Epílogo

Pablo Iglesias e Irene Montero no han acertado intentando justificar su decisión de adquirir un chalet de 600.000 euros. Tal vez es que no hacía falta esa justificación como nunca fue necesario señalar a “pesebreros” ni “casta” con tanta alegría antes. Lordor lo resumía en Twitter: “Lo moderno es elegir un líder y luego asumir todo lo que diga, sea lo que sea, dé los giros y volteretas que dé, por absurdas contradicciones que se cometan hasta la gran y definitiva megahostia final”.

Y epitafio

Mientras Rivera y Rajoy se ponían de barro hasta las orejas intentando enfangar al otro, Pedro Sánchez pretendía seguir con su camisa blanca impoluta. Sin embargo no ha tardado en verse ridículamente limpio y rebasado por PP y Ciudadanos. Así que ha intentado meter a su partido en la pelea… ¡Haciéndose el duro con Catalunya! Declaraciones como las de Ábalos son sorprendentes: “El PSOE, sobre el 155 en Catalunya: ‘Cuesta más la primera vez que la segunda’”.

Un temita…

“La publicación de una versión policial sin contrastar de ninguna manera no es una noticia, es propaganda”. Mauro Entrialgo tuiteaba refiriéndose a la explicación de los guardia civiles atacados, siempre según su versión, por narcotraficantes que estaban en una comunión, en un parking. Tiene razón el dibujante: parece que a algunos medios se les ha olvidado eso de dar dos versiones para enriquecer la información, y la “oficial” (que no es tal, sino de parte) se queda como única, aunque se trate de una pelea.

Maximachismo

Lo que denuncia Bego Beristain en su blog no es un micromachismo de esos necesitamos poner de manifiesto cada día para promover una igualdad entre sexos real cuanto antes. No, es algo mucho peor: la federación argentina de fútbol en su manual de recomendaciones para el Mundial, que han recibido los periodistas, incluía una página para ligar con rusas llena de tópicos y pretendidas dulcificaciones escritas por una menta retrógrada y abiertamente machista.

Sí, va en serio

Pero entre los grandes temas de la semana se ha colado una imagen de hace 10 años: la portada del New Yorker en la que, por medio de un dibujo, se ve a una mujer recogiendo un paquete (supuestamente de Amazon, que entonces vendía, sobre todo, libros) al tiempo que un vecino abre su librería. Marta García Aller tuiteaba: “Como si acabáramos de entender que lo de Amazon iba en serio”. En efecto, algunos acaban de darse cuenta de lo que pasa. ¿Y de lo que sucederá?

¿Qué economía colaborativa?

David G. Ortiz se mete con la falsa economía colaborativa con la boca pequeña en su columna de Yorokobu hasta acabar claudicando, haciéndose la picha un lío con la prosa, y obligándose a reconocer que “la economía colaborativa nos hace la vida más fácil”. No, miren, no hay economía colaborativa. Y si la hay no es la de Internet. No lo es AirBnb, ni Uber, ni Glovo. Son empresas con aplicaciones y un modelo de negocio basado en que paguen otros los impuestos. Hablemos bien.

Cientos de miles de tontos como yo

Puedo entender que desarrolladores o diseñadores sigan el trabajo de otros compañeros que han decidido crear en Instagram personajes ficticios por ordenador. Se trata de un ejercicio sano: observar la creatividad ajena. Pero no creo que los cientos de miles de seguidores que varias cuentas con personajes generados por ordenador sean todos profesionales del gremio. Más bien son personas que nos recuerdan que ya no distinguimos lo relevante de lo que nos hace perder el tiempo.

¡Pedro, actúa!

Ya no es cosa mía, que hace unas jornadas me preguntaba a qué esperaba Pedro Sánchez para reaccionar después de que el CIS ayudara a Albert Rivera a ser percibido como líder de la oposición: según Vozpópuli, en el PSOE están preocupados ante la evidente indolencia de su líder, obsesionado con dejar atrás a Podemos pero incapaz de neutralizar a Rivera, hasta el punto de que por no parecerse al PP le deja hacer. Cuando despierte, el dinosaurio se habrá hecho más grande.

¿ETA tiene un plan?

