Ana Rosa de España, enmudecida

Y al tercer día habló Ana Rosa Quintana. Rompió el silencio sobre la detención de su marido, implicado en un presunto delito de extorsión a un abogado. Telecinco le había dedicado al caso 30 segundos en el informativo de la noche de San Ignacio, mientras que el programa de verano de AR, que ocupa su ausencia por vacaciones, evitó pronunciarse durante las dos jornadas posteriores, lo que se interpretaba como censura al equipo de la reina de las mañanas. Ahora era ella, colateralmente, la señalada. El silencio, tan mafioso, es el método Mediaset ante los inocultables males de la casa. Ya en 2013 y 2015 apenas comentaron las condenas al dueño del tinglado, Silvio Berlusconi, por corrupción, abuso de poder e incitación a la prostitución infantil. Y ella misma protegió a su antiguo colaborador, Màxim Huerta, cuando se conocieron sus fraudes fiscales y, solo al final, con la dimisión, criticó al fugaz ministro. Ya se sabe: las palabras te definen y los silencios te delatan.

Verás, Ana Rosa, deberías aprender la lección. Tú, que has vilipendiado a tantas personas por menos de lo que la Fiscalía Anticorrupción aún imputa a tu pareja; tú, que calificaste de mamarracho a Oriol Junqueras y te has saltado a la torera toda presunción de inocencia; tú, que emitiste los tuits particulares de Puigdemont, mancillando su intimidad; tú, que te has desgañitado contra ideas y dirigentes políticos que no eran de tu gusto; tú, plagiaria y pretenciosa, que te has situado por encima del bien y del mal como falsa sacerdotisa y querías ser la Oprah Winfrey española pero sin su talento y honestidad, de repente te has encontrado al otro lado, en la indeseable diana de los reproches públicos donde uno se siente desolado e indefenso. La lección, señora, se llama humildad. Ya ves, también tú eres vulnerable.

Lo peor que podría ocurrir es que todo quedase en serpiente de verano y Quintana no alterara su discurso feroz de cada día. Que continuase en su trinchera. La vida le ha ofrecido una oportunidad de cambio. En fin, nos vemos en septiembre.

3 comentarios sobre “Ana Rosa de España, enmudecida”

  1. -CARTA ABIERTA-

    Estimada sra. Bilbao Ibarra:

    El museo marítimo de Liverpool es gratuito. Por qué este vale 6 € por persona?

    Una familia de tres miembros debe pagar 18€ por ver un museo como este y nada por ver el de Liverpool.

    Puede explicarlo?

    Gracias por adelantado.

    A.A.

  2. Totalmente de acuetdo con usted. Es patetico el teatamiento de los informativos en telecinco. Cuando una noticia lws afecta a ellos, omiten dicha informacion. Peactican y ejecutan la ley del silencio.
    El comportamiento de Ana Rosa ha sido el mismo; el silencio.
    Silencio en la television que ella trabaja. Pero ha hablafo en la revista HOLA , a golpe de exclusiva.
    Es una verguenza. Ella se merece todo el mal que caiga sobre ella. Lo mismo que ella ha hecho con muchad petsonas , que las desteozaba.

    Muchas felicidades por su articulo. Muy acertado.

  3. Totalmente de acuerdo con usted.
    Es patético el tratamiento de las noticias en Telecinco cuando les afecta alguno de ellos.
    Ana Rosa ha guardado silencio en la televisión donde ella trabaja y gana un sueldo. Ha practicado la ley del silencio. Pero ha hablado en la revista Hola a golpe de exclusiva. Es una verguenza.

    Muchas felicidades por su artículo.

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