{"id":10668,"date":"2018-07-10T21:30:18","date_gmt":"2018-07-10T19:30:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=10668"},"modified":"2018-07-10T21:30:18","modified_gmt":"2018-07-10T19:30:18","slug":"nuestra-entrevista-erkoreka-beloki-anasagasti-al-obispo-setien-preguntandole-por-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2018\/07\/10\/nuestra-entrevista-erkoreka-beloki-anasagasti-al-obispo-setien-preguntandole-por-todo\/","title":{"rendered":"Nuestra entrevista (Erkoreka, Beloki, Anasagasti) al Obispo Seti\u00e9n pregunt\u00e1ndole por todo."},"content":{"rendered":"<p><strong>Martes 10 de julio de 2018<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2018\/07\/10\/nuestra-entrevista-erkoreka-beloki-anasagasti-al-obispo-setien-preguntandole-por-todo\/obispo-setien\/\" rel=\"attachment wp-att-10669\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-10669\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2018\/07\/Obispo-Setien.jpg\" alt=\"\" width=\"1400\" height=\"788\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2018\/07\/Obispo-Setien.jpg 1400w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2018\/07\/Obispo-Setien-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2018\/07\/Obispo-Setien-768x432.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2018\/07\/Obispo-Setien-940x529.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 1400px) 100vw, 1400px\" \/><\/a>Ha fallecido D. Jos\u00e9 Mar\u00eda Seti\u00e9n Alberro, obispo de San Sebastian. En el a\u00f1o\u00a0 2003 fuimos a entrevistarle y de ah\u00ed sali\u00f3 este texto que hoy, el d\u00eda de su adi\u00f3s, tiene su significado.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed:<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en Hernani (Guip\u00fazcoa) en 1928. Realiz\u00f3 sus estudios eclesi\u00e1sticos en el Seminario de Vitoria y en la Universidad Gregoriana de Roma, donde se licenci\u00f3 en Sagrada Teolog\u00eda y obtuvo el doctorado de Derecho Can\u00f3nico. Fue ordenado sacerdote en 1951, y entre 1960 y 1972 fue catedr\u00e1tico y deca\u00adno de la Facultad de Teolog\u00eda en la Universidad Pontificia de Salamanca. Desde 1972 al 2000 fue obispo de San Sebasti\u00e1n, primeramente auxiliar y luego titular; actualmente, es obispo em\u00e9rito. Ha publicado numerosas obras sobre temas relacionados con la filosof\u00eda pol\u00edtica y la \u00e9tica p\u00fablica.<\/p>\n<p>El 19 de noviembre de 2003, el diputado general de Guip\u00fazcoa, Jos\u00e9 Joan Gonz\u00e1lez de Txabarri, hizo p\u00fablico un acuerdo de la instituci\u00f3n que preside, por el que se resolv\u00eda conceder la medalla de oro de Guip\u00fazcoa a don Jos\u00e9 Mar\u00eda Serien, obispo em\u00e9rito de San Sebasti\u00e1n, al conocido locutor de radio I\u00f1aki Gabilondo y al empresario Juan Celaya. El galard\u00f3n goza de mucho prestigio en el territorio, pues s\u00f3lo se otor\u00adga a personalidades de gran relieve. La \u00faltima ocasi\u00f3n en la que se con\u00adcedi\u00f3, sus beneficiaros fueron los escultores Jorge Oteiza y Eduardo Txillida y el restaurador Juan Mari Arzak. En el acto de concesi\u00f3n, el diputado general glos\u00f3 la figura de los tres agraciados y record\u00f3 que \u00aben la situaci\u00f3n pol\u00edtica en la que vivimos resulta importante reconocer los m\u00e9ritos de distintos ciudadanos que, por su excepcional y notoria rele\u00advancia, son un est\u00edmulo para el fomento de actitudes solidarias y ejem\u00adplares para el conjunto de los ciudadanos\u00bb. En Euskadi, el sentido de la frase se comprendi\u00f3 con facilidad. No as\u00ed en Madrid, desde donde tanto esfuerzo se ha desarrollado por difundir el binomio \u00abSeti\u00e9n-Sat\u00e1n\u00bb. Sin embargo, la observaci\u00f3n del diputado general