El visón europeo mejora en Álava

El visón europeo (Mustela Lutreola) es uno de los mamíferos que corre más peligro en el continente europeo, y como tal está incluido en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Actualmente, su área de distribución ha quedado reducida a dos núcleos aislados: el oriental (Federación Rusa y Delta del Danubio), y el occidental (Sudoeste y norte de la península Ibérica), en el que se integra el País Vasco.

Los expertos señalan como principales causas de la recesión de esta especie en Euskadi, a las alteraciones sobre el hábitat fluvial, la competencia del visón americano (Mustela Visón), y las enfermedades.

El ciclo vital del visón europeo está íntimamente ligado al ecosistema fluvial, y uno de los factores importantes ha sido la contaminación de las aguas de los ríos y la degradación de los cauces y las márgenes, así como su modificación por canalizaciones.

En relación con su competencia con el visón americano, cabe decir que éste llegó a Europa en la década de los años 20, y en 1958 se instaló la primera granja peletera en el Estado español, mientras que en el País Vasco comenzaron a funcionar a finales de los 70. Hoy, gracias a las fugas y sueltas que se han producido en las granjas, el visón americano forma parte de la fauna silvestre. Parece que está claro que la regresión del visón europeo comenzó antes de la introducción del visón americano en Europa, pero la presencia del invasor ha agravado su situación. Este último  algo más grande, más prolífico, más oportunista y más cazador. Las dos especies ocupan nichos ecológicos casi idénticos, por lo que su coincidencia lleva a la exclusión de uno de ellos, que es el caso del visón europeo.

Las tres diputaciones forales del País Vasco cuentan con planes para la gestión y protección de las poblaciones de visón europeo en sus respectivos territorios. La pionera, que es dónde antes se detectaron ejemplares, ha sido Álava, y también donde las medidas adoptadas están dando mejores resultados.

Como he comentado anteriormente, una de las principales razones del peligro de esta especie ha sido la proliferación del visón americano, especie exótica invasora. ¿Cuáles son las soluciones para evitar la extinción del visón europeo? Con unas plataformas flotantes -como se puede ver en una de las fotos- se realiza un trampeo selectivo para atraer a estos animales; con la restauración ambiental de los ríos; y con la cría en cautividad del visón europeo para, luego, liberar ejemplares en la naturaleza.

Plataformas flotantes para capturar al visón americano.

El balance de estos años ha sido positivo. En Álava se han localizado más de 16 ejemplares de visón europeo, mientras que años atrás no se logró identificar a ninguno.

Desde que se inició el trampeo de visones americanos en Álava en 1997, se han capturado 556 visones americanos. El mayor pico se logró en 2015, con 150 capturas, gracias a la instalación de plataformas flotantes en los ríos. A partir de ese año, la presencia del visón americano ha caído de forma importante, hasta el punto de que en 2016 sólo se capturaron 11 ejemplares.

La cría en cautividad del visón europeo y su posterior liberación progresiva, junto a la captura del visón americano ha permitido que en junio de 2017 se haya logrado en el territorio alavés localizar a 16 ejemplares de visón europeo, cuando antes era imposible localizar a ninguno.

Por otra parte, en el territorio alavés se han llevado a cabo otras medidas de conservación, como la restauración ambiental del recodo de Gimileo, en el río Ebro, a su paso por Labastida, para generar un hábitat propicio para el visón europeo, y también la eliminación de puntos de atropello, en el marco del yecto proyecto europeo LIFE LUTREOLA.

Una de las amenazas principales del visón europeo es el visón americano que ocupan nichos ecológicos casi idénticos.

Visón europeo. Mustela lutreola. Bisoi europar.

 

Gracias Stephen Hawking, por tu humanidad, sencillez y tu legado científico

Hawking a punto de realizar un vuelo de gravedad cero en Estados Unidos. Foto: EFE.

El físico británico Sthephen Hawking falleció este miércoles, 14 de marzo, a los 76 años. Se le ha considerado como el científico más popular del mundo desde Albert Einstein. Stephen Hawking luchó contra una terrible enfermedad. A los 21 años le diagnosticaron una forma atípica de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que ataca a las neuronas motoras encargadas de controlar los movimientos voluntarios. Contra todo pronóstico, Hawking superó los pronósticos que le daban entre dos y tres años de vida, aunque sufrió los terribles efectos que poco a poco le dejaron paralizado y le permitieron comunicarse sólo a través de un ordenador que interpretaba sus gestos faciales. Sus fotos, siempre unido a un ordenador, dieron la vuelta al mundo en numerosas ocasiones.

Dijo en una ocasión que le interesaba al máximo la naturaleza del universo, y que su objetivo era “cómo se formó y cómo podría terminar”.

