Educación online, varias referencias indispensables

La era de la digitalización supone nuevos retos tanto para las empresas como para los trabajadores. Es un cambio integral en casi todos los sectores para cubrir estas necesidades: desde el técnico hasta el educativo. Y precisamente este último es el que está viviendo una adaptación más compleja. Mientras algunos estamentos siguen defendiendo una educación casi expositiva, otros son conscientes de que gran parte de la evolución pasa por adaptarse a una educación más experimental y a entornos digitales.

Millones de alumnos en todo el mundo estudian gracias a cursos online abiertos (MOOC por sus siglas en inglés) ofrecidos por centros del calibre de Harvard, Berkeley, Oxford, Cambridge o el MIT. Las temáticas son de lo más variado: programación, Big Data, finanzas, SEO, marketing, idiomas, etcétera. Y todas cuenta con la ventaja que permite la enseñanza en línea, un alto nivel de personalización tanto en los ritmos de estudio y evaluación como en horarios, materiales -precios y cantidades- o nivel que quiere adquirir el alumno.

Una de las plataformas más atractivas para adentrarse en el mundo de los cursos online es Coursera, que se caracteriza por ofrecer cursos gratuitos y de pago. Su catálogo va desde la formación profesional hasta los idiomas, la medicina o la sociología y entre sus socias están las universidades más prestigiosas del mundo. En total suman 164 de 28 países que ofertan 2.811 cursos.

Con menos cursos pero de la misma calidad, edX, fundada por Harvard y el MIT en 2012, pone el acento en su enorme cantidad de recursos académicos: profesionales y profesores de prestigio en materias como marketing, inteligencia artificial, informática, física, ingenierías, etc. Berkeley, Sorbona, Cornell, Caltech, Darmouth, Oxford, Princeton o la Universidad de Edimburgo son solo una pequeña parte de su extensa red de colaboradores.

Para nosotros, Open Culture es, sin embargo, una opción aún más interesante. Además de contar con contenidos gratuitos de las instituciones antes citadas, también te permite acceder a un enorme fondo de películas, documentales, conciertos, libros de texto, guías, etc. Sin duda, además de una herramienta de aprendizaje, una referencia para todos aquellos que quieren aprender más sobre una materia específica.

Udacity es la propuesta más interactiva. Nacida a partir de cursos de informática gratuitos ofrecidos por Stanford. Permite ver el progreso de las lecciones y el curso de una forma sencilla e intuitiva y, sobre todo, permite una continua interacción entre la comunidad de estudiantes. Conocimientos “colaborativos” y educación gratuita en línea. Una gran idea.

En definitiva, una nueva forma de acceder a educación y conocimiento de la mano de las referencias del sector y de profesionales en ámbitos docentes de referencia.

Google Chrome, 10 extensiones que no te pueden faltar

Igual que hace más de una década pocos eran los que usaban internet sin trabajar con Explorer o Firefox, hoy, hablar de navegadores es hacerlo de Chrome. El motivo es sencillo: es rápido y gracias a las extensiones es tremendamente capaz. Esto lo ha convertido en una herramienta popular para aquellos que emplean un PC casi sin importar su sistema operativo. Y por eso las estadísticas hablan de un uso mucho mayor que los antes mencionados -aunque ahora Microsoft ofrece Edge en vez de Explorer, Opera o Safari.

Chrome, sin embargo, tiene una faceta profesional algo menos conocida que lo convierte en la herramienta definitiva para aquellos que requieren de un aliado para sus tareas en la oficina que van desde la gestión de RRSS al desarrollo de contenido o el trabajo con artículos antiguos. Todo ello lo podemos hacer fácilmente con extensiones que se pueden descargar en la tienda oficial de Chrome o las webs de los desarrolladores de cada herramienta. Alberto Iglesias Fraga, en TICbeat, ha hecho una lista con 10 de un alto valor añadido.

  • Grammarly: permite verificar nuestra ortografía y gramática cuando escribimos en internet (da igual un blog, un tuit o un correo, por ejemplo).
  • Nimbus: se centra en las capturas de pantalla de cualquier contenido online que veamos. Además, incluye funciones de edición para añadir la fecha, bordes, cuadro de texto, borrado de partes de la imagen, etc.
  • Followr: sirve para buscar tweets relacionados cada treinta minutos y, de forma automática, permite hacer “me gusta” en algunos de ellos -bajo ciertos parámetros- de modo que se pueden ganar seguidores sin el molesto spam y sin “hacer trampas” comprándolos.
  • Stravatag: un detector de etiquetas (hashtags) para publicar. Los ordena con un sencillo código de colores y permite saber cuál es el más adecuado en cada momento.
  • Buffer: permite compartir contenido con un solo click. Despliega rápidamente un cuadro de texto en el que podemos personalizar y comentar el enlace y lo cuelga en nuestra red preferida.
  • Bit.ly: como no podía ser de otra forma, es la herramienta perfecta para acortar, seleccionar y trabajar con enlaces. Por si fuera poco, permite hacer un seguimiento de las interacciones que generan para poder mejorar nuestro impacto en internet.
  • Save to pocket: una forma sencilla y rápida de guardar artículos y contenidos de nuestro interés. Además, permite organizarlos con etiquetas. Con su app móvil podremos, incluso, escuchar los contenidos. Un audiolibro en cada uno de nuestros archivos puede facilitarnos mucho el trabajo.
  • Diigo web collector: permite guardar páginas y resaltar contenido además de gestionar nuestra biblioteca. Es similar al anterior pero un poco menos potente (le falta esa app móvil).
  • Lighthouse: permite un informe SEO detallado de cualquier página web. Esto permite realizar auditorías, buscar palabras clave u optimizar el contenido de la misma, su accesibilidad o rendimiento.
  • Open SEO: es el complemento perfecto para la anterior puesto que nos da detalles de geolocalización, tráfico, caché, páginas indexadas, etcétera. A esto le suma la relevancia de la página en otros motores de búsqueda como Yahoo!, Bing, Baidu o Ask.

