S&M Cloud, mejor proveedor de servicios en la nube de IBM 2018

Es habitual que tanto cuando planteamos premios anuales en esta bitácora como cuando leemos sobre los galardones a empresas tecnológicas otorgados en otras páginas o estamentos pensemos en grandes corporaciones o pequeñas start ups ubicadas en California, Israel, Reino Unido o Asia.

Sin embargo, poco a poco, Euskadi comienza a tener un tejido empresarial tecnológico que está trabajando de forma notable y que comienza a cosechar éxitos. El último es el de la firma bilbaína S&M Cloud en la reciente Cumbre del Ecosistema IBM 2018 celebrada en Madrid.

En ella se ha reconocido la “labor de colaboración, definición e implementación de sus soluciones” de computación en la nube de esta empresa fundada en 2013, por segunda vez en tres años.

Especializada en la integración de infraestructuras de servicios en la nube, esta vez el galardón ha recaído en la categoría de mejor partner del año en Cloud Computing, los servicios de alquiler de capacidad informática a través de internet, y reconoce al proveedor bilbaíno su contribución durante 2017 en IBM a la hora de impulsar el cambio tecnológico y la innovación en sus clientes.

 

La presidenta de IBM España, Portugal, Grecia e Israel, Marta Martínez, destacó, en la entrega del premio a S&M Cloud, que “los partners son una parte esencial de la transformación de IBM a las áreas tecnológicas de mayor valor añadido como son la computación en la nube, inteligencia artificial, datos, ciberseguridad, e infraestructura adaptada para soportar las nuevas cargas y las arquitecturas híbridas”.

Lucía Álvarez, directora de IBM Business Partners en España, Portugal, Grecia e Israel, aseguró que son estas empresas las que “están consiguiendo desarrollar plataformas y arquitecturas basadas en cloud de enorme valor. Así, Álvarez recalcó que con el premio a S&M Cloud IBM “ha querido reconocer a un partner cuyo foco exclusivo en cloud le está permitiendo abordar todo tipo de oportunidades con éxito”.

Además, catalogó a la empresa como un partner “de referencia para los clientes de IBM”, especialmente en el sector comercial, donde “son más necesarios estos proyectos llave en mano”.

Acacio Laiseca director gerente S&M Cloud, además de agradecer al equipo de IBM por el reconocimiento, también resaltó “la confianza depositada por sus clientes, la labor de los profesionales de su equipo y el apoyo recibido por el mayorista Techdata.”

Microsoft y Amazon, la batalla por la nube se recrudece

 

Aunque para el gran público el éxito de las tecnológicas se mide por el número de smartphones, tabletas, ordenadores o televisores vendidos, la batalla entre empresas va mucho más y se adentra en mercados como la robótica, las redes, los soportes a empresas y los servidores. Negocios que generan miles de millones en facturación y, sobre todo, que permiten que otros puedan funcionar correctamente.

Los servidores, precisamente, han sido siempre un sector estratégico en el que se tenían en cuenta factores como el número de unidades comercializadas o las marcas empleadas en los diferentes centros de datos. Sin embargo, la reconversión digital que estamos viviendo ha hecho que el sector haya migrado hacia la nube y, con ello, que haya cambiado completamente la forma de entender este mercado.

Si nos centramos en el mercado de infraestructuras así como en las plataformas de servicios, el líder indiscutible es Amazon. La empresa de Jeff Bezos, conocida para el gran público por ser la tienda en la que podemos comprar prácticamente de todo, consolida su negocio global gracias a su servicio de computación en la nube que miles de empresas de todos los tamaños subcontratan en todo el planeta. Amazon Web Services (AWS), como se denomina su solución, cuenta con un 33% del mercado. Una cifra excelente que, sin embargo, lleva más de un año sin crecer. ¿Signo de fatiga?

En el cuarto trimestre del año pasado AWS se quedó con el 62% de la facturación del sector, según KeyBanc. La cifra, de nuevo, es sobresaliente, si no fuera porque un año antes era del 68%. ¿Cuál es el motivo de esta bajada? Sin duda, la llegada de nuevos actores de empaque al negocio. Con Google creciendo poco a poco (del 10 al 12%), hay un rival que está quitándole cuota de mercado a gran ritmo. Microsoft ha pasado de un escaso 16% de cuota a más de un 20%. La apuesta de Satya Nadella, su CEO, fue clara desde el principio: quitarse de encima los sectores menos rentables y aquellos que tenían un futuro más comprometido (como el propio Windows) y centrarse en negocios con proyección para evitar otro batacazo como el sufrido con “internet para usuarios medios” y la telefonía móvil. Les quedaba la nube y Azure es una propuesta de lo más interesante.

