Pantallas táctiles, esas pequeñas aliadas

Recientemente pudimos ver que uno de los motivos de disputa entre Apple y Nokia venía dado por el uso de la primera de la tecnología de pantallas multitáctiles en sus dispositivos vulnerando -según la segunda- su patente. Cada vez más gadgets prescinden de sus botones para utilizar estos cristales que pretenden convertirlos en algo más intuitivo. Pero, ¿son todas las pantallas táctiles iguales? ¿Por qué unas son más sencillas de usar que otras? A continuación intentaremos resolver esas preguntas.

Qué es una pantalla táctil


Una pantalla táctil (o touchscreen en inglés) es una pantalla que mediante un toque directo sobre su superficie permite la entrada de datos y órdenes a un dispositivo. Además, sirve también como periférico de salida, ya que nos muestra los resultados de lo introducido previamente.

Lo que desde los años 70 se ha ido introduciendo poco a poco en los cajeros automáticos, PDA’s (originariamente a través de un lápiz) y terminales de ventas (cajas registradoras más avanzadas), se ha ido imponiendo con el éxito de los teléfonos móviles inteligentes y las consolas portátiles, entre otros.

Diferentes tecnologías de pantallas táctiles


Las dos tecnologías más extendidas en el desarrollo de pantallas táctiles son:

  • Resistivas: están formadas por varias capas. Las más importante son dos finas capas de material conductor separadas por una pequeña distancia. Cuando la mano -o lápiz- toca la capa exterior, esta se deforma y entra en contacto con la inferior y esto provoca un cambio en la corriente eléctrica de ambas capas conductoras, lo que permite al controlador calcular la posición del punto donde se ha tocado la pantalla -gracias a la resistencia a la corriente eléctrica creada-. Algunas más avanzadas son capaces de medir, incluso, la presión con la que se ha pulsado sobre ese punto para llevar a cabo distintas operaciones. Aunque resisten mejor el polvo y el agua que otros tipos, pueden ser dañadas por objetos afilados. Además, como están compuestas por varias capas tienen pérdidas de brillo de hasta el 25%.
  • Capacitivas: aquellas cubiertas, generalmente, por óxido de indio y estaño que produce una corriente eléctrica continua a través del sensor. Como el sensor controla esta corriente tanto en el eje vertical como en el horizontal, se dice que adquiere capacitancia -de ahí su nombre-, y cuando la pantalla es tocada por un elemento conductor cargado eléctricamente -como el dedo humano- el sensor detecta la alteración en el campo de electrones de la superficie y “sabe” dónde hemos tocado el dispositivo. Como las resistivas, son indemnes al polvo y el agua. Tiene más calidad de imagen que aquellas y son más claras y nítidas, aunque su proceso de fabricación es más caro.

Aunque haya dos tipos de pantallas más extendidos (resistivas y capacitivas), existen multitud de variedades de pantallas táctiles.

Por qué unas son más fáciles de usar que otras


La sencillez de su manejo depende, exclusivamente, del software que lleva introducido el dispositivo que manejamos. Así, tanto Mac OS como Windows tienen versiones específicas para su utilización. Lo mismo que ocurre con los programas asignados a teléfonos móviles y PDA’s.

La evolución de las tablets según Motorola

Os recomiendo que no os perdáis esta curiosa visión histórica que los publicistas de Motorola tienen sobre el desarrollo de los tablets. No tiene desperdicio. Esperemos que lo que anuncian esté al nivel del propio anuncio. Para los que luego dicen que en la tecnología no hay humor ni creatividad.

Consolas, juguetes para adultos

La Navidad es esa época en la que todos nos volvemos un poco más niños. Todos disfrutamos con los regalos -unos haciéndolos, otros recibiéndolos-. Pero también es una época de elecciones: ¿qué juguete es mejor para los peques de la casa? Hasta ahora las videoconsolas siempre han estado entre los regalos más socorridos para los niños. Pero sus últimas evoluciones las han convertido en el regalo favorito para los adultos. Aquí os presentamos a las reinas del mercado: PlayStation 3, Wii y XBox 360.

