Orgullosa de ser feminista

Ayer asistimos a la movilización feminista más grande de cuantas se recuerdan. Nunca tantas mujeres habían acudido al llamamiento de otras mujeres que llevan muchos años trabajando en favor de la igualdad. El feminismo salió a las calles, a los platós de televisión, a los estudios de radio, a los centros de trabajo, a los hogares, a los hospitales, a las zonas comerciales, a los institutos, etc, etc, etc. De una u otra manera, nadie fue ajeno a los mensajes lanzados por las mujeres en las concentraciones y manifestaciones.

Confieso que me emocioné en muchos momentos. Especialmente cuando vi que los llamamientos a movilizarse fueron secundados por mujeres de avanzada edad hartas de sufrir la desigualdad y por chicas muy jóvenes, las que liderarán el mundo (no solas sino acompañadas de hombres educados en la igualdad) en los próximos años. Y chicos, y hombres apoyando los lemas del 8 de marzo. No se si habrá sido la primera vez que se movilizan en contra de la desigualdad, pero sea como sea, el mensaje ha calado. Son hombres feministas y son tan valiosos como las propias mujeres feministas.

Desde que el Movimiento Feminista Internacional planteó la posibilidad de convocar una huelga fueron muchas las voces que dudaron del seguimiento que podía tener. Pero desde ese mismo momento, el feminismo salió del armario. Muchas mujeres que nunca se habían proclamado feministas comenzaron a hacerlo. El halo de “maldad” que durante años se ha otorgado al feminismo ha llevado a muchas mujeres a renegar de este movimiento con frases como “yo ni machista ni feminista”. ¡Como si fuesen palabras antónimas! Por fin hemos aclarado que el feminismo no es en ningún caso el deseo de las mujeres de sobrepasar a los hombres, de querer situarnos unos peldaños por encima de ellos. ¡No! Lo único que pretendemos es, como decía Rosa de Luxembugo, conseguir un mundo en el que seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.

Hubo un momento indescriptible en la marcha de ayer en Bilbao. Un niño en su casa, viéndonos pasar desde su ventana, levantando un cartel con el mensaje “sin vosotras no somos nada”. Menuda lección que le han dado en su hogar. Explicarle que unos sin las otras son solo mitades que encontrarán miles de obstáculos para completar cualquier tarea. Y viceversa.

El 8 de marzo del 2018 se recordará como la fecha en la que sembramos la semilla de la igualdad, la del feminismo, en miles y miles de corazones. Hombres y mujeres que harán gala de su condición feminista sin vergüenza, sin sentir que llevan el demonio dentro como asegura un tal Munilla.

Sí, ahora viene la pregunta: ¿y a partir de este momento, qué? Pues a partir de hoy seguiremos trabajando por consolidar un movimiento imparable alimentado por la fuerza de millones de mujeres en todo el mundo. No hay vuelta atrás. Lo bueno es que estoy segura de que este camino no lo vamos a recorrer solas. Lo haremos con vosotros, hombres feministas.

7 comentarios sobre “Orgullosa de ser feminista”

  1. Soy una fiel seguidora tuya,,por que parece que escribes lo que yo pienso y me encanta que mujeres como tu seais nuestras representantes con vuestros textos .Sigue compartiendo asi ,,con valentia y buen hacer.
    Te mando mi cariño y que sepas que te sigo .
    Gracias .

