Lecciones de un asesino

No es solo Andoain…

Con toda la razón del mundo, nos pasamos la semana anterior echándonos las manos a la cabeza y desgañitándonos por la indignante respuesta del Gobierno español y sus mariachis mediáticos a la sentencia europea sobre las torturas (perdón, malos tratos) a Portu y Sarasola. Imposible no encabronarse ante el ministro Catalá en plan chulopiscinas, menospreciando la enésima condena por lo mismo y, sobre todo, barritando que por la multa no había problema, porque iba a salir del pastizal que debían los torturados (perdón, los maltratados). Y qué decir de esas vomitonas de los cavernarios que fingían rasgarse los correajes porque, en su versión, los magistrados de Estrasburgo se ponían tiquismiquis por colocarles unas hostias de nada a dos terroristas.

Esos argumentos infames sin matices se contrarrestaron desde la mayoría política y social vasca, como no cabía otra, con la denuncia de tamaña iniquidad en las reacciones y, por descontado, del propio hecho que daba lugar a lo demás, es decir, las torturas. Un bonito cuento dentro de lo terrible del asunto, si no fuera porque una parte no pequeña de los denunciantes tendría bastante que callar. Y se lo ilustro con un ejemplo con nombre y apellido. El pasado sábado, José Antonio López Ruiz, más conocido como Kubati, asesino de Yoyes y de (por lo menos) otra docena de personas, pontificaba sobre la cuestión en un acto celebrado en Irun y tuiteado al minuto desde la cuenta oficial de Sortu. Esa es nuestra cacareada normalización. Un matarife múltiple da lecciones de dignidad ante el aplauso de unos y el silencio asqueroso de muchos otros.

4 comentarios sobre “Lecciones de un asesino”

  1. Pero, ¿A estos dos “ciudadanos” no los desacreditó hace tiempo ya su propia organización armada ETA, dando por hecho y reconociendo en un documento que se les incautó, que habían mentido en su declaración y que eran falsas las acusaciones de torturas que habían declarado?. No es invención mía son sus propias palabras…no entiendo como seguimos dando la matraca con el mismo rollo.
    Y con esto no quiero decir que existan o no torturas, pero en este caso concreto, ellos mismos reconocieron que no existieron y que denunciar que existen es un protocolo interno de la banda.

  2. “Ciudadano” Eusebio o como te llames, nos tomas el pelo¿no?
    Si lo has soltado como gracieta tienes muy poco estilo.

  3. Para nada iba como gracieta Adrian, simplemente no les que querido llamar por su nombre que es terroristas por educación, sin más, pero vamos que no iba con segundas, e usado la palabra ciudadanos como podía haber usado “personas”, “individuos” etc. De todos modos tu comentario es hilar muy fino porque la palabra “ciudadanos existía mucho tiempo antes que el partido político, si es que piensas que el tema va por ahí claro!!.
    Por otra parte, lo del estilo es un tema muy subjetivo, y afirmar que no tengo estilo, solo es tu opinión, que yo respeto pero seguro que más de uno no comparte contigo.
    Por cierto, sí me llamo Eusebio, ¡¡que no soy yo de usar seudónimos oye!!.
    Un saludo.

  4. Un saludo de antemano a ti también, Eusebio.
    Me has dejado como de piedra porque no me esperaba esa respuesta. Ando no sabiendo qué decir, descolocado. En serio.
    Es que creo que lo voy a dejar así.
    Un cariñoso beso.

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