Wii, la referencia


Cuando miramos la lista de las consolas y los juegos más vendidos del mundo, vemos que todas ellos tienen un nombre en común: Nintendo. La empresa japonesa siempre ha defendido un formato totalmente tolerable para los más pequeños aderezándolo de alta tecnología para atraer a los no tan pequeños. Su último gran éxito: la Wii.

La primera consola que no requirió un mando lleno de botones y en el que el usuario se convertía en el propio jugador dentro de la partida. Nacida en 2006, prescindiendo de Nintendo en su nombre, “solamente Wii” en boca de Shigery Miyamoto, diseñador jefe de juegos de la empresa nipona, la consola fue una de las primeras en explotar la posibilidad de jugar online -WiiConnect24- y de utilizar ranuras de expansión SD para juegos guardados.

Sus accesorios -como WiiFit y WiiMotion Plus- han servido para potenciar la jugabilidad de un formato que no se caracteriza por sus grandes prestaciones, pero sí por su sencillez y estabilidad. Otro de sus puntos fuertes es que la distancia mínima que hay que guardar con la consola es de sólo un metro.

Play Station 3, también sirve para jugar


La gran apuesta de Sony para la sobremesa salió a la venta a finales de 2006 en Japón y Estados Unidos y a principios de 2007 en Europa. Equipada con acceso a PlayStation Network para jugar en línea, así como con un poderoso reproductor de BluRay y hasta 320 GB de disco duro sirve, además de para jugar, para escuchar música en HD y disfrutar de lo último en cine en el salón.

Dispone de una gran cantidad de accesorios muy costosos pero de gran calidad, así como de un catálogo de juegos con una definición nunca antes vista, aunque esto a veces penalice su jugabilidad.

Ante el terreno perdido contra la Wii los últimos meses, los ingenieros de Sony se pusieron manos a la obra para desarrollar “Move”. Un sistema para jugar con un mando sencillo a juegos simples -en cuanto a jugabilidad- similares a los de su gran competidor pero que se caracterizan por su buen hacer. Su distancia a la consola: poco más de medio metro.

Su gran tara ha sido siempre el modo en el que Sony ha intentado blindar sus juegos y su software. Esto ha provocado que “la Play” haya sufrido múltiples ataques informáticos de hackers que pretendían liberar la consola de sus sistema de protección de firmware.

XBox 360


Desarrollada en colaboración con IBM y ATI, la “tres sesenta” permite jugar vía online con otros competidores y acceder a juegos arcade, demos, trailers, programas de televisión y películas aprovechando todo el arsenal de Microsoft. Su potente procesador IBM PowerPC, la posibilidad de incorporarle un disco duro externo y la posibilidad de usarla como ordenador personal no sirvieron para acercarla a las ventas de Sony o Nintendo.

Sin embargo, hace unas semanas la empresa de Bill Gates dio un golpe de efecto con la presentación de su joya: Kinect. El primer sistema que permite jugar sin mandos delante de la consola gracias a un sensor que no sólo nos percibe, sino que, además, puede introducirnos físicamente en el juego. Recientemente, la empresa de Seattle anunció la posibilidad de implementar el sensor a los juegos de la plataforma Windows.

El sistema, que ha recibido el aplauso unánime de la crítica y de los usuarios, requiere de más de metro y medio de distancia hasta la consola para poder transmitir correctamente la información al juego.

Para los más adictos, su gran tara es la imposibilidad de reproducir BluRay ni alta definición.

Aquí tienes los tres equipos, ahora tú decides.

La era de la otra televisión

Primero llegó -al Estado- “el Plus”. Después, con la entrada de las televisiones digitales, llegaron Imagenio -por ADSL-, ONO, Euskaltel -fibra óptica- y compañía. Poco después, algunas de estas televisiones se pasaron a la Alta Definición -iPlus de Digital Plus- pero todo ello se queda obsoleto. El pago por visión, la disposición de nuestros contenidos favoritos cuando nosotros queramos, con la máxima calidad y a precios sorprendentemente accesibles ha llegado. Y no precisamente de la mano de las televisiones y de las plataformas clásicas, sino de los fabricantes y de la Red. Llega una nueva televisión: Apple TV y Google TV.

