La importancia de los hongos

Boletus aereus (hongo negro), es conocido también en Euskal Herria por su nombre en euskera, “Onddobeltz”. Foto: Plácido Iglesias (Deia).

Ir de excursión al monte, o a cualquier otro sitio lejos del ajetreo urbano, resulta positivo. Es como volver a nuestras raíces, para no olvidar que seguimos formando parte de la biosfera. Para algunos es casi como un acto litúrgico, una profunda comunión con la naturaleza. Otros simplemente buscan pasar un rato agradable, andar, olvidarse del estrés, recoger setas y hongos…

El adjetivo ecológico se ha convertido en una palabra mágica en nuestra sociedad urbana. Aplicado a cualquier cosa, le infunde un aura mística (y verde). Si algo es ecológico, por fuerza ha de ser bueno. Es un término del cual se abusa, aplicándolo a las cosas más peregrinas. Por ejemplo, salir al monte a comerse una tortilla de patatas o a preparar una barbacoa (con riesgo de incendio) es ecológico, por más que eso no tenga nada que ver con la ciencia de la Ecología.

Sirvan los párrafos anteriores para introducir el tema que nos ocupa. Los motivos para salir al monte pueden ser muy variados, y preñados de buenas intenciones, pero si no se va con cuidado, se puede causar un efecto devastador. Animales, plantas y hongos sólo podrán sobrevivir si se preservan sus hábitats. De nada sirve una ley proteccionista para salvar una especie determinada si se permite que el hábitat donde mora se degrade por culpa de la presión humana.

Los hongos juegan un papel muy importante en la naturaleza. Se estima que el 80% de las plantas vasculares están asociadas a hongos sin los cuales no resistirían ciertas inclemencias del tiempo, como la sequía o la falta de nutrientes en el suelo, o serían más sensibles al ataque de bacterias o insectos.

La mitad norte de la península Ibérica es una de las zonas más ricas en cuanto a las especies de árboles que componen sus bosques, en especial si los comparamos con los bosques nórdicos, casi monoespecíficos, con casi solo abetos y abedules. La misma situación se da en la cantidad de hongos que habitan nuestros ecosistemas. Aragón, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco son las zonas geográficas que mayor diversidad de especies de hongos y setas poseen.

La recolección de setas silvestres es una afición que cuenta en el País Vasco y en Navarra con muchos adeptos, y una profesión que da sustento a muchas personas del mundo rural en varias comunidades autónomas. Esto ha desencadenado que se recolecten de forma comercial, desigual y desordenada, en unas zonas u otras. La excesiva presión recolectora de unas especies concretas está dando lugar a abusos en la gestión de nuestros bosques y setales. Cada vez se recogen ejemplares más jóvenes e inmaduros, se remueve el terreno rompiendo el micelio de los hongos.

Poco a poco, y ante la llamada de atención de numerosos grupos y organismos observadores de estos cambios, algunas administraciones han decidido actuar. En esta línea hay normativas y reglamentos que han ido apareciendo en la península Ibérica, y en el caso de la Comunidad Autónoma Vasca, está el decreto aprobado por la Diputación Foral de Álava  en octubre de 2008 mediante el que se restringía la recogida de setas, hongos y frutos silvestres a dos kilogramos por persona y día como máximo, o la de Gipuzkoa, cuya Diputación Foral en 2011 a través de un decreto limitó la recogida a 5 kilogramos por persona y día, afectando a los parques naturales de este territorio. En los privados, se podrá exceder de esa cantidad, pero previamente el propietario deberá solicitar una autorización expresa a la Diputación. En lo que respecta a Bizkaia, no existe regulación alguna por el momento. Navarra lleva años haciéndolo. En este caso, a través de acotados donde se cobra un canon económico por utilizar el monte, pero también limitando la recogida a 8 kilos al día, como es el caso del acotado de Erro-Orreaga.

El recolector deberá estar en posesión de un permiso de recolección con la nueva regulación. (Foto: P.C.). Acotado Erro-Orreaga. Noticias de Navarra.

Tenemos el caso de nuestra vecina Francia, con mucha todavía más tradición recolectadora que aquí, donde existen registros de las cantidades de setas que se recogían desde principios del siglo XX. Las gráficas arrojan datos de una disminución del 80%. Esto es debido a la gran presión recolectadora.

