{"id":2948,"date":"2018-03-10T10:39:15","date_gmt":"2018-03-10T09:39:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/?p=2948"},"modified":"2018-03-10T10:39:15","modified_gmt":"2018-03-10T09:39:15","slug":"los-reyes-del-tablero-oferta-pre-edicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/2018\/03\/10\/los-reyes-del-tablero-oferta-pre-edicion\/","title":{"rendered":"Los Reyes del Tablero. Oferta Pre-edici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/files\/2018\/03\/REYES-PORTADA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2952\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/files\/2018\/03\/REYES-PORTADA.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"619\" \/><\/a><\/p>\n<p>T\u00edtulo: Los Reyes del Tablero: Breve Historia del Ajedrez<br \/>\nAutor: Nicola Lococo<br \/>\nEditorial: Pe\u00f3n Esp\u00eda<br \/>\nTama\u00f1o: 21 cm x 29,7 cm<br \/>\nP\u00e1ginas: 180 aprox.<br \/>\nPvP: 22 Euros<br \/>\nOFERTA PREEDICI\u00d3N: Las solicitudes del ejemplar anteriores a su entrada en imprenta se beneficiar\u00e1n de un descuento de 4 euros quedando el ejemplar en 18 euros. Esta oferta es v\u00e1lida desde hoy hasta el 1 de abril de 2018.<br \/>\nPEDIDOS: lalogicadelajedrez@gmail.com<\/p>\n<p>No hace tanto, el ajedrecista medio que no mediocre, nada hab\u00eda de envidiar al aficionado de cualquier otro deporte, arte o disciplina, fuera f\u00fatbol, pintura o matem\u00e1ticas, en lo concerniente al nivel de informaci\u00f3n de cuanto se supone es algo que le importa lo suficiente como para dedicarle buena parte de su tiempo. Y as\u00ed, como aquellos estaban en disposici\u00f3n de enumerar por orden los Mundiales con sus finalistas y tanteadores; recitar en orden cronol\u00f3gico los distintos estilos con las obras emblem\u00e1ticas que hicieron evolucionar los c\u00e1nones est\u00e9ticos; o sencillamente enumerar de Pitag\u00f3ras a Hilbert los grandes genios de los n\u00fameros en disposici\u00f3n de contar alguna an\u00e9cdota de cada uno de ellos, el ajedrecista medio, sin pretenderlo, hacia lo propio respecto a las distintas escuelas que hicieron progresar el juego asociadas a sus m\u00e1ximos exponentes, de hablar largo y tendido de los Campeones del Mundo y sus encuentros en la cumbre, representar de memoria las partidas m\u00e1s memorables y un largo etc\u00e9tera que convert\u00eda a la m\u00e1s insignificante partida de caf\u00e9 en una instructiva conversaci\u00f3n para quienes, adem\u00e1s de orejas, tuvieran la facultad de escuchar cuando el rival era el mejor maestro, si bien es cierto, no hac\u00edan falta clases, ni lecciones en su directo aprendizaje porque el mismo se mamaba desde las primaras partidas donde se asimilaban los mates b\u00e1sicos que m\u00e1s adelante serian aderezados con los nombres de los mejores jugadores conforme se visionaran sobre el tablero miniaturas, finales o celadas, torrente de datos almacenados en la memoria del jugador de modo natural, siendo la cantidad del mismo un indicador de su nivel y amor por el ajedrez. Era un tiempo en que los mayores ense\u00f1aban a los peque\u00f1os y estos ve\u00edan el modo de ayudarse entre si; era un tiempo en que los mejores ense\u00f1aban a los peores y estos se absten\u00edan de transmitir sus errores a los dem\u00e1s.