Sí, lo es

Elisenda Torrents solo tiene 55 seguidores en Twitter, pero ha conseguido casi 4.000 interacciones de uno de sus tuits simplemente porque su indignación es la de todos: se queja de que, con 4 euros de consumo, la factura de la luz ascienda a 158 gracias a conceptos como la “regularización y otros” (50€), la potencia contratada (45€), los derechos de contratación (34€), el IVA (20€), el impuesto especial a la electricidad (que abonamos los consumidores, 2€) y el alquiler de equipos (que consumen energía, otros 2€). Sin duda, es la mayor estafa consentida de nuestros tiempos.

¿Cuál fue el parte médico?

Pablo Casado recordaba en Twitter el primer aniversario “del violento asedio de los secesionistas a la Guardia Civil en Barcelona”. Él cree necesario considerarlo así y yo no voy a criticarlo, aunque si añado que ojalá hubiéramos vivido en Euskadi el independentismo todos con el mismo ánimo pacifista. Dicho esto, me gustaría conocer el parte médico de los guardias afectados para usar, a partir de ahora, “violento asedio” con la misma precisión que el community manager de Casado. Porque, ¿no estarán usando una retórica belicista para tapar acciones pacíficas?

No me gusta ninguno

No me gusta Yusnaby Pérez, que encaja perfectamente en la figura de agente desestabilizador creado por la inteligencia estadounidense contra Maduro. No me gusta Nicolás Maduro, ya lo saben. Y por lo que he podido leer y ver de Salt Bae, no me gusta nada este chef turco que el presidente venezolano decidió visitar, excéntrico y vendehúmos. Tampoco me gusta ella, Cilia Flores, que ostenta el título de “primera combatiente” del gobierno venezolano. Nada en la imagen es de mi agrado, sobre todo, el ostentoso banquete que se aprietan Maduro y Flores mientras en su país lo que aprieta es la escasez.

De Madrid

Hay que tener la cara muy dura o el cerebro para estrenar, para referirse a Francisco Franco como “el caudillo que ganó la guerra civil hace 82 años”. Lo hizo Begoña García, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, durante una pregunta al vicepresidente de su Comunidad, Pedro Rollán, sobre el balance de la Agencia de Seguridad y Emergencias de Madrid, durante la que también acusaba al PSOE de “enfrentar y dividir a los españoles” por promover la exhumación del dictador. García ha pasado así a ser una política conocida a nivel nacional por fin pese a que es alcaldesa de Santa María de la Alameda desde 1995.

Los que ya emigraron

La periodista Ane Irazabal ha recuperado recientemente en su Instagram un fragmento de una película de 1962 en el que se ve la llegada de emigrantes del sur de Italia a Milán. Eran conocidos como los “terroni” y les calificaban como “la mierda del Sur”. Como bien dice la periodista, 60 años más tarde se repite la historia y los emigrantes, esta vez de más al Sur, quieren alcanzar la costa italiana aunque eso suponga enfrentarse al racismo. Racismo que, añado yo, puede incluso venir de aquellos que entonces fueron inmigrantes. Más nos valdría conocer la historia para no repetirla.

La enésima “madurada”

Quien a estas alturas siga defendiendo a Nicolás Maduro tendrá que poner encima de la mesa argumentos y no la habitual vehemencia que hemos visto. La última ocurrencia para detener la inflación en Venezuela es la de cambiar dinero por “lingoticos” de oro. Pero sin lingotes: compras un documento que te dice que lo tienes y, luego, el gobierno, te recompra el documento por lo que valga el oro… según el gobierno. ¿Se fían los venezolanos de esta última ocurrencia (como de la moneda alternativa, los “petros”)? ¿Se fía el mundo de la palabra de Maduro sobre la cantidad de oro que le queda a Venezuela?

El turismo baja

Este año la izquierda abertzale ha conseguido atar a sus cachorros… O estos han cambiado 180 grados de parecer respecto al turismo en Euskadi. Se pongan como se pongan los que dicen que son “viajeros” y no turistas”, las visitas son positivas. Y además, este año, han sido menos: en el Estado ha descendido el turismo internacional casi un 5%. Las pérdidas más destacadas son las de Valencia y Catalunya (casi 7 puntos) o Canarias (más de un 5%). Hasta Andalucía perdió más del 2% de sus visitantes extranjeros.

Y el “talento digital” no sube

Uno de los aspectos menos comentados de la burbuja tecnológica es la del poco uso que los profesionales hacen de esa tecnología, precisamente. Somos muchos los que hablamos, e incluso asesoramos si nos dejan, pero la realidad es que las competencias digitales de los trabajadores (incluso en ofimática básica) son bastante reducidas. En Pymes y Autónomos recogen un estudio en el que concluyen lo que casi todos observamos: los trabajadores conocen los programas y entornos estrictamente necesarios para su trabajo y poco más, y que conozcan otros tampoco les otorga valor a ojos de la empresa.

