Aznar para aglutinar a la derecha

El titular en Vozpópuli lo dice todo: “Barones del PP quieren a Aznar en sus campañas para frenar a Vox”. Dicho de otro modo: dentro del PP unos cuantos con capacidad para hacerlo están presionando a Pablo Casado para que cuente con Aznar, a quien consideran capaz de taponar la fuga de votos hacia la extrema derecha. Pero, claro, eso supondría que quien es capaz de votar a los de Santiago Abascal también es capaz de votar a Pablo Casado siempre que Aznar esté a su lado, y eso no dice nada bueno… de ninguno de los mencionados. Y el PSOE, encantado de ser esta vez “el centro”.

¿Habrá partido en Miami?

Luis Rubiales, el presidente de la Federación española de Fútbol que se cargó a Lopetegui dos días antes de que arrancase el Mundial, ha anunciado ahora que no da luz verde a que Barcelona y Girona jueguen el partido promocional de la Liga en Miami que la LFP ya había vendido. ¿Puede Rubiales vetarlo? Parece que sí, y que Tebas es rehén ahora de un presidente que hace de cada decisión mediática un pulso contra el que quiera echárselo. Entre Rubiales y Tebas permítanme que no me quede con ninguno y lamente en qué manos está el fútbol vasco.

Los medios vuelven a sus orígenes

El tuit del Ángel Jiménez sobre el futuro de (algunos) medios me ha resultado bastante interesante: “Benioff, el fundador de Salesforce, compra Time. Bezos, el Post. A este paso el futuro de los medios va a ser volver al mecenazgo de grandes fortunas, que es como nacieron. Es poético pero también algo preocupante”. Yo hago una primera lectura distinta: las empresas informativas somos atractivas para quienes manejan la tela hoy, y eso siempre es importante. Después, veremos a qué intereses responde cada una en función de la propiedad, pero esa es justa nuestra idiosincrasia.

Facebook, en el punto de mira de Europa

Vera Jourová, la comisaria europea de Justicia, Consumidores e Igualdad de Género, se ha mostrado muy contundente contra Facebook: “Queremos que Facebook sea absolutamente claro con sus usuarios sobre cómo opera y hace dinero. Facebook tiene casi 380 millones de usuarios en Europa (…) No mucha gente tiene claro cómo Facebook utiliza los datos personales (…) No mucha gente sabe que Facebook ha hecho accesible esa información a terceras partes o que, por ejemplo, tiene todos los derechos de autor sobre cualquier foto o contenido que subes, incluso después de borrar la cuenta”.

Yo, también

Me sumo a la queja del autor del blog, La Mejor Chuleta de Bilbao, que se muestra “un poco harto de vídeos que denigran a personas sin techo dejando una cartera llena de pasta en sus narices, pidiéndoles comida o haciendo chorradas varias. Todo para que algún cretino influencer muestre al mundo que puedes ser pobre y buena gente a la vez”. La indefensión de todos, absolutamente todos, ante la posibilidad de que cualquier niñato te esté grabando mientras te pone a prueba o te gasta una broma (podemos recordar al “cara anchoa”) es tan real como innecesaria.

Por qué sigue subiendo la luz

Lo que gastamos es la parte menor de la cada vez más cara factura de la luz, por culpa de los gastos fijos que las empresas imputan a los clientes con la total colaboración de los diferentes gobiernos españoles. También están los abonos que hacemos, precisamente, a la parte pública: un IVA del 21% (no el reducido que debería aplicarse a un bien de primera necesidad) y el impuesto especial sobre la electricidad que las compañías repercuten directamente al usuario. El actual precio de la luz es así de caro también porque se ha desincentivado el uso de energías alternativas.

