BREVE LETANÍA CIVIL SOBRE LA FAMILIA Y EL MUNICIPIO…(EL SINDICATO, OTRO DÍA)

No todos los policías son así... por suerte

Para que las familias – sean del tipo que sean y se denominen como se quiera- comprendan que enseñar a comer, a beber, a limpiarse las manos y los dientes no es asunto de  la Escuela…Te lo rogamos, ¡óyenos!

Para que las familias-  – sean del tipo que sean y se denominen como se quiera- comprendan que los niños y niñas deben divertirse y también aburrirse sin que sea necesaria una programación extraordinaria de actividades extra-escolares…Te lo rogamos, ¡óyenos!

Para que las familias-  – sean del tipo que sean y se denominen como se quiera- comprendan que puede ser conveniente que los niños y niñas  reciban algunos valores- del tipo que sea- para seguirlos o rebelarse contra ellos, si procede…Te lo rogamos, ¡óyenos!

Para que los municipios -grandes, medianos o pequeños-  no compitan entre sí levantando pabellones deportivos deficitarios, museos de temática ridícula y auditorios que sólo se usan una vez al año…Te lo rogamos, ¡óyenos!

Para que los municipios -grandes, medianos o pequeños-  vigilen adecuadamente a su policías municipales para que  hagan cumplir la ley y recuerden, por ejemplo que las bicicletas son vehículos de dos ruedas cuyo tránsito debe ir por  calles, carreteras y carriles-bici y no por las aceras ni por zonas peatonales…Te lo rogamos, ¡óyenos!

Para que los municipios -grandes, medianos o pequeños- no hagan del aparcamiento en sus calles una fuente de financiación de la que luego no puedan prescindir…Te lo rogamos, ¡óyenos!

¡Óyenos, sí! Seas quien  seas y estés donde estés  y danos una señal…

EL LATÍN, ¿FUTURA LENGUA COMÚN EUROPEA?

Ayer durante nuestro paseo vespertino por Abandoibarra, nos encontramos con Mikel e Itzi a la altura de la Campa de los Ingleses. Decidimos  continuar hacia el Palacio  Euskalduna, sobre todo por ver si podíamos pillar algo de brisa fresca del noroeste a través de la ría y combatir así los treinta grados que todavía marcaban los termómetros.

Como siempre, Mikel se traía un temazo entre manos, y en este caso era su propuesta de hacer del latín la futura lengua oficial europea. Argumentaba nuestro profe que tras  el Brexit, tan sólo quedaba la “Irlanda libre” (sic) como país ingléshablante y eso “hasta que  se impusiera el gaélico” ( sic too) y que, ante la redefinición mundial linguística por continentes, ante el inglés, el árabe y el chino mandarín, Europa debía potenciar una lengua común y propia y que esta no podía ser sino el latín. Añadía Mikel que , además, el latín todavía se estudiaba en muchos lugares de la Unión Europea y que su substrato era manifiesto en la mayoría de sus lenguas – “en el euskera hasta en el sesenta por ciento de su léxico”( sic, berriz.

Cuando se nos acabó el paseo porque se nos acabó el muelle, dimos la vuelta  sin decir nada. Itzi comentó divertida que los días ” de mucha calor” le calentaban demasiado las neuronas a Mikel, pero yo , mientras nos aproabamos hacia Begoña bajo  la atenta mirada de un par de grandes gaviotas, pensé que no estaría mal poder usar en el Parlamento Europeo frases como aquella famosa de Cicerón  que decía ” Quousque tandem abutere patientiam nostram?” y en la intimidad la cortante de Okham, ” Entia non sunt multiplicanda praeter  necessitatem” que simplificaría mucho las cosas…Y además , como le gusta a una buena amiga, se podría poner fin a muchas  pesadas reuniones con el ” Roma locuta , causa finita”…En fín ventajas  de una lengua en la que ya se habló de casi todo

LECTURAS HOMEOPÁTICAS ESTIVALES 2: MAURICE HALBWACHS

Siempre que alguien me  pide algún libro para iniciarse en el mundo de la Sociología, yo le recomiendo Las formas elementales de la vida religiosa de Émile Durkheim, a poder  ser en la magnífica edición que hizo en su momento Ramón Ramos en la editorial AKAL

Por supuesto ,  se podrían recomendar otras obras, pero esta plantea muy bien las dimensiones del trabajo sociológico y , en sus páginas finales, lleva a cabo un prontuario  excelente de lo que pronto sería la Sociología del Conocimiento, para mí la más apasionante, pues pretende- y a veces lo consigue- dar cuenta de porqué pensamos como pensamos, y qué entendemos como verdadero.

