Comparativa: Apps oficiales de Carcassonne

Hace años que salió en iOS una versión digital del galardonado juego de mesa Carcassonne. La jugué mucho con mi ya defenestado iPod Touch y me encantaba cómo estaba diseñada.

Imagen promocional de la versión de iOS
Imagen promocional de la versión de iOS

Estos últimos días he vuelto a indagar sobre el mundo de las Apps oficiales de Carcassonne porque me interesa tener posibilidades de jugar más allá del juego físico para practicar para los diferentes campeonatos clasificatorios y para el estatal de Madrid. Hablo de Apps, en plural, porque después de años existiendo una en iOS, salió hace poco una versión para Android y Steam. Como soy bastante curioso, me he comprado la versión de Android para compararla con la original y ver si sigue siendo igual de buena.

Antes de empezar a comparar hay que destacar un aspecto importante: la App de iOS salió en 2010 y cuenta con 4,5 millones de usuarios registrados desde entonces (muchos de ellos activos en la actualidad). Fue diseñada con esmero por unos desarrolladores de Apps, con sede en Múnich, llamados The Coding Monkeys (también responsables de la App del juego Lost Cities de Reiner Knizia).

¿Por qué un desarrollador alemán? La respuesta es fácil… porque en 2010 Carcassonne era un juego 100% alemán. Quiero decir que era uno de los paradigmas de los eurogames (o juegos de estilo alemán), creado por un autor alemán (Klaus-Jürgen Wrede), ilustrado por un artista alemán (Doris Matthäus) y publicado por una editorial alemana (Hans im Glück). Es lógico entender que, en aquel entonces, para dar el salto a la digitalización el trabajo se hiciese también desde Alemania en estrecha colaboración con los responsables de la licencia de fama mundial en Hans im Glück.

Los ocho años que han pasado han puesto de manifiesto que la App creada por The Coding Monkeys es sólida, estable y robusta. Poco a poco añadieron expansiones, aunque a los puristas no nos gusta jugar con ellas porque alteran la manera de jugar de los campeonatos oficiales con el juego de mesa… y no nos sirve para entrenarnos.

En 2018 el panorama de la licencia mundial del juego Carcassonne ha cambiado mucho respecto al 2010 en el que Hans im Glück hacía y deshacía. El verano del año pasado la multinacional Asmodee, con su subdivisión Asmodee Digital, metió las narices también la licencia del aclamado juego de losetas. Aglutina (casi se podría decir que fagocita) otros éxitos notables como Pandemic o Catan. Y cuando un gigante (Asmodee pertenece al holding de empresas Eurazeo) entra y mete mano en un producto de éxito, esperas que la mejora sea también gigante… pues no. De momento no ha sido así.

La App de Android/Steam, en lugar de aprovechar el gran trabajo de la App de 2010 de The Coding Monkeys, ha sido desarrollada de nuevo y desde cero por los franceses de Frima Studio (recuerdo que Asmodee es una multinacional francesa). Puestos ya nuestros lectores en antecedentes, ya podemos comparar aspectos técnicos de cada versión.

La interfaz gráfica es más clara y usable en la versión original de iOS, bidimensional, colores claros y con punto de vista cenital. En la de Android/Steam te permite al usuario alternar entre una simulación de mesa en tres dimensiones (al estilo de Tabletop Simulator) horrorosa de cara a la usabilidad y una vista en 2D menos clara y concisa que la de iOS. Para identificar y diferenciar los meeples (piezas de madera con forma de hombrecito) la nueva versión ofrece la posibilidad de que “salten” constantemente… algo muy molesto y que dista mucho de una partida al juego real.

