Microsoft, evolución al hardware

Hace tan solo una década Microsoft era el actor principal del universo informático. Su sistema operativo, Windows, era la referencia absoluta en los ordenadores de medio mundo y eso le permitía controlar internet a través de su Explorer y casi cualquier negocio tecnológico. Su mundo (el mundo tecnológico en general), sin embargo, se sacudió con la explosión de los smartphones, la computación en la nube y las tabletas.

Buen ejemplo de ello es la carta que Bill Gates ha enviado a sus empleados para celebrar las cuatro décadas de la compañía. “Vivimos en un mundo multiplataforma” reza el fundador y máximo accionista de la empresa de Redmond. Y eso ha hecho que los de Windows y Office se hayan tenido que adaptar para asegurarse la supervivencia. Primero Steve Ballmer apostó por el hardware y ahora Satya Nadella se ha decantado por los servicios y su Drive.

Vayamos por partes. Microsoft ya no es solo un proveedor de software para terceros fabricantes de dispositivos. La compra de Nokia (muy polémica por cómo se fue desarrollando) le ha otorgado a la empresa una enorme presencia en el mercado móvil -sobre todo en los modelos de gama media y los mercados en desarrollo. Sus pizarras inteligentes están presentes en casi todos los centros de reuniones relevantes. HoloLens se antojan como una de las pocas propuestas realistas de realidad virtual (aplicado tanto al ocio como al mundo profesional) y, Xbox, sigue cosechando éxitos a pesar de la feroz competencia de la PlayStation de Sony.

Pero esto no es todo. Sus históricos grandes aliados -Hewlett Packard, Dell, Lenovo, Acer y compañía- son ahora también sus competidores gracias al gran éxito de Surface. Lo que empezó siendo una respuesta al iPad ha acabado convirtiéndose en un portátil híbrido de gran capacidad. Tanto que si bien su primera versión no fue especialmente exitosa, la segunda se ganó millones de adeptos entre los profesionales y la tercera está batiendo récords de reservas en su versión “doméstica”.

Y, aunque la piedra angular de todo esto sigue siendo Windows, que promete ser el primer sistema operativo completamente funcional y compatible entre las cinco pantallas (smartphone, tableta, ordenador, consola y televisión) la clave de su éxito reside y residirá en el concepto global que Microsoft ha adquirido respecto a su completo software y su potentísimo hardware.

Surface 3 será la guinda a la costosa estructura (por tiempo, recursos y esfuerzo) que Microsoft puso en marcha cuando decidió reciclarse. Esta familia híbrida supone ya el 4% de los ingresos de la multinacional y aunque todavía no reporta beneficios al nivel de su otro gran éxito, la Xbox, lejos quedan las pérdidas que le ocasionaron las primeras versiones. Las cifras son geniales: más de 1.000 millones de facturación y un incremento de ventas del 24%. De seguir la tendencia así pronto será un actor muy relevante en el negocio de los ultraportátiles y las tabletas.

Más difícil será recuperar el terreno perdido entre los teléfonos inteligentes. Aunque los Lumia han vuelto a repuntar en ventas un 28% los 243 millones que le costó a los de Redmond integrar a los fineses en su estructura y los 7.000 millones de dólares de la operación dejan muy muy lejos los números negros. Además, la explosión de los terminales asiáticos de gama media y el inquebrantable éxito del iPhone sea cual sea su precio y su capacidad dejan cada vez menos margen para sus rivales.

Aún así hay espacio para la esperanza. La Xbox, que comenzó siendo un enorme agujero negro para los beneficios de la compañía es ahora la piedra angular sobre la que Microsoft sustenta toda su oferta de ocio y sobre la que consigue demostrar su capacidad de construir dispositivos sobresalientes. Parece que el futuro de la empresa, gracias a su migración, está asegurado unas cuantas décadas más.

Dropbox, la única alternativa

Del mismo modo que hace quince años Microsoft era el dominador absoluto del mercado tecnológico (en una era casi pre internet) hoy día Google y Apple se reparten el negocio con alguna injerencia de Samsung o Facebook. Los de Mountain View controlan con mano de hierro casi cualquier faceta de internet -mapas, búsquedas, publicidad, correo electrónico, etc.- y los de Cupertino sientan cátedra con sus dispositivos líderes de ventas en casi todos los mercados en los que participan y, sobre todo, con unas ganancias que ninguna otra tecnológica ha tenido nunca. Sólo las redes sociales, dominadas por Facebook y la construcción de teléfonos móviles -que lidera Samsung gracias a su binomio con Google- se escapan de esta dictadura.