Garzón, el espíritu libre

Nunca me ha gustado: más político que juez, más Baltasar Garzón que magistrado, ha dejado tras de sí un reguero de pequeños o grandes escándalos que en nada le benefician a él ni a su entorno. El último, el ofrecimiento que, según El Confidencial, habría hecho a Sandro Rosell para ayudarlo a salir de la cárcel, intercediendo con la nueva ministra española de Justicia, Dolores Delgado, “amiga íntima de Garzón”, por medio de su despacho de abogados, en el que también se encuentra “el exfiscal de la Audiencia Nacional, Juan Barallat”, que llevaría personalmente el caso.

Una buena noticia

De verdad que me parece una buena noticia que la URJC dé por cerrada la investigación sobre la licenciatura de Pablo Casado, que parece que sí obtuvo de una manera regular su carrera de ADE. A ver si pasa ya esta ola de poner en duda los títulos académicos de la generación de políticos que, como todos, se han visto presionados por una “titulitis” que la propia universidad ha ayudado a agravar. Espero que por fin los debates se centren en la actividad actual de los políticos y no en su pasado académico, y que los periodistas expliquen las noticias de hoy y no las de hace quince años.

Descubriendo a Rufián

La primera vez que le vi en el Congreso me hizo gracia. La segunda, pensé que ese chico tenía pocas ideas. La tercera ya me di cuenta de que no daba para más. Luego los de Bildu lo trajeron a Euskadi como si fuera una estrella de rock y acabó sacándose una foto con la ikurriña del Batzoki del Casco Viejo de Bilbao. Hoy ya todos lo conocemos a Gabriel Rufián, “el exhibicionista de un amor propio turgente y enrojecido en el glande de sus obcecaciones”, así apareció ante Aznar, “anciano y bilioso, un hombre sembrado en sus odios”, según Karina Sainz en Vozpópuli.

La gran desprotección

Inma Ferragud denuncia en su blog que, después de contratar un servicio de vehículo con conductor alternativo al taxi, la comunicadora se encontró con ocho mensajes por tres vías distintas de quien había sido su chófer que, como ella misma alerta, además de su teléfono conoce dónde vive. El conductor se había saltado las normas de Mytaxi y, sobre todo, había hecho que Ferragud sintiera “miedo” ante “un abusador machista”. Su denuncia en Internet también abrió varios debates, el más interesante para mí, sobre la seguridad de este tipo de servicios sin profesionales al volante.

Corolario a la tesis de Sánchez

“Para ser un no tema lo del doctorado igual acabamos cambiando la Constitución…”, ironizaba Miquel Roig después de que no pocos medios señalaran la propuesta de reforma como una cortina de humo. Pero el tema de la tesis de Sánchez ha generado más tuits interesantes, como este de Belén Carreño: “Parece que hemos entrado en el terreno de si el mal uso de una cita sin entrecomillado (aunque atribuida) es una razón para dimitir. Hace 5 años tener un jaguar en el garaje y no saberlo no era motivo de dimisión. La moralidad ha viajado en hyperloop en la política española”.

Más mentiras

Les aviso de que la columna de hoy va de mentiras, medias verdades e ironías. Mentira es, como bien avisa Lordor, lo que asegura Manuel Monereo de que la UE hace lo mismo por lo que pretende sancionar a Orban (con el voto en contra de Iturgaiz a esa moción). Pero, no, miren. Ya está bien de señalar a Europa como el demonio cuando, precisamente, es la estructura que garantiza que los estados miembros no actúen como les da la gana tampoco en materia humanitaria. Y que la haga Monereo no le resta estupidez a la afirmación, igual que por ser de izquierdas no tiene la razón.

El negocio de Grillo

¡Vaya negocio ha hecho Beppe Grillo! De legado político deja un gobierno con la extrema derecha que, claro, como va con el Movimiento 5 Estrellas que fundó, es visto hasta con simpatía por una parte de la izquierda europea muy, muy desnortada. Y de legado económico pero para sí mismo deja, como podemos ver en su blog, entrevistas por mail a 1.000 € por respuesta (mínimo, cinco); radiofónicas a 1.000 € el minuto (mínimo, ocho); y televisivas a 2.000 € el minuto (mínimo, ocho). Así, además de explicarnos su alianza con el fascismo, se lo lleva crudo “el humorista”.

