NO, NO ME GUSTA LA NAVIDAD

Es imposible zafarse de ella. Los anuncios de la tele, los escaparates, las luces en las calles… todo es un presagio de que llega otra vez. Y no, a mí no me gusta la Navidad…

Creo que hay cada vez más personas en mi situación. Tal vez la perdida de un ser querido, la soledad, la añoranza y bastantes más sentimientos relacionados con la tristeza, hagan que algunos tengamos pensamientos como: “ojalá me duerma y me despierte cuando haya terminado”…”tengo que gastarme una pasta en regalos para personas que casi nunca veo” o “esto me parece una autentica horterada, además de un gasto innecesario”… Y un montón de reflexiones más…

Que puedo hacer? Un viaje? Imposible,
no tengo dinero y me sentiría igual de sola y con la etiqueta de “rarita”, a la que estoy bastante acostumbrada.
Por tanto, he decidido agarrar el “toro por los cuernos” y salir airosa de este momento del año. Eso si, a mi manera, porque además de ser un poco “rarita” también soy un poco “mandona”.

Lo primero que haré es decorar la casa. Pero sin utilizar o utilizando lo menos posible, materiales de plástico o que sean nocivos para el medio ambiente. Y me daré un buen paseo por el bosque, donde
podré hacerme con una buena cantidad de elementos decorativos como: piñas, ramas de ciprés, muérdago, (el acebo es una especie protegida, ósea que… ni tocarlo!), hiedras y todo tipo de elementos que puedan servirme para esta navidad, y además, pasarla “con nota”.

Después compraré un montón de velas que seguramente serán de color blanco, y también alguna roja, y flores, muchísimas flores, frescas, siempre!

Si las composiciones me resultan un poco oscuras, le añadiré color, utilizando algunas frutas como manzanas o granadas…

Todos estos elementos me servirán para decorar la casa y, sobre todo, la mesa, nochebuena, navidad, nochevieja, año nuevo y reyes,…..Madrededios!

Estoy segura de que con una buena dosis de paciencia, iré montando la decoración con todos los objetos que haya podido conseguir, y, además, todo esto me irá ayudando a cambiar mi actitud. Ver y sentir que todo está bonito, me motivará, y estaré bien y contenta,…..Daré lo mejor de mi, y al final de las fiestas pensaré que, tal vez, (y solo tal vez), el próximo año estaré feliz de disfrutar de la navidad, porque lo importante es la actitud, la voluntad que tengamos de disfrutar de las cosas que la vida pone a nuestro alcance…

Os pongo algunos ejemplos, por si pueden serviros

Elsie de Wolfe, la primera interiorista

Elsie de Wolfe nació en Nueva York, en el año 1865, pionera en el arte de decorar interiores en los Estados Unidos, está considerada como la primera mujer, que consiguió que el interiorismo fuera un trabajo rentable.
Fue uno de esos personajes que resultan pintorescos para sus contemporáneos, porque nacen en un tiempo que no es el suyo, y porque no tienen miedo a ser diferentes. Vivió sin esconderse junto a la mujer que amaba, pero, sin embargo, se casó por diversión con Sir Charles Medl, un diplomático Inglés con el que nunca convivió, pero que le acompañaba a las fiestas

Elsie, nació en la recargada época Victoriana, en una familia de clase alta, y a ella debemos, inventos como el interruptor de la luz al lado de las puertas, el parquet en el suelo y los cubreradiadores de madera.
Inauguró una nueva era llena de frescura y luminosidad, reemplazando los viejos cortinones de terciopelo, por telas más funcionales y económicas, “abrir las ventanas de América para dejar que La Luz y el sol penetren”.
Incorporó en sus trabajos las sillas mullidas, las alfombras persas, la chaise longue cómoda, el escritorio delicado, y reemplazó las oscuras pinturas Victorianas por espejos enmarcados en oro y plata.
Fue educada en Inglaterra, y reinterpretó los muebles del siglo XIX y los estampados de William Morris, para componer interiores más funcionales y ligeros, introdujo colores alegres, en tonos claros y estampados suaves, escogiendo con mucho cuidado los objetos, para conseguir unas fantásticas composiciones, inaugurando una sutil y sorprendente elegancia.
Elsie de Wolfe cambió la forma de relacionarse de la sociedad americana, puso de moda las pequeñas cenas íntimas y las fiestas, con una visión muy adelantada a su tiempo, y un arte de vivir que aún sigue resultando contemporáneo.
Ella convirtió el diseño de interiores en una profesión respetada, allanando el camino a los profesionales que vinieron después.
Su primer encargo profesional le llegó con el Colony Club de Manhattan, primer club femenino de la ciudad, la realización de este proyecto le abrió de par en par las residencias de los Astor, los Vandervilt, los Harriman o los Morgan, incalculables fortunas con las que ganar prestigio y mucho dinero.
El trabajo que realizó para Henry Clay Frick, el emperador del acero, le llevó a buscar antigüedades por Europa, convertirse en millonaria y a tener oficinas en la quinta avenida, donde trabajaban decenas de secretarías, contables y creativos, convirtiéndose en una marca.
Escribió el libro The House in Good Taste, una gran influencia para los nuevos interioristas y resumió su vida en una frase: “he sido una rebelde en un mundo feo”
Elsie de Wolfe falleció en Versalles, Francia, en el año 1950.