El ritmo de crecimiento de los ingresos de Microsoft Azure es vertiginoso: se duplicó en 2017 y crecerá -se espera que al menos- un 88% en 2018. El de Amazon rondará el 42%. Es cierto que crece desde más arriba pero Microsoft ha demostrado ser un rival a tener en cuenta. Sobre todo porque su factor diferencial es su decidida apuesta por la inteligencia artificial lo que la convierte en la empresa con más modelos preconstruidos entre los proveedores de nube pública y una de la que mayor oferta de centros de datos tiene a disposición de sus clientes.

La empresa de Nadella tiene ya una cuota de mercado del 13% respecto al 10% de hace un año y ha consolidado su posición frente a IBM, otro de los actores del negocio que está cediendo ante el empuje de los de Seattle y al crecimiento continuo de Google.

La siguiente batalla se dirimirá, según los expertos, en Europa. Un mercado con un enorme potencial de crecimiento en el que aún no hay ningún agente local que pueda hacer frente a los cuatro grandes estadounidenses y Alibaba, empresa ahora china con un enorme potencial gracias a su mercado doméstico.

IBM, regreso al futuro

Cuando parece que hemos llegado a un techo tecnológico se hace un anuncio que bate todos los registros anteriores. El último ejemplo tangible es el de un equipo de IBM que ha desarrollado un cartucho de cinta magnética que cabe en una mano y que tiene una densidad de almacenamiento de 201 gigabit por pulgada cuadrada: permite almacenar 330 terabytes de datos sin comprimir o, lo que es lo mismo, 330 millones de libros.

La cifra de densidad es absolutamente magnífica: más de 20 veces el de una cinta magnética comercial convencional. Estos equipos, que para la mayoría del público son conocidas por ser el soporte de las cintas Beta, VHS y los casetes inventados hace más de 60 años, han seguido en el mercado de grandes centros de almacenamiento (documentos fiscales o expedientes médicos) gracias a su alta capacidad y precio ajustado.

La evolución desde las primeras épocas de esta tecnología es evidente: según The Verge la primera unidad de IBM empleaba carretes de media pulgada de ancho en la que tan solo se podían almacenar 2 megabytes.

Para la fabricación de este nuevo prodigio IBM ha contado con la colaboración de Sony Storage Media Solutions y, según ambas empresas permitirá que este formato de almacenamiento siga siendo viable durante la próxima década.

El formato, hasta la fecha, se ha empleado para el almacenamiento de archivos de vídeo, copias de seguridad, réplicas para la recuperación y conservación de instalaciones después de desastres, etc. Sin embargo, la industria empieza a barajar la opción de que haya una expansión hacia la computación en la nube debido a la alta demanda de capacidad por parte tanto de empresas como de instituciones y particulares.

La cinta ha sido fabricada mediante un sistema conocido como pulverización catódica tiene un coste ligeramente al proceso de una cinta comercial convencional si bien, el crecimiento exponencial de la capacidad de almacenamiento hace que el costo por terabyte sea mucho más atractivo que en cualquier versión anterior. Según Evangelos Eleftheriou de IBM, incluso lo es “para el almacenamiento en frío en la nube”.

Project Tango, Lenovo y Google quieren cambiar los interiores

La compra de Motorola por parte de Google fue algo más que una forma de conseguir una empresa con experiencia en hardware. La empresa de Mountain View se llevaba un enorme catálogo de patentes, una firma reputada con la que lanzar todas sus novedades y, sobre todo, un valioso activo que sería fácil de revender. Cuando se la colocó a Lenovo, el fabricante chino no solo adquiría una empresa renacida y con un buen catálogo, sino una forma de vender productos móviles diferente y más eficaz que la suya.

Además, el acuerdo le acercaba más a Google, el actor central del universo Android. Por eso hemos visto como muchas novedades del robot verde se lanzaban en equipos Motorola (Lenovo) y Nexus a la vez y cómo los chinos hacían cada vez más guiños a los de Mountain View para colaborar en nuevos proyectos. El último, Tango, promete revolucionar la forma en la que nos movemos por los interiores: una evolución de Google Maps para no perdernos ni en una ciudad nueva ni en un inmenso Ikea.

