La Catalunya que quiere España

La portada de El Español de esta semana ilustra mejor que ninguna otra la Catalunya que quiere España: deprimida y violenta para poder aplastarla. Sin los líderes políticos que ha elegido la ciudadanía mayoritariamente elección tras elección, ni los líderes sociales que hicieron de la llamada a la revolución pacífica su principal argumento, el deseo de algunos periodistas y, por lo que vemos, políticos españoles, es que Catalunya se eche en brazos de la kale borroka y la violencia.

Los presupuestos que venden los medios

Al mismo tiempo que la oscuridad, la ira y el fuego se ciernen sobre Catalunya, según los digitales y el papel español, en España se acaba la crisis y empieza el reparto de dinero a manos llenas: los presupuestos de Rajoy y Rivera son sociales, expansivos y entre ellos compiten por ser los que más dinero ponen en manos de la ciudadanía. La combinación de realidades que se empeñan en colarnos indigna tanto como avergüenza a cualquiera que tenga una sensibilidad mínima.

Rajoy negocia con chantajes

A falta de confirmación (el Delegado del Gobierno se lo negó ayer a Javier Vizcaíno) solo el rumor de que el gobierno español recurrirá los presupuestos vascos ya es grave. Pero la intención lo agrava aún más: Rajoy interpone el recurso (o amenaza con él) para presionar al PNV y que los de Ortuzar entren en la negociación de los presupuestos que ha pactado con Rivera. ¿Así negocian en el PP, chantajeando? Ya lo hicieron antes con recursos sobre leyes vascas.

Pues en el PP deberían estar preocupados

Soraya Sáenz de Santamaría celebraba la detención de Carles Puigdemont avisando de que “nadie puede eludir la justicia infinitamente”, y uno de los colaboradores del President le respondía en Twitter sarcásticamente: “Ten cuidao emepuntorajoy, el estao de derecho no descansa”. Y hace bien Joan Maria Piqué en recordar esa línea de los papeles de Bárcenas en la que aparece un tal “M. Rajoy” al que todavía la justicia española está buscando. Anda el PP como para avisar de la acción de la Justicia…

Ensalzando a los narcos

Primero fue la serie con ese nombre, “Narcos”, la atrevida publicidad de Netflix y la popularización de las frases de Pablo Escobar. Después, la conversión de Sito Miñanco en un icono pop de esa España ochentera en la serie Fariña. Y al final, “más de 200 vecinos impiden la detención de un narcotraficante en La Línea”, según Público. No creo que yo sea especialmente mojigato, pero sí creo que hay malvados que no pueden ser ablandados por el espectáculo, y los narcos lo son.

Una gran, gran viñeta

Manel Fontdevila está soberbio en su viñeta para El Diario en la que caricaturiza el nacionalismo español que nos rodea. También dedica un ratito a aclarar que todos los nacionalismos son malos (no es recomendable ser políticamente incorrecto del todo en esta España), pero la idea general es acertadísima: algunos están muy interesados en tapar con la rojigualda y el himno las miserias judiciales, económicas y políticas del gobierno y el partido que lo ocupa, y les va bien.

Listos muy poco listos

Me parece imprescindible dar a conocer tanto como esté en mi mano el tuit de Libros del KO, la editorial de Fariña, de Nacho Carretero, ese libro secuestrado por la justicia: “Está circulando el PDF de Fariña por WhatsApp con la leyenda de que ‘nosotros lo hemos liberado’. Es mentira. Eso nos hace daño. Nosotros vivimos de la venta de libros”. Dicho de otra manera: los listos que mueven el libro “libre” de la justicia y los derechos de autor por la vía de la piratería, no lo son tanto.

Sí, el objetivo está alcanzado

A propósito de Fariña, David Bravo también recuerda en Twitter una idea muy importante: “Es cierto que si censuran algo suelen provocar un efecto Streisand. Pero no lo celebremos tanto, porque hay otro efecto, mucho más difícil de cuantificar, que es el de los autores que acaban de decidir justo ahora que no escribirán algo como Fariñas y de los que ya nunca sabremos”. Puede que el libro de Carretero se convierta ahora en un superventas, pero la autocensura funciona, por desgracia.

