Por qué no haré huelga el 8 de marzo

Puede sonar extraño que alguien que tanto en este blog como en su trabajo en la radio y el la televisión hace gala de su visión feminista del mundo no haga huelga mañana. Me siento en la obligación de explicar por qué apoyando como apoyo la convocatoria del Movimiento Feminista Internacional, trabajaré.

Creo que cada una tenemos un papel que jugar en el mundo. El mío es el de comunicar, contar, trasladar a quien quiere leerme, verme o escucharme lo que pienso, siento y veo. Y eso es lo que haré mañana.

En una jornada tan importante como la del 8M 2018, se necesita que quien se dedicada a comunicar, comunique. Yo lo haré centrándome en todo lo que acontezca durante la jornada. En Veterana B, en mi programa de radio, Euskadi Hoy, en mi colaboración de cada jueves en el programa de ETB 2, Qué me estás contando, y en mis redes sociales hablaré de mujeres, de la movilización, del seguimiento que tenga a nivel internacional y sí, apoyaré la causa sin condiciones.

La huelga me va a hacer trabajar incluso más que otros días, pero estoy segura que la labor de visibilización que podemos hacer las periodistas sobre la convocatoria, la harían de una manera bien distinta los periodistas. Así que mañana seré muy activa en los medios de comunicación y acudiré, vestida de negro y con brazalete morado, a las manifestaciones y demás concentraciones a las que pueda llegar.

He leído mil y una razones por las que unas mujeres harán huelga y otras no. Esta es la mía. No me siento manipulada por el movimiento feminista, ni acudiré como una borrega a las manifestaciones, ni renegaré de la existencia de un lenguaje sexista, ni… Creo absolutamente en la causa feminista y en que habrá un antes y un después de una jornada que sacará a la calle a millones de mujeres que única y exclusivamente piden igualdad.

No me cabe duda de que muy pronto, el mundo será feminista o no será.

10 comentarios sobre “Por qué no haré huelga el 8 de marzo”

  1. Tenía entendido que la huelga de las mujeres era para demostrar al mundo que con un día de huelga de las mujeres el mundo se paraba o casi. Y es cierto. Si en la especie humana o sea, el hombre, especie en la que al macho se le llama varón y a la hembra mujer, esta dejase de trabajar un día, se resentiría el normal equilibrio diario de la unidad familiar, del poblado y hasta del clan.
    La familia está estructurada como una unidad de subsistencia y de supervivencia, con distribución de funciones y especializaciones. Así mientras el varón caza (ojo, para comer), extrae mineral de la tierra o piedra de la cantera, se hace a la mar a pescar (ojo, para comer, o para vender) o trabaja la tierra labrando, sembrando, cosechando, partiéndose la espalda, la mujer empieza por hacer fuego para poder cocinar, primero unas astillitas, luego leña más gruesa, al final una palada de carbón. Quizás tenga que amamantar algún hijo o hija, igual de 18 meses. Tiene que lavar y fregar en un agua heladora, blanquear con ceniza en el lavadero. También tiene que hilar la lana y el lino. Y luego tejer. Y hacer jabón, y preparar velas, y si hay huerto en casa, y es el tiempo, atenderlo y cultivarlo.
    Efectivamente, si la mujer deja un día de hacer todas estas cosas (y muchiiiiisimas más que no he enunciado), pues nadie en la familia estará seco, caliente y alimentado, y sobre todo el mamoncete de 18 meses.
    Ah? Que estoy escribiendo hace 70 años? (cuando no había ni butano, ni lavadora, ni frigo, ni plancha eléctrica, ni leche pasteurizada, ni muchas cosas). Pues sí, hace 70 años, o 170 ó 270, al fin y al cabo el último segundo de nuestra historia. Hoy en día con esa huelga, que me parece muy legítima porque el trabajo doméstico es muy ingrato (tan ingrato y peligroso era ir a Terranova a cazar ballenas, que solo volvían la mitad), no sé si se demostrará algo, o más bien si se sentirá algo.
    Creo que quien sí sentirá algo es la mujer culta y preparada, activa, moderna, vamos, del siglo XXI cuando se encuentre que en su casa la empleada de etnia andina ha hecho esta huelga.
    En cuanto a Vd, Sra. Beristain, a quien solo conozco de los medios, pero le tengo afecto, quisiera decirle que haga Vd huelga o no la haga, va a resultar totalmente indiferente. No así la huelga que pueda hacer el camarero o la camarera, del bar donde pienso ir a desayunar un humeante café con leche acompañado de bollería recién hecha tras realizarme el análisis al que he tenido que acudir en ayunas. Y sin huelga, basta que se estropee la cafetera (la tiranía de las máquinas).
    Una cosa más, Vd habla de sus intervenciones en ETB los jueves. Si se refiere a ese programa que se emite después de Eguraldia, no cree que los invitados (gran eufemismo, cuánto cobran por sesión: 200, 400 €?) salvo cuatro o cinco de ellos debieran hacer huelga? Pero permanente, y lo digo en general, mujeres y varones.

    1. ¿De verdad crees que esa “empleada de etnia andina” ha hecho huelga? Lo dudo mucho. Respeto tu opinión, te agradezco el afecto y te aseguro que las cifras que manejas en lo que a “Que me estás contando” se refieren están muy alejadas de la realidad.
      Gracias por leer. Un abrazo.

  2. Tus razones son tus razones y nadie las discute. Sin embargo, lo que queda al final del dia son las estadisticas y tú estás del lado equivocado. Un saludo.