En esta obra, así mismo se hace una advertencia de tono nietzscheano: los fundamentos de la filosofía y de la ciencia no suponen sino una traslación de los fundamentos religiosos, así como los ritos laicos no son sino una civilización de los religiosos,algo que luego desarrollarían Karl Mannheim o Maurice Halbwachs .

DADO ediciones, de nuevo, ofrece una lectura de esas que ayer denominé homeopáticas, poniendo en circulación, precisamente , un inédito de Halbawchs titulado Los orígenes del sentimiento religioso según Durkheim, en los que se insiste en las premisas de su maestro.

Maurice Halbwachs, más conocido por sus trabajos sobre la memoria colectiva que pocos ( y pocas )  han querido tener en cuenta porque desdice mucho  de los tópicos al respecto – como no han querido aceptar que el socialismo y el nacionalismo  son las religiones civiles del siglo XIX y el deporte y el arte las del siglo XX-  se suma en esta obra a la idea original de que las religiones -las tradicionales y las civiles- cumplen una función social generando sistemas solidarios de creencias y prácticas.

El debate está de nuevo puesto sobre la mesa.  Un debate que puede ser una polémica ácida con los demás, y también una reflexión  sopesada con uno mismo- y con una misma- en otra lectura homeopática estival…

LECTURAS HOMEOPÁTICAS ESTIVALES: OTRA VEZ FOUCAULT

Recuerdo que me leí la Fenomenología del Espíritu de Hegel en uno de mis periodos de single, durante un verano en la playa de Azkorri. Y Ser y Tiempo de Heidegger  en las guardias a las que me presentaba voluntario a lo largo de una singladura  en velero por el Mar del Norte. Y, en fin, y por confesarlo todo, El mundo como voluntad y representación de Schopenhauer, costeando la isla de Corfú.

Así que, en su momento, llegué a la conclusión  de que  el verano, en mi caso, no era para las bicicletas – o viceversa- sino que , en la canícula me salía, una veta homeopática que pretendía , y conseguía, opacar la extremosidad  del sol y el mar con una hiperactivación neuronal.

A Michel Foucault ,  sin embargo, me lo fuí leyendo en fines de semana invernales y todavía lo utilizo en mis clases para explicar el mecanismo del bio-poder, quizá su hallazgo más trascendente,  dando cuenta de que la Escuela es uno de los lugares en el que el dispositivo de la disciplina- que vuelve nuestros cuerpos productivos- y el  dispositivo de la “sexualidad”- que los vuelve (o no) reproductivos, es más evidente.

Esto, que no acababan nunca de comprender algunos y algunas colegas y que siempre era motivo de disputa por apartar la proa del Macro- poder del Estado, supuso desoír algunas críticas  bastante bien fundamentadas como las de Jean Baudrillard ( “Foucault es el espejo de los poderes que describe”) o Antonio Negri (“Foucault , al cabo, perfecciona el Estado”) que disponían de una carta de navegación a mayor escala.

Mario Domínguez, de DADO Ediciones, me acaba de enviar   el libro de Arnault Skornicki titulado La gran sed de estado: Michel Foucault y las Ciencias Sociales, en el que se atisba un puesta en paralelo de las doctrinas del filósofo francés  con las de Max Weber, Norbert Elias y Pierre Bourdieu. Promete. Y no sé si será lectura homeopática para la canícula que ya se nos viene encima u  heteropática para fines de semana invernales en los que no nos sea dado jugar a cartas, ni a nada… On verra!

 

16 DE JUNIO DE 1977…

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El 16 de junio de 1977, a las ocho y veinte de la tarde, me encontré en la calle Descalzos de Pamplona con K que me dijo que acababa de expulsar a todo el Comité Provincial de su partido a la vista de los resultados electorales. Un poco más tarde, a eso de las diez, me enteré de que  el asunto no había sido exactamente así, pero no le dí mayor importancia porque aquellos llamémoslos reajustes eran muy frecuentes entre  quienes, como yo, militábamos en grupúsculos que se escindían y reagrupaban sin cesar, y sobre los que todavía nadie se ha atrevido a escribir un artículo global en la Wikipedia.