se ajustaba bastante a la personalidad de un obispo, aparentemente fr\u00edo y profesoral, que siempre ha tenido muy claro en qu\u00e9 consiste ser un prelado de la Iglesia cat\u00f3lica. Nuestra buena relaci\u00f3n con el diputado general de Guip\u00fazcoa, de quien fuimos compa\u00f1eros en el Congreso de los Diputados, nos permi\u00adti\u00f3 acceder con facilidad al obispo Serien, un hombre cuya figura y cuya obra han sido tan manipuladas que procura no confesarse ante una gra\u00adbadora sin adoptar previamente unas cautelas m\u00ednimas. Gonz\u00e1lez de Txabarri sab\u00eda que, cuando Serien fue ordenado sacerdote, el d\u00eda de San Pedro de 1951, el banquete familiar se celebr\u00f3 en un antiguo caser\u00edo del barrio Fagollaga de su localidad natal. El barrio ha dado nombre a uno de los restaurantes m\u00e1s punteros de Guip\u00fazcoa, regentado en la actua\u00adlidad por los hermanos Salaberr\u00eda. El chef, Isaac, es uno de los grandes baluartes de la joven cocina vasca. Monse\u00f1or Serien, que siente una singular querencia por este restaurante, no pudo negar su <em>nihil obstat <\/em>a la entrevista que le solicitamos. En cuanto llegamos al lugar de la cita, pudimos comprobar que el restaurante promet\u00eda. Al rato lleg\u00f3 el dipu\u00adtado general y, justo a la hora convenida, aparcaba el obispo al volante de un juvenil Volkswagen Golf que pon\u00eda un cierto contrapunto a sus setenta y seis a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos.<\/p>\n<p>La primera parte del almuerzo la dedicamos a comentar la trepidan\u00adte actualidad pol\u00edtica. Se estaban conformando las mesas del Congreso y del Senado, tras unas elecciones generales en las que el Partido Popular, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de mayor\u00eda absoluta, hab\u00eda recibido un duro rev\u00e9s. Los ecos del atentado del 11 de marzo todav\u00eda eran noticia. Al obispo Seti\u00e9n le hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n el hecho de que el ex pre\u00adsidente del Gobierno hubiese concedido su \u00faltima entrevista a la COPE. No sin cierta intenci\u00f3n, le preguntamos por el proyecto de san\u00adtificar a Isabel la Cat\u00f3lica. Seti\u00e9n nos contest\u00f3 a la gallega: \u00abImaginaos lo que dir\u00edan si yo hubiera propuesto canonizar al primer lehendakari, Jos\u00e9 Antonio de Aguirre\u00bb.<\/p>\n<p>Ya en los postres, el diputado general nos dej\u00f3. Ten\u00eda que ejercer de padre. Hab\u00eda concertado una entrevista con la tutora de su hija Leire y no pod\u00eda faltar a la cita. Nosotros nos quedamos todav\u00eda un tiempo conversando con monse\u00f1or Seti\u00e9n, un hombre riguroso, de una gran solidez intelectual y argumental, que no hace concesiones a la frivoli\u00addad. Despu\u00e9s de concluida la entrevista, y un poco apesadumbrados por la dureza de algunas de las preguntas que le hab\u00edamos formulado, le interrogamos si se hab\u00eda sentido a disgusto: \u00abTodo lo contrario \u2014nos contest\u00f3\u2014, me lo he pasado en grande.\u00bb<\/p>\n<p>Agust\u00edn Alberro Pikabea fue el responsable de las finanzas del Gobierno vasco en el exilio. Quienes lo trataron, lo recuerdan como un hombre tra\u00adbajador, riguroso y concienzudo, que acredit\u00f3 una extraordinaria capaci\u00addad para sacar rentabilidad a los escasos recursos de los que dispon\u00eda. \u00bfEs cierto que guarda con \u00e9l alg\u00fan parentesco familiar?