Hawking puso a prueba las teorías de Newton en 2007, cuando a los 65 años de edad realizó un vuelo de gravedad cero en Estados Unidos, en lo que esperaba fuera un primer paso antes del vuelo suborbital espacial que esperaba llegar a realizar, y que no pudo. Entonces dijo: “Pienso que la raza humana no tiene futuro si no va al espacio”.  “Creo que la vida en la Tierra está ante un riesgo cada vez mayor de ser destruida por un desastre, como una guerra nuclear repentina, un virus creado genéticamente u otros peligros”. Para cuando participó en el vuelo, Stephen Hawking era internacionalmente muy famoso y conocido como un gran divulgador científico, haciendo accesible la ciencia a un público muy amplio.

El astrofísico continuó trabajando e investigando hasta el final de sus días.

Como han afirmado sus hijos: “Su valentía y persistencia, y también su humor y brillantez, inspiraron a gente de todo el mundo”.

Muchas gracias, de todo corazón, Stephen Hawking.

Adjunto una entrevista que hicieron en 2015 en “El País”, por su gran interés.

https://elpais.com/elpais/2015/09/24/ciencia/1443106788_324837.html

 

Bienvenida, primavera

Golondrina común. Hirundo rustica. Enara arrunta. Espejo (Alava). 10.04.17.

En pocos días, el 20 de marzo, entraremos en esa estación de la vida, como la llamo, la primavera. La primavera marca un nuevo ciclo, el sol que vuelve a salir nos conecta con el optimismo, con nuestra fuerza vital y nuestra disposición para comenzar de nuevo.

La orografía y los componentes climatológicos existentes en Euskadi provocan variaciones incluso dentro del propio territorio. Como consecuencia, la primavera puede hacerse notar de forma más intensa en unos u otros puntos. Tanto en animales como en vegetales los cambios provocados en la primavera son básicamente hormonales y fisiológicos, y se desencadenan debido a la temperatura, fotoperíodo y disponibilidades de agua y alimento. Aunque tradicionalmente se dio a la temperatura una gran importancia como mecanismo básico, parece que su importancia no es tal, siempre y cuando se mantenga entre unos determinados límites. Contrariamente al caso de la primavera, para los procesos de largo letargo invernal, tanto en vegetales como en animales, su importancia parece que es mayor. El fotoperíodo presenta dos componentes. Por un lado, el número de horas de luz que soporta el ser vivo a lo largo del día; y por otro, la intensidad de luz que le llega. Normalmente se le considera como mecanismo regulador básico, siendo responsable de que, en un momento dado, se dispare el instinto migrador de ciertas especies de aves, viajando en una u otra dirección en busca de climas más propicios.

Abubilla. Upupa epops. Argi-oilarra. Hontoria (Alava). 25.04.17

Así, llegarán progresivamente las aves migratorias con la irrupción de la primavera, cumpliendo con un fenómeno ancestral, aunque algunas aves lo hacen antes debido al cambio climático. Millones de aves en todo el mundo realizan un viaje de los llamados cuarteles de invierno, en el sur, en África, donde permanecen por disponer de un clima más benigno en la estación más fría del año a otras zonas donde se reproducen. Poco a poco estarán entre nosotros las golondrinas, la abubilla, el colirrojo tizón, el vencejo, el pardillo común, etcétera. Y más adentrada la primavera llegarán otras aves, entre ellas, el abejaruco, tan bonito por sus colores, al que tanto le gusta la miel, pero que no es ningún problema para nuestras abejas y colmenas, cuyo enemigo principal es el cambio climático.

Abejaruco europeo. Merops apiaster. Erle-txoria/Erlejalea. 10.05.17. Osorio (Palencia)

La disponibilidad de agua y alimento, más que un elemento desencadenante de toda una serie de procesos, es una consecuencia de la llegada de la primavera, que permite el desarrollo de toda una serie de mecanismos ecológicos. Por ejemplo, las aves eclosionan cuando el número de insectos es mayor, y por tanto el alimento es más abundante. Los vegetales germinan cuando, antes de los calores estivales, la disponibilidad hídrica es mayor. Los animales de sangre fría crían cuando la luz y la temperatura es tal que las crías pueden mantener la temperatura corporal sin grandes esfuerzos.

El equinoccio de primavera nos da la oportunidad también de muchas más cosas. Después del invierno, en donde muchos animales hibernan por las condiciones climáticas, en la primavera vuelven a salir, los árboles se llenan de flores y es la época del apareamiento, de la creación de la nueva vida, de las nuevas proles. Es tiempo de canciones porque ni un solo pájaro deja de emitir músicas, las que compusieron el preludio de la primera sonata de la historia.

¡Feliz Equinoccio, buena primavera para todas y todos!

 

Obsolescencia programada

Foto: Agencia de Noticias.