El Rey de los franquistas

Se expresa muy bien Dani Álvarez: lo que faltaba. Porque en esta España en la que la política se italianiza y el juancarlismo se desmorona ante un felipismo tan melifluo como el propio Felipe (¿a qué se habría dedicado de no ser el hijo varón de sus padres?), lo único que faltaba es que los franquistas reivindiquen a Luis Alfonso de Borbón, nieto de Franco, como su propio rey. Por lo menos, no lo han aclamado como “caudillo”, pero a ver cuánto tardan. Por mí, como si los borbones deciden quién será el rey en un combate a muerte, pero mejor si su reino se convierte en imaginario y deja de ser de verdad.

La piratería también daña a los humildes

Esa idea de que la piratería no tiene impacto porque U2 u Ocho Apellidos Vascos ya han hecho suficiente dinero es una falacia. La piratería también afecta a creadores más humildes como Miquel Serrano, un valenciano que emigró a Alemania a trabajar (en una bolera) y, en sus ratos libres, ejerce de humorista en YouTube con vídeos que, con suerte, tienen 10.000 reproducciones. Lo malo empieza cuando son descargados por empresas de contenidos como Cabronazi, que los cargan luego en sus propias redes hasta alcanzar los cuatro millones de visionados y les sacan el rendimiento económico que Serrano pierde.

Sí, eran fachas

El ascenso de la ultraderecha en Europa se explica en parte por la colaboración necesaria de quienes no saben reconocer a un facha cuando lo tienen delante. Así, la manifestación a favor del uso del español en Catalunya poco o nada tenía que ver con constitucionalistas o el bilingüismo (que ya existe), y para comprobarlo solo había que echar un vistazo a la convocatoria que difundió Manuel García en Twitter: grupos de ultraderecha escondidos de las más diferentes formas eran quienes llamaban a concentrarse. Quien a partir de ahí les vistió de demócratas es un colaboracionista de libro.

No, no han acertado

¿Hay que hacer frente al fascismo directamente? Sí, sin duda. Pero poco favor hacen a la lucha contra el fascismo precisamente quienes le ponen en bandeja que se blanquee. Así, los CDR han propiciado la imagen que muchos medios, periodistas y contertulios profesionales necesitaban: la del boicot a “una marcha por la escuela bilingüe”. El titular de El Confidencial es de los que deja sin respiración por el modo que tiene de blanquear a una banda de fachas. Pero el error de cálculo de quienes les regalan la legitimidad es también de bulto: todas las imágenes son de un catalanismo agresivo.

Por ejemplo…

Hermann Tertsch es, como Alfonso Rojo, un fascistilla de esos que se chivarían a las SS de reuniones clandestinas de sus vecinos judíos, y también de los alemanes no suficientemente nazis. En la España de hoy son solo halagadores de una ultraderecha más peligrosa de lo que parece. Las defensas que ha hecho Tertsch el pasado fin de semana de Salvini (al que un ministro luxemburgués mandó acertadamente a la mierda) y Viktor Orbán son para tener en cuenta. Puede que Tertsch, igual que Rojo, sea justo lo que desean: que cuando por fin triunfen los Orbán y Salvini españoles les den su premio.

En tus sueños

En el otro extremo tenemos a los Valtònyc y Pablo Hasel, que se creen líderes de una revolución que consiste en rapear y tuitear con mal gusto. En este caso, los colaboracionistas son los jueces españoles rancios que han considerado que pueden decidir que el mal gusto sea delito. Y de aquellos polvos, estos lodos: “Han conseguido mucho más Valtònyc y Gonzalo Boye por la libertad de expresión esta mañana que todos los ‘Llamazares’, ‘Pablos’ y ‘Adas’ españoles en 40 años”, leí ayer en Twitter. Ni por el forro. La lucha de los raperos-tuiteros solo tiene una causa: ellos mismos.