 

En un momento en el que la conectividad, la inmediatez e internet copan la tecnología sólo hay un pequeño producto que se les escapa a su control y, más aún, les hace una dura competencia: Dropbox. Evernote de Phil Libin fue, sin duda, la primera que nos acercó a todos la “computación en la nube”. La integración en internet de nuestros documentos para acceder a ellos (o compartirlos) en cualquier lugar y en cualquier momento. Apple la ha llevado a la máxima expresión con iCloud, un servicio que acumula en todo el mundo unos 600 millones de usuarios activos y que cada mes añade más capacidades. Todo se sincroniza desde nuestros dispositivos a nuestra cuenta encriptada y de este modo todo está libre de hardware y accesible en cualquier punto.

 

Dropbox, por su parte, cuenta ya con 175 millones de usuarios -no está mal para una iniciativa al margen de los grandes de Silicon Valley- y tiene claro que su siguiente paso es convertirse en el gran disco duro sin importar que plataforma utilicemos. Al más puro estilo Apple y Google, en la última conferencia de desarrolladores de la casa, llama DBX, Drew Houston, CEO de la empresa, explicó que su siguiente frontera “será reemplazar por completo el disco duro. Sincronizar es el presente y el futuro.” Y para ello seguirán la estrategia de Facebook, Twitter, Apple o Google, abrirse a terceros para que los desarrolladores puedan completar una herramienta de gran éxito con mucho margen. No depender de un sistema operativo puede ser una desventaja o una ventaja “si conseguimos la sincronía entre diferentes equipos”.

 

La primera novedad es que, al igual que hacen Google Docs y Office 365 permitirán grabar documentos que no están finalizados. La diferencia es que Dropbox permitirá grabarlo en equipos que utilicen sistemas operativos diferentes para que la accesibilidad sea total.

 

El ejemplo que pusieron fue perfecto: un usuario graba un vídeo en un dispositivo y otro, desde otro aparato, lo edita, remezcla y añade efectos de postproducción para luego colgarlo y que pueda ser consumido por quién quiera. Si a eso le sumamos que algunas cosas como imágenes podrán editarse al mismo tiempo por varios usuarios o a la vez que se cuelga en la nube, el concepto de ubicuidad e inmediatez se multiplica.

 

Dropbox ya ha conquistado los smartphones, tabletas y ordenadores de Apple, Google y Microsoft. Ha cambiado por completo el concepto de freemium (la entrada es gratuita pero si queremos mejoras debemos pagar por ellas) regalando capacidad y posibilidades de edición de hasta 18 GB si conseguimos que “amigos” nuestros se den de alta gracias a nuestra recomendación. En los últimos ocho meses han pasado de 100 millones de usuarios a 175 que pagan unos 7,8 euros por ¡100 GB! en la nube. De momento ya mira por el retrovisor al pomposo pero rudimentario -y siempre sospechoso- Mega de Kim Dotcom. Ahora el objetivo, gracias a su interactividad en tiempo real, son los tres grandes: iCloud, Google Drive y SkyDrive. Suerte.

SkyDrive, la nube de Microsoft

La nube es, sin duda, una de las palabras de moda en el sector tecnológico. Nos permite trabajar con archivos en cualquier lugar desde cualquier dispositivo y, además, nos regala un disco duro extra para liberar de espacio nuestros equipos. El más famoso -probablemente por el enorme trabajo de marketing llevado a cabo por Apple- es iCloud, sin embargo, existen alternativas igual de efectivas y con más capacidad. La principal, SkyDrive. El arma de Microsoft para llevarnos más allá de los ordenadores.

 

Dentro de los servicios que forman Windows Live, SkyDrive permite a los usuarios subir archivos desde cualquier ordenador -a diferencia de iCloud no sólo funciona con Mac OS- y almacenarlos en línea para acceder a ellos desde cualquier navegador web. SkyDrive utiliza el Windows Live ID para controlar el acceso de usuario -con lo que basta con tener una cuenta de Hotmail- y garantiza confidencialidad en los contenidos, compartir los mismos con los contactos de la cuenta o, directamente, hacerlos abiertos a todo el público.