Actualmente el 80% de los impactos ambientales de cualquier producto se pueden evitar en la fase de diseño. El problema es que se diseñan productos con muy poca durabilidad o que se estropean a la mínima de cambio para que el consumidor vuelva a cambiar de artículo y pagar por otro. Es la obsolescencia programada.

Es muy fácil ver en cantidad de productos o artículos que compramos lo difícil o incluso diría más, lo imposible que resulta deshacerlos para que se puedan aprovechar sus recursos naturales. Pero también sucede que no se pueden reparar, porque fueron concebidos y fabricados para funcionar de tal manera que se cumpla lo que es la sociedad de consumo actual, es decir, comprar, usar, tirar y volver a comprar. Claramente estos productos no fueron diseñados con la intención de repararse.

Hasta hace muy poco y ahora todavía, aunque se intenta hacer las cosas poco a poco de diferente manera, las inversiones en I+D han sido para ver cómo reducir la durabilidad de los aparatos, más que mejorarlos para el consumidor. Cantidad de productos, entre ellos y por citar algunos, como los electrodomésticos, bombillas, aparatos electrónicos, etc., tienen unas expectativas de vida muy cortas. Así, por ejemplo, los móviles tienen una expectativa de vida que oscila entre uno y dos años. Los materiales con los que se fabrican estos aparatos son en su mayoría escasos y valiosos, por lo que la falta de reparación, reutilización y reciclaje provoca un despilfarro de recursos naturales. Pero a su vez, son muy contaminantes, lo que conlleva impactos muy graves tanto en las zonas donde se extraen los materiales como en aquellas donde se depositan sus residuos.

Cuando el consumidor se aventura en preguntar o intentar reparar uno de esos aparatos, se le dice muy rápidamente que resulta más barato comprar uno nuevo, o simplemente que no se puede reparar. Con semejante respuesta, parece que tuvieras que emigrar a Suecia. Tal como suena. Pero, ¿qué tiene que ver el país nórdico con las reparaciones de determinados artículos o productos? Pues mucho. El Gobierno sueco hace dos años decidió aplicar exenciones tributarias a los ciudadanos y a las ciudadanas que opten por reparar los objetos en vez de reemplazarlos a las primeras de cambio. La medida incluye frigoríficos, lavadoras y bicicletas y también ropa. Se ha reducido a la mitad el IVA que se aplica a las reparaciones de ropa y de bicicletas. Sin duda, el hecho de rebajar el coste de las reparaciones puede animar a fabricar productos de mayor calidad y durabilidad. Y hay otros beneficios asociados: las reparaciones suelen hacerse en el mismo lugar de la compra por lo que no corren el riesgo de deslocalizarse, como sí es el caso de la producción. En otras palabras: creación de puestos de trabajos para los suecos y las suecas.

De todas formas, es justo reconocer la labor tan meritoria que llevan haciendo en Euskadi, entidades como Koopera, Berziklatu, Rezikleta, Traperos de Emaús u otras en cuanto a la reutilización, reparación, además del reciclaje, con el apoyo de las instituciones vascas, en la que cobra fuerza la economía circular en vez de seguir el paradigma de la economía lineal -produzco, uso y tiro-, y, por tanto, poniendo en un primer plano la prevención, reutilización, reparación y reciclaje.

Iosu Campion, trabajador de Traperos de Emaús, junto a David Villegas, coordinador de ‘Arréglatelas’, en el espacio de autorreparación de Berriozar (Navarra). (OSKAR MONTERO). Noticias de Navarra.

Ahora bien, todavía estamos lejos de lo que es la economía circular, y aunque las Instituciones vascas no tengan competencias al respecto en algunas cuestiones, sí se pueden poner en marcha algunas iniciativas muy importantes en la transición hacia una economía circular, como ya se viene haciendo en los últimos años.

Legislar, en el sentido de que al fabricar un producto tengamos en cuenta el residuo que se va a generar para que este sea reutilizable, o que se puede reparar cuando tiene alguna avería, implicaría hacer que las marcas aumenten el alargamiento de las garantías; incentivar que los productos se puedan reparar; que las marcas diseñen productos que permitan la extracción de piezas, componentes, baterías; rebajar impuestos a las marcas que lo hagan; asegurar la disponibilidad de residuos con las condiciones adecuadas para la reutilización en centros especializados; perseguir y multar la obsolescencia programada intencionada; impulso a las empresas sociales para la reparación, reutilización y reciclaje de residuos; etc., eso sería avanzar a un estadio cualitativamente muy diferente al actual.

De todas formas, un paso muy positivo se puede dar en el marco europeo próximamente. Y es que el pasado 4 de julio, el Parlamento Europeo aprobó con 662 votos a favor y 32 en contra el Informe sobre una vida útil más larga para los productos, instando a la Comisión Europea a que adopte medidas. Cabe pensar, que la Comisión Europea tendrá que poner en marcha algunas iniciativas al respecto.