En la actualidad, las investigaciones se están encaminando cada vez más a domesticar más especies de hongos, como los boletos y níscalos, y así minimizar el impacto de la demanda de hongos silvestres en los setales naturales. En el caso de los hongos, su cultivo lleva asociado la revalorización de materiales de desecho de la agricultura, por lo que si se realiza de forma adecuada se puede considerar como un cultivo sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Por otra parte, es muy importante si se práctica la recogida de setas y hongos, establecer normas de comportamiento como podemos encontrar en uno de los artículos de la Norma Alavesa, que dice lo siguiente:

1.- Para la localización de las setas, se prohíbe remover el suelo de forma que se altere la capa vegetal, ya sea manualmente o utilizando rastrillos, hoces u otras herramientas.

2.- En la recogida no se emplearán más útiles que un cuchillo o navaja, quedando prohibido el arranque de las setas.

3.- Los ejemplares objeto de recolección deberán presentar el sombrerillo desplegado, no estando permitida la recogida de hongos en las primeras fases de su desarrollo.

4.- Se dejarán sobre el lugar sin deteriorar los ejemplares que se vean pasados, rotos o alterados o aquellos que no sean objeto de recolección.

5.- La recogida se llevará a cabo en cestas o recipientes que permitan la aireación de las setas y la caída al exterior de las esporas, quedando expresamente prohibidas las bolsas de plástico, mochilas o similares.

6.- Queda prohibido expresamente romper o deteriorar cualquier ejemplar que no sea objeto de recolección, salvo roturas puntuales de algún ejemplar, necesarias para la adecuada identificación taxonómica del mismo.

7.- Se prohíbe la recogida durante la noche, desde la puesta de sol hasta su salida.

Distintas setas y perretxikos o setas de la primavera. Dice un refrán: “El perretxiko de mayo pa mi amo y el de junio pa ninguno”. Foto: Deia.

Urdaibai, paraíso de las aves

Roy, uno de los ejemplares de Águila pescadora perteneciente al programa de recuperación que se está llevando a cabo desde el Urdaibai Bird Center de esta espectacular rapaz. Foto: Urdaibai Bird Center. 10.04.18.

La migración de las aves es la historia de una promesa: la de su retorno. En Europa existe una gran ruta migratoria que penetra por los estuarios cantábricos y cruza la península Ibérica. Urdaibai es un enclave excepcional en este peregrinar.

Con la llegada de la primavera, este lugar de gran belleza paisajística acoge la llegada de miles de aviones zapadores, golondrinas, lavandas y otras pequeñas aves que han iniciado su migración. Esperan que el viento norte remita para lanzarse al mar y dirigirse hacia sus zonas de cría de Europa. Antes, en el invierno, aves como la grulla, fieles a su cita anual en la marisma vizcaína; la espátula, procedente de las islas de mar de Wadden en Holanda; gansos; la cigüeña negra, el precioso elanio azul, la garcilla cangrejera, así como distintas especies de patos han elegido Urdaibai para hacer una parada de descanso en su largo viaje.

La reserva de la biosfera de Urdaibai es un importante eslabón que permite a las aves reponer fuerzas para continuar su largo viaje. Se trata de un estuario con una gran variedad de hábitats que sirve de refugio a muchas especies. Desde hace varios años un grupo de ornitólogos de Aranzadi, apoyados por personas del entorno, desarrolla y muestra sus investigaciones en una de las zonas de mayor valor naturalístico de las marismas.

Pero esta iniciativa es mucho más amplia. Junto con la recuperación de esta área de esparcimiento para las aves, se planteó hace unos años la puesta en marcha de un observatorio de aves y una estación ornitológica. Gracias al apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, la BBK y Aranzadi, el sueño se hizo realidad. El Bird Center se inauguró en la primavera del pasado año 2011.  Urdaibai Bird Center es un gran museo vivo de la naturaleza, abierto al público para el disfrute del mundo de las aves y sus migraciones. El propio equipamiento es un observatorio único de la marisma y se encuentra ubicado en el corazón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

Urdaibai Bird Center

Se trata de un centro gestionado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi dedicado a la investigación y divulgación científica de las aves, sus migraciones y los hábitats donde viven. En él confluyen y se coordinan los equipos de investigación y divulgación, para que, de este modo, los visitantes puedan ser testigos privilegiados de los proyectos de aves en los que se está trabajando.