<\/p>\n<p>En efecto, Agust\u00edn Alberro fue primo de mi madre. En mi juventud he llegado a conocer dos ramas distintas de la familia Alberro. Distintas, pero relacionadas. Una estaba ubicada en Hernani, y de ella proced\u00eda mi abuelo materno; la otra ten\u00eda su ubicaci\u00f3n en San Sebasti\u00e1n. Agust\u00edn pertenec\u00eda a esta \u00faltima. Yo sab\u00eda, por referencias familiares, que Agust\u00edn era miembro de lo que entonces se conoc\u00eda como el Gobierno vasco en el exilio y que ten\u00eda una formaci\u00f3n acad\u00e9mica vinculada a la econo\u00adm\u00eda. Pero mi relaci\u00f3n personal con \u00e9l no fue muy intensa. No pudo serlo porque, cuando \u00e9l se vio obligado a huir, a causa de la Guerra Civil, yo era a\u00fan muy joven. Tened en cuenta que nac\u00ed en 1928. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando march\u00e9 a Roma, tuve ocasi\u00f3n de trabar con \u00e9l una rela\u00adci\u00f3n algo m\u00e1s madura. Agust\u00edn se encontraba en Par\u00eds, desterrado. Le hice varias visitas, y siempre me recibi\u00f3 con gran cordialidad. Fue un modo de expresar afecto y solidaridad a un familiar que se encontraba en unas circunstancias personales muy adversas.<\/p>\n<p>Pero su solidaridad para con los exiliados debi\u00f3 agot\u00e1rsele ah\u00ed, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 lo dec\u00eds?<\/p>\n<p>Porque, entre los nacionalistas vascos, se granje\u00f3 muchas antipat\u00edas cuan\u00addo, hace ya dos d\u00e9cadas, se opuso a que el funeral por el lehendakari Leizaola pudiera celebrarse en la catedral de El Buen Pastor. Leizaola hab\u00eda sufrido tambi\u00e9n un largo y penoso exilio. \u00bfNo merec\u00eda esa distinci\u00f3n?<\/p>\n<p>Aqu\u00e9lla fue una decisi\u00f3n personal m\u00eda, que obedec\u00eda a una raz\u00f3n clara y f\u00e1cil de explicar. En aquella \u00e9poca, la di\u00f3cesis de San Sebasti\u00e1n hab\u00eda establecido una pauta de actuaci\u00f3n general para la celebraci\u00f3n de las exequias f\u00fanebres; una pauta que no preve\u00eda excepciones basadas en la notoriedad p\u00fablica del finado o en la relevancia pol\u00edtica o institucio\u00adnal que hubiese podido alcanzar en vida. En el caso del lehendakari Leizaola, como no pod\u00eda ser de otra manera, yo me limit\u00e9 a aplicarla. No os voy a negar que se me solicit\u00f3 desde altas instancias y con mucha insistencia que salvara la aplicaci\u00f3n de la regla en aquel caso concreto. Pero consider\u00e9 que no hab\u00eda por qu\u00e9 hacerlo y no ced\u00ed a las presiones que se me hicieron. Eso fue todo.<\/p>\n<p>Pero Leizaola hab\u00eda sido un guipuzcoano insigne. Consejero del primer <em>Gobierno vasco, lehendakari durante largos y penosos a\u00f1os y&gt; ademas, un <\/em>hombre profundamente cat\u00f3lico. Siempre hab\u00eda hecho profesi\u00f3n p\u00fablica 4e su fe. El mundo nacionalista vasco no comprendi\u00f3 que el obispado se negara a autorizar la celebraci\u00f3n de su funeral en la catedral de El Buen Pastor.<\/p>\n<p>Lo entiendo, pero las reglas diocesanas eran las que eran, y no encontr\u00e9 motivo alguno para alterarlas. Ni en aqu\u00e9l ni en otros supuestos m\u00e1s o menos parecidos que despu\u00e9s se me presentaron. Las razones que inspi\u00adraban las reglas establecidas en la di\u00f3cesis para los funerales eran de car\u00e1cter pastoral, no pol\u00edticas. Y en su aplicaci\u00f3n, proced\u00ed con arreglo a criterios de la misma naturaleza. \u00bfO qu\u00e9 tipo de criterios cre\u00e9is que deben informar la actuaci\u00f3n de un obispo? \u00bfPastorales o pol\u00edticos? Es \u00e9se un modo de actuaci\u00f3n que, como sab\u00e9is, despu\u00e9s me ha planteado tam\u00adbi\u00e9n m\u00e1s de un problema. Pero siempre he procurado ajustarme a \u00e9l. Cuando en otras ocasiones se me ped\u00eda que incumpliera la norma, se me aduc\u00edan motivos m\u00e1s o menos fundados para justificar la excepci\u00f3n que en cada caso se pretend\u00eda: las dimensiones del templo, la masiva afluen\u00adcia previsible, las cualidades personales del finado, los cargos que desem\u00adpe\u00f1\u00f3, las circunstancias en las que perdi\u00f3 la vida, su condici\u00f3n de v\u00edctima del terrorismo, etc. Pero nunca ced\u00ed a las presiones; ni en la ocasi\u00f3n a la que os refer\u00eds ni en otras muchas que despu\u00e9s se me pre\u00adsentaron.