Por eso no le ha sorprendido a nadie que en el pasado CES se anunciara la comercialización esta primavera del primer equipo con este sistema en su interior. Un phablet de 6,5 pulgadas y procesador Qualcomm que tendrá un excepcional rendimiento gráfico ya que contará con tres cámaras para cumplir la promesa de Google: color, profundidad de campo y ojo de pez.

El sistema -que prometen que será sencillo e intuitivo- permitirá que nos movamos por los interiores siguiendo un trazado que se nos marcará sobre lo que las cámaras captan y plasman en la pantalla. Además, aunque la presentación recordaba demasiado a las Google Glass, la empresa de Larry Page anunció la creación de una incubadora de software para desarrollar aplicaciones que hagan de Tango una potente herramienta para el usuario (y publicitaria).

Sin embargo, el anuncio que más revuelo causó en Las Vegas fue el de la desaparición de Motorola como marca. La empresa, de referencia en Chicago y con una gran repercusión en Estados Unidos dejará de estar disponible para los usuarios como ocurrió con IBM. Los modelos seguirán llamándose Moto y seguirán siendo y funcionando igual pero bajo la denominación Lenovo.

Las críticas y peticiones no se han hecho esperar en las redes sociales y en algunos medios americanos que consideran la venta de estos dos emblemas un error que solo vacía de contenido la tradición tecnológica estadounidense. Ahora habrá que ver cómo afecta a sus ventas (si es que lo hace) en el primer mercado mundial.

Europa, nuevo centro global de IBM para la industria 4.0

Hay cosas que nunca cambian. Hay empresas como IBM que desde sus orígenes –hace ya más de un siglo– han buscado siempre ese factor diferencial que les siguiera manteniendo un paso por delante de sus rivales y a las que ni las crisis ni la presión desde nuevos polos tecnológicos parecen afectarles. También hay países -Alemania- que tiene clara cuál es su estrategia de desarrollo económico a medio y largo plazo y que saben cómo atraer a ese perfil de compañías.

Por eso no es de extrañar que IBM anunciara hace unos días que había escogido Múnich -uno de los centros neurálgicos de la industria germana y europea- para instalar su sede central de la Watson Internet of Things para tener cerca a algunos de los actores más relevantes en sectores estratégicos como la automoción, la electrónica, la salud. etc.

Esta unidad es una de las ocho que completarán el ecosistema para el desarrollo y la implantación del IoT en la industria 4.0 y es la mayor inversión de la empresa neoyorquina en el Viejo Continente en más de 20 años.

Campus de la innovación

Planteado como un campus, el Watson IoT congregará a más de un millar de expertos e investigadores que conformarán un gran laboratorio en el que desarrollarán soluciones para que las empresas interesadas puedan conseguir herramientas con las que analizar la ingente cantidad de datos  que genera el creciente número de dispositivos (y máquinas industriales) conectados a la red de redes.

A día de hoy, según la propia IBM, en el mundo hay más de 9.000 millones de equipos conectados a internet que generan al día más de 2,5 trillones de bytes. En datos económicos, un negocio que en 2020 moverá más de 1,7 billones de dólares siempre y cuando las empresas tengan la infraestructura necesaria para gestionarlos.

Aunque aún no se saben datos de esta colmena de laboratorios repartidos por todo el planeta, el pasado mes de marzo la multinacional de los blue chips anunció una inversión de 3.000 millones de dólares para dar cobertura a la creciente demanda de sus clientes para gestionar la información generada por sus equipos inteligentes.

Dentro de esta partida se incluían innovación, investigación, nuevos proyectos y alguna adquisición como The Weather Company (sí, la creadora de la famosa aplicación The Weather Channel) para su plataforma Watson IoT Cloud Platform.

La apuesta por los denominados “áreas de negocio de crecimiento” –cloud computing, Watson, redes sociales y movilidad- viene en un momento clave para el devenir de la empresa después de desprenderse de los negocios de hardware “de bajo margen” y cuando los negocios clásicos que han mantenido los beneficios (software y servicios) están amenazados por la creciente competencia y por el giro de las necesidades del mercado.