Crema de coliflor con pastel de oreja

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Si has oído bien, con oreja, un plato que acaba siendo una sinfonía exquisita en boca, donde la cremosidad de la coliflor se funde con la gelatina de la oreja y al final llegas a la ternilla y masticas con gusto.  A la coliflor la hemos cocido un poco con una hoja de laurel y un toque de pimienta y sal y así nos ha quedado natural, al dente  porque no queremos  perder la esencia de este repollo blanco.
Luego ya con el pastel nos hemos animado y la hemos refrito en la sartén con un toque de pimentón de la Vera, un chorrete de aceite con el gusto del refrito de ajos y esos ajos bien dorados, un cacito del caldo de las orejas y poquito a poco hasta que se vaya resumiendo todo.
Dejamos enfriar que cuando las orejas están calientes significa que están mosqueadas y puedes salir escaldada.
El plato está riquísimo, muy completo, … ya estoy con ganas de que llegue la hora del almuerzo para calentar esta aventura auditiva.
No diré más, si os apetece participar en esta propuesta, os espero a que os pongáis el delantal y empezamos.

INGREDIENTES:
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3 orejas
1 coliflor
1 cabeza de ajo
2 hoja de laurel
Pimentón de la Vera
Pimienta negra
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Cebollino

ELABORACION
Cortamos los ajos bien picaditos y los freímos en la sartén hasta que se doren. Retiramos los ajos y reservamos.

Preparamos las orejas:
Limpiamos bien las orejas, las ponemos en la olla espress y las cubrimos de agua.
Echamos sal , un toque de pimienta negra y la hoja de laurel.
Cerramos, ponemos a fuego alto y cuando la olla silba bajamos la temperatura y dejamos unos 50 minutos al fuego.
Sacamos las orejas y esperamos que se atemperen un poco.
Troceamos  y reservamos.

Preparamos la coliflor:
Limpiamos bien la coliflor, la ponemos en la olla espress y la cubrimos de agua.
Echamos sal, laurel y un toque de pimienta negra.
Cerramos, ponemos a fuego alto y cuando la olla silba bajamos la temperatura y dejamos unos 15 minutos al fuego.
Sacamos la coliflor y escurrimos.

En una sartén echamos un chorrete de aceite y cuando esté caliente salteamos la coliflor.
Seguido ponemos 1/2 cucharita de pimentón de la Vera, rectificamos con  la pimienta, la sal y dejamos que se vaya haciendo poco a poco.
Incorporamos un cazo del caldo de las orejas y unos ajos doraditos de los que tenemos reservados.
Dejamos hasta que reduzca y retiramos.

Emplatamos:
Colocamos el aro en el plato y cubrimos con la coliflor el fondo.
Seguido ponemos los trocitos de la oreja (caliente) y acabamos cubriendo con la coliflor.
Con el aceite donde hemos frito lo ajos, incorporamos un poco pimentón de la Vera, revolvemos y echamos por encima.
Cortamos un poco de cebollino y salpicamos por encima del pastel.
Con la batidora pasamos la coliflor y servimos en crema con unos ajitos y un toque de aceite de oliva virgen extra.
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Ensalada templada con verduras y oreja.