<\/p>\n<p>\u00bfY despu\u00e9s le extra\u00f1a que le tachen de hombre fr\u00edo <em>y <\/em>poco cercano al infortunio humano?<\/p>\n<p>Siempre he procurado actuar con arreglo a criterios estrictamente evan\u00adg\u00e9licos. Algunas veces habr\u00e9 acertado, <em>y <\/em>otras, probablemente, no. Pero \u00e9se ha sido siempre mi criterio. Y es que, adem\u00e1s, no pod\u00eda ser de otra manera, dada mi condici\u00f3n de obispo. Por ello, no me perdonar\u00eda si, en alg\u00fan caso, esos criterios de actuaci\u00f3n se hubiesen visto contaminados con elementos de tipo pol\u00edtico. Podr\u00e1 decirse que trat\u00e9 de ser un buen obispo, siguiendo criterios evang\u00e9licos y pastorales, pero que no lo con\u00adsegu\u00ed. Sin embargo, nunca podr\u00e1n reprocharme que, en el empe\u00f1o de ejercer correctamente la funci\u00f3n episcopal, fracas\u00e9 por complacer exce\u00adsivamente a los pol\u00edticos.<\/p>\n<p>No parece que, en ese punto, todos los obispos piensen igual, porque no resulta extra\u00f1o ver a algunos llevando a cabo actos de gran significaci\u00f3n pol\u00edtica. Valga como muestra un bot\u00f3n. Hace alg\u00fan tiempo, los medios de comunicaci\u00f3n difundieron una imagen que a muchos nos result\u00f3 cho\u00adcante. Se trataba de una fotograf\u00eda en la que se ve\u00eda al cardenal arzobispo de Toledo <em>y <\/em>primado de Espa\u00f1a, Francisco \u00c1lvarez, <em>y <\/em>su predecesor en el cargo, Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, jurando la bandera de Espa\u00f1a junto a 310 nuevos soldados del arma de Infanter\u00eda. Despu\u00e9s de concluida la ceremonia, Gonz\u00e1lez Mart\u00edn declar\u00f3 que hab\u00eda participado en el acto porque en su vida le faltaba \u00abel detalle de expresar el amor a la patria y a la unidad de la misma\u00bb. \u00bfPuede usted concebir algo semejante entre los pre\u00adlados vascos, que tan frecuentemente han sido acusados de ser m\u00e1s pol\u00ed\u00adticos que pastores?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que habr\u00eda de concebir? \u00bfQu\u00e9 yo o los obispos vascos bes\u00e1\u00adramos tambi\u00e9n la bandera espa\u00f1ola o hici\u00e9ramos lo propio con la <em>ikurri\u00f1a? <\/em>Por las razones que fueran, ellos pensaron que ten\u00edan que hacer lo que hicieron con la bandera de Espa\u00f1a. Si a m\u00ed o a los prelados vas\u00adcos se nos quiere poner ante una hipot\u00e9tica situaci\u00f3n que vosotros cali\u00adfic\u00e1is de <em>semejante, <\/em>\u00bfcu\u00e1l ser\u00eda exactamente esa situaci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00bfNo puede responder a la pregunta, o prefiere no hacerlo?<\/p>\n<p>A m\u00ed, personalmente, no me gust\u00f3 la imagen a la que os refer\u00eds. Creo que respond\u00eda a un concepto de cristiandad ya superado. Me temo que, en el fondo de aquel gesto, estaba latiendo una idea ya caduca de Iglesia. Una idea obsoleta en la que el componente cat\u00f3lico se cre\u00eda insepara\u00adblemente unido a la esencia de una Espa\u00f1a concebida como una e indi\u00advisible. Una idea en la que la fe, tambi\u00e9n ella vista como fundamento de la unidad, legitimaba directamente la indisolubilidad de la patria. Es un concepto ya superado y que pertenec\u00eda a una \u00e9poca en la que el valor social supremo era el de la unidad. Hoy las cosas se ven de otra mane\u00adra. Existe una afirmaci\u00f3n de los derechos humanos fundamentales, tanto individuales como colectivos, un reconocimiento de la libertad del individuo como base imprescindible para el desarrollo de su perso\u00adnalidad y del derecho a ser diferente. En la actualidad se admiten otras maneras leg\u00edtimas de concebir la comunidad pol\u00edtica, la naci\u00f3n y las relaciones entre lo religioso y lo secular.