Otro dato de interés, es el de Francia, que abandera la lucha contra la obsolescencia programada. A este respecto, cabe señalar, que el senador francés Jean-Vincent Placé, presidente de los Verdes de ese país, se ha convertido en el paladín de la lucha contra la obsolescencia programada, al presentar en marzo de 2017 un proyecto de ley para sancionar a los fabricantes que utilicen esa táctica mercantil, por considerarla injusta y perjudicial para el medio ambiente. Como él mismo detalló en una comparecencia en el Senado francés, en el 45% de los casos los aparatos se sustituyen cuando todavía están en buen funcionamiento o deberían poder ser reparados: “Hay que poner fin a esta estafa de usar y tirar, se debe garantizar el poder utilizar productos fiables, reparables y duraderos”, afirmó.

La solución no es sencilla, y romper con inercias del pasado no es cuestión de dos días. Pero, cabe preguntarse: ¿En un contexto de incesante avance tecnológico, es tan difícil mejorar la durabilidad de los productos?

Foto: Aeress (Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria).

¿Qué hacer con los plásticos?

Troy Mayne/Oceanic Imagery.

Las bolsas de plástico tienen los días contados. Quedarán prohibidas en el Estado español a partir del 1 de enero del 2020, y por tanto en Euskadi. Mientras tanto suponen un gran problema para el medio ambiente, pero también otros muchos plásticos. Siguiendo con las bolsas de plástico, sólo el 30% de ellas se deposita en los contenedores amarillos para su reciclaje y, por sí solas, tardan hasta 500 años en descomponerse. Además, tienden a dispersarse como basura transportada por el aire y cuando se fragmentan son ingeridas por gran cantidad de animales. Sólo un dato: Plásticos que llegan al mar están matando a más de un millón de aves marinas y unos 100.000 mamíferos y tortugas marinas cada año.

La bolsa de plástico debe ser eliminada de nuestro consumo habitual. Pero, ¿qué debemos hacer con el resto de los plásticos? Desde su expansión a principios del siglo pasado, el plástico se ha convertido en un material que puede utilizarse de maneras muy diferentes. Actualmente, se usa en gran cantidad para fabricar y envolver muchos de los productos que compramos y consumimos. Se ha hablado en muchas ocasiones de sus grandes ventajas, por sus características (flexibilidad, resistente, durabilidad, ligereza, bajo precio, etc.), pero no de sus grandes inconvenientes. Y, sin embargo, es el reflejo de la cultura de usar y tirar, ya que gran parte del plástico se emplea para fabricar una gran variedad de envases que tienen una vida muy corta (bolsas de plástico, envolturas de alimentos y envases, botellas o vasos de plásticos, cubiertos y cucharillas de plástico, pajitas, etc.).

Compra en un supermercado. Foto: Deia

Su bajo precio hace que uno se deshaga rápidamente de él, y su larga existencia hace que perdure en el medio ambiente durante largos período de tiempo, en los que puede causar grandes daños. Ya que no puede descomponerse y se necesita una alta energía de rayos ultravioleta para acabar con él, la cantidad de plástico que se desperdicia en los océanos está aumentando considerablemente. Pero, igualmente, pasa en nuestros campos, donde los envases de plástico, sean botellas u otros envases pueden permanecer muchos años en descomponerse.

La Unión Europea tiene un papel muy importante en la industria del plástico. Es el segundo productor del mundo, después de China, con unos 50 millones de toneladas al año. El mayor consumo de plásticos va destinado a la fabricación de envases, lo que supone el 40% de toda la demanda europea. En los que respecta a Euskadi, los datos no difieren de los europeos.

Por otra parte, se habla mucho del reciclaje de plásticos de una forma muy interesada por parte de sus fabricantes para dar una imagen medioambientalista. Pero no es así. Los plásticos tienen unos índices de reciclaje muy bajos, y no digamos de reutilización, incrementando de esa manera el volumen de basura producida y permaneciendo en el ambiente durante siglos. También hay que decir que no todos los plásticos son iguales, encontrándonos con muchas familias de plásticos -más de 100 tipos-, y algunos de ellos no se pueden reciclar o el material obtenido es muy malo y no lo quiere nadie. En 2016, en Europa solo el 30% del plástico que llegó a los sistemas de gestión de residuos fue reciclado, el 40% se incineró y el 30% acabó en vertederos. Estos datos solo corresponden a los residuos depositados en el contenedor amarillo u otros sistemas de recogida de residuos, pero, al margen de estas cifras, millones de envases de plásticos son abandonados diariamente en el entorno.

Envases de plástico en Sanfermines (Plaza del Castillo). Foto: Noticias de Navarra.