Este , digamos, solipsismo político llegó a ser un tanto esperpéntico por el deseo omnipotente de mantener una ortodoxia  y  una organización más atenta a concelebrar una y otra vez su existencia que a ejercer algún tipo de influencia social   y condujo , casi de inmediato,  a  un largo periodo de desencanto y a recolocaciones del personal antes implicado en las posiciones más variopintas- recuerdo a un colega que , aplicando el marxismo-leninismo pensamiento mao-tse-tung, se hizo con la Presidencia de una potente Cámara de Comercio.

El siempre lúcido Jordi Gracia se desplegaba hace poco con un artículo de fondo titulado “La Transición trágica” en el que entre otras muchas cosas decía que ” la Transición constituyó una  traición sangrante, despiadada, a aquellas juventudes revolucionarias…que habían construido un programa de futuro sin contar con una población …real, cuantificable,que votó masivamente a Adolfo Suarez.. “y devoraba con fervor las novelas  del  franquista nostálgico Fernando Vizcaíno Casas. Pero, por otro lado, el no menos lúcido Joaquín Estefanía Moreira- antiguo colega de la revista El Cárabo– apuntaba, también la semana pasada, que el 67 por ciento de la población juvenil actual se situaba muy a la izquierda de la socialdemocracia.

Si  esto último es así- y no una nueva fantasía buenista-  la pregunta que  nos podríamos hacer es :¿Se sentirá traicionada también esta juventud en el futuro ? The answer, my friend, is blowin’ in the wind…

LOS DESAYUNOS DE LOS MARTES: EL VVMSR

La Reunión Ordinaria de la Junta Extraterritorial del Desayuno de los Martes, se celebró ayer miércoles por la tarde, a partir de las 19:30, en la Sede Matricial del Café Iruña.

Asistieron, y por este orden, Mikel, Patxi y Koldo, siendo reseñable la ausencia de nuestras colegas Itzi, Marta y Laura por motivos varios.

En el primer punto del Orden del Día, se desestimó dar cualquier explicación sobre el cambio de día y hora. A continuación, y sin solución de continuidad, Mikel, tras constatar la ausencia de las féminas del grupo, me pidió explicaciones sobre el acrónimo VVMSR que, en significando “Varón Vasco Monógamo Sucesivo Relativo”, utilicé ayer  en la columna a propósito de los topless y burkinis recientemente autorizados por bando municipal.

Se adelantó, como siempre, Koldo en la respuesta, indicando que lo más importante del conjunto era lo de “relativo” y que él lo había comprendido tras dirigir (y conseguir que se aprobara ) una Tésis Doctoral  titulada ” Utopía y distopia en el Transgénero: el caso Maika”. Como no nos dimos por enterados, sintentizó Koldo que si a cada una de  las primeras partes de la definición se le aplicaba  el calificativo de “relativo”, todo quedaba más claro. Hicimos los deberes y así que nos salió que en realidad VVMSR, era RV, RV, RM, RS.

Mikel, enemigo de cualquier relativismo no justificado, aludió a que aquello era jugar a las medias tintas pues diluíase  el Varón, el Vasco, el Monógamo y el Sucesivo, pudiendo de hecho  el VVMSR no ser  totalmente Varón, ni  indudablemente Vasco, ni completamente Monógamo, ni  exactamente Sucesivo, para irritación máxima del Principio de No-Contradicción que por lo general nos informa y que distingue  clara y distintamente entre la carne y el pescado.

Patxi estalló en una gran carcajada , aludiendo a que durante muchos  años fue la liebre campestre considerada pescado  para cumplir con la  abstinencia   de la Cuaresma y, para rizar el rizo y tirar para lo suyo, Koldo nos habló de una tribu norteamericana que distinguía, según los antropólogos, entre siete  tipos de sexo – adelántandose acaso   y en inconsciencia histórica a nuestras teorías “de género”.

Reinó en este punto la confusión y casi hasta el tumulto, por lo que fuimos advertidos por un camarero que se negó a servirnos más gin-tonics ( cosas de quedar por la tarde y no para desayunar. Y, por fin, antes de disolvernos, acordamos consultar todas las anteriores definiciones y matizaciones con las chicas, si a ellas les parece bien.

De todo lo cual y del final,  hacia las 21:37 – no veía muy  bien el reloj- ,doy fe,  ante Diem XVII Kalendas Iul. Anno MCDLXX ad Bilbao condita.