El idioma no es el problema

No creo que Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal hayan formado dos frentes irreconciliables en el consejo de ministros por su posición sobre el castellano en las escuelas catalanas. Dicen en El Confidencial Digital que la primera, junto a Montoro y Báñez, es más laxa, y la segunda, con Zoido, mucho más dura. Pero me temo que el enfrentamiento ni es nuevo ni es por el idioma, y que la lucha de alfiles es una tradicional miseria en Moncloa. Catalunya, otra vez, solo es la excusa.

La culpa no es siempre de los periodistas

Es muy fácil que “ardan las redes” con mensajes sobre la falta de cobertura, por ejemplo, al fútbol femenino. Pero creo que hay que tener en cuenta aportaciones como la de Miguel Ángel Puente: “El Athletic se empeña en convocar las ruedas de prensa del femenino a su antojo. Están en su derecho. El mismo que tienen los medios de acudir. No es obligatorio. Pero, si ves que con tus horarios nadie va, conociendo la realidad laboral que hay, la responsabilidad es sólo tuya”.

Inmunes a la mala suerte

Pasarán los años, las décadas y puede que, al final, Facebook desaparezca de Internet. Pero siempre será digno de estudio. No solo porque Zuckerberg inventó las redes sociales digitales tal y como las conocemos: empresarialmente Facebook es perfecto y ha generado un modelo de negocio excepcionalmente rentable con adquisiciones que le permite seguir dominando el mercado. Así, pierde un millón de usuarios en España pero Instagram, de la que Facebook es propietaria, se dispara.

Tebas no necesita una pata de conejo

Y si cree que la necesita se la compra bañada en oro y recubierta de diamantes, si quiere. O como llavero del mando a distancia que abra un deportivo. Todo eso y mucho más podrá permitirse Javier Tebas con los 1,2 millones de euros fijos más variables que cobrará como presidente de la Liga. En El Español recuerdan sus méritos económicos (“Los ingresos de la LFP superan ampliamente los 3.000 millones de euros”) y que en Italia quieren ficharle para que reactive el Calcio.

La mala suerte del principiante

La nueva política nos está permitiendo establecer un axioma: “Si crees que la democracia llegó contigo vas a hacer el ridículo”. En Euskadi lo hemos visto con los nuevos entusiastas de la democracia que antes preferían la lucha armada, y en España, con Podemos o Ciudadanos. Pablo Echenique (que pasó por el segundo para acabar en el primero) defendía la novedad de la portavocía de Irene Montero. En Twitter le recordaron todas las que le precedieron, como Soraya Sáenz de Santamaría.

El mal fario que te buscas

La historia de Sito Miñanco es propia de una peli de mafiosos de Scorsese. El narcotraficante había vuelto a montar su estructura con algunas innovaciones como reunirse con sus colaboradores en sitios bien visibles para decir a la policía que estaba tomando un café con viejos amigos… O llevar una vida austera: compartía piso (con su socio colombiano) y comía normalmente un menú del día o bocadillos. ¿De qué te sirven 15 millones en patrimonio si llevas una vida tan normal?

Afortunado en amores

Mariano Rajoy baila tan mal como yo… Pero es evidente que tiene más éxito con las mujeres. Será la erótica del poder o que, oigan, Rajoy resulta atractivo y yo, no, pero ahí le tienen: dando pasitos con los codos hacia fuera en la pista de baile durante una boda y siendo rodeado de unas cuentas chicas según avanzaba la canción. El vídeo no tiene ni medio pase informativo y el revuelo que ha alcanzado en Twitter no está justificado ni por bizarro. Rajoy tiene derecho a sus bailes.

Para liquidar el independentismo

Que no se nos olvide: el modo en el que hemos llegado a las elecciones catalanas que se celebran hoy no es casual. Soraya Sáenz de Santamaría lo reconocía esta semana y lo recogía Europa Press, que ha logrado que su tuit sea viral: “Santamaría dice que ERC y JuntsxCat ‘están descabezados’ gracias a Rajoy: ‘Por tanto, ¿quién se merece los votos para seguir liquidando el independentismo? Mariano Rajoy y el PP’”. Para quien se pregunte por la separación de poderes.

Y ni así

Lo ha dicho la vicepresidenta del Gobierno español: Rajoy cuenta con la complicidad de la judicatura y el PP se arroga sin rubor la “liquidación” del independentismo. Pero ni con ese apoyo ni esa bandera les va bien. Todo lo contrario: Albiol se ha hundido reivindicando el perfil más duro del españolismo, como era previsible. Y Rajoy, el liquidador (¡lo que nos faltaba!), ha tenido que acudir al rescate. ¡Fíjense el mal resultado que el PP espera hoy en beneficio, claro está, de Ciudadanos!