Sin duda, la problemática de los plásticos encierra un gran reto a nivel mundial. Sabemos que el plástico tiene algunas ventajas, pero hay que poner un límite. Hay respuestas parciales como la reglamentación restrictiva y de prohibición de las bolsas de plástico en algunos países, algunas propuestas tecnológicas para su recuperación…… Pero el tiempo de las posibles soluciones van a un ritmo más lento al del incremento del problema. La solución al problema de la contaminación por plástico requiere transformaciones de mayor calado que tengan en cuenta cambios estructurales. Por un lado, el papel de las personas más concienciadas y de la ciudadanía en general será de gran importancia para posibilitar la presión hacia adopción de políticas públicas sostenibles y saludables. Por otro lado, adoptar medidas de gestión de residuos que tengan en cuenta el aumento de los años de garantías de los productos, la penalización al sobreenvasado, la promoción de la venta al granel, o la decidida puesta en marcha del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR).

Las angulas remontan en Euskadi, aunque no es lo de antes

Angula. Foto: Gobierno Vasco.

La angula es el alevín o cría de la anguila, que realiza largas migraciones para reproducirse, desde las cabeceras de los ríos europeos hasta los lugares para el desove en el mar. Algunos ejemplares realizan un recorrido de más de 5000 km hasta el mar de los Sargazos, no lejos de Cuba, a lo largo de 2 ó 3 años para llegar allí desde Europa. En el recorrido no necesitan alimentarse.

En las primeras etapas de su nacimiento todas las angulas son hembras, y con el tiempo algunas cambian de sexo. Son transparentes y poseen un tamaño de 5 a 6 cm. Las angulas que sobreviven en los ríos van cambiando de color: la anguila amarilla tiene el lomo de color café y al pasar el tiempo cambia a verde y finalmente a plateado.

El País Vasco ha sido históricamente la cuna de la pesca y el consumo gastronómico de las angulas. La pesca es una actividad tradicional practicada desde hace muchos siglos, denominándose anguleros a aquellas personas que capturaban angulas con ayuda de un cedazo de madera y un farol por las orillas de los ríos. Pero los tiempos han cambiado.

Fue el año 1970 a partir del cual las poblaciones de anguilas comenzaron a descender de manera alarmante en toda Europa. Las causas del declive fueron la sobrepesca, cuando los métodos de pesca artesanales empezaron a ser sustituidos por artes menos selectivas y más eficaces.

Por otra parte, otra causa fueron las centrales eléctricas y las presas que se construyeron a pocos kilómetros del mar y que hacen que a las anguilas les resulte imposible remontar y colonizar otros espacios, así como la contaminación de los ríos.

La especie que proliferó en todas las cuencas del País Vasco se encuentra poco menos que en la UVI. Se estima que actualmente el reclutamiento, es decir las angulas que entran en los ríos europeos, es sólo entre un 1% y un 5% del que había hace apenas cuatro décadas.

La comunidad científica coincide, asimismo, en señalar que los cambios de las corrientes oceánicas derivados del cambio climático, unido a la presencia de agentes contaminantes en las aguas y las infecciones que se expanden en la población de anguilas contribuyen al retroceso de la especie. Si los ejemplares adultos no están sanos y con las reservas necesarias no llegarán al Mar de los Sargazos, donde se reproducen. Hay que tener presente que la migración de regreso dura un año y medio o dos y que durante este periodo no se alimentan, cierran los conductos digestivos.

Anguleros de ayer. Foto: Gobierno Vasco.

Según un dictamen científico sobre la anguila europea elaborado por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), la población está fuera de los límites biológicos de seguridad y la pesca no se ejerce actualmente de forma sostenible. Por esta razón el Reglamento (CE) nº 1100/2007, del Consejo, de 18 de septiembre de 2007, por el que se establecen medidas para la recuperación de la población de la anguila europea establece la obligación de aprobar planes de gestión para la recuperación de la anguila europea que se ajusten a las circunstancias regionales y locales.

En consonancia con ello, en 2008 se aprobó el Plan de Gestión de la Anguila en el País Vasco. Las medidas adoptadas en el citado plan han permitido que haya habido un aumento de la especie, pero todavía muy lejos de los registros históricos de hace varias décadas.

La pesca de la angula en el País Vasco se ejerce con artes mayormente artesanales y específicos. La época de pesca se extiende desde noviembre a finales de enero y casi exclusivamente durante la noche. Estos días se pueden ver a los anguleros en plena faena. La pesca está regulada mediante Decreto; el cual exige posesión de licencia de pesca renovable y prohíbe la venta.

Anguleros de hoy. Foto: Gobierno Vasco.