Cuando lo hay, funciona

Seguimos hablando de talento, un tema que no suele ser habitual. Quien lo tiene no siempre lo desarrolla, y a quien lo usa no siempre le captan para mejorar en su sector o empresa. Así que cuando se encuentran quienes tienen talento y lo manejan, y quienes lo captan y saben rentabilizarlo, hay que celebrarlo porque funciona. Fíjense en el tuit de Juan Antonio Giner: “El Financial Times supera ya los 900.000 suscriptores de pago y en 2019 esperan llegar al millón: la gente paga cuando lo que se publica es de calidad, creíble y necesario para estar bien informado”.

Y se tiene que pagar

El fútbol mueve unas cantidades de dinero difícilmente justificables y, al mismo tiempo, parece un mundo de rácanos: el fotógrafo Pablo García ha recurrido a Twitter para reclamar a los responsables de prensa de Vinícius Júnior, el jugador que costó 45 millones al Real Madrid y está jugando en el B, que le paguen por el uso que han hecho de una foto suya. Según García, cogieron sin su permiso ni conocimiento la fotografía, le borraron la marca de agua y la tuitearon. Un jugador con un sueldo millonario y community manager propio ya tendrá para pagar una foto profesional en vez de robarla.

La deuda siempre es un problema

Lo mejor de la política es que en ella caben todo tipo de ideas (menos las fascistas). Luego, la ciudadanía escoge y, para hacerlo con libertad, es conveniente que los representantes de los partidos hablen con claridad, como ha hecho Carlos Sánchez Mato, el responsable de políticas económicas de IU, que ha asegurado que la deuda pública no es un problema porque los estados no quiebran, y por eso Sánchez debería gastar lo que no tiene y, así, satisfacer sus peticiones. Es lógico que en Unidos Podemos presionen al PSOE, si deciden hacerlo tomándonos por tontos, ellos verán.

La ideología no lo justifica todo

No soy economista, pero tampoco hace falta serlo para darse cuenta de que algunos, como Sánchez Mato o Eduardo Garzón, intentan tapar con su opción ideológica enormes lagunas económicas que, por suerte para todos, no pasan del plano teórico. El hermano de Alberto Garzón y exasesor de Manuela Carmena en materia económica, afirma en La Marea que la hiperinflación de Venezuela no tiene nada que ver con la decisión de imprimir billetes de Nicolás Maduro, y se tira un buen rato defendiéndole con la habitual vehemencia que necesita Maduro para ser defendido.

Y las decisiones tienen efectos

Por desgracia, me temo que a corto plazo veremos las consecuencias de los gobiernos de Maduro y que estas tendrán efectos a largo plazo, y nada positivos. Por suerte, “solo” se trata de un desastre económico, y no de población, como pasó en China, donde ahora el gobierno incentiva la natalidad con más presión fiscal para quienes tengan menos de dos hijos. El país que intervino de modo drástico en la planificación familiar de las personas con una visión reduccionista ahora quiere meter mano en sentido contrario tras comprobar que su pirámide poblacional no tiene forma de pirámide.

La batalla más fea

El dúo de cantantes Andy y Lucas se ha metido en un berenjenal importante. Después de exhibir durante un concierto una camiseta con varias fotos de menores asesinados en lo que, según ellos, es un homenaje y una reclamación de justicia, la madre de Gabriel Cruz les pidió no hacer uso de la imagen de su hijo. Ante eso, un “lo siento”, un “no queremos añadir más sufrimiento” y un “nuestras intenciones eran las mejores pero no volverá a suceder”, forman una salida digna. Lo que no debes hacer es entrar en una batalla implicando a otros padres y otras madres para demostrar que tu utilización está bien hecha.

Un navarro manda en la Premier

Todos los ojos estaban puestos en el gipuzkoano Unai Emery después de que se atreviera a sustituir a Arsène Wenger al frente del histórico Arsenal. Pero el que se ha colado en los primeros puestos de la mejor liga del mundo es el navarro Javi Gracia al frente del Watford. No solo ganó los tres primeros partidos de la Premier: en el cuarto, frente al Tottenham, cuando todos pensaban que acabaría su racha, volvió a imponerse al equipo de moda, el del gran delantero Harry Kane. Ya sabemos que solo importa cómo terminará la temporada, pero para Gracia ha empezado de 12 (los puntos que tiene).

Alguno tendrá que retractarse

No me fío de Nicolás Maduro, ni de El Español informando sobre Venezuela. De hecho, al drama urgente que vive una parte de los venezolanos tenemos que sumar la utilización mediática que están haciendo unos y otros de la actualidad política en este país. Lo que parece hoy innegable es que Maduro es un gobernante tan poco apto como parecía. No entro en cuestiones de enriquecimientos que se probarán más adelante si toca. Pero sí espero el paso atrás o un humilde “me equivoqué” de todos esos que le han sacado la cara durante estos años con excesiva contundencia para lo que valía el personaje.