 

De inicio ofrece hasta 25 gigas de almacenamiento con un máximo de 2 gigas por archivo si se sube por la aplicación de escritorio propia de Skydrive. Desde la web sólo acepta archivos de hasta 300 megas. Para subirlos podemos hacerlo desde cualquier navegador -donde el máximo serán 5 archivos a la vez sin importar si se hace desde Chrome, Explorer, Firefox, Opera o Safari- o, tras instalar ActiveX, arrastrándolos desde el Explorador de Windows -esta vez sin un máximo de archivos a la vez-. Por cierto, la cifra de almacenamiento es correcta, iCloud sólo nos regala 5 gigas, el resto tendremos que pagarlo.

 

Los programas compatibles con el servicio en la nube de Microsoft son Windows Live Fotos, Office Web Apps -que incluyen Word, Excel, Power Point y One Note-, Windows Live Favorites -referido al uso compartido de favoritos-, Windows Live Groups -que proporciona 25 gigas extra a cada grupo de Windows Live para ser compartidos por los miembros del mismo- y RSS Feeds. Por cierto, es totalmente compatible con Windows Live Mesh, el sincronizador de dispositivos de los de Redmond que es funciona tanto con PCs como con Macs.

 

Otra de las buenas noticias para los que se animen a entrar en el mundo de SkyDrive es su compatibilidad con todas las versiones de Windows -aunque con las que mejor trabaja es con Windows 7 y prometen que explotará todo su potencial con el próximo Windows 8-, incluidas las versiones móviles como Windows Phone Mango.

 

Precisamente esto último nos permitirá -con el lanzamiento de la próxima versión de Windows compatible con tabletas- construir un ecosistema completamente cerrado dentro de Windows. Para acabar, para aquellos fieles a Android -actual dominador de los dispositivos móviles y uno de los principales softwares en los sistemas de videoclubs en línea– SkyDrive es totalmente compatible con los terminales de Google.

 

Probadlo, es algo mucho más que recomendable.

Internet 2012, la herramienta total

Hemos analizado durante lo que llevamos de año todos los dispositivos que nos ha traído el CES de Las Vegas. También hemos descubierto las nuevas batallas que se libran cada día en la guerra contra la piratería y hemos vislumbrado alguna de las novedades que las principales tecnológicas nos traerán en este 2012. Sin embargo, en este blog creemos que este año será el de la consolidación de todas las novedades que nos ha regalado este trepidante comienzo de década. Será el año de la nube, el de los dispositivos portátiles, el de las pantallas de alta definición y, sobre todo, el del ciudadano digital.

Durante los próximos cuatro días intentaremos analizar cada una de las facetas de lo que la tecnología podrá hacer por nosotros durante los próximos 12 meses. Nuestras principales apuestas. Creedme, no es poco.

La nube, internet se multiplica


Lo que empezó siendo un proyecto militar (ARPANet) a finales de los años ’60 se convirtió en un suculento negocio treinta años más tarde. Poco después de la explosión de la burbuja de las “puntocom”, la red de redes nos muestra mediante la nube todo lo que es capaz de hacer por nosotros. La evolución ha sido tan fugaz que son muchos los que todavía no se aprovechan de todas las posibilidades que la web nos brinda.

La llegada de las redes sociales -Facebook y Twitter son la referencia, aunque Google Plus ha superado ya los 100 millones de usuarios- fue el primer paso para que los usuarios descubriéramos las herramientas de esta vieja conocida. La explosión de las aplicaciones (más de 27.000 millones de dólares de facturación en cinco años) y la posibilidad de usarlas de forma remota fue su carta de presentación. Es por ello que el éxito de la nube estaba prácticamente garantizado.

Desde suites ofimáticas como Google Docs -que ya emplean grandes corporaciones como el BBVA- hasta sistema de almacenamiento masivo de archivos (como iCloudSkydriveDropbox) la nube nos permite disponer de lo que queramos cuando queramos y como queramos.

