Un nuevo tiempo para las “autonomías”

Si la Europa de los Estados quiere ganar al Reino Unido la guerra del Brexit tendrá que cambiar su discurso hacia las regiones con ciertos niveles de autonomía y alentar que Gales y, sobre todo, Escocia (con sus grandes reservas energéticas) desarrollen sus autogobiernos para mantener relaciones de privilegio con Europa después de que Inglaterra salga de la peor manera. Las instituciones europeas no podrán mantener después su discurso de negación al resto de “autonomías”.

Ciudadanos gana la mano a Podemos

Siempre lo he dicho: Podemos cometió un error al despreciar la figura del “afiliado” porque este era más propio de “la vieja política”. Un e-mail y un nombre eran suficientes para participar en la toma de decisiones on-line. Ahora, la participación ha caído y Pablo Echenique sí ha impulsado una figura similar a la del afiliado, pero van tarde y Ciudadanos les ha ganado esta mano: 26.000 militantes que pagan cuota, reciben un carné y forman parte de una estructura con sus normas no son poca cosa.

¿Por qué?

Sí, ya sé que en el Congreso de los Diputados hay muchos más trabajadores que los propios representantes de la ciudadanía y que estos se pueden beneficiar también de los precios reducidos (vía subvención) de la cafetería, pero es poco decoroso, cuando menos, que sus señorías, con todo lo que ganan, estén pagando los cafés y las cervezas casi a mitad de precio que quienes les elegimos. No sé por qué se empeñan en mantener estas condiciones que, por supuesto, generan cierta indignación.

Vuelven los problemas de verdad

Parece que el PP se queda sin cortina de humo: “La preocupación por la independencia de Catalunya ha caído casi veinte puntos desde el referéndum. (…) El paro repite como principal problema, seguido de la corrupción y el fraude, que vuelve a repuntar”. Y lo peor para el PP es que, además, no ha podido capitalizar el fin del problema catalán. Ciudadanos le ha comido esa tostada y ahora los de Rajoy y Alonso se quedan con el plato amargo de sus propios problemas.

Una camiseta: 2.700 litros de agua

A ver si así, a lo bruto, nos vamos enterando de que esta vorágine consumista en la que nos hemos metido, con ropa de mierda que aguanta una temporada y, el año que viene, ya nos compraremos otras prendas porque, total, por lo que valen, tiene un coste gigantesco: “La industria de la moda es la segunda emisora de CO2, produce alrededor del 20% del agua contaminada del planeta y genera más de 21.000 millones de residuos en un sólo año” (Magnet) y lo sufren los países más pobres.

El partido sí importa

Carles Puigdemont ha cometido un grave error político: no salvaguardar las opciones del PDeCat. Todos los demás sí han cumplido, empezando por Junqueras y siguiendo por la CUP, que ha completado su programa. Pero el President hasta parece que se atreve a confeccionar su lista electoral. Así que la visita de Marta Pascal y Artur Mas a Bruselas, para mí, es un intento de rescate a Puigdemont… Y al propio partido, que será el que peor salga parado el 21-D, para alegría de ERC y CUP, precisamente.

Los fondos y las formas

Los fondos de Ignacio González en Colombia, como ya sabrán, ascendían a 5,4 millones de euros. Un “botín”, como calificaron varios medios, amasado supuestamente con mordidas a la concesión de obra pública. ¡Y Esperanza Aguirre sale oliendo a Loewe también de esta explosión de guano! Pero las formas no son menos escandalosas: abandonar la cárcel en un Jaguar después de haber depositado una fianza de 400.000 € está al alcance de unos pocos. De los pocos que tienen la cara tan dura.

El Brexit avanza

Vamos a tener que hacer un esfuerzo para encontrar noticias más allá de la actualidad catalana y la corrupción en el PP porque nos hemos vuelto cómodos: siempre habrá un puñado de tuits destacados o especialmente equivocados. Pero hay vida más allá y, por ejemplo, el Brexit avanza: el 29 de marzo de 2019 el Reino Unido ya no será Europa. Pero más que el cuándo, ya lo saben, importa el cómo: parece que una salida dura es la opción más probable.

El negocio en Amazon

Amazon resulta atractivo porque es cómodo, más barato y puedes encontrar lo que no encuentras en las tiendas normales. ¿Estamos seguros de esas tres condiciones? La primera es difícil de discutir, vale, pero si realmente fuera más barato y con productos más exclusivos, ¿cómo explicamos la noticia en Xataka sobre Ryan Grant, de 28 años, que ha ganado ocho millones de dólares en cuatro años comprando artículos en Walmart y revendiéndolos en Amazon?

Se acaba el “toque”

Andrea Pirlo era un futbolista con todas las cualidades que no debía tener el medio centro. Ni siquiera era esa su posición: en Italia o se lucha en la media o se mete goles en la delantera, pero la creatividad en la media punta sobra. Y Pirlo optó por retrasarse mientras Del Piero, por ejemplo, adelantaba unos metros. Y con su retirada en New York esta semana se acaba ese paréntesis de excepcionales jugadores en el medio centro que acariciaban la pelota antes de soltarla. Grazie, Andrea.