ETA va a vender sus armas. Eso aseguran en El Confidencial Digital. Y más que una noticia, es de pura lógica: después de robar armas en Francia y Portugal que no han llegado a usar, por suerte para nosotros, querrán hacer caja. ¿Para qué quieren el dinero? ¿Para qué van a usar esas armas los compradores? Son dos preguntas muy interesantes que deberían de responder, además, los que acaban de descubrir el pacifismo o se disfrazan de Gandhi cuando critican la industria armamentística vasca.

Agur, Klout

Fue una de las primeras mierdas de Internet. Primero vinieron las redes sociales, así, en aluvión, después herramientas que te permitían centralizar su uso (herramientas del diablo que convertían a los pesados en insoportables) y, acto siguiente, webs que sumaban tu actividad, tu alcance y calculaban lo que molabas. Klout, lo llamaban. Ya no estará disponible para nadie más y no lo echaremos de menos, aunque lo más recalcitrantes no dejaban de hablar de su klout.

¿A qué espera el PSOE?

Ciudadanos es el enemigo político de todos. Del PNV y Podemos, por razones ideológicas. De PP y PSOE, por razones prácticas. Los de Rajoy ya se han puesto manos a la obra para intentar que todos veamos las evidentes contradicciones de un partido que ha sublimado ir a golpe de encuesta. Pero, ¿a qué espera el PSOE? Pedro Sánchez ya no es percibido como el líder de la oposición, como recuerdan en El Español, sin embargo, las críticas socialistas son inexistente o muy templadas.

No al blanqueo de la historia

Del mismo modo que no voy a permitir que ninguno de los que justifican a ETA o, peor, le dan las gracias, reescriba la historia de unos asesinos sin justificación, no debemos dejar que lo hagan los de la guerra sucia: en El Confidencial Digital apuntan a Rodríguez Galindo como el que empezó a derrotar a ETA gracias a sus métodos, celebrados por guardias civiles que estuvieron a sus órdenes, según el citado medio, como si la guerra sucia hubiera sido un mal menor y necesario.

Imbéciles redomados

No se me ocurre otro modo de definir a los responsables de La Tribuna de Cartagena, Josele Sánchez y Daniel Negroles, por hacer causa de asuntos muy graves desde el enfoque más perverso. Son los mismos que aseguran que Emilio Botín ha sido asesinado, pero además de esa frikada señalan a la víctima de “La Manada”, señalan a políticos a los que acusan de connivencia con la pederastia, señalan a quienes luchan por la igualdad y, oh, sorpresa, tienen una sección hagiográfica sobre Primo de Rivera.

“El Bigotes” quiere venganza

Álvaro Pérez, conocido como “El Bigotes” y por ser uno de los cabecillas de la Trama Gürtel, ha encajado muy mal la confirmación de su sentencia (12 años por el caso Fitur, y pendiente de otras penas) y ha anunciado, por un lado, que no colaborará más con la justicia española, porque de nada le sirve, pero que intentará acabar con sus enemigos. Podemos esperar que ahora empiece a tirar de la manta y quiera llevársela a los medios, pero me temo que solo se la comprará La Tribuna de Cartagena.

¿Y qué tal “Euskadi”?

Entre el sarcasmo y la información, en El Confidencial cuentan que el PNV anda buscando un nombre para la comunidad autónoma vasca una vez haya alcanzado ésta un nuevo estatus político. Sinceramente, creo que es elevar la anécdota a noticia (a nivel europeo no hay debate: o eres estado o eres región con más o menos autogobierno), pero sí destaca la aparición de “Euskal Herria” en el preámbulo de la iniciativa nacionalista, que sorprenderá a más de un afiliado.

Sí, recordémoslo

El exalcalde socialista de A Coruña, Javier Losada, recordaba en Twitter cómo hace ahora dos años un gobierno alternativo al de Mariano Rajoy era una opción viable. Entonces lo supimos y lo contamos, pero parece que sigue siendo necesario recordarlo: Pablo Iglesias dinamitó aquella opción en la que estaban implicados más partidos por su ambición con la rueda de prensa vergonzosa en la que presentaba, uno a uno, a sus ministros mientras Pedro Sánchez se reunía con Felipe VI.

Yo tampoco lo veo

No comparto la huelga de mujeres del 8 de marzo, pero tampoco comparto los motivos que expresa Milagros Martín-Lunas en El Independiente en el mismo sentido. Sin embargo, creo que apunta una cuestión muy interesante: el movimiento feminista ya no necesita visibilización (lo que pretende la huelga), la ha logrado, y ahora tiene que abordar otros objetivos y, sobre todo, el modo en el que alcanzarlos. Si se empeña en su visbilización, ¿no es una mala señal?