Es el lugar perfecto. El sol sale por la parte trasera del edificio y la zona de las marismas está todo el día iluminado, lo que permite el avistamiento de aves con claridad. Uno de sus mayores atractivos es su temática, el viaje de la migración. Las aves son el vehículo que lleva al visitante a conocer lugares increíbles de Europa y África. Se trata de un centro vivo donde cada nuevo día es una incógnita ya que las aves marcan el rumbo de éste. Las aves marcan el día a día de investigadores, expertos y de los propios turistas.

La cigüeña blanca (Ciconia ciconia. Amiamoko zuria) vuelve a anidar en la Reserva de Urdaibai. 10.01.18. Foto: Deia.

Más información: http://www.birdcenter.org/

 

 

¿Se recuperará la anguila europea?

Proyecto Sudoandg. Foto: Azti.

La anguila europea -la angula es el alevín o cría de la anguila- es una especie compleja desde el punto de vista biológico, con un ciclo peculiar, curiosamente la reproducción de las anguilas en su medio natural jamás ha sido observada. Se supone que debe ocurrir en algún lugar cercano al Mar de los Sargazos donde las larvas pasan de 2 a 3 años y al llegar a las costas europeas se transforman en angulas. Posteriormente entran y ascienden por los ríos y pasan en ellos buena parte de su vida para descender otra vez y migrar al Mar de los Sargazos para reproducirse.

La anguila europea es una especie muy vulnerable y con gran tradición pesquera en muchas zonas de su área de distribución. Presente en casi todos los ríos de Europa y del norte de África, realiza la mayor parte de su crecimiento en agua dulce aunque se reproduce en el mar.

La población de anguila europea está en peligro crítico (IUCN) y fuera de los límites biológicos seguros (ICES, 1998). Esta especie ha descendido tanto que actualmente sólo llegan a nuestras costas un 8,7% de las angulas que lo hacían antes de 1980. Su supervivencia está amenazada por el cambio climático, las barreras a la migración (en la península ibérica la anguila ha perdido el 80% de su hábitat), la contaminación, la explotación insostenible y el tráfico ilegal de la angula.

En Euskadi, las cuencas con más tradición y mayores capturas son las del Oria, Deba, Nervión-Ibaizabal, Urola y Butrón.

La angula es el alevín o cría de la anguila. Foto: Azti.

En 2007 la Comunidad Europea estableció un reglamento (CE 1100 / 2007) para garantizar que todos los Estados Miembros desarrollasen planes de gestión de la anguila. Sin embargo, la población no ha mostrado signos de recuperación. El declive de la anguila europea tiene un impacto muy específico en el área SUDOE (Portugal, España y  Francia): por su papel en la cadena trófica (su desaparición tendría efectos negativos en los ecosistemas en los que habita) y porque el empleo y los modos de vida ligados a su pesquería están en riesgo.

La gestión de la anguila europea se ha visto obstaculizada por diversos factores, entre ellos, la falta de diálogo, de coordinación y de estrategias conjuntas de los actores involucrados en su conservación, así como la falta de conocimiento sobre la especie y la disparidad en las metodologías empleadas en la estimación de los indicadores para su evaluación.

A día de hoy, estos indicadores se obtienen utilizando diferentes metodologías dependiendo del país e incluso de la región y, en muchos casos, se basan en extrapolaciones de valores de otras regiones. Además, aunque el conjunto de anguilas de España, Francia y Portugal constituyen una sola población (la anguila europea), se manejan como si fueran poblaciones aisladas, a nivel nacional e incluso regional.

Debido a ello, el pasado mes de febrero se aprobaba la puesta en marcha del proyecto SUDOANG, coordinado y liderado por AZTI y cofinanciado por el FEDER a través del Programa Interreg Sudoe, la dirección de pesca del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa. Esta iniciativa tiene como principal objetivo proporcionar a los gestores del área SUDOE herramientas y métodos concertados para poder realizar una evaluación, gestión y seguimiento eficaces de la anguila europea y su hábitat, reforzando la cooperación entre los tres países. Hasta ahora cada Estado Miembro establecía de manera independiente su actuación, utilizando diferentes indicadores y metodologías. Este proyecto promoverá, por primera vez, la gestión concertada y sostenible en tres Estados Miembros en aras de la recuperación de la población de anguila europea.