Interfaz gráfica de la versión de iOS
Interfaz gráfica de la versión de iOS
Interfaz gráfica de la versión de Android/Steam (modo 2D)
Interfaz gráfica de la versión de Android/Steam (modo 2D)
Interfaz gráfica de la versión de Android/Steam (modo 3D)
Interfaz gráfica de la versión de Android/Steam (modo 3D)

En cuanto a la jugabilidad, la comunidad de jugadores (al llevar más años nutriéndose) es mayor en iOS. También la versión de Apple ofrece una modalidad tipo “puzle por objetivos” para jugar en solitario que no mata… pero está ahí y con el tiempo ofrecen formas de juego distintas. Pero el aspecto más importante es la IA (inteligencia artificial). Cuando juegas contra la máquina en Android/Steam es muy fácil ganar en los 3 niveles que hay de “tipo de jugador”, en cambio los 9 niveles disponibles en iOS son mucho más progresivos y difíciles de batir por jugadores humanos. Quizá la IA es el factor determinante para recomendar mucho más la versión iOS que la de Android/Steam. Y es una pena porque lo que queremos los jugadores es buenas Apps en cualquier plataforma para disfrutar y entrenar.

Los logros en la versión de Android son muy fáciles de completar. Supongo que tendrán que revisarlos con el tiempo o añadir muchos más.

Las puntuaciones en ambas versiones se rigen por el sistema de puntuación Elo (o el sistema de puntuación de la FIDE -Federación Internacional de Ajedrez-). Es un método preciso que otorga más puntos al vencer a un rival mejor que a uno de menos nivel. Para equiparar el nivel numérico del sistema Elo con una “nota verbal”, podemos usar esta equivalencia propuesta por la FIDE:

  • De 1000 a 1399 puntos Elo: PRINCIPIANTE
  • De 1400 a 1599 puntos Elo: AFICIONADO
  • De 1600 a 1799 puntos Elo: JUGADOR DE CLUB MEDIO
  • De 1800 a 1999 puntos Elo: JUGADOR DE CLUB FUERTE
  • De 2000 a 2199 puntos Elo: EXPERTO NACIONAL

Si nos metemos en el farragoso mundo de las expansiones, la App de iOS tiene a día de hoy El RíoPosadas y CatedralesConstructores y ComerciantesLa Princesa y El DragónEl Fantasma, la Edición Invierno, El Abad, El Río 2 y Catedrales Alemanas. Todas, para mí, prescindibles si quieres jugar como se juega en los campeonatos oficiales: con el juego básico. Si bien quieres divertirte, Posadas y Catedrales y Constructores y Comerciantes están muy bien. La nueva versión de Android/Steam trae El Río y El Abad, y recientemente se acaba de añadir Posadas y Catedrales. La expansión de El Abad (que se vende integrada con El Río en la nueva edición del juego de mesa) ha sido un grato descubrimiento. Es una pieza más que le añade un puntito de estrategia contra los bloqueos de los claustros y más posibilidades de puntuar mediante los jardines (creo que con el tiempo se puede convertir en una no-expansión, es decir, que se juegue como si formase parte del juego básico). Hay que avisar que la mayoría de estas expansiones tienen su precio aparte del de la propia App y son lo que se llaman “in-App purchases” (compras dentro de la misma App).

Fijémonos ahora en el factor precio, que es importante también. El precio más competitivo es el de la versión Android (7,99€) e incluye El Abad. Luego le sigue la versión iOS (10,99€) y finalmente, siendo exactamente igual que la de Android pero preparada para jugarse en un ordenador, encontramos la versión de Steam (14,99€). Como las versiones de Android y Steam usan las credenciales de usuario de Asmodee Digital, el progreso en ambas plataformas es compartido. También es interesante que la nueva versión esté presente al mismo tiempo en móviles Android y en ordenadores para ir ganando comunidad más rápidamente que lo que hizo la versión de iOS (con un numero potencial de usuarios mucho menor que el que hoy tienen Android y Steam).

