{"id":3583,"date":"2021-03-17T12:23:54","date_gmt":"2021-03-17T11:23:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/?p=3583"},"modified":"2021-03-17T12:23:56","modified_gmt":"2021-03-17T11:23:56","slug":"una-belleza-romantica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/2021\/03\/17\/una-belleza-romantica\/","title":{"rendered":"Una belleza rom\u00e1ntica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2021\/03\/\u00edndice-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3588\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2021\/03\/\u00edndice-4.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2021\/03\/\u00edndice-4.jpg 225w, https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2021\/03\/\u00edndice-4-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><br \/>\nEl Romanticismo ajedrec\u00edstico no es lo que alguno de ustedes creen\u2026consiste en un juego vivo donde el ataque al rey rival importa m\u00e1s que la defensa del propio monarca. Hoy traigo dos rom\u00e1nticos en plena faena para ofrecer un modelo de este estilo de juego cuya belleza no escapa a la mirada aficionada.<\/p>\n<p>Dubois, S. &#8211; Mongredien, A. Londres, 1862<br \/>\n1. e4 e5 2. f4 ef4 Aqu\u00ed tenemos aceptado el Gambito de rey, \u00a1El rey de los gambitos! Los jugadores rom\u00e1nticos aman al Gambito rey y nunca lo reh\u00fasan; porque el Gambito rey nunca les defrauda.<\/p>\n<p>3. Cf3 g5 El desarrollo del Cf3 en esta ocasi\u00f3n tiene la funci\u00f3n de evitar sustos de una dama aviesa en h4; es cierto, que hay l\u00edneas con un temprano 2 Ac4 como en la Inmortal, pero hasta los m\u00e1s rom\u00e1nticos procuraban evitar la tuberculosis. Las negras han elegido la variante m\u00e1s agresiva y fuerte contra uno de los gambitos m\u00e1s agresivos. Las elecciones de uno y otro bando dejan a las claras que ser\u00e1 una guerra sin cuartel y sin prisioneros.<\/p>\n<p>4. h4 g4 Los ataques directos al rey no est\u00e1n exentos de principios b\u00e1sicos de estrategia como es atacar a la base de pe\u00f3n, es decir, hostigar a la retaguardia antes que a la vanguardia. El avance g4 al tiempo que se libra del ataque rival pincha al caballo para que salte un poco. Ello, empero, deja sin protecci\u00f3n a f4, mas no importa de momento porque se gana mucho espacio en el flanco de rey.<\/p>\n<p>5. Ce5 Cf6 6. Ac4 d5 Esta entrega tem\u00e1tica en posiciones donde una Alfil y un caballo conspiran para entrar en f7 causando estragos, tiene por objeto taponar la diagonal del Alfil vampiro. De paso, se protege g4 con el Ac8 que estaba siendo atacado por Ce5 y Dd1.<\/p>\n<p>7. exd5 Ad6 En estos casos ser\u00eda malo tomar de alfil porque desaparecer\u00edan las amenazas mientras las negras se activar\u00edan. Como vemos d5 trabaja de momento como pe\u00f3n amigo al quedar frenado su avance.<\/p>\n<p>8. d4 Ch5 El avance central blanco descubre la fuerza del Ac1 contra f4, tema latente del Gambito rey desde su segundo movimiento. Las negras no dudan en emplear un tiempo y llevar su caballo a la banda para proteger su bot\u00edn.<\/p>\n<p>9. Ab5 Rf8 Las blancas tampoco hacen ascos a emplear un tiempo y mover de nuevo una pieza en plena apertura si con ello incordian al rey rival porque su alfil en c4 estaba muy aburrido. Las negras se percatan de que hacer frente a este jaque con un escudo no les conviene por las entradas posteriores en g4 de la dama rival y entienden que su rey est\u00e1 m\u00e1s seguro en f8; a fin de cuentas el rey blanco no est\u00e1 en mejores condiciones.