Y lo llaman trabajo

Glovo, la empresa de reparto que no tiene repartidores ni vehículos, pero sí una gran mochila amarilla con la marca bien visible, va a cobrar por sus repartos a los propios repartidores. ¡Viva el mercado libre, las empresas de base tecnológica, las aplicaciones en nuestros móviles de 600 euros y que hayamos logrado que ya a cualquier cosa le llamemos trabajo! Con ese cobro por envío, Glovo pretende driblar la inspección que considera que sí tiene trabajadores y debe cotizar por ellos.

Consagrando a cualquiera

El Luther King del rap, el Mandela gipuzkoano, la Teresa Parks del feminismo… Y a golpe de tuit quieren que consagremos a personas que ni por casualidad se acercarían a los nombres propios que les acompañan. Ahora nos toca defender a raperos que no pasan de tipos que tienen facilidad para rimar insultos cuando van de duros y para hacerse los inocentes cuando van a LaSexta a explicarnos qué es la libertad de expresión. Y no olviden que en este circo cobran entrada.

El fútbol vuelve a ponerse de luto

El fallecimiento de Davide Astori ha vuelto a sacudir al mundo del fútbol y nos ha recordado que la inmensa mayoría de aficionados y profesionales de este deporte son personas con humanidad. Además de tragedias inevitables como la del capitán de “la Fiore”, las excepciones violentas evitables son las que nos amargan el espectáculo y a las que debemos arrancar de los estadios. No dejemos que lo sucedido ante el Spartak se lo apropien los sindicatos policiales: el problema sigue entrando a San Mamés.

Todos contra el PDeCat

He elegido una noticia de OK Diario para ilustrar esta noticia pero desde este digital, que puede ser uno de los más extremos, hasta los más moderados, todos tienen algo en común: todos están en contra de que sea President un miembro del PDeCat, el partido nacionalista más votado en Catalunya. Por desgracia para los nacionalistas, a veces parece que hasta Puigdemont está en contra de su partido ante una oportunidad única de seguir liderando Catalunya.

La España de Ciudadanos

De lo suyo gastan: hasta uno del PSOE como José Carlos Díez, gran asesor económico de Susana Díaz, colabora con la estupidez de Tabarnia que caerá por su propio peso en las próximas municipales, cuando ese territorio que ha votado mayoritariamente a Ciudadanos en las autonómicas, vuelva a elegir alcaldes de otras opciones. Mientras tanto, entre todos engordan al burro (un animal muy catalán) que monta Albert Boadella, encantado de verse otra vez en las fotos.

A González solo le llama Rivera

¿Se acuerdan de aquello de que no hay nada que se parezca más a un español de izquierdas que un español de derechas? Pues volvemos a confirmarlo: en El Plural destacan, de la entrevista a Felipe González en la SER, que el expresidentes solo habla con Rivera. Dentro de la noticia lo cuentan mejor: Mariano Rajoy no le ha llamado en tres años y Sánchez hace mucho que no marca su número. El que sí lo hace (y González le responde gustoso) es Albert Rivera. Cosas de España.

El modelo de conducta

No niego que después de cinco años en el mismo edificio a uno se le puede ir la cabeza, pero tampoco hay que olvidar por qué Julian Assange se ha tirado todo ese tiempo refugiado en la embajada de Ecuador en Londres: tiene dos órdenes de detención en Suecia por violación y agresión sexual. Por fin el embajador le ha señalado el camino de salida y los trabajadores se ven libres para hablar: hábitos higiénicos poco recomendables parece que han sido claves para esta decisión.

Yo no escuchaba a The Cranberries

Lamento el fallecimiento de Dolores O’Riordan por su juventud y porque, como cualquier artista, ha dejado tristes a sus seguidores. Lo que no sabía es que hubiese tantos aficionados a la música de The Cranberries. “No puede ser que todos los famosos que se mueren sean vuestros más mejores favoritos. Venga, hay que elegir 3 para que el día que finen tengáis derecho a gritar (ya con pruebas) que erais sus muy mejores fanes”, pedía una usuaria en Twitter. Me sumo.