<br \/>\nHoy, empero, siento profunda tristeza al comprobar como la m\u00e1s supina despreocupaci\u00f3n por estos asuntos campa a sus anchas, no ya entre los principiantes a quienes por definici\u00f3n se les puede disculpar, que tambi\u00e9n entre fuertes jugadores, deficiencia esta particular que ser\u00eda igualmente disculpable, si no fuera porque, m\u00e1s que de excepciones, estamos hablando de la regla general y en consecuencia, el estado de cosas es tal que adem\u00e1s de afectar a los individuos, podr\u00eda repercutir en el propio juego en dos generaciones de seguir por esta senda del abandono de la tradici\u00f3n y la desmemoria de nuestro singular l\u00fadico desarrollo, porque, es posible que la tecnolog\u00eda consiga acelerar los ritmos de entrenamiento, es posible que las bases de datos puedan preservar las partidas m\u00e1s significativas del momento, es posible que nunca como hasta ahora la prensa especializada haya tenido tantos medios\u2026pero, dudo mucho que en tan breve plazo se\u00f1alado, el salto tecnol\u00f3gico de la Inteligencia Artificial est\u00e9 en disposici\u00f3n de articular el conjunto de elementos que concurren en torno a un tablero de ajedrez y lo transmitan de modo armonioso como s\u00f3lo la sabidur\u00eda de la experiencia humana ha sido capaz de legar de modo presencial durante milenios desde que en torno al fuego en las fr\u00edas noches invernales en las cavernas nuestros antepasados, con la irrupci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n de las Abuelas, descubrieron la mejor manera de comunicar el mayor de sus tesoros, sus conocimientos, por medio de elementos que ayuden a prestarles m\u00e1s atenci\u00f3n, a fijarlos en la memoria y a excitar la curiosidad por el saber, que no es otra que la de contar historias.<br \/>\nEsta cualidad, la de contar historias, curiosamente ha sido cuidada por los Mejores Jugadores del Mundo en las obras que nos han legado; porque la docencia ajedrec\u00edstica desde sus inicios, siempre ha sido responsabilidad de los m\u00e1s grandes jugadores de su \u00e1mbito: desde los Maestros persas hasta Kasparov, en la esfera internacional apenas hay Campeones Mundiales o jugadores de primera fila que no hayan contribuido a la ense\u00f1anza del juego extendiendo sus secretos y conocimientos a sus contempor\u00e1neos y la posteridad por medio de libros o art\u00edculos. Lo mismo puede decirse en el \u00e1mbito Nacional donde los Maestros, en la medida de sus posibilidades han buscado el modo de acrecentar el nivel de sus compatriotas creando escuelas nacionales que con mayor o menor fortuna han prologado sus propios logros, convirti\u00e9ndose ellos mismos en entrenadores de las j\u00f3venes promesas cuando por edad deb\u00edan pasar el testigo. E incluso, esto mismo es a lo que nos hemos dedicado los mejores jugadores de club en nuestros barrios y ciudades, con m\u00e1s o menos acierto. Sin embargo hoy, parece que basta con saberlas mover para dar clase de ajedrez, porque no se ha comprendido que el ajedrez es mucho m\u00e1s que jugar al ajedrez: es un juego, es arte, es ciencia, es historia\u2026en definitiva, es cultura.<br \/>\nMas como quiera que la Armada Invencible no pudiera luchar contra los elementos, as\u00ed nosotros hemos de doblegarnos a la representaci\u00f3n tr\u00e1gica de Los Intereses creados que gu\u00edan el ajedrez de masas, para no sucumbir en el esfuerzo de reconducir el desastre que se avecina, ahora que la docencia ajedrec\u00edstica, m\u00e1s que extenderse a las escuelas, parece reducida a ellas, cuyo primer efecto ha sido vaciar los clubes de quienes los deber\u00edan llenar. As\u00ed, la mayor\u00eda de los monitores actuales se ponen a ense\u00f1ar ajedrez cuando todav\u00eda su formaci\u00f3n en la materia deja mucho que desear comprendi\u00e9ndose el abundante fen\u00f3meno que hasta los m\u00e1s entusiastas ajedrecistas escolares sean capaces antes de recitar al completo los integrantes del equipo local de f\u00fatbol con suplentes incluidos a nombrar los m\u00e1s destacados jugadores de la historia del ajedrez, no digamos ya en su orden cronol\u00f3gico correcto.