Calor de hogar

De nuevo llegó el momento de volver a encender la chimenea.
Nada como ese olor a leña buena, que se expande por toda la casa dándole un aroma de hogar, de calidez, de lugar confortable.
Y sentarse delante del fuego con una copita de vino, solamente para dejar nuestra mente en blanco, y ver cómo las llamas juegan entre ellas, formando figuras hipnóticas, que invitan al descanso y a la tranquilidad.
Tiempo de disfrutar de nuestro hogar, compartiendo el tiempo o en soledad, mejor con una chimenea, solo tienes que mirar el fuego y dejarte llevar…
Esta imagen de una pareja muy cerca del fuego, tan evocadora y tan romántica, que hemos visto infinidad de veces en el cine, con esa sensación de estar tan cerca del fuego, que casi se puede tocar, es poco menos que mágica.
Sin embargo, como sucede en los mitos y en la magia, no todo es tan bonito como se presenta en un principio, hay algunos inconvenientes a destacar en las chimeneas abiertas.
Las chimeneas abiertas, además de su maravillosa estética solo tienen un punto a favor, y es que sentiremos el calor de forma más rápida, no obstante el resto de los aspectos están en contra de la idea práctica.
Os enumero algunos de los inconvenientes de las chimeneas abiertas:

Alto consumo energético, el combustible (la leña) se quema con gran rapidez, y hace que el calor se vaya rápidamente por el tiro.

La suciedad, la ceniza y el humo salen por todas partes.

Hay un peligro añadido, y es que una chispa puede saltar, poniendo la casa en peligro de incendio.

Entonces la solución es instalar puertas de cristal, que aumentan la eficiencia energética, el riesgo de que salte una chispa es mínimo, el humo no se expandirá por la estancia, ni tampoco la ceniza, el ambiente estará mucho más limpio.

Consejos técnicos
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Las chimeneas de leña son una de las fuentes de calor más ecológicas que existen, ya que la madera es una energía renovable, también se pueden utilizar como un complemento de apoyo a los sistemas de calefacción.
Para su funcionamiento es necesario tener una salida de humos y contar con un espacio para acumular leña.
Usa solo leña seca, evitarás una gran cantidad de humo y hollín, para secarla hay que almacenarla durante al menos seis meses en un lugar seco.
No hagas arder basura, cartones, periódicos, papeles….. solo generarán falsas expectativas de calor, que te serán devueltas de la peor manera, con más partículas contaminantes y peligrosas en suspensión en el aire.

Solo desearos que este post os sea de utilidad, y desearos que disfrutéis al máximo de vuestras chimeneas.

La frescura de Amaia Asategi Iturralde, artista plastica

Amaia Asategi es una magnífica artista plástica, poseedora de una desbordante imaginación, y las herramientas necesarias para llevar a cabo sus proyectos.
Nació en Durango, en una familia en la que todos, cada uno en una disciplina diferente, trabajan el gusto de hacer las cosas con las manos, mucha creatividad, y
una paciencia infinita para realizar sus proyectos.
A Amaia, no le gustaba mucho ir a la ikastola, solo se sentía feliz en las clases de dibujo, de plástica, o cuando había que realizar trabajos manuales, aún así, como niña responsable, siempre se esforzó para sacar adelante el resto de asignaturas, después de explicar sus comienzos académicos, es fácil de imaginar que su primer destino fue estudiar diseño gráfico, y la siguiente parada, la facultad de Bellas Artes de la UPV, ahí, se sintió como pez en el agua, disfrutando como lo hacen los verdaderos artistas.
Siempre pensando en crear, en emocionar, en contar historias por medio del arte, como artista conceptual, donde el proceso de realización de la obra es mucho más interesante, que el resultado final, ese es su objetivo, pero curiosamente, el resultado resulta ser de una perfección impecable.
La niña inquieta y soñadora trabajó mucho en la universidad.
La cultura, el conocimiento de la Historia del Arte, es fundamental a la hora de comprender el arte contemporáneo, hay que conocer las distintas formas de expresión, que el ser humano ha experimentado a través de los tiempos.
Amaia, siente el arte como algo social, que pertenece a todo tipo de personas, a todos los que les pueda interesar…
La soledad es fundamental a la hora de ordenar ideas, y tener perspectiva sobre los temas a desarrollar, pero a la vez las reuniones con otros compañeros, compartir experiencias y sensaciones, las visitas a los museos, y estar al día con las nuevas formas de expresión que van apareciendo en el panorama artístico.
Adora pensar que el arte no esté limitado, que está integrado en la sociedad, en la calle, que pueda unir a todo tipo de personas, entornos y situaciones…
Le gustaría que todos pudiéramos sentir, ante una obra de arte, teniendo siempre en cuenta que cada uno de nosotros podamos libremente ser conscientes de nuestras emociones, o incluso de la ausencia de ellas, frente a una manifestación artística.
El arte en libertad, a la hora de crear, y también a la hora de observar, comenta que en su proceso artístico le interesa investigar una metodología autónoma, un hacer íntimo, sin embargo no es una obra autobiográfica.
Siempre investigando nuevos caminos, como el diseño, la fusión de diferentes disciplinas artísticas, la fotografía, el color, en contacto con la naturaleza como parte de ella, me cita un maravilloso poema de Bitoriano Gangiaga, que dice así:

