilidades primero y aplastarlas después.

La “brillante” oposición

Los integrantes de los partidos de “la nueva política” española creen que la democracia empezó con su compromiso. Así, a veces se la inventan sobre la marcha y acaban haciendo saltar las costuras del traje político que, se pongan como se pongan, es y tiene que ser elegante: la portavoz de Podemos en Madrid, Lorena Ruiz-Huerta, tuiteó desde el avión que le llevaba a Colombia como observadora del proceso electoral. En el tuit se mostraba claramente favorable a Gustavo Petro, así que, tan pronto como llegó, tuvo que coger un vuelo de vuelta a la clase de primero de democracia.

En Twitter cabe todo el odio

Yo lo he vivido, igual que cualquiera que lleve un par de años en esta red social y sea un poco constante. Pero lo que tienen que sufrir las personas conocidas (las que salen en la tele) en esta red social no es ni justo ni justificable. El último que lo denuncia es Quique Peinado: un odio inexplicable, un insulto gratuito, una cuenta anónima, y una inacción por parte del soporte, Twitter, imperdonable. No me extrañaría que este presentador anuncie dentro de poco que, como cada vez más “celebrities”, abandona esta red social. La culpa será de quien permite que quepa tanto odio.