    1. Pues creo que no he estado en el lado equivocado cuando esta tarde he estado, rodeada de miles de mujeres, en la manifestación de Bilbao. O cuando he salido del programa de tv más satisfecha que nunca porque he tenido un estupendo altavoz para lanzar el mensaje feminista que llevo muchos años defendiendo a pesar de los furibundo ataques que me han lanzado y me lanzan cientos de veces. No, estoy en el lado en el que quiero estar.
      Gracias por leer. Un abrazo.

  3. Menuda justificación más contradictoria, mañana no queremos que se nos visibilice en los medios, queremos ser visibles en las calles, mañana es momento de no preocuparse por nada, de no buscar justificaciones, de que no haya mujeres trabajando, ni en casa, ni en la radio, ni en la tele,ni en el bar, la presencia de la AUSENCIA es más demoledora…
    No queremos una información con sensibilidad “femenina”, que la cuente un hombre si quiere, nos debería dar igual.
    Tu imagen trabajando, y apostando a la vez por la huelga, es una absoluta contradicción. Estas en tu derecho de no sumarte, faltaría más, se buscan mujeres libres, absolutamente libres.
    Pero por favor, no me cuentes cuentos…Si no te sumas serán otras las razones, y nada que objetar, pero no me tomes por tonta

    1. Respeto tu opinión aunque no la comparta en absoluto. De lo que no se habla, no existe. Procuro no contar las cosas con “sensibilidad femenina” sino con criterio feminista.Lo llevo haciendo muchos años a pesar de tantos insultos que he recibido por ello. En ningún caso he pretendido contar cuentos. Aún sin tener pq explicar mi postura, lo he hecho. Lo fácil hubiera sido callarse. Hoy me he sentido feliz por tener varios altavoces a través de los cuales he podido contar lo que he visto y sentido. He hablado de feminismo en foros en los que hasta ahora estaba desaparecido. ¿Tomarte por tonta? Jamás lo haría con una lectora, oyente o espectadora. Si no tienes nada que objetar, no pienses que menosprecio ni tu opinión ni tu posición.
      Respetar la libertad de las personas es de primero de ciudadanía.
      Gracias por leer.

    1. En el fondo eres un tipo muy divertido que entiendes muy a tu manera lo que escribo. Pocas veces entiendes lo que quiero decir. Fíjate si tengo aguante que te sigo leyendo. Es lo que tiene publicar tus opiniones, que hay quien te sigue con cariño y quien no te soporta. Gracias por leer. Disfruta de la leche de burra y yo seguiré lanzando el mensaje feminista que tu no compartes.

  4. Bueno Bego Beristaín, después de veros en la tele no me queda otra que felicitaros, creo que habéis triunfado, y además vuestro comportamiento me ha parecido lúdico y en cualquier caso amable, de buen gusto. En esta ocasión no he visto a esas “feministas” que cargan las tintas de tal forma que parece que uno tenga que pedir perdón por haber nacido varón. La brecha salarial es un tema muy manido, igual que el acoso. Lo que no es manido es que cuando el nene o la nena enferma quien falta al trabajo es la mujer. Eso es cierto en la inmensa mayoría de los casos, es una reminiscencia de la cueva. Maximizando, yo siempre he creído, honradamente, porque ha sido mi experiencia (y llevo ya unos cuantos años jubilado, no “pre”, a la edad legal) que los hombres somos ingenieros y las mujeres licenciadas en Filosofía y Letras. De ahí la brecha salarial, que viene del empleo, y no de la formación, ni de la condición. Por otra parte, y es más una crítica a periodistas varones, las patadas que se suele dar a la ciencia, y también a las humanidades, suele ser clamorosa: Materia negra por materia oscura, m3 en lugar de Hm3, la constante referencia a la dimensión de los campos de futbol, confundir las calorías con las kcal y decir “de motu propio” en lugar de “motu proprio” La justificación suele ser: “Es que yo soy de letras”. Buen servicio a las Letras y a las Ciencias. Leonardo se estará retorciendo en su tumba. Bueno, esto ha sido un inciso. En todo caso, hace pocos días, mi hijo el joven ,el más joven, no diré el pequeño, tengo varios hijos que se llevan 16 años del mayor al mas joven, éste me dijo: “cuidado con las tías que vienen pegando fuerte (en el buen sentido)”. Y seguía: “en formación, en estudios, en determinación, etc”. Yo le respondía: “En formación? en qué, en psicología social? Cuantas compañeras tenías tú en la Universidad, en tu escuela? (él estudió ingeniero industrial en una famosa universidad privada con sede en Bilbao, al lado de la ría)”. Me dijo: “la mitad eran tías, y eran más listas que nosotros, más estudiosas, más dispuestas, más preparadas” Me quedé alucinado, le creo porque es mi hijo, pero yo estaba anclado en la información oficial, que viene de la propia Universidad, y en muchos casos de profesoras, en el sentido de que las mujeres tienen miedo o prevención, hacia las formaciones técnicas y/o científicas. Salvo en el caso de la medicina. Todavía no es el caso, pero temo el día que tenga que ir a la “uróloga”. Bueno, en peores garitas hemos hecho guardia.
    En fin Bego Beristaín, cuando dominéis la tierra, nos tratareis bien a los varones, verdad? nos pagareis buenos sueldos, no nos desnudareis con la mirada y nos dejareis estar abrigados en los pódiums de las carreras ciclistas?. Yo estaré criando malvas para entonces, pero tengo algún reparo, y me acuerdo de ese refrán que dice: “No pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió”

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