ENTRE TOPLESS Y BURKINIS

Según el diario que se lea , la mayor innovación respecto del nuevo reglamento veraniego de las piscinas (exteriores) municipales de Bilbao – más allá de la no obligatoriedad del gorro- es la aceptación del topless y el burkini.

Ya que  estas dos últimas opciones se refieren claramente en su equidistante diferencia a las mujeres , una breve y rápida reflexión podría convertir la noticia en un buen tema para la colega Irantzu Varela y su expléndido espacio ” El Tornillo”.

Pero, dada mi condición de VVMSR (Varón Vasco Monógamo Sucesivo Relativo), he de referirme en este punto a mi genérico género. Y lo haré con una anécdota.

En 1977 , estando yo haciendo la mili en un Batallón de Intervención Inmediata que en su caso defendería  la Madrid sitiada, se produjeron dos hechos muy relevantes.Así, por un lado, y de la noche a la mañana, se legalizó al Partido Comunista de España. Y, por otro, se aprobó el uso de la barba entre la milicia ordinaria, privilegio del que hasta entonces sólo disfrutaba La Legión.

Bien es cierto que esta última aprobación estaba reglamentada y de hecho sólo estaba autorizada una barba de 2,5 centímetros. Y recuerdo que un sargento de guardia , un poco a la manera del Pantaleón de Pantaleón y las visitadoras, de Mario Vargas Llosa ,antes de dejarnos salir del cuartel, nos arrancaba a los barbados un pelo de muestra y lo medía con una regla que tenía preparada ad hoc. Así que un milimetro de más o de menos nos reconducía a la espera o a la peluquería.

En fin , que comento lo anterior porque sabiendo que hecha la ley, hecha la trampa, no sé si en las piscinas municipales mentadas- y en otras que se sumen a las predichas innovaciones paraacuáticas- habrá algún sucedáneo de sargento o sargenta de guardia, dispuesto( o dispuesta) a medir lo que se pueda de un burkini o de lo que quede de un topless, sease  mismamente el   restante monokini…

UN EXTRAÑO SUCESO JUNTO A LA PLAYA DE ONDARRETA

País vasco - Donostia - Playa de Ondarreta

Le he encontrado  en el bar del Hotel Codina. Tenía la misma mirada, quizas algo más apagada, que hace treinta años.Fué el tipo que tomé como referente para el protagonista de una novela frustrada que titulé “La muerte accidental del Sr. Otazu”. Uno de los pocos amigos que la leyó, la catalogó como ” novela político-militar”, un poco en sentido paralelo a las novelas “político-policiales” de Manuel Vázquez Montalbán, que marcaban , para mí en aquella época, el punto de equilibrio entre  Juan Benet y Marcial Lafuente Estefanía. En realidad , mi novela trataba de un progre ,prematuramente desengañado de la Transición, que todavía sentía una nostalgia  compensatoria a lo Che Guevara.

El sujeto  ha pagado, ha salido del bar y se ha dirigido hacia la playa de Ondarreta. Y yo , sabiendo que en modo alguno podía ser reconocido, le he seguido sin mucha discrección.Se ha apoyado en la barandilla del paseo, y a sus voces, han subido de la mano dos niñas rubias muy pequeñas. Se ha agachado con cierta dificultad y las ha cubierto de besos. En ese momento ha aparecido una mujer joven y  también rubia envuelta en un pareo rojo que le ha dado un par de besos algo distantes.

” O sea que ya es abuelo” me he dicho cabeceando desde un extremo de la barandilla. Luego me he vuelto y he comenzado a caminar hacia El Peine de los Vientos.Pero he oído que me llamaban y me he detenido. He mirado y he  comprobado que era él quien me llamaba.He sentido un extraño escalofrío, pero me he acercado. Pensaba que estaba a punto de ocurrirme algo que sólo pasa en el mundo de la ficción: encontrarse con uno de esos personajes que has imaginado. Pero el tipo simplemente ha adelantado su mano  izquierda y me ha dicho: ” Se le ha caído el móvil”. Así  que lo he recogido, le he dado las gracias y  he suspirado…

 

QUO VADIS?…SINO ESTELAS EN LA MAR…

DSC_0893 illes Medes o Medas

El cielo y el mar, de tan azules , se confunden en el horizonte. Bajo hacia el pantalán con la torpeza de un corzo joven a pesar de que  hace poco ya me reconocieron como senior en la entrada de un museo- y no pagué nada. Voy tapado como un agente secreto de los de antes- gorra, gafas de sol incrustadas  y niki con vuelta de cuello hacia arriba- y  me brilla la nariz de la  crema “absolute protection” que  me he dado con generosidad.