 

Pelea por la vida del desmán de los Pirineos en Euskal Herria

Se trata de un pequeño mamífero que habita en las zonas montañosas de la península Ibérica y Pirineo francés y que en la actualidad se encuentra en peligro de extinción. Según el biólogo Angel Fernández González, que ha estudiado a fondo esta especie, este extraño mamífero semiacuático, tiene dos problemas. Uno, de conservación: su área de distribución no deja de menguar y muchas de sus poblaciones están amenazadas, con el agravante de que se trata de una especie casi endémica de la península y fuera de ella sólo aparece en el Pirineo francés, y vive, por tanto, en una superficie geográfica pequeña. El otro problema es de imagen: “no es un oso ni una nutria simpática. No deja de ser una rata que anda por el agua”, resume Angel Fernández González, que ha desarrollado junto a otros investigadores, un sistema de identificación genética de excrementos para seguirle el rastro con total fiabilidad y conocer, por tanto, su presencia.

Precisamente, un reportaje titulado “Gau bat muturluze piriniotarraren atzetik”- “Una noche detrás de la cordillera de los Pirineos”, emitido en Euskal Telebista (ETB) sobre el peligro de extinción del desmán de los Pirineos, fue distinguido el pasado junio con el Premio de Periodismo Ambiental del País Vasco 2017, que concede anualmente el departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno vasco, y cuyas autoras del reportaje son las periodistas Begoña Zubia y Eider Carton.

El reportaje describe los trabajos de recuperación de hábitats que se realizan en el área navarra de Artikutza, junto a Gipuzkoa, para recuperar el desmán de los Pirineos. Los citados trabajos se están realizando dentro del programa europeo Life Irekibai, que arrancó en 2015 y en el que participan tanto la Diputación Foral de Gipuzkoa como el Gobierno de Navarra y que persigue mejorar el estado de conservación de los hábitats y especies fluviales que rodean los ríos Bidasoa y el Leitzaran, que conservan una relicta población de desmanes en toda la geografía de Euskadi y de Navarra.

Uno de las principales actuaciones del proyecto de Life Irekibai se centran en mejorar la conectividad de los ríos, para lo cual es necesario desarrollar obras de ingeniería que permitan el derribo de pequeñas presas, que producen un efecto barrera, y que son algunas de las causas del declive de esta especie. Otras causas son la contaminación generada por vertidos, el descenso del nivel del río por efecto del aumento del consumo de agua, etc.  Sin duda, esta diminuta especie de la familia de los topos, como es el desmán de los Pirineos, con hábitos nocturnos, es un inmejorable indicador de la salud de nuestros ríos.

A estos problemas hay que añadir los derivados del cambio climático.

Cabe decir, según los técnicos responsables de la Diputación guipuzcoana del programa de recuperación del desmán de los Pirineos, que, en dos años de trabajo, el diagnóstico no puede ser mejor. “Teníamos mucho miedo porque pensábamos que no íbamos a encontrar ninguno y cuál ha sido nuestra sorpresa que en una pequeña zona de la cuenca del río Leitzaran nos hemos encontrado con unos 30 ejemplares”. Estos han sido marcados, se les ha hecho un radioseguimiento, se ha estudiado sus formas de vida, de qué se alimentan… Todo con el objetivo de preservar la especie.

Más información:

  • Jorge González Esteban. Revista Quercus, nº 324, febrero 2013. “El desmán ibérico: apuntes para un obituario”.

Fotos:

  • Foto del desmán de los Pirineos en el Leitzaran. Noticias de Navarra.
  • Logotipo del desmán de los Pirineos. Fundación Cristina Enea (Donostia-San Sebastián).
  • Vista general del río Leitzaran, donde se están desarrollando los proyectos de Life Irekibai en Gipuzkoa. (Karlos Corbella). Noticias de Gipuzkoa.

 

Los nidos del avión común, auténticas obras de arte

El Avión Común es un pájaro estival que inverna en territorios africanos. Desaparece de sus territorios de cría entre finales de septiembre y la primera quincena de octubre. En jornadas previas a su marcha se van concentrando en grupos cada vez más numerosos, y no pocas veces constituidos por otras especies afines tales como Aviones Roqueros y Golondrinas Comunes.

Pero en esta ocasión, me voy a centrar en sus nidos, que se pueden calificar de auténticas obras de arte.

El Avión Común no comienza directamente la construcción del nido, sino que somete a un  sondeo previo del lugar escogido: coloca bolas de barro, mezcladas con su propia saliva, en diferentes puntos, y las deja secar; con ello pretende comprobar el grado de adherencia del barro sobre la superficie con el objeto de evitar una futura y desagradable caída del nido. Cuando el pájaro regresa comprueba el estado del barro, y si el resultado le satisface entonces iniciará realmente la construcción.

El resultado es un nido cerrado en forma de bola, a excepción de la diminuta entrada, que puede ser frontal o lateral; el interior está recubierto de pequeñas ramitas, hierbas secas y tapizado con plumas, como se puede ver en las fotos. Por regla general los nidos se ubican bajo los aleros de las casas, aunque también se encuentran nidos en cantiles. Con asiduidad estos nidos sufren incursiones por parte de gorriones (Passer ssp.) y vencejos comunes (Apus apus), en estos casos los aviones comunes suelen optar por reducir aún más el tamaño de la entrada.

