{"id":505,"date":"2012-06-28T17:18:46","date_gmt":"2012-06-28T15:18:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/?p=505"},"modified":"2012-07-07T12:17:27","modified_gmt":"2012-07-07T10:17:27","slug":"cuidado-con-el-ajedrezomano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/2012\/06\/28\/cuidado-con-el-ajedrezomano\/","title":{"rendered":"\u00a1Cuidado con el Ajedrez\u00f3mano!"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_525\" aria-describedby=\"caption-attachment-525\" style=\"width: 228px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/files\/2012\/06\/chimpance.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-525\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/ajedreztxiki\/files\/2012\/06\/chimpance-228x300.jpg\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2012\/06\/chimpance-228x300.jpg 228w, https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/files\/2012\/06\/chimpance.jpg 244w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-525\" class=\"wp-caption-text\">Yo s\u00f3lo s\u00e9 jugar al ajedrez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, cuando a todo el mundillo se le llenaba la boca con las bondades de la pr\u00e1ctica del ajedrez, creo que fui de los pocos en denunciar los m\u00faltiples peligros que entra\u00f1a el juego \u2013 todav\u00eda recuerdo la cara que puso el Presidente de la FVA al escucharme hablar de ello ante un centenar de monitores venidos de toda la pen\u00ednsula a los cursos de la Universidad Laboral de Eibar &#8211; de no realizarse con la debida precauci\u00f3n, porque adem\u00e1s de rebajar al juego \u2013 que lo es y \u00a1a mucha honra! &#8211; a su perfil de mero pasatiempo, como las partidas de caf\u00e9 que en nada se distinguen de pasar la tarde jugando a las cartas &#8211; que es cuando acontece eso que ya advirtiera Unamuno de que \u201cel Ajedrez s\u00f3lo desarrolla la inteligencia para jugar al ajedrez\u201d &#8211; puede convertirse hasta en un vicio, dado que los mecanismos qu\u00edmicos cerebrales que rigen el placer de la victoria en cualquier competici\u00f3n, se ven enormemente potenciados donde la autoestima del participante est\u00e1 sobre el tablero por entrar en liza no su habilidad o fortaleza f\u00edsica sino su inteligencia, sabiendo todos lo que nos cuesta reconocer que no tenemos raz\u00f3n, como para no darnos un fest\u00edn de endorfina, serotonina, dopamina, aplacado el subid\u00f3n de adrenalina\u2026de imponernos a un rival, recre\u00e1ndonos de modo enfermizo con la brillante combinaci\u00f3n realizada. Pero, por parad\u00f3jico que parezca, no es la victoria la que m\u00e1s engancha, \u00a1sino la derrota! cuando no es bien asimilada, porque puede conducirnos a la ludopat\u00eda.<\/p>\n<p>Por supuesto nadie se queda en lo que se le da mal, de no ser un pobre hombre que no se d\u00e9 cuenta de sus limitaciones. El ajedrez, a este respecto, es muy despiadado, pues no ofrece per se excusas para la derrota, aunque los hay que no renuncian a encontrarlas en el brillo del tablero o los ojos saltones de los caballos, para explicarse como contin\u00faan haciendo el rid\u00edculo m\u00e1s espantoso. De modo que, la obsesi\u00f3n con la derrota engancha m\u00e1s al juego tras haber pasado cierto umbral de dificultad, aquel que te permite entender c\u00f3mo has perdido, alimentando \u00edntimamente la ilusi\u00f3n de la revancha m\u00e1s delante de mejorar la apertura, el final, etc.<\/p>\n<p>Cierto es, que al buen jugador se le encuentra m\u00e1s en los momentos duros demostr\u00e1ndose a si y a los dem\u00e1s, capacidad de reacci\u00f3n ante la adversidad, su deportividad estrechando la mano al rival, su humildad y honestidad al no abandonar la competici\u00f3n cuando ya no es campe\u00f3n del torneo, su afici\u00f3n por el juego tras haber dejado de ser el mejor, etc. Pero precisamente, cuanto peor interioriza un jugador que ha alcanzado cierto nivelillo sus derrotas, m\u00e1s tiempo le dedica a echar partida tras partida al objeto de poder obtener de la cantidad lo que no consigue ya por su calidad, como sucede con cualquier sustancia que haya saturado el sentido que le suministraba placer.<\/p>\n<p>Que un profesional del Ajedrez meta ocho horas diarias a estudiar Aperturas o a conocer el juego de sus rivales, nada tiene de malo, si le va medianamente bien. Es m\u00e1s, es su obligaci\u00f3n la de entrenar. Pero \u00bfC\u00f3mo se explica que chavales, todav\u00eda estudiantes, sin ser nada del otro mundo, en ocasiones bastante malos y si se me permite decirlo hasta aut\u00e9nticos delincuentes del tablero\u2026est\u00e1n dale que te dale echando pinchetas en el club, por ordenador, jugando todos los torneos que existen \u2013 los hay que se apuntan a dos a la vez y hacen proezas de bilocaci\u00f3n en las clasificaciones- sacrificando su tiempo de ocio, sus relaciones sociales, sus vacaciones y la de sus padres? Muy sencillo. Porque han dejado de ser ajedrecistas para convertirse en Ajedrez\u00f3manos.