Se pretende asimismo que este nuevo plan sirva también para coordinar la labor de las diferentes policías, lo que ayudará a combatir el tráfico ilegal de esta especie, que los últimos días ha acaparado gran interés

La Guardia Civil del aeropuerto de Loiu decomisó el pasado 28 de abril 40 kilos de angulas vivas que iban a ser llevadas de estraperlo a China en el equipaje de dos ciudadanas del país asiático.

 

Migraciones de primavera

Golondrina común (Hirundo rustica), en Valdegobia (Alava). 29.03.18.

Cada año miles de millones de aves en todo el mundo realizan un viaje de ida y vuelta para asegurar su supervivencia. Las aves migratorias, viajeras por obligación, tienen unas zonas del planeta como cuarteles de cría, donde se reproducen, y otras llamadas zonas de invernada, donde migran para sus ‘vacaciones’ de invierno. El alimento es su principal motivo.

La migración de las aves es uno de los fenómenos más fascinantes de la naturaleza y por eso lleva despertando la admiración y la curiosidad del ser humano desde tiempos inmemoriales.

Estamos en plena migración primaveral. Febrero y marzo registraron trasiegos ingentes que fueron llenando nuestros paisajes de nuevos colores, aleteos y cantos. Así, por ejemplo, los primeros ejemplares de la golondrina común (Hirundo rustica) llegan en el mes de febrero. La península Ibérica es una zona de paso de parte de la población europea, y las golondrinas atraviesan en primavera nuestro territorio cuando se dirigen hacia las zonas de cría en el norte del continente y vuelven a pasar hacia el sur en otoño en su ruta hacia las áreas africanas donde invernan.

En abril nos alcanzan especies como los vencejos comunes (Apus apus), abubilla (Upupa epops), ruiseñores comunes (Luscinia megarhynchos), abejarucos europeos (Merops apiaster), oropéndolas europeas (Oriolus oriolus) y un largo etcétera.

Abubilla (Upupa epops), en Larraga (Navarra). 14.04.18
Abejaruco europeo (Merops apiaster), en Lomas del Campo (Palencia). 01.05.17.

Y por citar a algunas de las especies citadas, me voy a referir a los vencejos, que son portentosos viajeros que pueden recorrer varios millones de kilómetros a lo largo de su vida. Las poblaciones del este de Siberia pasan los meses fríos en el corazón de África, lo que supone un viaje de, como mínimo, 30.000 kilómetros anuales. No resulta nada excepcional para un vencejo recorrer entre 1.000 y 1.500 kilómetros diarios en pos de su alimento. Y quizá lo más llamativo sea que no se posan para descansar, ni siquiera de noche, cuando dormitan en el aire tras elevarse a miles de metros de altura. Es más, a excepción de las temporadas en que cuidan de su nido en época de cría, comen, beben y copulan sin dejar de volar. Sus patas semiatrofiadas les impiden despegar si caen a una superficie llana, y por eso sus nidos se encuentran en lugares que les posibilitan el dejarse caer.

Vencejo común (Apus apus), en Osorno (Palencia). 15.05.17

Y cerrará la migración de primavera en mayo el abejero europeo (Pernis apivorus), una rapaz ciertamente original en cuanto a la alimentación se refiere. Y es que, a pesar de su envergadura de casi metro y medio, estas aves comen principalmente abejas, avispas y sus larvas. De él hablaremos en otra ocasión.

 

El león cavernario de Arrikrutz

Foto: Euskadi Basque Country

Desde su nacimiento en el paleolítico, el león cavernario de Arrikrutz -esta cueva se encuentra a mitad de camino de Oñati y Arantzatzu, en el barrio de Araotz- no había salido de Gipuzkoa. Tras su fallecimiento hace entre 12.000 y 50.000 años y hasta su descubrimiento hace poco más de medio siglo, el felino había descansado entre Oñati e Irun, en el Centro de Patrimonio Cultural Mueble Gordailua, dependiente de la Diputación de Gipuzkoa. En estos días se expone por primera vez al público en Burgos, antes de hacerlo en el Museo San Telmo de Donostia.

“La subida de la temperatura y la caza del hombre los llevaron a su extinción”. Así lo indica Asier Gómez Olivencia, investigador de Ikerbasque y comisario de la exposición que ha llevado al león de Arrikrutz al Museo de la Evolución Humana de Burgos.