Sin un carácter tan espectacular pero igualmente práctico, algunas webs se han especializado en el almacenamiento -y posterior retoque- de archivos de imagen como es el caso de PicasaPixlrHojoki.

Las ventajas de todo esto son inmensas. Ya no sólo desde el punto de vista lúdico (disponer de fotografías, canciones o vídeos desde cualquier parte sin necesidad de “comernos” la capacidad de nuestros equipos) sino, sobre todo, de trabajo. Ante el éxito cosechado por los antes nombrados Google Docs, Microsoft no tardó en crear su Office 365, versión omnipresente de su excelente suite Office.

Redes sociales, más allá de lo lúdico


Del mismo modo que resaltamos la nube como medio para facilitar nuestro día a día, subrayamos la “otra” faceta de las redes sociales. Más allá de Facebook o Twitter como punto de encuentro con amigos, conocidos o afines de cualquier parte de nuestro planeta, Linkedin se muestra como nuestra mejor carta de presentación, currículo e, incluso, “enchufe” para acceder a una entrevista de trabajo.

Asimismo, la red de Mark Zuckerberg se presenta como un poderoso altavoz donde mostrar nuestras virtudes, buscar objetivos y, sobre todo, afinidades. Es así como podemos presentarnos ante el mundo -también el laboral- como algo mucho más complejo que unas cuantas líneas de CV.

Finalmente, una vez hayamos desarrollado nuestras cualidades en la nube (normalmente no lleva más de cinco minutos crear una cuenta relacionada con alguno de los grandes servidores como GMail, Yahoomail o Hotmail) y aprendamos a explotar todas las posibilidades que nos traen las suites o las webs de almacenamiento, podremos dar el salto con plenas garantías a las miles de aplicaciones disponibles en las redes sociales o en otras webs como Skype.

Promocionar entre nuestros contactos en las redes herramientas como estas nos permitirán tener un trato mucho más directo gracias a la posibilidad de realizar videollamadas gratuitas. Menos espectaculares pero igual de eficientes se muestran Google Talk y el vetusto pero célebre Messenger.

Sólo hemos de tener cuidado con la privacidad en las redes sociales y con mantener seguras nuestras cuentas. Para ello nos bastará con configurar opciones como la navegación privada -siempre y cuando el equipo desde el que entremos no nos sea de total confianza- y dejar de lado elementos tan peligrosos como las cookies. Con estas pocas normas y estos trucos, 2012 será, sin duda, el año en el que aprendamos a explotar la red.

Megaupload, ¿hay alternativas?

Como bien dijimos ayer, Kim Schmitz, fundador en 2005 de Megaupload, fue, en cierto modo, uno de los pioneros del cloud computing. Su servicio permitía subir y descargar contenidos a la cuenta de un usuario en sus servidores desde cualquier lugar. Sólo se necesitaba un dispositivo conectado a la red. El calibre de la innovación de esta idea es tal que Amazon, Google, Microsoft o Apple tardaron más de cinco años en crear su equivalencia legal. Resulta llamativo que se haya descubierto que Megaupload estuviera preparando un sitio de música al margen de las discográficas en el que los artistas se llevarían el 90% de los ingresos e, incluso, una parte de las suscripciones para aquellas canciones que se descargaran a coste cero.

Después del cierre de otros servicios similares -en El País anunciaban el día 20 la desaparición de Allostreaming, el equivalente francés de Megaupload- son muchos los internautas que buscan un sistema favorito para disponer de sus archivos en cualquier lugar. Presentamos aquí unos pocos. La mayoría ofrecen una versión gratuita de acceso, sin embargo, para disfrutar de ellos con toda comodidad, recomendamos pagar las pequeñas tarifas que nos exigen para ser clientes premium.

