Huelga 8M: mil razones y un millón de motivos

Si nosotras paramos, el mundo se para. Por eso vamos a la huelga, porque hay mil razones y un millón de motivos y para demostrar que podemos detener el mundo. Este 8 de Marzo por unas horas pero es solo el comienzo.

La  huelga del 8M la hacemos las mujeres. Es una huelga contra la invisibilización a la que están sometidos nuestros trabajos de cuidados, nuestra doble (a veces triple) jornada laboral, la brecha salarial, las violencias machistas… Pero es una huelga que no podemos hacer en contra de un solo patrón porque quien es nuestro patrón es el propio sistema: el patriarcado.

Esta es una huelga para que se visibilice entre otras cosas, que realizamos trabajos no remunerados como el trabajo doméstico y los cuidados que son esenciales para la vida. Es una huelga para evidenciar nuestro papel fundamental en esta sociedad. Es una huelga de justicia social, ¿cómo no? Pero también, es una huelga para dejar claro que ese trabajo no remunerado de las mujeres, sufraga el costo en cuidados que sustenta a las familias, apoya a las economías y a menudo suple las carencias en materia de servicios sociales.

Sin embargo, pocas veces se reconoce como “trabajo”. El valor del trabajo de cuidado no remunerado y del trabajo doméstico representa entre un 10 y un 3 por ciento del PIB de los países; puede pesar más en la economía de un país que el sector del comercio o el del transporte. En la C.A.E representó un 32,4% del PIB en 2013, unos 21.300M de euros que se dice pronto.

Esta es una huelga laboral, de cuidados, de consumo y estudiantil. Una huelga reivindicativa sí, pero sobre todo, es una huelga política porque apelamos a las instituciones a que pongan en marcha iniciativas transformadoras que acaben con la discriminación de la mitad de la población, nosotras las mujeres.

Es una huelga internacional y feminista y que emana por tanto, del movimiento feminista y cuyos motivos son entre otros: el derecho a unas vidas libres de las    violencias machistas, la reivindicación del propio cuerpo y su deseo, el derecho a decidir, el derecho a la identidad sexual, el reconocimiento de la diversidad de las mujeres, y la reivindicación de una transformación económica y social que genere nuevas formas de vida vivibles para todas y todos, reorganizando el sistema de cuidados, de forma sostenible.

Pero mientras tanto, calladitas y encerraditas en casa. Así nos tienen entretenidas, nos “gasean” con su propaganda de lo que debe ser y hacer una buena mujer, y  una buena madre, hija, esposa, compañera… es decir todo aquello que nos lleve a que nuestra identidad se construya a expensas de otrOs (siempre en masculino).

Esta es una huelga contra el ninguneo de las mujeres. Es una huelga contra la ignorancia del valor de las mujeres. Es una huelga por dignidad: la nuestra, la de nuestras hijas y del mundo que construirán en el futuro, es una huelga en definitiva, porque ESTAMOS HARTAS, MUY, MUY HARTAS.

Díganme, ustedes que me están leyendo, con sinceridad después de lo dicho y si reconocen todo lo que acabo de decir, una sola razón para no apoyar esta huelga. Díganme si están del lado de lo que las mujeres reivindican este 8 de Marzo. Díganme a qué lado de la pancarta están.

¿Creen que tanta injusticia no lo merece después de siglos de dominación masculina? ¿Creen que esto es una exageración? Eso también pensaban las personas que veían como las sufragistas se manifestaban a principios de siglo para pedir el voto para las mujeres: las apedreaban y las insultaban, pero sin ellas no habríamos llegado hasta aquí. Por ello, vamos a hacer esta huelga, y todas las que sean necesarias.

Por eso, porque somos feministas y estamos acostumbradas a resistir, pero también a combatir, vamos a hacer esta huelga para que el mundo se pare, y para que con ello a partir de ahora, y con el reconocimiento de todo aquello que se nos niega, vaya un poco más rápido, quizás no en velocidad, pero si para avanzar en todos los derechos que sistemáticamente se nos niegan.

Nos preguntan los hombres si pueden hacer huelga. Les decimos que esto es una huelga de mujeres para para decir miren, hoy no estamos y a ver si se las arreglan sin nosotras. Y si ellos quieren contribuir ese día que se hagan cargo de todas las tareas de las que ellas se hacen responsables a diario sin reconocimiento de ningún tipo, tanto en el trabajo asalariado como en el doméstico: que cuiden a menores y mayores, que hagan la comida, limpien los baños… todo eso que hacen día a día las mujeres y nadie lo valora.