De todos los restos de animales hallados, el ejemplar encontrado en 1966 por los jóvenes aficionados a la espeleología Iñaki Zubeldia y Jesús Manuel Maroto, tras doce horas perdidos en las cuevas de Arrikrutz, es único. Se trata del león cavernario más completo de la península ibérica y, “junto a dos o tres más”, de toda Europa.

La réplica completa del león de las cavernas hallado en la península Ibérica, y que como especie desapareció hace unos 10.000 años, es junto a una reproducción a escala del fiero animal de tres metros de longitud, una cola de 80 centímetros, una altura de 1,20 metros y 400 kilos de peso, uno de los principales atractivos de la galería 53 de Arrikrutz, que se inauguró en junio de 2007, en el municipio guipuzcoano de Oñati.

Impresionantes chimeneas, coladas y sifones entre cortinas, estalagmitas y otras formaciones típicas de la erosión del agua sobre espacios calizos muestran las muy diversas formas con las que las goteras que llevan calcita han vestido y engalanado la piedra que el río Andaola devoró, vaciándola por dentro y convirtiéndola en morada de animales prehistóricos.

Un grupo de espeleólogos en las entrañas de la cueva oñatiarra de Arrikrutz, que está situada bajo el macizo de Aizkorri. (Ainara García)

Además de las espectaculares bóvedas y formaciones que han ido modelando el agua, la cueva tiene también un interés paleontológico de primer orden. Así, se puede ver la réplica de una familia de osos, pues la cueva fue el hábitat de centenares de ellos. Durante las excavaciones que se efectuaron se recogieron restos óseos de 200 plantígrados. En Arrikrutz entraban muchos a hibernar. Otros animales como el ciervo gigante o el rinoceronte lanudo eran traídos por la corriente, bien porque habían muerto o bien porque se habían caído al río.

Sin duda, Arrikrutz es un templo calizo milenario en las profundidades subterráneas de Arantzatzu y un auténtico tesoro oculto de la espeleología, paleontología y arqueología vascas.

Arrikrutz es un auténtico tesoro oculto de la espeleología, paleontología y arqueología vascas. Foto: Euskadi Basque Country.

Datos prácticos:

  • Localización: La visita a la cueva de Arrikrutz comienza en el Centro de Acogida de Visitantes de Araotz, a medio camino entre Oñati y Arantzazu.
  • Horario: Todo el año, fines de semana y festivos a las 13:00 horas. Posibilidad concertar la visita en otro horario previa reserva llamando al 943082000, o arrikrutz@onati.eus.
  • Precios: Adultos: 9€. Niños (5-16 años inclusive): 6€. Niños (0-4 años): gratis. Jubilados: 6€. Adultos (grupos mayores de 15): 6€. Grupos Escolares: 4€/alumno.

Basuras en la naturaleza

Foto: Residuos Profesional

Estamos en primavera y es una época en la que una buena parte de la población urbana de Euskadi tiene la costumbre de acudir más asiduamente a encontrarse con la naturaleza y realizar en ella distintas actividades.

En general, se acude a zonas muy concretas cerca de la ciudad o el municipio, a los espacios naturales, a zonas recreativas, al monte, etcétera, concentrándose en poco espacio muchas personas con sus equipamientos.

Sin embargo, tenemos que ser conscientes que nuestra forma de actuar en el campo, en el monte… es muy importante. Un uso inadecuado de estos lugares puede provocar notables impactos en el suelo, en la flora y la fauna. Los parajes sobrecargados de visitantes sufren de una degradación importante del paisaje, por el aplastamiento de la vegetación, pisoteo y destrucción del suelo, ahuyentamiento de la fauna, y otras acciones por el estilo. Si a esto se añade la extraña costumbre de arrojar basuras, no es de extrañar que muchos lugares estén tan degradados que casi no sirven para su fin original: el contacto con la naturaleza.

La presencia de basuras se ha convertido en muchos casos en algo consustancial a nuestros campos y, salvo en lugares que por su valor ecológico se han declarado como espacios protegidos y disponen de una cierta vigilancia, ningún espacio próximo a un merendero, a un río o un embalse, se libra del rastro sucio de la civilización.