Las primeras puestas se llevan a cabo hacia la 2ª quincena de mayo, siendo frecuentes los nidos con huevos en junio. Nidos con pollos se observan en la segunda quincena de junio y a lo largo de todo el mes de julio. Muchos jóvenes aviones prolongan su estancia en el nido hasta cerca de su primer mes de vida; y cuando lo abandonan no pierden el contacto con él, pues durante una temporada regresan todas las tardes para pernoctar junto a sus progenitores.

Avión común. Delichon urbicum. Enara azpizuri.

Fotos sacadas en el pueblo de Bujedo (Burgos), a 7 km de Miranda de Ebro. 10.07.17

La Ardilla roja y su habilidad para desplazarse por el bosque

La ardilla roja (Sciurus vulgaris), o simplemente ardilla común, es una especie de las ardillas más extendidas por los bosques de Europa. La ardilla es un animal arborícola, que se desplaza por los árboles con muchísima agilidad, gracias a sus patas posteriores, muy desarrolladas para el salto, y una larga y poblada cola para equilibrarse. El hocico es corto. Las orejas terminan con un llamativo pincel de pelos largos. La coloración de su pelaje varía del rojizo al pardo oscuro, en función de su edad y del clima y la época del año.

Las ardillas son relativamente fáciles de descubrir, aunque difíciles de observar, pues tienen la costumbre de esconderse inmóviles en la cara oculta de los árboles. Sí son fáciles de localizar a través de los restos de piñas que dejan, con una forma helicoidal característica, tras alimentarse de sus piñones.

Si tenemos la ocasión de observar al animal descendiendo de un árbol o rama comprobaremos que siempre lo hace cabeza abajo. Tanto el ascenso como el descenso es muy rápido gracias a las poderosas uñas con que cuentan sus cuatro patas (con 4 dedos la anteriores y 5 las posteriores).

La ardilla es diurna, centrando su actividad por la mañana y por la tarde, descansando al mediodía. Durante los meses de pleno invierno desarrollan menos actividad y cuando hace mucho frio se quedan varios días en el nido. Vive casi siempre en solitario.

Su hábitat está en zonas forestales, entre bosques de coníferas y en menos medida en bosques de caducifolios como hayedos y quejigales.

El nombre de ardilla roja es ilustrativo del color de la capa de la especie, aun cuando la coloración puede variar significativamente entre los individuos y particularmente de una subespecie a otra.

Las dos fotos están sacadas en el Parque de La Grajera, a 5 km de Logroño (La Rioja). En dicho parque hay un embalse unido a través de la Vía Verde que se integra en la ruta del Camino de Santiago. El embalse de La Grajera se construyó en 1883, sobre lo que probablemente sería una pequeña laguna para almacenar agua del río Iregua con la que regar las huertas que se encontraban al sur de la ciudad. El embalse está a unos 5 km de Logroño, unido a través de la Vía Verde que se integra en la ruta del Camino de Santiago. La Grajera es una de las pocas zonas húmedas que existen en la región. Es el hábitat de numerosos animales y plantas y se ha convertido en una zona de respeto a la Naturaleza en la que disfrutar de actividades, ocio y educación ambiental.

Ardilla roja. Sciurus vulgaris. Urtxintxa gorria.

Parque de La Grajera. Logroño (Rioja). 17.06.17

 

¿El medio ambiente es importante para la ciudadanía vasca?

El pasado 21 de junio, responsables medioambientales del Gobierno Vasco, entre ellos su consejero, Iñaki Arriola, hacían público los datos del informe “Actitudes de la ciudadanía vasca hacia el Medio Ambiente 2017”, realizado por el Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, en el que, por primera vez, el 100% de la ciudadanía del País Vasco considera que la protección del medio ambiente es importante. Concretamente, el informe dice que, el 73% cree que se trata de un asunto muy importante, mientras que el 27% lo califica como bastante importante.

El objetivo principal del estudio, según el Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco, es, a partir de las entrevistas realizadas en Euskadi entre el 11 y el 16 de mayo a un millar de personas mayores de 18 años, medir las actitudes que presenta la población vasca hacia diversos temas relacionados con el medio ambiente, su protección y los hábitos de consumo que tienen impacto sobre él. Según se desprende de sus datos, un 85% de las personas entrevistadas asegura que el cuidado del medio ambiente es un problema inmediato y urgente, mientras que un 14% cree que es un problema para el futuro y solo un 1% opina que no es realmente un problema.