Perio-indigno

Nunca me ha gustado el uso de la etiqueta “periodigno” que algunos utilizan a su criterio en Internet. Como si quien la pone pudiera decidir (en función de si el contenido da la razón a sus presupuestos, principalmente) qué periodismo es digno, y despreciar el resto. Pero de lo que no me cabe duda es de que hay un periodismo indigno. Y no me refiero al de Tertsch o Rojo, que no es periodismo, es contar lo que la extrema derecha quiere oír: lo que hacen en Abc (donde publica Tertsch, por cierto) defenestrando la tesis doctoral de Pedro Sánchez es sonrojante pero no por ello menos grave.

Un mundo hipercontrolado

“Hasta los cojones de que los trabajadores tengamos que estar evaluados y monitorizados 24/7 de acuerdo al capricho de cada usuario. Los conductores de Cabify no son más majos que los taxistas, es que están absolutamente acojonados por las estrellitas de tu valoración”, tuiteaba Alberto Elías, y tiene razón. Nos estamos acostumbrando a valorarlo todo y a que nos valoren, a obligar a quien atiende en un comercio o un bar a que esté dispuesto a lo que le pidas las 24 horas del día, a controlar y a que nos controlen, y a que eso tenga reflejo en nuestras alubias, sin que nos demos cuenta.

Son solo unos pocos

Y todo, además, está en muy pocas manos, muchas menos de las que pensamos. ¿Cuántos son los usuarios realmente activos en TrypAdvisor? ¿Cuántos votos negativos son necesarios en Cabify, Glovo o Airbnb para que un autónomo (o alguien que da las llaves de los pisos a los turistas a cambio de unos billetes del propietario) pierda su trabajo? ¿Cuántos tuiteros están moviendo el árbol a su antojo con la complicidad de los periodistas ignorantes… o interesados? El actor Manuel Burque se lo pregunta en alto en Twitter, precisamente, y alerta de un “retrato de convivencia social totalmente distorsionado”.

Y mal follados

Ojo a las respuestas de la sexóloga Adriana Royo en El Confidencial sobre Internet: “Hay casos de tres pajas con porno al día. Es consumo de adición. Debería hacerse un estudio de cómo afecta al sistema límbico o al hipotálamo ver tanto estímulo. El cerebro es plástico. Lo que nos metemos lo absorbemos. Tengo un montón de pacientes con una sexualidad que hay que desprogramar, no es suya, es de las películas, de lo que han visto”, “Tinder es súper agresivo, como un escaparate (…) activa la gula”, “aparenta que estamos conectados porque lo primero que hacemos es mirar el teléfono y ver los likes”.

Ser influencer es duro

Hace unos meses celebrábamos que Elrubius hiciera visible la ansiedad y el estrés que genera su trabajo, en el que es una estrella, en mi opinión, merecidamente: la sobreexposición de YouTube o Twitter y la presión por generar nuevos contenidos que enganchen a los espectadores le hacían sentirse mal. Y no importa lo bien pagado que estés, la realidad, como empiezan a admitir estos nuevos creadores de contenido, ahora en The Guardian, en un espacio absolutamente desregulado como es Internet, es que no existe ese trabajo superdivertido que, sin embargo, es el que quieren nuestros jóvenes.

Facebook retrocede

No doy por muerto a Facebook porque los que deciden su futuro ya han demostrado que son los mejores y porque siguen dando pasos para transformar, por enésima vez, la plataforma, ahora hacia un proveedor de contenidos regulado por el propio Facebook, pero es evidente que, cuando menos, está pasando un bache y reajustándose: en EE.UU., el 75% de los usuarios tomaron alguna medida después del escándalo de Cambridge Analytics. La más destacada, desinstalar la App: lo hizo el 44% de usuarios entre 18 y 29 años, seguramente también movidos por el desinterés.