La comunidad científica e internacional coinciden a la hora de alertar sobre los posibles impactos del abandono de basuras en la naturaleza. Sin embargo, en medio de esta gran llamada a la acción, surge un obstáculo: el propio término littering. No está incluido en el Diccionario de la Lengua Española de la RAE y las posibles traducciones propuestas por distintas instituciones no siempre responden a la realidad del fenómeno ni contribuyen, de forma satisfactoria, a superar el reto de informar a la opinión pública sobre la envergadura del problema y cómo ser parte de la solución.  En inglés, la propia palabra littering puede generar confusiones porque también se emplea en contextos de suciedad urbana o para aludir a la hojarasca y a los desechos orgánicos.

Por todo ello, y tras consultar con expertos e investigadores especializados en biodiversidad, el proyecto Libera -la iniciativa de SEO/BirLife en alianza con Ecoembes para liberar a la naturaleza de basura- propone una palabra alternativa que, al menos en castellano, ayude a concienciar y prevenir el littering: `basuraleza´.

La ‘basuraleza’ está lejos de ser un problema meramente estético o secundario. Aunque queda mucho camino por recorrer en el ámbito científico, la evidencia es incontestable: estamos ante una catástrofe ambiental que requiere de acción de todas y todos.

Proyecto Libera

Según el proyecto Libera, la incidencia es especialmente grave en el caso de fauna y flora amenazada.  Por el momento, se estima que un 17% de las especies afectadas por la `basuraleza´ forma parte de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Un reciente estudio publicado en la revista Pnas calcula que el 90% de las aves marinas han ingerido plástico y que, de seguir así, se llegará al 99% en 2050.

¿Y qué ocurre con las especies terrestres? Los estudios en estos entornos son significativamente inferiores a los realizados en el mar.  Por eso, las apelaciones a un mayor esfuerzo investigador son más comunes. Ya existen análisis que sugieren que el impacto de la basuraleza terrestre podría ser mayor que la de los océanos. Así, según Up Clean Australia (“Limpiar Australia todos los días”), la mayor parte de los residuos que acaban en el océano provienen de tierra firme, aproximadamente el 80%.

Entre otras cuestiones, hay documentación que prueba como un papel clínex puede tardar tres o cuatro meses en degradarse, los restos de comida no terminarán de pudrirlos los microorganismos del suelo antes de ocho meses, un cigarrillo con filtro requerirá de 1 a 2 años, y un papel de periódico -mucho más resistente que los papeles higiénicos-, unos cinco años, más o menos los mismos que un chicle. Pero lo peor son los envases, que supone el 40% de los residuos que se acumulan en los espacios naturales. Hechos para durar y con el peso mínimo para que facilite el transporte del contenido, los envases son el resultado de complejos procesos químicos que nada tienen que ver con los materiales que se encuentran en la Naturaleza. En su inmensa mayoría, los envases no tienen insectos, hongos o bacterias que los degraden y es la erosión y los agentes químicos naturales quienes harán el trabajo de retirarlos de la vista. Un bote de hojalata, no se degrada antes de una década; un tetra brik (compuesto de cartón, plástico y aluminio) resiste a la erosión varias décadas; una bolsa de plástico, entre 10 y 20 años; un vidrio, entre 3.000 y 4.000 años. Además, las botellas de vidrio pueden ser causa de incendio forestal.

El proyecto LIBERA busca seguir contribuyendo a generar conocimiento sobre esta catástrofe ambiental, además de ayudar a prevenirla. Y ‘Basuraleza’ es el término que refleja el problema ambiental del abandono de residuos.

Voluntarios recogiendo basuras. Proyecto Libera.

El visón europeo mejora en Álava

El visón europeo (Mustela Lutreola) es uno de los mamíferos que corre más peligro en el continente europeo, y como tal está incluido en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Actualmente, su área de distribución ha quedado reducida a dos núcleos aislados: el oriental (Federación Rusa y Delta del Danubio), y el occidental (Sudoeste y norte de la península Ibérica), en el que se integra el País Vasco.

Los expertos señalan como principales causas de la recesión de esta especie en Euskadi, a las alteraciones sobre el hábitat fluvial, la competencia del visón americano (Mustela Visón), y las enfermedades.

El ciclo vital del visón europeo está íntimamente ligado al ecosistema fluvial, y uno de los factores importantes ha sido la contaminación de las aguas de los ríos y la degradación de los cauces y las márgenes, así como su modificación por canalizaciones.