Los “comunes”

Podemos también termina la campaña catalana de la peor manera: las predicciones han sido malas durante toda la campaña (en su caso, el PSC podría capitalizar hoy el voto moderado) y el final ha venido agitado por culpa del de casi siempre, Juan Carlos Monedero. El fundador de Podemos se ha descolgado con unas declaraciones desafortunadas… O no: ha reconocido que el 155 era inevitable porque los nacionalistas se estaban volviendo “locos”. Tan rancio como los del PP.

Pijo como los de Ciudadanos

Esperen, que la ronda no ha terminado: Ramón Espinar se suma a la ola de “favores” a Podemos en Catalunya desde Madrid acusando a Inés Arrimadas de ser una pija. Después, los de Podemos borraron el tuit y Espinar se apresuró a matizarlo: que pijo es el partido, Ciudadanos, no Arrimadas. Oigan, ¡pijo es él, que su padre es de los de las tarjetas “black” y le consiguió una VPO sin sorteo que vendió más cara! Pero, ¡vaya nivel el de Espinar, con todo lo criticable que hace Ciudadanos!

En Madrid también falla la suma

Parece que Podemos va a acabar mal 2017, con unos resultados nada favorables en Catalunya y un lío en Madrid bastante gordo. Después de cesar a su concejal de Hacienda, Carmena ha soltado lastre con Eduardo Garzón, el hermano de Alberto Garzón (pero los enchufados siempre son otros), que ha cometido errores de bulto como asesor financiero del ayuntamiento. Hasta parece que Montoro ha hecho un favor a la alcaldesa interviniendo las cuentas del Ayuntamiento.

La dignidad de un país

La imagen de los Mossos d’Esquadra que se encaran con varios Guardia Civiles para que dejen de agredir a los votantes el domingo es la imagen, para mí, de lo que sucedió: una nación con sus recursos que hace frente a un Estado que tiene fuerza pero no razón para usarla. Europa Press recogió perfectamente el momento que representa la dignidad que puede alcanzarse entre tanta tensión. ¡Cómo me gustaría el mismo aprecio para las instituciones vascas!

¿Alguien puede quedar impasible?

Julia Otero, por lo menos en Twitter, sigue manteniendo un nivel de coherencia y sensibilidad muy respetables. Y el domingo, ante la Policía Nacional cargando contra ciudadanía con las manos en alto, se preguntaba: “¿Alguien puede defender esto?”. Aunque no lo crean, precisamente en Twitter algunos lo defendían y hasta jaleaban. Personalmente me pregunto si alguien puede seguir siendo impasible: esto te tiene que mover por dentro… Y se tiene que ver por fuera.

España, cada vez más lejos

Por el día, Soraya Sáenz de Santamaría; por la noche, Mariano Rajoy. Ambos demostraron estar muy lejos de la realidad. El escritor y guionista José Antonio Pérez destacaba en Twitter la contradicción entre lo visto por todos y lo oído a presidente y vicepresidenta: mientras The Telegrpah adelantaba una viñeta muy crítica con la acción policial en Catalunya, Rajoy aseguraba: “Hemos sido un ejemplo para el mundo”. En todo caso, ejemplo de lo que no hay que hacer.

El mundo ha visto (y opinado)

Más de 15.000 retuits solo para la el vídeo de Wikileaks en el que un policía nacional salta para dar una patada en un colegio electoral a un votante sentado con las manos en alto, mientras otro lanza escaleras abajo a otra votante. Pero los tuits, vídeos en Facebook y noticias en digitales de medio mundo muestran lo mismo (mención aparte para el portadón del The National escocés): la realidad de la brutal represión que el estado español ordenó contra la ciudadanía catalana.

De lo legítimo y lo legal

El referéndum era ilegal, pero votar no es un delito ni tenía que ser reprimido de ese modo. No hay excusa, ni explicación ni argumento que valga. Ante la violencia de estado injustificada (no soy ningún cándido), pie en pared. Sobre la legitmidad del proceso del domingo, además, se manifestaron varios catalanes célebres como Carles Puyol. Dicho todo esto: también tengo mis dudas sobre la legitimidad (según el TC será ilegal) de la declaración unilateral de independencia.