Dejen a las mujeres y al Feminismo que este 8 de Marzo sea el día de sus reivindicaciones, y si quieren ayudar  a lo causa feminista tomen nota de lo que dice claramente  Kelley Temple, activista feminista del Reino Unido:

“Los hombres que quieren ser feministas no necesitan  que se les dé un espacio en el feminismo. Necesitan coger el espacio que tienen en la sociedad y hacerlo feminista”.

Esta es una huelga internacionalista de mujeres para que se mueva el mundo, sí, pero para demostrar, como lo haremos el próximo 8M,  que también lo podemos parar. Yo como soy de la generación en la que te machacaban cuando decías que eras feminista, ver las calles llenas de ellas me produce tal emoción que este 8M será para mi un día histórico, porque ahora ya no hay marcha atrás. ¡Por fin ha llegado nuestro momento!.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#8M: Tiran más dos tetas…

“Nos gustan las copas grandes. Amamos los grandes partidos”. Así de chulos se ponían los del Bayern para anunciar el partido de Eurocup que van a disputar esta semana contra el Unicaja de Málaga. Siempre lo digo, cuando la testosterona invade el cerebro de algunos (en este caso los que han diseñado y aprobado la campaña) el resultado es un anuncio como este, absolutamente vergonzoso por sexista y ofensivo para nosotras.

Bayer

Este 8 de Marzo, traigo este ejemplo a colación porque es  sólo uno más de las miles de formas en que la #ViolenciaMachista se manifiesta día a día, minuto a minuto, vejando a las mujeres, cuando no asesinándolas. Recuerden que este 8 de Marzo del 2017 carga con 20 mujeres asesinadas en España en lo que va de año (cifra oficial), la peor cifra desde 2008. Más de dos mujeres por semana. Según un informe que ha realizado feminicidio.net, entre 2010 y 2015 se han contabilizado 681 feminicidios en el estado español, incluyendo entre otros, los asesinatos a mujeres por prostitución, transfóbicos, infantiles… Un informe que pone los “pelos de punta” pero que les animo a consultar para ver la realidad invisibilizada más allá de los datos oficiales.

Mapa Feminicidio

Este 8 de Marzo, tenemos que poner sobre la mesa la invisibilizada violencia machista que sufren las mujeres que se dedican a la política, y hay que hablar sin pelos en la lengua de la brecha salarial, porque aunque una corriente negacionista quiera desviar la atención, en Euskadi las mujeres ganamos un 26% menos que los hombres.

Este 8 de Marzo, denunciamos también la escasa participación de las mujeres en los puestos de responsabilidad y poder en todos los ámbitos: económico, político, empresarial, académico, artístico, cinematográfico, científico… Todos menos en uno: el de la precariedad laboral, ahí y en el de la pobreza nuestra “participación” gana de lejos. Así lo denunciamos el pasado 1 de Marzo en la Casa de Juntas de Gernika donde tuve el honor de leer un párrafo de la Declaración del 8 de Marzo consensuada por todos los partidos políticos vascos y Eudel.

Este 8 de Marzo, llevaremos muy cerca de nuestros corazones a las mujeres y niñas refugiadas víctimas de explotación y acoso sexual, poniendo al límite sus ya deplorables condiciones de vida en su viaje en busca de una vida mejor.

Este 8 de Marzo, vamos a salir a la calle por todo esto y por mucho más que escribo en este blog de vez en cuando y que estos días nos cansaremos de oír en todos los medios. Vamos a salir a reclamar que ya vale de tanta pasividad institucional y que si todo lo aquí expuesto les sucediera a los hombres, otro gallo cantaría. Por ello, un movimiento organizado de mujeres a nivel mundial ha organizado el Paro Internacional de Mujeres 8M contra los feminicidios, la desigualdad salarial y la explotación económica.

Por todo ello, repito, porque es inadmisible, y porque no se puede estar impasible ante un sistema que maltrata, humilla, discrimina y mira para otro lado la mayoría de las veces ante las injusticias que se comenten con la mitad de la población. Saldré para reclamar justicia y una apuesta sólida, decidida e inequívoca por parte de las instituciones para acabar con la desigualdad entre hombres y mujeres. A las instituciones y a cada una de nosotras, porque como dijo Emma Watson en su discurso ante las Naciones Unidas, “Si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora ¿cuándo?”. 

8M paro  bilbao

 #YoParo. Heteropatriarkatuaren aurkako nazioarteko enplegu, zaintza eta kontsumo etenaldia.