Apple TV


Tras muchos intentos por consolidarse en uno de los pocos mercados que se le resistían, la empresa de la manzana pensó que si los iPod han tenido éxito para oír música y como mini ordenador, también lo tendrían unidos a la televisión. Así, la nueva edición de Apple TV se puede entender -salvando las distancias- como un iPod para la televisión.

Por el camino ha perdido su gran disco duro -aunque sigue conservando 8 GB-, pero también gran parte de su precio -se queda en unos apetecibles 119€-. A cambio, se ha convertido en el enlace perfecto entre el software de iTunes -que ya no sólo tiene música, sino capítulos de series y películas- y nuestra televisión, preferiblemente de Alta Definición.

Para poder utilizar este sistema sólo tenemos que conectar la “caja negra” a la red eléctrica y a la televisión mediante una entrada HDMI y a la red de Internet mediante un cable de red Ethernet o introduciendo nuestra clave WiFi.

Una vez hecho esto ya podemos alquilar películas, acceder a Youtube, radio streaming, podcasts y cualquier otro contenido en la web. Lo mejor, para utilizarlo podemos usar el pequeño mando a distancia que viene en la caja o nuestro iPhone, iPad o iPod Touch. Si optamos por esta segunda posibilidad, también podremos reproducir los contenidos que tengamos en estos dispositivos. Simplemente, impresionante.

Google TV


Y como Google no podía ser menos, decidió entrar también en el mercado del ocio para nuestros hogares. Su alianza con SONY, Intel y Logitech ha servido para que nazca -de momento sólo en Estados Unidos- Google TV.

Gracias a este equipo podremos acceder a cualquier contenido multimedia en la red y, si nuestra velocidad de conexión lo permite, descargarlo y visionarlo en streaming. Todo ello se adereza con todas las apps de Android Market, además de búsquedas en la Red y contenidos de pago -televisiones online y plataformas como Fox, HBO, etc.-.

Las conexiones a Flickr, Amazon, Youtube, etc. son prácticamente inmediatas, los teléfonos Android también pueden funcionar como mando a distancia -excepto si utilizamos el decodificador no integrado de Logitech-, tendremos acceso a páginas web diseñadas específicamente para este sistema -ver los resultados de la NBA y conectarnos en directo a cualquier partido que se esté emitiendo en ese momento en NBA.tv- y todo ello compatible con cualquier plataforma de televisión previa que ya teníamos contratada o, si lo preferimos, sólo con Internet.

Ha nacido la televisión total.

Hiperconectividad portátil

Año 2010. Hay dos tipos de smartphones: los iPhone y los demás. En un reino que estaba totalmente dominado desde Espoo (la localidad natal de Nokia), una empresa de ordenadores rompió la hegemonía nórdica. Más aún con el lanzamiento del nuevo iPhone 4G y que los contratos de exclusividad de Apple con las compañías telefónicas se han extinguido. Son muchos los que se frotan las manos con la llegada del iPhone a Vodafone y Orange a lo largo del verano y a Euskaltel estas mismas navidades. Sin embargo, ¿es para tanto este artilugio? ¿Realmente es mejor que la competencia? ¿Qué lo diferencia?

Analicemos la maravilla de San Francisco frente a sus más directos rivales. Para ello compararemos las que se supone que son las funciones más importantes de sus sistemas operativos. Al fin y al cabo es éste el corazón y el cerebro de estos gadgets que nos roban los nuestros.

Comencemos con las presentaciones. Son seis.

En primer lugar iPhone OS. El portador del título. Es el hijo directo del potentísimo Leopard. Sencillo, estable y fiable. Pero su principal característica es que es, sin duda, el iPhone es el dispositivo tactil más intuitivo de la historia.

Le sigue el gran pretendiente. Su némesis y archienemigo: Android. Como no, es la joya móvil de Google. Lo llevan móviles tan interesantes como el Galaxy S de Samsung (que se ha convertido en el segundo fabricante mundial de móviles) o el Google Nexus S. Pantallas grandes, multitarea, 1Gh de procesador. Suenan temibles. Ojo con la llegada del Layar 2.2.