<\/p>\n<p>Como cualquier adicci\u00f3n, el ajedrez\u00f3mano ha entrado en un c\u00edrculo vicioso del que le es muy dif\u00edcil salir: Al inicio, juega porque le gusta. Es una decisi\u00f3n libre y placentera que poco a poco le va atrapando sin darse cuenta. Llega un momento, en que acude al club, no porque desee ir al club, sino porque necesita ir a echar pinchetas; Con el tiempo, como no ha cuidado sus amistades fuera del ajedrez, acaso no sepa bailar, hacer senderismo, viajar con amigos o incluso ligar, puede suceder que no le quede otra que jugar al ajedrez, por llamarle de alguna manera al mover madera de 6 a 10 de la tarde los viernes sin aprender nada.<\/p>\n<p>\u00a1Esto es lo que los monitores debemos evitar!<\/p>\n<p>El mejor modo es animando a nuestros disc\u00edpulos a hacer otras actividades que pueden estar o no relacionadas con el juego. Por ejemplo, el GM Tricampe\u00f3n de Espa\u00f1a Mario G\u00f3mez siempre dice que jugar al tenis, adem\u00e1s de proporcionar fondo f\u00edsico, es bueno para ordenar la estrategia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a este prop\u00f3sito, es bueno advertirles que existen distintos modos de jugar al ajedrez: El l\u00fadico, para pasar el rato que no est\u00e1 mal pero que en poco o en nada se diferencia de la Oca o el Parch\u00eds porque, d\u00edganme ustedes quien desarrolla m\u00e1s su inteligencia el ajedrecista que juega una partida en cinco minutos o el jugador de parch\u00eds en una partida de una hora\u2026o el ajedrez de estudio, entrenamiento que precisa de atenci\u00f3n, reflexi\u00f3n cuyo esfuerzo personal y colectivo requiere las mismas condiciones de sacrificio y perseverancia que cualquier otro deporte. M\u00e1s que nada, para que la chavaler\u00eda y sus inocentes papis no crean que est\u00e1n recibiendo por \u00f3smosis lo que \u00fanicamente se adquiere por el trabajo del talento o en su defecto por el tes\u00f3n y la resistencia que de todo hay entre los Maestros.<\/p>\n<p>Por supuesto, la mayor responsabilidad en evitar que el ajedrecista joven acabe de ajedrez\u00f3mano reside en sus padres. Estos, deben diferenciar cu\u00e1ndo es oportuno variar la rutina familiar y cuando no en funci\u00f3n de las citas ajedrec\u00edsticas. Yo aconsejo lo siguiente: Los torneos abiertos que no son de clasificaci\u00f3n son del todo prescindibles y si hoy no vas a uno, ya vendr\u00e1 otro. La asistencia a clase de ajedrez debe ser regular, pero cumplea\u00f1os y oportunidades de socializaci\u00f3n han de estar por delante en grado de prioridad. De darse un conflicto entre un bautizo familiar o acudir a un campeonato los padres han de ponderar la esperanza de vida del bautizado: si no es mucha, puede ser buena elecci\u00f3n ir al torneo; De lo contrario haber como se lo explicamos el resto de la vida.<\/p>\n<p>Por mi parte, siempre les hago ver a mis alumnos que por delante del ajedrez, est\u00e1 primero la familia, luego los amigos, despu\u00e9s los estudios y si queda tiempo, viajar, comer con los colegas, ir al cine y tambi\u00e9n el ajedrez. Pero nunca me hacen caso.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, cuando a todo el mundillo se le llenaba la boca con las bondades de la pr\u00e1ctica del ajedrez, creo que fui de los pocos en denunciar los m\u00faltiples peligros que entra\u00f1a el juego \u2013 todav\u00eda recuerdo la cara que puso el Presidente de la FVA al escucharme hablar &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/2012\/06\/28\/cuidado-con-el-ajedrezomano\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00a1Cuidado con el Ajedrez\u00f3mano!<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":65,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,1544],"tags":[7488,1168,7489],"class_list":["post-505","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-asignatura-de-ajedrez","category-sin-categoria","tag-ajedrezomano","tag-entrenamiento","tag-juego"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/users\/65"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=505"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":526,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/505\/revisions\/526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/ajedreztxiki\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}