Por último, aunque Carcassonne sea un juego 100% independiente del idioma a la hora de jugar, los menús y la navegación de cada App sí están disponibles en diferentes idiomas. En iOS el juego está en alemán e inglés. En Android/Steam lo encontramos en inglés, francés, español, italiano y alemán (factor que espero también provoque ampliar la comunidad de jugadores).

Wil Wheaton: escritor, actor y crítico de juegos de mesa.
Wil Wheaton: escritor, actor y crítico de juegos de mesa.

Para acabar creo que es justo mencionar una frase del irreverente Wil Wheaton para referirse a la App de Carcassonne para iOS: “Of all the tabletop games I have played on my iPad while pooping, nothing has as much time invested in it as Carcassonne.” (“De todos los juegos de mesa a los que he jugado en mi iPad mientras estaba en el váter, ninguno tiene más tiempo invertido que Carcassonne.”).

Los juegos de mesa también tienen sus propios premios (I)

Recuerdo cómo entré en esta afición tan querida y que, casi sin quererlo, me ha retenido y ocupado tanto tiempo. Hablo de los juegos de mesa… y no me refiero al Parchís, las Damas, el Monopoly o el Cluedo, juegos muy respetables también y de los que ya hablaremos más adelante, me refiero básicamente a los juegos de mesa contemporáneos (de finales de los 90 hasta hoy: Catan, Carcassonne, Pandemic, Terraforming Mars, Azul…).

Fue un mes de 2006 en Barcelona. Con mi mujer, que en aquel entonces era mi novia, entramos en una de las tiendas de la Cooperativa Abacus (son tiendas que venden material escolar, libros y algo de juegos y juguetes -en Euskadi intentaron establecerse como Tiendas Abac, pero creo que no funcionó-). Vimos en una estantería una caja de color azul claro y, sobre ella, una “mancha” de color rojo con algo escrito en blanco. Nos acercamos y la “mancha” roja era un peón con unos laureles en la cabeza y las inscripciones en blanco decían: “Juego del Año 2001”.

Carcassonne (Juego del Año 2001)

Hoy, 12 años más tarde, reconozco que compré aquel Carcassonne por la confianza que me inspiró ver aquel sello. Y por la molestia que entendí se tomó un grupo de personas en valorar y establecer que ése, mi Carcassonne, fue el mejor juego del año 2001 por encima de todos los demás… sin saber exactamente si los demás eran 10 o 10.000 juegos, no importaba, ése era el mejor seguro.

El peón con los laureles era el emblema del premio Spiel des Jahres, “Juego del Año” en alemán, un premio otorgado desde 1979 por un jurado que revisa los juegos publicados en ese país. Valoran cuatro criterios: idea de juego y originalidad de la misma, estructura y claridad del reglamento, presentación (ilustraciones y calidad de los componentes) y mecánica de juego.

Con el tiempo, y la evolución misma de los juegos de mesa, el premio se ha ido adaptando y ahora existen tres categorías: el Spiel des Jahres (Mejor Juego del Año), desde el 2001 el Kinderspiel des Jahres (Mejor Juego del Año para Niños) y desde 2011 el Kennerspiel des Jahres (Mejor Juego del Año para Expertos).

Spiel des Jahres (3 categorías)

Sigo creyendo en la utilidad de estos premios. De hecho, a mi me sirvieron para elegir uno de los mejores “juegos embudo” para entrar en la afición. Pero hoy en día, y como pasa con tantos otros premios como los Oscar por ejemplo, criticarlos se ha convertido en el deporte nacional, e internacional, de los aficionados de cada nicho.

Hoy os he explicado un poco por encima qué son los Spiel des Jahres. En el próximo post veremos la lista de todos los juegos de mesa premiados en los 38 años de historia de los galardones (incluiré enlaces al portal de la BoardGameGeek, la comunidad mundial de jugadores más importante, que tiene la mejor base de datos on-line sobre juegos de mesa -aunque está en inglés-). Y más adelante veremos qué otros premios se otorgan en el panorama lúdico y qué opinión me merecen.