<\/p>\n<p>Sea entonces el prop\u00f3sito de esta obra &#8211; la primera de una trilog\u00eda dedicada a los temas relacionados con la historia ajedrec\u00edstica &#8211; poner a disposici\u00f3n del jugador medio que desea dedicarse a la ense\u00f1anza del juego en las aulas, una breve historia del ajedrez que le permita impartir su contenido de modo claro y conciso, a fin de que su alumnado a lo largo de un curso est\u00e9 en condiciones de conocer los nombres, torneos, escuelas y estilos m\u00e1s significativos de la evoluci\u00f3n del juego en su contexto social e hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>La obra sigue un esquema sencillo: he dividido la historia del ajedrez en 15 partes identificadas por el territorio, imperio o naci\u00f3n predominante del periodo a exponer, estableciendo un paralelismo evidente entre la evoluci\u00f3n sociopol\u00edtica del mundo y del tablero, paralelismo que ser\u00e1 \u00f3ptimo de cara a relacionar transversalmente el juego de ajedrez con la materia de Historia que el educando recibe en el colegio. Las partes a su vez est\u00e1n divididas desde la era Moderna en cap\u00edtulos encabezados con los nombres de quienes en su tiempo fueron reconocidos como Mejor Jugador del Mundo, t\u00edtulo que enfatizo para diferenciarlo del oficial Campe\u00f3n del Mundo que aparece a finales del XIX, evitando con ello la confusi\u00f3n habitual en la que se regodean los manuales entre Campe\u00f3n del Mundo oficial y oficioso.<br \/>\nEstos cap\u00edtulos, a su vez, llevan incrustados en el texto principal semblanzas correspondientes a fuertes jugadores del periodo en que se proclam\u00f3 Mejor Jugador del Mundo a quien da nombre el cap\u00edtulo, con idea primero de completar la visi\u00f3n hist\u00f3rica de conjunto adem\u00e1s de resaltar la fuerza y estilo de juego que se desplegaba en las fechas correspondientes, pues en verdad, la historia de un Campe\u00f3n, nada es sin los rivales con los que midi\u00f3 sus fuerzas.<br \/>\nPero, siendo como es esta obra un trabajo de vocaci\u00f3n pedag\u00f3gica y talante divulgativo, he huido de ser extenso en las biograf\u00edas limitadas a los datos que me parecen relevantes como la edad a que se aprendi\u00f3 a jugar, de qui\u00e9n aprendi\u00f3 el juego, aportaciones intelectuales con las que facilit\u00f3 el progreso del juego y por supuesto, sus logros deportivos en encuentros particulares y torneos.<br \/>\nDel conjunto del texto principal estructurado en torno a los mejores Jugadores del Mundo desde Ruy L\u00f3pez de Segura hasta Carlsen, con la informaci\u00f3n extra aportada por los autores destacados en las incrustaciones, el lector al final de la obra, sin mayor esfuerzo que su lectura habr\u00e1 asimilado un buen n\u00famero de nombres propios de Campeones como Boi, Blackburne, Pilsbury, Mieses, Vidmar, Tarrasch, y de torneos relevantes como Londres, Hastings, Carlsbard, AVRO, Linares\u2026 que sin apuros podr\u00e1 ubicar de modo ordenado en la secuencia temporal, adem\u00e1s de quedarle n\u00edtida la diferencia de estilo entre Greco y Philidor, entre Philidor y Anderssen, entre Anderssen y Steinitz, entre Steinitz y Keres\u2026.conociendo, aunque sea de nombre, un buen pu\u00f1ado de encuentros y partidas c\u00e9lebres como el acontecido entre McDonell y La Bourdonais, o la Inmortal.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00edtulo: Los Reyes del Tablero: Breve Historia del Ajedrez Autor: Nicola Lococo Editorial: Pe\u00f3n Esp\u00eda Tama\u00f1o: 21 cm x 29,7 cm P\u00e1ginas: 180 aprox. 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