Que alguien se lo explique

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Alberto Garzón es de esos que creen que todo vale para el convento: “El referéndum del Brexit no es el problema, sino el síntoma. El síntoma de una UE para los mercaderes y construida contra los pueblos”, tuiteaba. Acaso sin saber que han votado “sí” a la Unión lo han dado los jóvenes, los más formados, los escoceses y los irlandeses, y que el “no” se ha promovido con argumentos xenófobos y clasistas. ¿No sabe inglés? ¿No es capaz de entender un mapa de colores? Y si sabe la verdad, ¿por qué escribe eso?

Una explicación

No seré yo quien defienda los hachazos de Rajoy ni su política de espaldas a la ciudadanía y rodilla ante las élites, pero creo que esta usuaria de Twitter ayer estuvo bastante acertada: “El problema de Pisarello y Podemos en general es que para ellos la extrema derecha son Merkel, Cameron o Rajoy, no Le Pen o Farage”. De hecho, solo hay que ver cómo votan en el Parlamento Europeo, y echar un oído a los discursos de la derecha radical para darse cuenta de que nos suenan.

Así es

Otro tuit muy interesante derivado del Brexit ayer fue el de Roger Senserrich: “Y no, esto no es un caso de ‘han votado mal’. Es un caso de ‘líderes irresponsables mintiendo a sus votantes prometiendo lo imposible’”. Así de fácil y trágico. Este pecado de irrealidad y de las promesas imposibles, además, lo han cometido unos y otros. Y es un mal que se extiende irremediablemente, por lo que vemos, además, muy cerca. ¿Qué más da prometer y no cumplir después si has conseguido el voto?

Lo que no consiga Europa…

Soy un europeísta convencido. Y el “Brexit” me refuerza: no solo porque Europa es capaz de establecer mecanismos para desmembrarse. También puede ser la palanca que impulse a Escocia a independizarse, a Irlanda a unirse y a Gibraltar replantearse su amor al imperio británico… Solo por seguir en la Unión Europea. El resultado a medio plazo puede ser muy interesante, con Inglaterra con los pies fuera de Europa pero abrazada, y el resto de naciones tomando sus decisiones.

No nos olvidemos de España

La bomba del Brexit le ha venido muy bien a Jorge Fernández Díaz, ya que la atención se ha desviado hacia las islas y dejamos de mirar todo el tiempo a su despacho. Aunque tapadas, es cierto, las noticias no han dejado de surgir de la mano de Daniel de Alfonso. El director de la oficina catalana antifraude ha puesto a tope el aspersor de mierda, ha acusado a todos los partidos de reunirse con él con similares intenciones, y ha amenazado con guardar información de todos ellos.

Fernández Díaz contará los votos

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El guionista de Buenafuente, Javier Durán, se dio cuenta rápidamente en Twitter: el señor ese que se presenta como víctima porque han usado en campaña una grabación suya pidiendo que se busque información de partidos nacionalistas para atacarles (hay que tener el rostro de hormigón armado), va a ser el máximo responsable del recuento electoral del domingo. El ministro de Interior que usa los instrumentos del estado para intentar condicionar el voto, cuenta nuestros votos.

Llegados a este punto…

El periodista Isaías Lafuente daba carpetazo al asunto de Fernández Díaz con acierto: “Pues sólo hay dos opciones. O dimiten los dos porque todo es verdad o uno destituye al otro por mentiroso”. Realmente, es así de simple, y como decía Aitor Esteban en una entrevista ayer, en cualquier democracia real, la dimisión o el cese no se hubieran discutido. Lo que ha sucedido y, peor, lo que está sucediendo (nada) muestrab un sistema democrático español nada recomendable.

El PP se equivocó

El PP se equivocó mandando una carta amenazante e El Mundo Today para que retiraran la una falsa web electoral que, a modo de chiste, habían publicado los de la página satírica. Unidos Podemos y el PSOE también son víctimas de su acidez, pero solo el PP ha reaccionado tan mal. El Mundo Today accedió a retirarla… E inmediatamente publicaron: “Esa web de la que usted me habla”. Un acierto pleno ante un error mayúsculo de un partido que demuestra que los medios solo le gustan atados y bien atados.

¿Por qué no votamos el Brexit?

Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera, los cuatro que plasman en sus programas que sobre lo que sea una parte de España decidirá toda España, podrían explicarnos por qué, si su razonamiento es tan universalmente cierto, no estamos votando sobre la posible salida del Reino Unido de Europa. El “cuñado de Twitter” es un personaje tan conocido como divertido en esta red social, y ayer se preguntaba eso: ¿por qué no podía votar él? Cualquier español medianamente crítico se podría hacer la misma pregunta y llegar a alguna conclusión.

Encumbrando a gilipollas

Son jóvenes, sin estudios, endiosados por los medios, admirados por millones, deseados por las mujeres y los hombres más atractivos, y jodidamente ricos. Lo tienen todo para volverse gilipollas. Lo raro es que no veamos muestras de su idiocia más a menudo. Imágenes como Cristiano Ronaldo tirando un micrófono de un periodista a un lago. Es cierto que el portugués está jugando mal, no es menos cierto que se “borra” en las grandes citas. Pero nada, tampoco la fama, el dinero y la falta de estudios, justifica el desprecio a un trabajador.