Rivera convierte el lazo amarillo en un símbolo

Albert Rivera ya piensa como un madrileño más: “Vamos a Barcelona, llamamos a la prensa, nos graban unas imágenes quitando lazos amarillos, regresamos a Madrid y mañana miramos las portadas de El País, El Mundo y Abc”. Algo no muy diferente a esto debió decir el propio Rivera o alguno de sus colaboradores cuando planificaron aquella concentración en la que todo salió mal: presencia de la extrema derecha (según varias evidencias), un cámara agredido, y el lazo amarillo elevado a la categoría de símbolo no solo de solidaridad, también de oposición a la intransigencia y el oportunismo.

La pureza

Envidio la fuerza de voluntad y la capacidad de concentración de personas como Alberto Garzón, que nunca se ha reído con chistes “racistas, clasistas o machistas”. De hecho, no los considera ni chistes. Puedo imaginármelo frío como el hielo ante cualquier broma de este tipo, crítico incluso con los chistes de la cuenta de IU en Twitter, que de clasismos van bien servidos. Vistos sus tuits sobre las amenazas recibidas por Rober Bodegas y los comentarios sobre los gitanos del humorista, si me cuentan que cuando Garzón oyó el chiste del perro Mistetas se acordó de las personas mastectomizadas, me lo creo.

Problemas que nos buscamos

Al respecto de lo de Rober Bodegas, espero poner el corolario con este tuit de Bietka: “Lo voy a resumir brevemente: el que tiene cosas que hacer y problemas que solucionar, no se ofende con cualquier mierda. Fin”. Como resumen a mí me parece bastante acertado: los que se ofenden en Twitter, ¿no tienen otra cosa que hacer que buscar la polémica del día, la posición más indignada y el tuit más aleccionador (para los propios y los ajenos: no han faltado quienes han dicho a los gitanos por qué tenían que indignarse)? Porque es lo que parece: o son muchos los ociosos… O los profesionales del tuit y de la ofensa.

“El Airbnb de la comida”

Después de las plataformas “colaborativas” para compartir piso que se convierten en un negocio de alquiler turístico sin las obligaciones de los hoteles, y de las de compartir coche que se convierten en una alternativa al taxi sin las obligaciones de los taxistas, llegan ahora las plataformas colaborativas para que cualquiera te dé de comer en su casa y te cobre por ello, claro. En Cuba, por cierto, nos llevan años de adelanto con su sistema de paladares particulares. Pero esto es diferente porque se hace por medio de una App y, ya se sabe, con eso nos atontamos.

Es el contenido

La noticia que El Periódico ha publicado en primera página sobre la alerta que supuestamente tenían los Mossos y provenía de la CIA de un atentado inminente en Las Ramblas fue el gran tema de Twitter ayer. Me cuesta creer que un director sea capaz de publicar conscientemente una nota falsa, como algunos (Wikileaks incluido) aseguran. Me quedo con lo que apuntaba Lara Hermoso: la intencionalidad de señalar a los Mossos cuando, si esa alerta es cierta, la recibió el CNI.

Sin esperanza para Venezuela

Creo que lo peor que le puede pasar a un país es un dirigente como Nicolás Maduro, el único capaz de empeorar a Chávez. Lo segundo peor, una oposición como la venezolana, sospechosa de casi todo. La versión de Lillian Tintori de que llevaba en su coche cuatro cajones llenos de billetes (200 millones de bolívares en un país en el que el SMI son menos de 100.000 al mes) para pagar “gastos urgentes” de su “abuelita” enferma, me cuesta tanto creerla que no voy a hacer ya el esfuerzo.

Política tuitera

Primero guardé este tuit de un usuario anónimo porque me pareció representativo: “Sois un partido político, no un adolescente creando memes. Dejad de hacer el ridículo y de apropiaros de la cultura!” (sic). Se refería al montaje de Juego de Tronos con Rajoy que había lanzado la cuenta oficial de Podemos. Después vi que hasta Antonio Agredano criticaba a Echenique: “La memeología está sustituyendo a la ideología. El chiste mejor que la idea. La viralidad mejor que la profundidad”.

Y Susana Díaz, ¿qué?

Después de perder contra Pedro Sánchez cabría pensar que Susana Díaz se había retirado a su despacho de presidenta de Andalucía para poner un poco de orden en una comunidad con graves problemas. Sin embargo, leemos que ella sigue a lo suyo, ahora batallando en los congresos provinciales del PSOE andaluz, de los que ya ha ganado cinco de ocho. Va a por todas la presidenta, por lo menos en la lucha interna socialista. ¿Su comunidad? Ahí están las cifras.

Temas que se nos despistan

Menos mal que en El Independiente han recuperado este tema porque es verdaderamente grave: la reforma que el gobierno español había prometido acelerar (“urgente”, la llamaban) para frenar la subida de precios de la luz sigue parada. En enero, en plena escalada, hicieron el anuncio. En septiembre, a las puertas del invierno y con avisos de las eléctricas de que el precio volverá a subir, seguimos exactamente igual. ¿Desidia? ¿Incapacidad? ¿Poder de influencia de algunas empresas?