El petimetre Rivera… y más

¡Cáspita, caracoles y recórcholis! Un diario digital de extremo centro se mesa metafóricamente los cabellos porque aquí el arribafirmante osó hace unos días dedicar media docenita de frescas al ser humano con nariz y ojos (Copyright Gomaespuma) que acaudilla ese fascio naranjuno que atiende por Ciudadanos. Imaginen el pasmo de su seguro servidor al ver nada menos que en la portada de la excrecencia mediática el encabezado que les copio y pego: “Brutal ataque del periódico del PNV a Albert Rivera con insultos: ‘chaval petimetre’”. Y para completar el delirio, la gilipuertez se acompañaba de un subtítulo para la antología de la micción sin echar gota. Agárrense: “Uno de los columnistas de referencia de Deia se descuelga con una columna repleta de ataques a Ciudadanos. Un éxito electoral de los naranjas da pánico al nacionalismo vasco”. Tracatrá.

Más allá del ensanchamiento de mi ego en un cuarto de micra ante semejante consideración para este humilde juntaletras, la pieza del redactor anónimo me maravilla especialmente por su inconmensurable ingenuidad. Hace falta vivir en una galaxia muy lejana para creer en serio que las cuatro yoyas dialécticas al individuo en cuestión respondían a algo parecido al pánico. Si el refritador de mi columna tuviera media lectura, sabría que venimos de hacer guardias en garitas bastante mas jodidas que las que podría acarrear un gobierno del por mi motejado como petimetre, a quien aquí y ahora añado la condición de chisgarabís, gaznápiro, sandio, zangolotino, pisaverde, currutaco, chiquilicuatre, mequetrefe, lechuguino, botarate, panoli, bodoque, merluzo, lerdo y mentecato.

5 comentarios sobre “El petimetre Rivera… y más”

  1. Tus últimas las habría firmado el Capitán Haddock.

    Sin embargo discrepo. Y a mí sí me asustá la posibilidad de que estos lleguen el poder. Subestimas el daño que puede hacer un petimetre desde el rencor y la falta de escrúpulos.

  2. Ja, ja, ja!!!
    No te has dejado nada de Mortadelo y Filemón, Zipi Zape, El Botones Sacarino, Anacleto, Agente Secreto…salvo que al buen Ibañez le dé requeteasco usar a sus personajes para definir a un tipo tan repelente.
    Habrá que ver ahora si los que financian a los naranjitos eran más de Ibañez , de Vázquez, o de Hergé-
    Sapristi!!!

  3. Coincido con Larry. Un ser sin escrúpulos rodeado de individuos como él, que se dedican a una empresa llamada política de la que esperan sacar suculentos y duraderos réditos. Capaz de reventar cualquier cosa considere un obstáculo a su ambición o que le proporcione un minuto de gloria televisiva.
    De manera simple y terrible, es una mala persona.

  4. Teniendo en cuenta el origen del fenómeno “ciudadanos”, al pichicoma de Rivera le viene mejor un adjetivo más prosaico: Es un pagado, un encargado. Y eso, a mí, sí me da un poco de preocupación.

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