Las personas encuestadas, dentro del ámbito del municipio en el que residen, han identificado la contaminación de los coches y otros medios de transporte como el problema medioambiental más importante, seguido de la contaminación en general y el exceso de basuras. En el ámbito de la Comunidad Autónoma, los problemas medioambientales señalados con más frecuencia son los vertidos y la contaminación provocada por las fábricas; y en un ámbito global sus preocupaciones ambientales se orientan mayormente hacia el cambio climático.

Sin duda, algunos de los resultados obtenidos en la encuesta del Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, son positivos, en el sentido de que evidencian que la sociedad vasca está muy preocupada por la situación del medio ambiente en nuestra comunidad, y ello podría suponer que estaría dispuesta a realizar acciones en favor del medio ambiente.

Por citar, un ejemplo, es el caso de la participación ciudadana en la recogida selectiva de residuos para su posterior reciclaje, que ha avanzado de forma importante en los últimos años, aunque deberá de hacerlo todavía más para cumplir con el objetivo que marca la UE de alcanzar una tasa de reciclaje del 50% para 2020, y que en 2030 será del 70%.

Ahora bien, en otros ámbitos, no tanto. Llama poderosamente la atención que las personas encuestadas identifiquen la contaminación de los coches como el problema medioambiental más importante en el ámbito del municipio, cuando al mismo tiempo sectores importantes de la población utilizan el vehículo particular de forma absolutamente desmesurada, dejando de lado el transporte público, cuando en el caso de las tres capitales vascas, más en unas que en otras, se trata de un transporte cómodo, bien dotado, rápido, más barato, etcétera, y menos contaminante que el coche. Pero este problema también existe incluso en municipios relativamente pequeños donde hay desplazamientos que se hacen en coche en distancias hasta ridículas, al objeto de comprar el pan, el periódico, alquilar un video, etcétera.

Otro tema que llama la atención, aunque por otros motivos, es el desconocimiento que tiene la ciudadanía vasca hacia la Red Natura 2000 al responder la mayoría de los encuestados que no han oído hablar de ella. A pesar de que la Red Natura 2000, que tiene la finalidad de preservar la biodiversidad en el espacio de la Unión Europea, y que Euskadi aporta a ella 55 espacios con una extensión de 1.500 kilómetros cuadrados, superando la media europea en la designación de espacios de la citada red, haya sido tratada en los últimos tiempos de forma relativamente intensa en los medios de comunicación -en Euskal Telebista 1 y 2, por ejemplo, se emite un corto de varios minutos antes del espacio “Eguraldia”-, un porcentaje mayoritario de las personas encuestadas responde que no la conoce. Esta cuestión me plantea que posiblemente algo estamos haciendo mal los medios de comunicación, la administración, las personas que se dedican a la divulgación ambiental -entre las que me incluyo-, u otros actores. Posiblemente si hubiéramos informado de la Red Natura 2000 de una forma más concreta y con ejemplos prácticos, en vez de hacerlo de forma un tanto generalista, hubiera sido diferente. Voy a citar un ejemplo. En los últimos años, hemos recuperado nuestros ríos en no pocos municipios. Había ríos a los que no podíamos acceder, por encontrarnos con líneas ferroviarias u otras barreras y obstáculos. Pero también los teníamos cubiertos o tapados. Se han eliminado barreras y también algunos de ellos destapado, recuperando sus orillas y riberas para actividades de paseo, a pie o en bici, culturales, deportivas, etcétera. Muchas de estas zonas son Red Natura 2000, y si hubiéramos comunicado o informado que esas mejoras se han realizado gracias a estar incluidas en la Red Natural, la percepción ciudadana hubiera sido diferente.

Asimismo, y lo planteo desde un punto de vista constructivo, es el hecho de que en la encuesta realizada por el Gobierno Vasco no hubiera ninguna pregunta relativa a la valoración que se hace del papel que han jugado las instituciones vascas en la protección del Medio Ambiente. Según la Ley General de Medio Ambiente de 1998 que, dicho sea de paso, es importante que se redacte una nueva porque las cosas han cambiado notablemente en 19 años, en el Título Primero, de disposiciones generales, plantea “la obligación de que las Administraciones públicas promuevan políticas ambientales para garantizar el ejercicio del derecho a un medio ambiente saludable, reconociendo el derecho a la acción pública para exigir su cumplimiento, a la vez que somete las conductas a la intervención administrativa, incluso sancionadora, en esta materia”.

Sin duda, además, de la ciudadanía, la industria u otros sectores económicos, la administración también tiene un papel y muy importante en la protección y preservación del medio ambiente.

En definitiva, es muy positivo que la ciudadanía vasca considere que la protección del medio ambiente es muy importante, pero a su vez cabe destacar que algunas de sus prácticas son muy poco sostenibles. Lo cual, indica que todavía hay mucho trabajo por hacer y muchas cosas por mejorar.