  • Google Docs: integrado en GMail, en teoría su función principal es crear documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones. No obstante, también ofrece la opción de almacenar contenidos que se pueden compartir con sólo enviar un email. El espacio total se comparte con la cuenta de correo, aunque por muy poco precio se pueden ampliar. Por 20 gigas nos pedirán 3 euros anuales. Por 1 terabyte, 210.
  • Minus: el que nació como un rival para Flickr se ha convertido en un portal de almacenamiento que ofrece 50 gigas gratuitos con sólo registrarse. Maravillosa su aplicación para móviles, tiene un funcionamiento muy intuitivo que permite compartir contenidos hasta un máximo de 2 gigas por archivo.
  • iCloud: el eslabón que faltaba para cerrar la cadena Apple. Permite compartir en cualquier lugar de modo instantáneo cualquier archivo que tengamos en un iPad, iPod, iPhone o Mac. Su funcionamiento es muy intuitivo y su capacidad parte de los 5 gigas (gratis). Se pueden añadir 10, 20 o 50 gigas adicionales por hasta 80 euros al año. Para los que les encante disfrutar de la música en cualquier parte, recomendamos iTunes Match, disponible desde la última actualización del portal de Apple. Por sólo 24€ al año se podrán escuchar hasta 30 millones de temas todas las veces que queramos… sin ocupar memoria en ninguno de nuestros dispositivos. Excelente.
  • Dropbox: su funcionamiento es muy sencillo. Basta con crear las carpetas que queremos compartir y dar permisos de acceso por correo electrónico a nuestros contactos. También permite crear una carpeta pública a la que podrá acceder un contacto o cualquier persona -depende de cómo restrinjamos el acceso-. De partida regalan dos gigas que se pueden ir ampliando de 250 en 250 megas trayendo amigos al sistema hasta llegar a un máximo de 8 gigas. Por 50 gigas cobran 8 euros al mes y, a partir de 100, lo consideran una cuenta profesional. Se integra perfectamente con cualquier navegador del mercado y tiene aplicaciones de enlace en la AppStore y Android Market.
  • YouSendit: extendida en el mundo profesional -sobre todo medios de comunicación y agencias de prensa- tiene como mayor ventaja que “libera” las cuentas de correo electrónico. La versión gratuita nos permite enviar archivos de hasta 50 megas -texto- y almacenar hasta 2 gigas. Lo malo es que tiene anuncios publicitarios incrustados. Por 6 euros mensuales ganamos espacio ilimitado y una gran cantidad de herramientas de gestión de archivos y contenidos.
  • RapidShare: otro de los portales en el ojo del huracán baraja la posibilidad de “variar” sus utilidades. Su funcionamiento es el más parecido a Megaupload ya que permite hospedar y compartir archivos muy pesados. Requiere crearse una cuenta de usuario registrado -lo que espantará a más de uno- para poder almacenar y compartir enlaces. La diferencia con Megaupload es que estos caducan. Por casi 10 euros al mes ganamos velocidad y seguridad ya que los mensajes se encriptan.
  • Skydrive: el equivalente Microsoft a Google Docs es un híbrido entre éste y iCloud.com. Permite gestionar archivos y contenidos y compartirlos entre usuarios de Hotmail. Además, permite acceder a ellos desde cualquier aparato con conexión a la red y compatible con las cuentas de Microsoft -todos, de momento-. Sus precios son muy similares a los de la competencia y, también, son recomendables: de entrada ofrece 25 gigas y hasta 100 megas por archivo.
  • MediaFire: otro de los investigados por el FBI se caracteriza por su sencillez. Basta con arrastrar un archivo y soltarlo para trasladarlo donde queramos. La única restricción viene en el tamaño de los mismos: hasta 200 megas en las cuentas gratuitas. Además, en éstas, los enlaces dejan de estar disponibles a los 30 días. Por 6 euros al mes todo esto desaparece -así como la publicidad- y el tamaño por archivo aumenta hasta los 2 gigas. Otros que podrían variar su política de contenidos tras el varapalo a Kim Dotcom.
  • Amazon Cloud Drive: el primer servicio ofrecido al público por una de las grandes. Los usuarios de este servicio de alojamiento de archivos disponen de 5 gigas y pueden aumentar su cuenta a un coste de 1 dólar anual por giga. Junto con este servicio la empresa de Jeff Bezos oferta el Cloud Player que permite acceder a contenidos musicales desde cualquier dispositivo Android con acceso a la red. Este servicio está sólo disponible en Estados Unidos, si bien, parece que su desembarco en Europa no tardará. Sólo tendrán que arreglar sus problemas con los derechos de autor.

Aquí tenéis opciones para los que usabais el servicio como un almacenamiento de archivos en la nube. Espero que alguno os resulte útil. Desde aquí creemos que representan el futuro de la informática.