En relación con su competencia con el visón americano, cabe decir que éste llegó a Europa en la década de los años 20, y en 1958 se instaló la primera granja peletera en el Estado español, mientras que en el País Vasco comenzaron a funcionar a finales de los 70. Hoy, gracias a las fugas y sueltas que se han producido en las granjas, el visón americano forma parte de la fauna silvestre. Parece que está claro que la regresión del visón europeo comenzó antes de la introducción del visón americano en Europa, pero la presencia del invasor ha agravado su situación. Este último  algo más grande, más prolífico, más oportunista y más cazador. Las dos especies ocupan nichos ecológicos casi idénticos, por lo que su coincidencia lleva a la exclusión de uno de ellos, que es el caso del visón europeo.

Las tres diputaciones forales del País Vasco cuentan con planes para la gestión y protección de las poblaciones de visón europeo en sus respectivos territorios. La pionera, que es dónde antes se detectaron ejemplares, ha sido Álava, y también donde las medidas adoptadas están dando mejores resultados.

Como he comentado anteriormente, una de las principales razones del peligro de esta especie ha sido la proliferación del visón americano, especie exótica invasora. ¿Cuáles son las soluciones para evitar la extinción del visón europeo? Con unas plataformas flotantes -como se puede ver en una de las fotos- se realiza un trampeo selectivo para atraer a estos animales; con la restauración ambiental de los ríos; y con la cría en cautividad del visón europeo para, luego, liberar ejemplares en la naturaleza.

Plataformas flotantes para capturar al visón americano.

El balance de estos años ha sido positivo. En Álava se han localizado más de 16 ejemplares de visón europeo, mientras que años atrás no se logró identificar a ninguno.

Desde que se inició el trampeo de visones americanos en Álava en 1997, se han capturado 556 visones americanos. El mayor pico se logró en 2015, con 150 capturas, gracias a la instalación de plataformas flotantes en los ríos. A partir de ese año, la presencia del visón americano ha caído de forma importante, hasta el punto de que en 2016 sólo se capturaron 11 ejemplares.

La cría en cautividad del visón europeo y su posterior liberación progresiva, junto a la captura del visón americano ha permitido que en junio de 2017 se haya logrado en el territorio alavés localizar a 16 ejemplares de visón europeo, cuando antes era imposible localizar a ninguno.

Por otra parte, en el territorio alavés se han llevado a cabo otras medidas de conservación, como la restauración ambiental del recodo de Gimileo, en el río Ebro, a su paso por Labastida, para generar un hábitat propicio para el visón europeo, y también la eliminación de puntos de atropello, en el marco del yecto proyecto europeo LIFE LUTREOLA.

Una de las amenazas principales del visón europeo es el visón americano que ocupan nichos ecológicos casi idénticos.

Visón europeo. Mustela lutreola. Bisoi europar.

 

La agachadiza común presenta numerosas similitudes con la becada

Se trata de un ave zancuda limícola más bien pequeña, con un plumaje estampado. A pesar de poder adaptarse a distintos bioclimas, las aves limícolas están generalmente asociadas a zonas húmedas y esencialmente a zonas húmedas costeras, como los estuarios y lagunas. El nombre de las aves limícolas, viene del latín limus, significando que viven en el limo o lodo.

El largo del pico de la agachadiza común es aproximadamente el doble de la cabeza. Presenta numerosas similitudes morfológicas con la becada, entre ellas, por su pico largo y puntiagudo.

La agachadiza común o becacina, se dice que su nombre tuvo su origen en la costumbre de éstas de permanecer agachadas y quietas ante cualquier peligro.

La población que nidifica en la península Ibérica es muy escasa, encontrándose en la zona cántabro-atlántica, pero durante los pasos primaveral y otoñal, y en invierno, llega gran cantidad de aves de otros puntos de Europa, estableciéndose en marismas, humedales, terrenos pantanosos y encharcamientos, por todas las comunidades de la geografía peninsular.  En los inviernos crudos se trasladan desde sus lugares habituales hasta la costa, donde encuentran alimento.

Se alimenta principalmente de invertebrados, ya sean gusanos, insectos o moluscos. Es muy sensible a las variaciones del agua, ya que necesita un suelo rico en materia orgánica para obtener su alimento, que captura en aguas libres someras o en prados encharcados, hundiendo el pico.

Humedal de Salburua (Vitoria-Gasteiz).  Agachadiza común. Gallinago gallinago. Istingor arrunta. 19.01.2018.