En  el barco me esperan los colegas y nuestro instructor Manolo, hombre de paciencia infinita. Quedo encargado del largo de popa, y tras las órdenes correspondientes , abandonamos lentamente el pantalán – “¡ Ya sabéis que no se puede pasar de los tres nudos¡”. A la vuelta me tocará atracar y lo conseguiré al segundo intento.

Mientras avanzamos proa a la salida del Abra bajo un sol omnipotente y una ligera brisa, recuerdo otras singladuras, en las que casi navegaba ” de propietario” o , como mucho ,de grumete. Así  la de Ayamonte al cabo San Vicente  por las aguas tan frías del Atlántico; o las más peleonas del Mar de Norte; o las no menos complicadas a pesar de su aparente placidez veraniega, de las islas griegas. Pero siempre  me quedó pendiente una breve excursión a las Illes Formigues catalanas, una y otra vez prometida por mi tío Julio Manegat – que fue, por otro lado, quien me hizo amar el mar ( y la literatura-  y siempre postergada.

Algunas veces, amigos muy próximos me comentan que tengo una idea muy romántica del mar , y que eludo  su condición general peligrosísima. No lo creo, pues todo, desde la partida, está pensado hasta la obsesión para mantener  el contacto permanente y la máxima seguridad. Otros – y otras-  me dicen que no acaban de comprender ese , en tantas ocasiones, no ir a ninguna parte y más si la navegación es tan pura como lo es a vela. Sobre esto sólo se me ocurre ponerme machadiano  y citar aquello de ” Caminante no hay camino, sino estelas en la mar.

En este caso, además, el nombre el barco es en sí mismo metáfora y resumen de todo lo anterior pues voy zarandeandome en el Quo vadis y pendiente de tomar la ola por la amura  de estribor…

EL CINE CLUB LUX Y EL PADRE CIRIANO

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Estoy sentado cómodamente junto a una de las ventanillas del avión que me lleva a Paris y el vuelo nocturno transcurre tranquilamente.Intento leer  Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé, pero me amodorro y  siento que cabeceo hasta adormecerme. Me despierto de pronto entre gritos y sirenas, el avión estalla y me veo caer al espacio  todavía amarrado a mi asiento .Sin embargo aterrizo  suavemente en una butaca de un gran salón de cine, donde se está proyectando  el final de “La soledad del corredor de fondo”, de Tony Richarson.

Este es el sueño que he tenido esta noche, y enseguida  me he dado cuenta de que aquel viejo salón no era otro que el Salón Loyola del colegio jesuita de San Ignacio de Pamplona y que estaba asistiendo a una sesión del Cine Club LUX que tantas excelentes películas nos permitió ver desde los sesenta  hasta finales de los setenta de la mano del padre Ciriano. Allí, en efecto, y entre los dieciocho y los veintitantos pude ver ciclos enteros sobre  el expresionismo alemán  y ruso, sobre la nouvelle vague, sobre John Huston o Alfred  Hitchcock, por poner algunos ejemplos. El padre Ciriano era un apasionado de John Ford y por él hubiéramos visto “La taberna del irlandés”  una y otra vez hasta el fin de los tiempos (  sus tiempos eran por cierto los de aquel otro  jesuita evolucionista  y posibilista que se llamaba Teilhard de Chardin). En una ocasión, incluso, se atrevió a confiarme la presentación y tertulia – parte importantísima en cualquier cine-club-  de  “Encadenados” de Hitchcock  (otro de su ídolos), con Cary Grant e Ingrid Bergman y recuerdo que, abrumado – yo tenía  dieciocho años-, a juicio de su sonrisa no supere mal la prueba.

He conocido luego otros cine-clubs. En Madrid, el del colegio Mayor Chaminade, en Bilbao,el cine-club FAS, del que fui asiduo durante mucho tiempo.Pero siempre le estaré agradecido a aquel jesuita nervioso, un tanto tartaja- ¡era tanto lo que quería decir!- y sutil,que, en medio  del sórdido ambiente de una negra provincia que se reclamaba foral y española, me encaminó hacia este arte con el que todavía disfruto  tanto,