Microsoft y Amazon, la batalla por la nube se recrudece

 

Aunque para el gran público el éxito de las tecnológicas se mide por el número de smartphones, tabletas, ordenadores o televisores vendidos, la batalla entre empresas va mucho más y se adentra en mercados como la robótica, las redes, los soportes a empresas y los servidores. Negocios que generan miles de millones en facturación y, sobre todo, que permiten que otros puedan funcionar correctamente.

Los servidores, precisamente, han sido siempre un sector estratégico en el que se tenían en cuenta factores como el número de unidades comercializadas o las marcas empleadas en los diferentes centros de datos. Sin embargo, la reconversión digital que estamos viviendo ha hecho que el sector haya migrado hacia la nube y, con ello, que haya cambiado completamente la forma de entender este mercado.

Si nos centramos en el mercado de infraestructuras así como en las plataformas de servicios, el líder indiscutible es Amazon. La empresa de Jeff Bezos, conocida para el gran público por ser la tienda en la que podemos comprar prácticamente de todo, consolida su negocio global gracias a su servicio de computación en la nube que miles de empresas de todos los tamaños subcontratan en todo el planeta. Amazon Web Services (AWS), como se denomina su solución, cuenta con un 33% del mercado. Una cifra excelente que, sin embargo, lleva más de un año sin crecer. ¿Signo de fatiga?

En el cuarto trimestre del año pasado AWS se quedó con el 62% de la facturación del sector, según KeyBanc. La cifra, de nuevo, es sobresaliente, si no fuera porque un año antes era del 68%. ¿Cuál es el motivo de esta bajada? Sin duda, la llegada de nuevos actores de empaque al negocio. Con Google creciendo poco a poco (del 10 al 12%), hay un rival que está quitándole cuota de mercado a gran ritmo. Microsoft ha pasado de un escaso 16% de cuota a más de un 20%. La apuesta de Satya Nadella, su CEO, fue clara desde el principio: quitarse de encima los sectores menos rentables y aquellos que tenían un futuro más comprometido (como el propio Windows) y centrarse en negocios con proyección para evitar otro batacazo como el sufrido con “internet para usuarios medios” y la telefonía móvil. Les quedaba la nube y Azure es una propuesta de lo más interesante.

El ritmo de crecimiento de los ingresos de Microsoft Azure es vertiginoso: se duplicó en 2017 y crecerá -se espera que al menos- un 88% en 2018. El de Amazon rondará el 42%. Es cierto que crece desde más arriba pero Microsoft ha demostrado ser un rival a tener en cuenta. Sobre todo porque su factor diferencial es su decidida apuesta por la inteligencia artificial lo que la convierte en la empresa con más modelos preconstruidos entre los proveedores de nube pública y una de la que mayor oferta de centros de datos tiene a disposición de sus clientes.

La empresa de Nadella tiene ya una cuota de mercado del 13% respecto al 10% de hace un año y ha consolidado su posición frente a IBM, otro de los actores del negocio que está cediendo ante el empuje de los de Seattle y al crecimiento continuo de Google.

La siguiente batalla se dirimirá, según los expertos, en Europa. Un mercado con un enorme potencial de crecimiento en el que aún no hay ningún agente local que pueda hacer frente a los cuatro grandes estadounidenses y Alibaba, empresa ahora china con un enorme potencial gracias a su mercado doméstico.

eShow, el futuro de la nueva economía ya es presente

El comercio electrónico no para de crecer. Más allá de mercados consolidados como el estadounidense o los países del norte de Europa, otros más centrados en el negocio físico hasta ahora como el estatal parecen ceder sin remedio al empuje de las tiendas virtuales. Al menos eso se deriva del último informe del Consejo Económico y Social.

Durante el último año la facturación conjunta del sector creció un 23,3% hasta llegar a los 22.000 millones de euros. Hasta el 70% de los internautas realizaron al menos una compra online. Un 40% de la población estatal realiza con asiduidad sus compras en internet. El gasto medio llegó a los 1.400€ y el conjunto ya se coloca como el cuarto de la UE solo por detrás del Reino Unido, Alemania y Francia. Además, es el décimo año de crecimiento sostenido. Si a eso le añadimos que el 90% de las empresas con presencia en internet prevén que las cifras de su negocio digital este año crezcan al menos un 10% parece que lo que hace poco era una promesa de futuro inmediato ahora es una realidad.

