Las trampas de la desigualdad salarial

Hoy es uno de esos días en los que la frase  “pues en mi trabajo no pasa” se convierte en la estrella de las barras de bar, los corrillos en torno a la máquina de café y las puertas de las empresas mientras alguien, cada vez menos, se fuma un cigarrillo.

¿Desigualdad salarial? Las mujeres trabajarán gratis desde el 8 de noviembre hasta fin de año, así que sí, podemos hablar de desigualdad salarial. Este es solo un dato, pero es importante conocer donde está la diferencia entre el salario que recibe un hombre y el que recibe una mujer.

El factor más importante en la desigualdad salarial se encuentra en el hecho de que las mujeres ocupan en mucha mayor proporción puestos a tiempo parcial o se acogen a reducciones de jornada, nada menos que un 24% del total (casi dos millones de mujeres), frente a solo un 8% de los hombres. Si se compara a los trabajadores a tiempo completo, la diferencia se reduce al 11,57%.

No debemos olvidar que hay un alto porcentaje de trabajo temporal involuntario, sobre todo en los empleos de menor cualificación. Lo que sí son voluntarias son las reducciones de jornada, en las que el beneficiario ve recortados su jornada laboral y su salario de forma proporcional. En España, la inmensa mayoría de los asalariados que solicitan esta medida son mujeres. Lo mismo ocurre con las excedencias.

La discriminación salarial es sutil. Un hombre y una mujer  de las mismas características con la misma categoría en la misma empresa no pueden cobrar cantidades distintas a fin de mes. Sin embargo, sí pueden estar adscritos a categorías distintas, aunque equiparables.

Y los pluses. Por ejemplo, el de peligrosidad suele pagarse a operarios que manejan maquinaria -casi siempre, varones-, pero  no se reconoce a trabajadores expuestos a productos químicos, como los del sector textil o la limpieza, mayoritariamente femeninos. Los hombres también cobran más complementos de nocturnidad, penosidad, peligrosidad, turnicidad o por trabajo en fin de semana.

Estos son solo unos apuntes sobre donde encontrar las diferencias que algunos buscan sin encontrarlas. Son esas trampas que convierten en leves unas diferencias absolutamente reales y dolorosas.

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