2013-08-23 13.15.37

Si Darwin levantase la cabeza y mirase los pasos que ha seguido su Teoría de la Evolución en el ser humano, decepcionado, se hubiese buscado un hueco, no me cabe la más mínima duda,  como restaurador en algún programa de televisión.  Y me explico, salgamos a la calle  y observemos:  primero al mono y luego al hombre (aquí no voy a mojarme donde tienes que ir a buscar al mono para hacer la comparativa, cada uno ya somos mayorcitos y tenemos nuestros recursos para buscar ese primate que necesitamos para proseguir con este experimento).  Continuemos pues:  estaréis conmigo, que si no fuese por los cortes de pelo que se llevan o por las gafas de sol que cubren media cara (y en algunos,  se agradece), pues no parece que el hombre, evolucionar, evolucionar, haya evolucionado mucho.
Sin embargo, cambiemos de tercio, sin tirar de siglos, sólo unos años atrás (no muchos, que os conozco y me duele !!!) y ese ansia investigadora la apliquemos ahora a nuestros recuerdos de cocina.  Cuando marchabas por la mañana a la escuela  y preguntabas: ¿Qué vas a poner para comer?  Tu madre,  te contestaba:  «… alubias, sopa, arroz  y seguido te decía el segundo plato…»  Y os preguntaréis, ¿y la ensalada?  Pues curiosamente la ensalada siempre estaba presente en la mesa, repantigada en un plato más grande y hondo que respondía como no podía ser de otra forma al nombre de ensaladera y que  normalmente consistía en lechuga, con cebolleta, algunas veces pepino y un tomatito. Pues bien, la citada ensalada se ponía en medio, sin importancia y tirabas de tenedor mientras comías el primer plato, … y se continuaba picando hasta con el segundo.  Había veces que ya ibas al postre y tu madre decía, » …  rebañar bien la ensalada, que no quede nada… y toda la familia (tras las lógicas recriminaciones, de yo ya he comido, tú no has comido nada que te he visto, …),  lanzábamos nuevamente el tenedor, porque si no, el postre no llegaba.
Pocos años después, la ensalada ha conseguido alcanzar un extraordinario reconocimiento social y hoy en día entra en nuestras mesas con más apellidos que los de la casa Alba.
Esta semana, vamos a procurarnos unas recetitas muy ricas, ENSALADAS muy interesantes que nos van a sorprender y que de seguro Darwin si levantase la cabeza y las viera servidas en su mesa, alzaría los dos dedos de su mano en señal de  victoria.  Así que dejemos al mono a un lado, nos ponemos el delantal limpio e inmaculado y ya estamos seleccionando de una forma natural los ingredientes que nos van ayudar a elaborar una especie nueva de ensalada evolutiva, muy rica y especial, como se merece nuestro amigo Charles, de los Darwin por supuesto.

Empezamos:

INGREDIENTES, para dos personas:

8 Espárragos
3 cucharadas soperas de Habitas
1 Cebolla
2 Pimientos rojos
4 Pencas de acelga
1/2 Calabacín
2 Orejas de cerdo
Harina (yo he utilizado de arroz)
1 Huevo (para rebozar)
Sal
Aceite
Albahaca
Pimienta negra
1 hoja de laurel
Vinagre de vino blanco

ELABORACION

Echamos en la olla a presión, las orejas bien limpias, cubiertas de agua, con sal, laurel y un chorrito de vinagre. (Aqui cada olla tiene sus tiempos).
Abrimos la olla, desechamos el caldo y esperamos a que las orejas se enfríen un poco, Reservamos.
Cortamos en rodajas el calabacín y rebozamos.  (Reservamos)
Cortamos la oreja y rebozamos. (Reservamos)
Picamos la cebolla y la ponemos en la sartén a pochar poco a poco.
Salamos y cuando la cebolla esté en su punto, pasar por el chino y reservar.
Ahora le toca el turno a los espárragos, al pimiento rojo y a las pencas, cortamos y a la ensaladera.
Incorporamos el calabacín y la oreja.
Ahora en un frasco incorporamos el aceite utilizado en pochar la cebolla y la cebolla que tenemos reservada.
Rectificamos la sal, una cucharadita de pimentón de la vera, una pizca de albahaca,  y cerramos el frasco.
Agitamos buen fuerte hasta que emulsione bien la mezcla y al emplatar, regamos con este aliño la ensalada.
ANTES DE SERVIR, LA METEMOS UN GOLPE DE CALOR EN EL MICROONDAS.

Ingredientes.
Ingredientes-
Cebolla pochada.
Cebolla pochada.
Calabacín rebozado.
Calabacín rebozado.
Pencas troceadas.
Pencas troceadas.
Oreja rebozada.
Oreja rebozada.
Templamos en el microondas y servimos.
Templamos en el microondas y servimos.