“Nik badakit ez naizela arbola bat edo sasi bat edo pinu bat gauaren erdian. Baina ezerk ez dit burutik kenduko holako zerbait ere banaizela”

“Yo sé que no soy un árbol o una zarza o un pino en medio de la noche. pero nada me quitará de la cabeza que algo de esto también soy”

Siempre en contacto con la naturaleza, pendiente de los materiales que esta nos ofrece, pero con mucho respeto y como punto de partida a una nueva creación.
Exigente en la idea y minuciosa en la ejecución, capaz de crear una escultura en gran formato como una serie de collares, realizados con materiales reciclados, como papel, con una infinita paciencia, va creando con sus propias manos, cada una de las piezas, con mucho esmero y delicadeza.

Su trabajo de fin de carrera no dejó indiferente a nadie.
Su idea principal fue crear algo que pudiera hacer con su propio cuerpo, para ello colocó una matriz de acetato, en la suela de cada una de sus zapatillas.
Recorría un entorno para que las plantillas recogieran información del lugar, cada paseo se desarrolló en un lugar distinto, y después estampaba las matrices de acetato en papel de grabado.
“Cada día era una imagen diferente”, relacionando el camino con las heridas, registró del camino, toda esta información quedaba recogida en los grabados, metáfora de las nuevas oportunidades para conocer de primera mano nuestro entorno, donde las matrices se dañaban a través del contacto que corresponde al azar.
El proceso de estampación, refleja la curación de las heridas, pero en ningún caso se muestran rasguños ni agujeros, pero si cicatrices del pasado.
Admira a artistas como Eva Hesse, Francis Alys, Ana Mendieta, Pollock o Georgia O’keeffe, pero sobre todo a sus compañeros de la universidad.
No concibe un futuro sin crear, en colaboración con otros artistas de distintas disciplinas, la fusión de distintos estados.
La conversación con esta mujer joven, sensible, y tan entusiasta dejó en mi una gran huella, una sensación de haber compartido un rato con una persona bonita, tan bonita como esa parte de la naturaleza a la que ella está segura de pertenecer.
Yo solo puedo desearle que siga imaginando, creando, por ella misma y por los demás, por ese aire fresco que ella desprende y todos necesitamos.

Podéis ver sus trabajos en aiama.eus

Preservar las hojas de otoño, con su color

Ahora que ha llegado el otoño y el color de las hojas es increíblemente bonito, os voy a dar unas pautas para que podáis conservarlas secas, pero con el color que tenían cuando estaban frescas.
Se pueden enmarcar, y hacer un grupo de cuadros de distintas hojas, colores, tamaños…

*Elige las hojas, y permite que se marchiten levemente, durante una hora después de recogerlas.

*Cortar cartón y el periódico, en el tamaño que puedan cubrir las hojas completamente.

*Elige un lugar seco, la luz del sol puede mejorar el secado.

*Pon un trozo de cartón en una superficie plana, y dos o tres hojas de periódico encima.

*Coloca las hojas en el periódico, de modo que no se toquen entre ellas.

*Cubre las hojas con dos o tres hojas de periódico y encima otro trozo de cartón.

*Puedes hacer una pila añadiendo más hojas de periódico y cartón.

*Pon un trozo de madera sobre el ultimo cartón, también ladrillos o libros para conseguir presión.

*Deja secar las hojas durante tres días, luego desarma la pila y revisa las hojas, reemplaza las hojas de periódico cada tres días.

*Saca las hojas después de tres o cuatro semanas, deberían de estar secas, pero manteniendo su color original.