Symbian 60 es el tercero y, a su vez, el anciano venerable. Ha pasado mil batallas y de todas ha salido airoso. Es incorrompible y todos lo reconocemos. Pero tiene a su mayor rival en casa, el nuevo software que Nokia empleará en sus nuevos terminales de gama alta en menos de un año: Maemo. Recientemente TechStyle publicaba que el nuevo N8 tendrá un navegador con sistems A-GPS en tres dimensiones.

BlackBerryWebOS son los creadores de los smartphones como los conocemos hoy en día. Sus bandejas de entrada son, unidas a su teclado qwerty, los hacen perfectos para los negocios. Pero ¿es suficiente en la era multimedia?

Windows 7 Mobile. Es Windows. Para lo bueno y para lo malo. Su antecesor era conocido por su inestabilidad y su incómodo lápiz para la pantalla táctil de los móviles que lo equipaban. Hace de todo y parece que por fin a la vez. El estilizado y rápido LG Optimus One (que se note que LG es el patrocinador de la franquicia Transformers de Michael Bay) es su gran apuesta para, al menos, colocarse segundo en ventas.

Una vez hechas las presentaciones comparémoslos. La primera batalla será la multimedia. Todos queremos nuestro teléfono para oír música, sacar fotos, grabar vídeos y, en breve, ver la televisión y reproducir películas. Y si el iPod Touch era casi perfecto, tenemos un ganador claro. Sólo una cámara de fotos muy floja para lo que esperábamos y unos Nokia con cámaras de óptica Carl Zeiss y superreproductores como el X6 o el 5800 Xpress Music le pueden plantar cara.  De entre los Android hay honrosas excepciones como el Xperia de Sony y sobre todo la megapantalla AMOLED del Samsung Galaxy S en HD. El rendimiento multimedia de los Windows 7 es, de momento, una incógnita. No obstante, tener acceso directo a Zune y a toda la galería de juegos de la PSP atraerán a muchos usuarios.

Sigamos con la variedad de móviles en el mercado con cada sistema. Y aquí cambian las tornas casi por completo. En una época en la que nos encaprichamos cada poco, la variedad es fundamental y la oferta de Android es insuperable. Sony, HTC, Motorola, LG… todos le quieren y ya es el sistema operativo en más teléfonos del mundo. Las americanas Apple y Palm están justo en el otro lado de la balanza junto con las BlackBerry de RIM. La cosa se iguala. Sin embargo, Steve Jobs defendía hace dos días que la estabilidad y fiabilidad de iPhone OS residía en la falta de fragmentación que sufre el freeware de Google. Del resultado de la alianza de Bill Gates con LG y HTC llegarán posibles acuerdos. Parece que Sony ya ha mostrado su interés para sus nuevos todo en uno. Además, la caída de la alianza Symbian podría abrirle, según los más optimistas, la puerta de Finlandia. Ya se verá.

Pero ahora que hemos dejado lo más nimio de lado, vayamos a la finalidad que se le supone a un smartphone. El mail y las aplicaciones de trabajo. Y aquí ganan otros nuevos: BlackBerry y WebOS. Y es que Palm y BlackBerry sólo deben temer a Windows 7 Mobile por su familiaridad y su renovado Office Mobile. Si para trabajar necesitaremos una oficina portátil, gana Microsoft. Si consigue dar estabilidad a su sistema su suite de programas será absolutamente imbatible.

Cuatro ítems. Cuatro ganadores. ¿El desempate? El motivo por el que vamos a la tienda de móviles muchas veces, las apps. ¿Qué más me da mi móvil además de un teléfono? ¿Cómo puedo diferenciar mi software del de al lado? Aquí se acaba el empate porque ni siquiera hay pelea. iTunes. Appstore o como lo queramos llamar. No hay más. Los demás -incluído Android Market y Zune- se esfuerzan. Appstore gana. Es otra dimensión.

No obstante, la conclusión es más sencilla. ¿Para qué quieres el móvil? Yo no lo tengo, pero me quedaría con el iPhone. Espero que, cómo yo, recibáis este mail en vuestra BlackBerry.