 

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La Cerceta común, el menor pato de nuestros humedales

Cerceta común (macho), en el humedal de Salburua

El rasgo más característico de la cerceta común es, sin duda, su pequeño tamaño -es el menor de los patos que frecuentan nuestras zonas húmedas, con unos 35 cm de longitud-, y, por lo que respecta a los machos en plumaje nupcial, su bello diseño, en el que resalta el color castaño rojizo de la cabeza, que aparece surcada por un llamativo antifaz verde bordeado de una línea amarillenta.

El caso de las hembras, como en todas las ánades, son menos destacables en diseño, pero las podremos diferenciar de otras hembras por su reducido tamaño.

Está muy ampliamente distribuido. En la península ibérica es un invernante muy común que aparece en prácticamente todos los tipos de agua dulce. Es un nidificante muy escaso en Estado Español, apareciendo solo en el norte.

La alimentación es muy variada, siguiendo un régimen omnívoro. Durante la primavera abundan en su dieta las larvas de insectos, crustáceos y gusanos. En otoño comerá fundamentalmente semillas, brotes, etc. Durante el invierno caza pequeñas presas sumergiendo la cabeza en el agua.

Es aparentemente un pato silencioso, pero el macho produce un discreto aunque agradable y característico “crrit” acompañado de un silbido. No obstante, la hembra emite un áspero “cuac”, sobre todo cuando se excitan o alarman ya que generalmente están calladas.

Es aparentemente un pato silencioso, pero el macho produce un discreto aunque agradable y característico “crrit” acompañado de un silbido

Como la mayoría de los patos resulta torpe andando por el suelo, lo hace con bastante dificultad.  Sin embargo, el vuelo de estas aves es rápido, enérgico y errático, con capacidad para los cambios bruscos de sentido. Al principio es bajo, pero pronto se elevan con gran energía.

Las fotos están sacadas el 20 de enero de 2018 en los humedales de Salburua en Vitoria-Gasteiz donde son aves invernantes, siendo muy común encontrarlas en esas fechas.

                 Cerceta común. Anas crecca. Zertzeta arrunta           

      

 

Gracias Stephen Hawking, por tu humanidad, sencillez y tu legado científico

Hawking a punto de realizar un vuelo de gravedad cero en Estados Unidos. Foto: EFE.

El físico británico Sthephen Hawking falleció este miércoles, 14 de marzo, a los 76 años. Se le ha considerado como el científico más popular del mundo desde Albert Einstein. Stephen Hawking luchó contra una terrible enfermedad. A los 21 años le diagnosticaron una forma atípica de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que ataca a las neuronas motoras encargadas de controlar los movimientos voluntarios. Contra todo pronóstico, Hawking superó los pronósticos que le daban entre dos y tres años de vida, aunque sufrió los terribles efectos que poco a poco le dejaron paralizado y le permitieron comunicarse sólo a través de un ordenador que interpretaba sus gestos faciales. Sus fotos, siempre unido a un ordenador, dieron la vuelta al mundo en numerosas ocasiones.

Dijo en una ocasión que le interesaba al máximo la naturaleza del universo, y que su objetivo era “cómo se formó y cómo podría terminar”.

Hawking puso a prueba las teorías de Newton en 2007, cuando a los 65 años de edad realizó un vuelo de gravedad cero en Estados Unidos, en lo que esperaba fuera un primer paso antes del vuelo suborbital espacial que esperaba llegar a realizar, y que no pudo. Entonces dijo: “Pienso que la raza humana no tiene futuro si no va al espacio”.  “Creo que la vida en la Tierra está ante un riesgo cada vez mayor de ser destruida por un desastre, como una guerra nuclear repentina, un virus creado genéticamente u otros peligros”. Para cuando participó en el vuelo, Stephen Hawking era internacionalmente muy famoso y conocido como un gran divulgador científico, haciendo accesible la ciencia a un público muy amplio.

El astrofísico continuó trabajando e investigando hasta el final de sus días.

Como han afirmado sus hijos: “Su valentía y persistencia, y también su humor y brillantez, inspiraron a gente de todo el mundo”.

Muchas gracias, de todo corazón, Stephen Hawking.

Adjunto una entrevista que hicieron en 2015 en “El País”, por su gran interés.

https://elpais.com/elpais/2015/09/24/ciencia/1443106788_324837.html