{"id":349,"date":"2012-04-21T18:39:36","date_gmt":"2012-04-21T16:39:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/?p=349"},"modified":"2012-04-25T10:31:21","modified_gmt":"2012-04-25T08:31:21","slug":"uso-pedagogico-del-reloj-en-ajedrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/2012\/04\/21\/uso-pedagogico-del-reloj-en-ajedrez\/","title":{"rendered":"Uso pedag\u00f3gico del reloj en Ajedrez"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_364\" aria-describedby=\"caption-attachment-364\" style=\"width: 225px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/files\/2012\/04\/imagesCARZYUBA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-364\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/files\/2012\/04\/imagesCARZYUBA.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2012\/04\/imagesCARZYUBA.jpg 225w, https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2012\/04\/imagesCARZYUBA-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-364\" class=\"wp-caption-text\">\u00a1Que no llego a tiempo!<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cualquiera que haya pisado un club de ajedrez, conoce la enorme tentaci\u00f3n que supone jugar a r\u00e1pidas, cuyo atractivo arrastra al ajedrecista hacia su perdici\u00f3n, cual Ulises ante el canto de sirenas. Y como quiera que no hallemos m\u00e1stil al que amarrarnos para mantener a salvo nuestra endeble voluntad, resulta que entre partida de campeonato y partida de campeonato no se hace otra cosa que echar una Pincheta tras otra, sin mayor pretensi\u00f3n que la de ganar y perder rebajando al Ajedrez a su funci\u00f3n no de mero juego de mesa \u2013 condici\u00f3n l\u00fadico-recreativa que le honra \u2013 sino de simpl\u00f3n Pasatiempo y a\u00fan de vicio, pues la mayor\u00eda acabamos con la terrible sensaci\u00f3n de haber, literalmente, perdido el tiempo, cuando la rutina es tal que ni siquiera divierte sin opci\u00f3n ni alternativa, porque todos quieren jugar a r\u00e1pidas\u2026<br \/>\nPor este principal motivo, muchos monitores prescinden de introducir el reloj en su programa de clases por considerarlo un instrumento nocivo per se. Y ciertamente lo es, cuando de su uso se pasa al abuso. Mas, dado que tambi\u00e9n lo es jugar mucho al propio Ajedrez convirtiendo al Ajedrecista en Ajedrez\u00f3mano, lo correcto ser\u00eda empezar a ense\u00f1ar jugar con reloj en su justa medida, para de este modo inocular a las nuevas generaciones ante las malas costumbres adquiridas por las manos antes que aprendidas por los cerebros en el contacto directo con el instrumento para lograr en una d\u00e9cada invertir la actual situaci\u00f3n en la que en la mayor\u00eda de clubes de Ajedrez, ya no se analizan posiciones, no se reproducen partidas, no se resuelven problemas, no se conciertan retos, no se disputan sociales\u2026s\u00f3lo se juegan r\u00e1pidas y m\u00e1s r\u00e1pidas, sin fuste alguno, dando muy mal ejemplo a cuantos empiezan a acudir a sus sedes, porque si anta\u00f1o, cuando en bares y cafeter\u00edas nos burl\u00e1bamos del ajedrez de cafeteros, qu\u00e9 no habremos de denunciar a estas alturas por ca\u00edda de bandera en lo concerniente a la transmisi\u00f3n del placer de jugar \u201cal buen Ajedrez\u201d all\u00ed donde se supone que dicha tarea mejor se realiza, noble objetivo que a la vista est\u00e1, ya no se consigue, a caso, nadie persiga. Y sin embargo, es posible reconciliar \u201cel buen Ajedrez\u201d con el reloj y el gusto por darle manotazos para descargar adrenalina que es una de las claves de su \u00e9xito, aparte el de diluir la reflexi\u00f3n en la mec\u00e1nica de los movimientos, rebajando en demas\u00eda la exigencia proverbial que se le reconoce universalmente al denominado deporte-ciencia.<br \/>\nLos clubes y sus jugadores tienen muy dif\u00edcil \u2013 que no imposible \u2013 la misi\u00f3n de reconducir su h\u00e1bito del vicio a la virtud, tanto cuanto quienes quieren adelgazar con un r\u00e9gimen o las personas acostumbradas a ver la tele adquirir el deleite por la lectura. En consecuencia, hemos de fijar nuestra mirada en la labor de los monitores con el prop\u00f3sito de apelar a su responsabilidad de corregir en su ra\u00edz esta conducta que se ha popularizado principalmente en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas debido sobre todo al incremento de material, amen de las nuevas tecnolog\u00edas de internet que posibilitan jugar a aberraciones de un minuto. Y no es que antes fu\u00e9ramos m\u00e1s conscientes y tuvi\u00e9ramos m\u00e1s sesera que en la actualidad\u2026es que no hab\u00edan tantos relojes ni tantos ordenadores. Por ello, ahora nos toca ayudar a reconducir los acontecimientos y reconstruir la cadena de transmisi\u00f3n de aquel Ajedrez de club serio que corre el riego de perderse. Un buen inicio, podr\u00eda consistir en descubrir el enorme potencial pedag\u00f3gico del reloj en el Ajedrez a los principiantes y sobre todo a los escolares.