Por eso, en ese contexto, el eShow de Barcelona celebrado los pasados 11 y 12 de abril tiene una gran importancia. Centrada en el comercio electrónico, el marketing digital, las redes sociales, la computación en la nube y el Internet de las Cosas, la feria es un evento ineludible para uno de los pilares económicos y sociales actuales y a medio plazo.

La presente edición se ha centrado en demostrar la capacidad disruptiva que tiene la suma de la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la robótica y las tecnologías de la información y la comunicación. Y es que este cambio, tan ligado a start ups y minúsculas y ágiles empresas tecnológicas es también un peaje obligatorio en titanes del tamaño de Carrefour o Mastercard, presentes en la Feria a través de sus responsables de márketing digital o medios de pago digitales, respectivamente.

La mentalidad abierta es una de las señas de identidad del evento: a través de 150 expositores, 250 ponentes y 400 actividades, los profesionales de diferentes negocios y campos pueden ponerse en contacto para construir una sólida red de contactos y colaboraciones que redunde en sinergias que, aunque puedan parecer poco convencionales, suelen ser de éxito.

Uno de los ejemplos más accesibles para el gran público fue el de la “Tienda del futuro” en la que se pudo ver cómo evolucionarán las espacios físicos de los grandes retailers para hibridar el potencial de la tecnología online con los puntos fuertes del negocio offline. Una obligación para grandes distribuidores pero también una oportunidad de éxito (y supervivencia) para los más pequeños que ven en las nuevas tecnologías la oportunidad de ganar presencia en cualquier rincón de la red y, por tanto, del mundo.

El empleo de herramientas como espejos inteligentes, realidad virtual, aplicaciones, wearables o el internet de las cosas permiten convertir los datos en una poderosa herramienta para conocer mejor al cliente, para producir y proveer lo que necesita: minimizar gastos, potenciar productividad, gestionar mejor el impacto energético de nuestro negocio (y minimizar costes) centrándonos en la actividad comercial de una forma más prolífica.

Solo dos ejemplos de la reforma integral que vive el sector y que requiere de nuevas herramientas para desarrollarse plenamente. La más importante, el marketing digital que permitirá identificar y crear clientes, fidelizarlos y satisfacerlos de una forma mucho más eficaz.

Con una cifra de visitantes que el año pasado rozó los 14.000, un 75% de las empresas que facturaron hasta 30 millones de euros y un 77% de los participantes con cargos directivos, el eShow, que en septiembre tendrá una nueva edición en Madrid, se antoja como una cita ineludible en la que queda patente un nuevo modelo de economía que ya se ha consolidado como el presente de muchos negocios.

Noticia recomendada por Binary Soul

UE, una estrategia más dura contra el terrorismo en redes sociales

Hace pocas semanas se supo que la Unión Europea remitió en 2017 un informe en el que les pedía a las compañías tecnológicas (especialmente buscadores y redes sociales) la eliminación de contenidos relacionados con el terrorismo y actos terroristas en un plazo de tiempo no superior a las 2 horas. Sin embargo, la inoperancia de alguna de estas plataformas -parece que el regulador continental tiene puesto su ojo sobre Facebook y Twitter- ha hecho que se haya emitido un segundo comunicado en el que exigen la eliminación de estos contenidos en un plazo máximo de una hora desde que las autoridades alerten de su existencia.

La Unión le ha dado un plazo de tres meses a plataformas como las antes mencionadas o YouTube para que implementen las tecnologías necesarias para eliminar de la red “contenidos potencialmente peligrosos para la seguridad” antes de que tengan que enfrentarse a una ley que les obligará a hacerlo.

La Comisión Europea ha solicitado a estas empresas que redoblen sus esfuerzos para combatir de una forma más activa los mensajes de odio, pornografía infantil o los mensajes extremistas. Así, según los propios informes que baraja el máximo organismo de la Unión confirman que estas plataformas se han convertido en poco tiempo en “la principal vía de acceso a la información” por lo que es crítico que se encarguen de procurar un “ambiente seguro” a los usuarios.

La Comisión reconoce que las redes sociales han eliminado más contenido ilegal que nunca en las últimas fechas pero la Asociación ha subrayado la necesidad de “reaccionar más rápidamente contra la propaganda terrorista”.

Es por ello que, aunque se da un plazo de tres meses a las empresas para que actualicen sus herramientas, se espera el desarrollo de un aparato legal que las obligue a avanzar y que sirva de estructura para crear un entorno más seguro.

De momento, la primera empresa que se ha posicionado es Facebook que ha anunciado que “comparte el objetivo con la CE para combatir todo tipo de contenidos ilegales” y que “siguen trabajando para acabar con los mensajes de odio y terroristas con el fin de asegurarse de que Facebook sigue siendo un lugar en el que compartir todo tipo de ideas”.