  2. Yo creo que lo de ayer sí se puede considerar un éxito. No sé si tanto como para decir eso de “un antes y un después” pero sí es un paso.
    Y lo dice alguien que no estaba de acuerdo con el enfoque que se la había dado a la convocatoria. No se puede estar de acuerdo con todo y en mi caso había cosas que no me gustaban, lo cual, tampoco es nada del otro mundo, Cada cual ve los temas desde su perspectiva y no pasa nada y es hasta normal si desde una perspectiva no se comparte el 100% de lo que se plantea desde otra. Eso no quiere decir que no respetara la iniciativa; como tantas otras que no comparto al 100%.
    Mis principales objeciones venían de lo que, a mi parecer, era una convocatoria un tanto confusa y metiendo demasiadas cosas en el mismo saco (temas laborales, violencia de género, anticapitalismo…). También me pareció que presentaba un enfoque demasiado “anti”, a la contra. Es decir; un “os vais a enterar” dirigido a los hombres y desde bastantes plataformas, con bastante agresividad.
    También admito que todo depende de la realidad que viva uno en el día a día. Yo creo que no vivo un entorno machista. En mi oficina, de seis personas…cuatro son mujeres , entre ellas la directora y subdirectora. En la empresa a nivel central (y es una empresa grande) los principales puesto directivos los ostentan mujeres, empezando por la directora general.
    De hecho, en la oficina, ayer mis compañeras no se sumaron al paro. Hablando del tema…estaban de acuerdo en términos generales con la movilización, pero en estos sectores es complicado, por carga de trabajo, etc. Por otra parte, no necesitan hacer huelga para que los hombres de la oficina nos demos cuenta de lo importantes que son. Lo vivimos a diario. Conocemos su valía; no por ser mujeres, sino porque lo valen. Y cuando falta alguien de la oficina, sea hombre o mujer, el resto vamos de cabeza (como es habitual; vamos justos de equipo). Somos un equipo en los que todo el mundo arrima el hombro, nos ayudamos y nos cubrimos y nadie piensa y el uno es hombre o la otra es mujer.
    Y en el ámbito personal, vivo sólo, así que comparto conmigo mismo las labores del hogar. Durante una larga enfermedad de mi madre hasta que falleció pues fuimos los hermanos (chicos y solteros) los que tuvimos que estar (y encantados) al pie del cañón, con la inestimable ayuda de sus amigas. Y en mi entorno, en las parejas, lo que yo veo es que hay un reparto bastante equitativo de las obligaciones familiares, de casa, etc.
    Por tanto…se me hacía bastante ajeno ese “os vais a enterar de lo importantes que somos”. Joder, ya lo sé. Pero no por ser mujeres, sino por ser las personas con las que compartimos el día a día y todo el mundo, hombre o mujeres, aportan y si falta alguien, se nota.

    Pero entiendo que hay otras realidades. Y ver ayer tanta gente y, sobre todo, tan diversa movilizándose, además de muy respetable, da que pensar, que entiendo que es lo que se trata. Me resultaría un postureo bienqueda por mi parte ponerme ahora a gritar “gora borroka feminista” o alabar al movimiento feminista, etc. Porque hay muchas cosas que no comparto, sobre todo, de cómo se plantean las cosas. Pero sí que me ha dado motivos para pensar sobre ello.

  3. Entiendo que has decidido no publicar mi comentario. Es tu blog y tus motivos tendrás. Pero como leo que comentas que has recibido mucha leña se me ocurre pensar que no lo has publicado por considerarlo enrte los que consideras como leña o incluso “trolleo”.
    Sólo quiero aclarar que no es el caso y , mucho menos, mi intención.
    Creo que mi comentario es respetuoso y argumentado (otra cosa es estar o no de acuerdo con los agumentos). Simplemente sostengo otro punto de vista (aunque la verdad que creo que esta vez incluso coincidente en el éxito de la convocatoria, su importancia para mover a la reflexión, etc).
    Insisto; no es problema que no lo publiques; tú decides. Pero no veas ninguna intención de “leña” por mi parte, porque no la hay. En cualquier caso, si crees que es así y te entiendes que comentarios de este tipo suponen un ataque o similar, me abstendré de hacerlos. Mi ánimo es sólo el de debatir o simplemente de dar mi opinión sobre los distintos temas; jamás el de atacar, ofender o incomodar a nadie.

    1. Larry, te aseguro que habrá sido un error porque tus comentarios siempre son respetuosos y argumentados. Disculpame. Sabes qeu acepto todas las opiniones, leñeras o no, siempre que se emitan sin insultos. Desgraciadamente llegan muchos. Aprobado y respondido tu comentario. Te leo siempre.

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