<br \/>\nPara empezar esta ambiciosa empresa, como en cualquier otra materia, se ha de tratar que el alumnado sea autosuficiente, de modo que lo primero que ha de explic\u00e1rsele es \u00bfPara qu\u00e9 sirve un reloj? \u00bfcu\u00e1ndo se juega con reloj? \u00bfC\u00f3mo funciona? Su reglamentaci\u00f3n, etc. S\u00f3lo esto traza el buen camino que habr\u00e1 de recorrer el futuro ajedrecista en formaci\u00f3n, pues si tiene claro que el reloj es un medio y no un fin para posibilitar el juego introduciendo en la reflexi\u00f3n sobre el tablero el factor tiempo, ser\u00e1 m\u00e1s sencillo posteriormente mostrarle sus distintas utilidades, que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de jugar r\u00e1pidas.<br \/>\nEvidentemente, en edades inferiores salvo contadas excepciones, el reloj no puede ser un instrumento limitador ni de tiempo en el escolar, ni de reflexi\u00f3n en el principiante, por su natural impaciencia y por no tener demasiados elementos en qu\u00e9 pensar, respectivamente. Pero el reloj puede aparecer como referente grupal para establecer retos en la soluci\u00f3n de problemas, de modo que el alumnado se vaya acostumbrando a su presencia sin necesidad de viciarlo en mover r\u00e1pido. Esto se puede hacer entre los ocho y diez a\u00f1os.<br \/>\nCuando el alumnado por medio de los Concursos de Resoluci\u00f3n de Problemas con Reloj (CRPR), se ha acostumbrado a su presencia grupal, se le familiariza con su uso personal, esta vez parando su propio reloj, mientras los del resto siguen andando, de manera que si resuelve bien, se le a\u00f1aden minutos y si falla, se le restan\u2026(Ya hablar\u00e9 de su mec\u00e1nica otro d\u00eda) As\u00ed, si con las piezas aprende a corregir su impaciencia por medio de reglas como \u201c\u00a1Tocada! \u00a1Movida!\u201d con estos primeros usos pedag\u00f3gicos del reloj, aprende a estresarse, administrar su tiempo, y sobre todo a tomar la decisi\u00f3n de arriesgarse sin precipitarse. Esto ya se puede hacer entre los nueve y once a\u00f1os de media, recu\u00e9rdese que las excepciones siguen otros ritmos m\u00e1s acelerados.<br \/>\nEl reloj tambi\u00e9n puede aparecer en juegos entre el monitor y la clase, o en la reproducci\u00f3n colectiva o por separado de una partida: La colectiva es de memoria sobre una partida recientemente vista como \u201cLa Inmortal\u201d y si es individual puede tratarse de reproducir sin m\u00e1s una partida en el menor tiempo posible. (Hablaremos de el ejercicio de reproducci\u00f3n en otro momento)<br \/>\nLa edad m\u00e1s apropiada para introducir al alumnado en el manejo del reloj en partida es en \u00faltimo a\u00f1o Benjam\u00edn en torno a los diez a\u00f1os. Para esta edad, los ni\u00f1os ya saben lat\u00edn\u2026Ahora es cuando ya despu\u00e9s de tres a\u00f1os jugando, resolviendo mates, y acostumbrados gradualmente a su presencia, es cuando el reloj puede introducirse para dosificarles la reflexi\u00f3n. Ahora bien: \u00a1No una reflexi\u00f3n cualquiera!<br \/>\nSi se considera que es el momento de introducir el reloj en la partida, las primeras partidas que han de jugar ser\u00e1n las que pongan estrictamente en pr\u00e1ctica la lecci\u00f3n del d\u00eda; Por ejemplo, si esa jornada se imparti\u00f3 como jugar la apertura central en sus planes b\u00e1sicos, todas las partidas deber\u00e1n empezar con la Apertura Central. Es lo que se llaman partidas tem\u00e1ticas que ayudan al alumnado a practicar los planes aprendidos durante las clases de ajedrez. Como digo, con diez a\u00f1os en adelante esto se puede hacer sin problemas.<br \/>\nAbundando en lo anterior, pueden disputarse de cuando en cuando torneos tem\u00e1ticos, sobre una determinada Apertura o sobre determinados finales como el de Caperucita de Rey y Pe\u00f3n contra Rey o los de torre.<br \/>\nPor supuesto, de forma gradual se puede y hasta se debe convertir al reloj en un instrumento \u00a1Premio! Permitiendo a los alumnos que mejor se porten jugar a solas un mano a mano contigo. Ello tiene un efecto potenciador de la autoestima del alumno y de gran atractivo para el resto.<br \/>\nPor \u00faltimo, el reloj con todas las de la ley, debe aparecer en partidas de campeonato como muy tarde en Alevines, porque si se espera m\u00e1s es posible que lleguen a la Universidad sin jugar una partida con reloj.<br \/>\nPor supuesto, los ni\u00f1os desear\u00e1n echar pinchetas como se lo ven hacer a los mayores, o por propia iniciativa. En ese caso, no sirve de nada prohibirlo sin mediar explicaci\u00f3n:<br \/>\nUna primera escusa puede ser que con los relojes del colegio, del club, o de la Federaci\u00f3n no se juega, s\u00f3lo se entrena.<br \/>\nUna segunda estrategia disuasoria puede plantearle por contraste por qu\u00e9 quiere jugar con reloj r\u00e1pido si el ajedrez precisamente ense\u00f1a a pensar y no precipitarse\u2026<br \/>\nLa tercera estratagema podr\u00eda dirigir la entera responsabilidad sobre el alumno: se le comenta que si lo desea, que juegue a r\u00e1pidas, pero que si juega muchas eso le puede acostumbrar mal y luego en los torneos le pasar\u00e1 factura.<br \/>\nPero no se puede nadar contracorriente y lo mejor suele ser que el mismo monitor les ense\u00f1e a usar el reloj y no a abusar de \u00e9l.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cualquiera que haya pisado un club de ajedrez, conoce la enorme tentaci\u00f3n que supone jugar a r\u00e1pidas, cuyo atractivo arrastra al ajedrecista hacia su perdici\u00f3n, cual Ulises ante el canto de sirenas. 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