El machirulo Monedero

Entre las mil y una imágenes que nos han dejado estos días alucinógenos de vuelco gubernamental inopinado, hay una que no deberíamos pasar por alto. Quizá se considere que solo es una anécdota dentro de la vertiginosa trama de la moción que no iba a salir y salió, pero, al contrario, para mi es toda una categoría que explica parte de las grandes mentiras que pretendemos creernos a pies juntillas porque suenan chachis.

Les hablo del instante en que, terminada la votación y consumada la derrota del ejecutivo de Rajoy, el caballito blanco de Podemos que atiende por Juan Carlos Monedero abordó a Soraya Sáenz de Santamaría. Consciente, como buen farandulero que es, de que los focos y las cámaras le apuntaban, agarró por los hombros a la ya exvicepresidenta, y le espetó lo mucho que se alegraba de la caída de su gobierno. De entrada, sobra la superioridad moral y el pésimo saber ganar de quien, por otra parte, además de ser un puñetero outsider de la formación que fundó, viene a anotarse el tanto del líder de un partido ajeno. Sin embargo, no es eso lo peor. Lo verdaderamente vomitivo es el machirulismo paternalista del gesto. ¿Con qué derecho pone sus manazas sobre Sáenz De Santamaría y las mantiene ahí, pese a la evidente incomodidad de quien ve invadido su espacio íntimo?

No niego que haya habido un cierto revuelo al respecto. Sin embargo, todos sabemos que si las ideologías de los protagonistas de la imagen estuvieran invertidas, habría ardido Troya. Ni de lejos ha sido así. Imaginen, por ejemplo, a Rafa Hernando manoseando a Irene Montero. El silencio de las y los más beligerantes clama al cielo.

5 comentarios en «El machirulo Monedero»

  1. Ha pedido disculpas….., pero las fotos y el video le perseguiran siempre…., no calibró bien las consecuencias lo que me parece increible en un especialista en divulgación. Le pudo el momento y el chute ese que se siente cuando ¡¡por fin!! lo he conseguido, por eso delante de todos te tengo que humillar y quedar como macho alpha…. se le veia en la cara… todo postureo y ganas de revancha. No deja de retratar quien es y quienes son.

  2. Lo machista es pensar en que por ser mujer, debe tratarla de modo diferente a si hubiese sido hombre. Somos iguales o no?
    En todo caso fué una reacción que se le ha criticado con razón y por una vez la interpelada tuvo una reacción educada, fruto supongo del bajón; puesto que manifestaciones prepotentes y maleducadas tiene la soraya para dar y tomar.

  3. Desde luego Monedero no entiende lo que es el espacio personal de la gente, se abraza, se agarra, coje la cara, los hombros… Pero no hay más. Soraya Sáenz de Santamaría merece mas respeto que eso, sí. Pero también que la sienten frente a un juez por las cloacas.

  4. Creo que agarrar por los hombros no es en sí nada malo; habría que saber qué grado de confianza personal se tienen mutuamente. De hecho ella le responde al contacto con toques en los antebrazos y dan muestra de, al menos, saber estar.
    Además se dan dos besos, lo que es una prueba de permisividad ante el acercamiento del/a otro/a.
    También hay que tener en cuenta la diferencia de estatura que facilita que las manos a los hombros sea un gesto poco forzado o dicho de otra manera que salga más naturalmente. En este sentido pensemos en cómo nos agarramos a alguien en función de las distintas tallas que tengamos, o sea, a alguien más alto que yo le rodeo por la cintura y si es más bajo, por los hombros.
    En otras palabras, creo que es ver en dónde no hay y por primera vez en todos estos años, Don Javier, no estoy de acuerdo contigo, lo que de alguna forma, me tranquiliza porque ya pensaba que era un acólito de tu persona.
    Saludos.

  5. Una corrección:
    «Además se dan dos besos, lo que es una prueba mayor de permisividad ante el acercamiento del/a otro/a.»

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