<\/p>\n<p>10. Cc3 Ae7 El esp\u00edritu rom\u00e1ntico de las blancas cuando no hab\u00eda nada mejor que hacer, tambi\u00e9n se plegaba al anodino desarrollo de piezas\u2026Pero las negras no descansan en su af\u00e1n de atacar al rey rival y amenazan colarse por h4.<\/p>\n<p>11. O-O f3 \u00bfC\u00f3mo? Las blancas al verse atacadas por el flanco de rey con dos peones en quinta deciden enrocar en una especie de queso Gruyere. Pero el rey negro no es que est\u00e9 en un castillo blindado. Por otra parte, los peones en este tipo de juego no importan si a cambio se pone la torre haciendo rayos X al rey rival en una futura columna abierta.<br \/>\nLas negras ponen en ejercicio un tema rom\u00e1ntico hoy poco empleado salvo en gambitos, este motivo discurre del siguiente modo: \u00a1Voy a perder un pe\u00f3n! Pero yo elijo d\u00f3nde lo pierdo y c\u00f3mo. Prefiero ceder mi pe\u00f3n en f3 para que no lo captures desarrollando pieza con Axf4; y prefiero perderlo en f3 para abrir la columna g o dejarte la tuya cerrada; ya veremos\u2026<\/p>\n<p>12. Cf3 Cg3 Quedaba casi medio siglo para que Nimzovitch escribiera sus obras u se pronunciara sobre los caballos centralizados. Las negras aprovechan para tocar la torre manteniendo la amenaza sobre h4 para tomar en un momento m\u00e1s oportuno. Tomar el Cf3 ser\u00eda suicida por la entrada en juego de la dama combinada con un mort\u00edfero Ah6.<\/p>\n<p>13. Ce5 Cf1 14. Df1 f6 Las negras se defienden como gato panza arriba confiando en tener un respiro para reaccionar.<\/p>\n<p>15. Df4 c6 Era muy atractivo el Ah6+ pero Dubois entiende que tras este jaque su caballo queda amenazado y su dama sin ataque directo. Le convence m\u00e1s llevar a su General al frente de batalla porque adem\u00e1s mantiene a f6 con apetito aunque clavadito. Las negras intentan reaccionar y activar sus efectivos de dama.<\/p>\n<p>16. Dh6+ Rg8 17. Ac4 Ae6 Las blancas vuelven su alfil contra el rey; y las negras han de jugar forzadas, aunque eso les otorga un poquito de esperanza.<\/p>\n<p>18. dxe6 Dd4+ 19. Ae3 De5 Mongredien ha conseguido \u00a1finalmente! Sacar a su dama y parece que puede emprender una defensa activa. Pero cuando una dama se ve obligada a ser ella la que defiende a su rey\u2026<\/p>\n<p>20. Td1 Ca6 \u00a1Qu\u00e9 diferencia de desarrollos!<\/p>\n<p>21. Td7 Te8 \u00a1Que diferencia de funci\u00f3n!<\/p>\n<p>22. Ad4 Df5 Las piezas peque\u00f1as hacen retroceder a las grandes.<\/p>\n<p>23. Te7 Te7 Primero se elimina la defensa de f6.<\/p>\n<p>24. Af6 Dc5 Despu\u00e9s se elimina f6 tocando las dos torres.<\/p>\n<p>25. Rh1 g3 Las negras juegan su \u00faltima baza: tienen al rey blanco encerrado y cualquier jaque lateral puede ser mortal. Las negras sue\u00f1an con un Df2. Pero las blancas han preparado fuegos artificiales de primer\u00edsima categor\u00eda.<\/p>\n<p>26. Qg7 Rg7 27. e7 Rf7 28. e8Q Qf8 29. Bf7++<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Romanticismo ajedrec\u00edstico no es lo que alguno de ustedes creen\u2026consiste en un juego vivo donde el ataque al rey rival importa m\u00e1s que la defensa del propio monarca. Hoy traigo dos rom\u00e1nticos en plena faena para ofrecer un modelo de este estilo de juego cuya belleza no escapa a la mirada aficionada. 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