¿Batiremos el récord del mundo?

Hoy voy a remitiros a mi blog deportivo en www. runnea.com para daros los detalles de una acción que, promovida por la Fundación WOP, llevaremos a cabo el próximo 22 de septiembre en Bilbao.

Necesitamos a 106 hombres y 106 mujeres que corran muy muy rápido y que quieran tener el honor de intentar batir el récord del mundo de maratón masculino y femenino en nuestra ciudad.

En este enlace encontraréis toda la información. ¡Ánimo!

https://www.runnea.com/articulos/running-news/2018/06/batir-record-maraton-bilbao-3589/

Buscamos 10 mujeres para correr la Behobia

 

Hoy hago un llamamiento a todas las mujeres que se animen a correr la Behobia San Sebastian el próximo 11 de noviembre. Vamos a hacer un equipo, #RunneaTeam, y vamos a disfrutar de la mejor carrera de Euskadi.

En el siguiente enlace os doy todos los detalles. Es mucho más que correr.

https://www.runnea.com/articulos/running-news/2018/05/corre-behobia-sebastian-2018-team-3523/

50/50/25, el reto paritario de la Behobia

Aún faltan varios meses para que se corra la edición número 54 de la mítica carrera Behobia/San Sebastian. Sin embargo, la maquinaria de una prueba a la que han llegado a acceder 35.000 corredores/as ha de ponerse en marcha desde el mismo momento en el que la última persona cruza la meta de la edición anterior.

La popularmente conocida como “la Behobia” se ha marcado un reto: conseguir que para el año 2025 la participación de las mujeres sea proporcionalmente igual a la de los hombres. 50/50.

En mi último artículo publicado en runnea.com doy todos los detalles de una carrera que ya ha empezado a fomentar la igualdad tanto en el lenguaje que utiliza como el las acciones que desarrolla previas y durante la prueba.

Pinchad aquí y podréis leer todas esas importantes novedades.

El 11 de noviembre, nos vemos en La Behobia.

https://www.runnea.com/articulos/running-news/2018/04/505025-reto-behobia-sebastian-3484/

 

“Masculinizante y exhibicionista”

Hoy quiero contaros la historia de un documental, Mujeres Que Corren. No solo es la historia de este movimiento que ha levantado a tantas mujeres del sofá y les ha animado a calzarse las zapatillas sino que es la historia vivida por mujeres que desde la II República decidieron afrontar corriendo la discriminación y la desigualdad. Se atrevieron con un deporte casi prohibido para las mujeres por ser “masculinizante y exhibicionista”.

Aquí os dejo el enlace al post que he publicado en runnea.com contando esta historia.

PINCHAD AQUÍ.

Cultura del esfuerzo

El pasado domingo se corrió la mejor maratón de cuantas se celebran en España. Al menos así lo certifica su Etiqueta Oro, sus reconocimientos, su impecable organización, su animación sin límite, su recorrido, etc, etc, etc. Yo la he corrido en dos ocasiones. La primera la disfruté como una niña. La segunda se me hizo bastante más dura.

Hoy quiero hablar de maratones porque hay muchos corredores de mi entorno que han participado en esta edición de la Maratón de Valencia. Algunos han logrado su objetivo y otros se han quedado lejos de cumplirlo. Estos últimos se han sentido frustrados e incluso alguno se ha enfadado consigo mismo por no haber cumplido su sueño. Son muchos meses de trabajo y de tremendo esfuerzo pero como todo maratoniano/a sabe, la maratón te pone en tu sitio.

Pero no es a eso a lo que quería referirme sino a esa sensación que se ha extendido y que apunta a que hay carreras que se corren solas. Nada más lejos de la realidad. Podrá ser el recorrido más llano del mundo, el público volcarse contigo y la organización cuidarte con detalle, pero los 42 kilómetros 195 metros hay que correrlos con tus piernas, tu corazón y tu cabeza. Nadie va a hacerlo por ti y no te van a regalar ni un solo metro.

Es normal que quien organiza una carrera de estas características la venda como la fiesta que es. Lo malo es que no hacemos caso a los mensajes, no a todos al menos. Al publicitar Valencia se dice “Valencia es Oro”, “No es lo mismo correr que correr en Valencia”, ” Cumple tu sueño en Valencia”. Así nos vamos creciendo y nos vamos ilusionando con hacer nuestra mejor marca en esa ciudad. En lo que no se si reparamos es en otro de sus lemas, el más importante en mi opinión, ese que dice “Cultura del Esfuerzo”. Ahí está la madre del cordero. Hay que estar dispuesto a sacrificarse y esforzarse durante mucho tiempo para conseguir nuestras metas. No se si todas las personas que a día de hoy se ponen en la línea de salida de una maratón tienen esto claro. Deberían tenerlo.

A mi me gusta ese concepto del atletismo y la maratón como fiesta. Se que a muchos puristas les parece que se esta banalizando y que tanta batukada y tanto grupo musical en el recorrido le quita “seriedad” a la prueba, pero no es algo que yo comparta. Disfruto de ese ambiente, más después de haberlo vivido en Nueva York, pero se que por mucho que me animen, si no estoy preparada o no tengo el día, no lo tengo.

A lo que sí creo que se le está quitando importancia es a la distancia. Una maratón es algo muy serio como para no tomárselo así. Sabes que si no entrenas, descansas y te alimentas como debes la carrera te va a pasar factura. Empieza esto a recordarme a aquella época en la que alguien se jactaba de llegar a Madrid desde Bilbao en 3 horas en coche y le mirábamos con admiración. Hoy le miramos como a un loco. Pues en esto igual. Vemos en las redes sociales a personas que al día siguiente se enfrentarán a una maratón y la noche anterior se van de copas. Si la juerga no les pasa factura lo contarán como una proeza pero lo más normal es que se la pase.

Respecto a la frustración que se puede sentir al no haber cumplido objetivo, habiendo trabajado mucho y muy duro durante meses, decir que si algo me ha enseñado correr en Nueva York es que lo importante es disfrutar del camino. Todos tenemos nuestros retos personales pero debemos tener claro que los corredores populares estamos en esto porque nos gusta y para disfrutar. Solo una vez ha entrado en meta enfadada por no alcanzar la marca soñada. Fue en Valencia precisamente. Me prometí a mi misma que no volvería a cruzar un arco de esa manera. Tener la posibilidad de correr ya es un regalo. Si se nos da bien, genial, y si no, a seguir trabajando para volver a intentarlo.

La maratón es como la vida.  Con sus momentos de subidón y sus caídas. Aprender de lo sucedido en 42 kilómetros puede darnos muchas lecciones que podremos aplicar en nuestro recorrido vital.

Por mucho que el ambiente ayude, nadie corre por ti.  Los 42 son tuyos, como tu vida, y nadie puede vivirla por ti.