<\/p>\n<p>\u00bfO sea, que le pareci\u00f3 algo anacr\u00f3nico?<\/p>\n<p>El ser humano es un ser de signos. Pero no siempre est\u00e1 racionalmente claro lo que con un determinado signo se quiere significar. El de parti\u00adcipar en la jura de la bandera fue, sin duda alguna, un signo. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 es lo que quer\u00edan hacer cuando llevaron a cabo ese acto? \u00bfMostrar su adhesi\u00f3n a Espa\u00f1a? \u00bfA qu\u00e9 Espa\u00f1a mostraba su adhesi\u00f3n? \u00bfA la aut\u00e9ntica Espa\u00f1a? \u00bfQu\u00e9 significa eso? \u00bfQue existe una Espa\u00f1a aut\u00e9ntica y otra que no lo es? Y si es as\u00ed, \u00bfcu\u00e1l es la Espa\u00f1a aut\u00e9ntica? \u00bfLa cat\u00f3lica? \u00bfPor qu\u00e9? Como veis, son muchos las interrogantes que pueden plantearse, y no menos las cr\u00edticas que pueden formularse.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os hemos visto a la Iglesia canonizar a cl\u00e9rigos y religiosos asesinados durante la Guerra Civil espa\u00f1ola, con el t\u00edtulo de m\u00e1rtires de la Cruzada. Pero aqu\u00ed mismo, en Hernani, muy cerca del lugar en el que nos encontramos, las tropas de Franco fusilaron a varios sacerdotes vascos, que no apoyaron la sublevaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 la Iglesia vasca olvida este hecho? \u00bfAcaso no conviene abordarlo?<\/p>\n<p>Lo que no conviene es abordarlo de ese modo. Yo no puedo aceptar que la raz\u00f3n por la que hayamos de interesarnos por los curas vascos a los que se mat\u00f3 en la zona de Franco y por los curas espa\u00f1oles a los que se mat\u00f3 en la zona roja haya de ser una cuesti\u00f3n meramente pol\u00edtica. A unos no se les canoniza -supongo yo- s\u00f3lo porque los hayan asesinado los rojos, ni a los otros hay que canonizarlos porque los matasen los nacionales. No han de ser esas las razones que fundamenten una cano\u00adnizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les han de ser?<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de ser de una canonizaci\u00f3n martirial, que es de lo que se trata, no es otra que la de haber sido muertos in <em>odium ftdei, <\/em>es decir, por el odio a la fe que sent\u00edan y representaban sus perseguidores en aquel momento. Y si ese requisito no se da, no hay raz\u00f3n suficiente para pro\u00admover la canonizaci\u00f3n. La cuesti\u00f3n est\u00e1, pues, en saber si las canoniza\u00adciones a las que os refer\u00eds, se llevaron a cabo porque los sacerdotes fue\u00adron asesinados <em>in odium fidei o <\/em>no lo fueron. Por lo que yo conozco, no creo que los curas vascos ejecutados por las tropas de Franco en Hernani y en otros lugares fueran asesinados por el odio que sus asesinos profe\u00adsaban a la fe. Y si lo fueron, y se puede acreditar, no habr\u00eda ning\u00fan inconveniente para su canonizaci\u00f3n. Antes al contrario, ser\u00eda conve\u00adniente impulsarla. Que los otros lo fueran, es m\u00e1s f\u00e1cil de entender, por\u00adque no hay que olvidar el modo en el que algunas de las fuerzas afines a la Rep\u00fablica arremetieron contra los ministros de la Iglesia durante los primeros meses de la contienda. Yo creo que la cuesti\u00f3n deber\u00eda plan\u00adtearse en estos t\u00e9rminos. Otra cosa distinta es si el trato que recibieron los curas vascos asesinados en Hernani, fue o no un tratamiento digno y acorde con los requerimientos de los derechos humanos, o incluso con las exigencias de la fe cat\u00f3lica que sus asesinos dec\u00edan profesar. Pero, insisto, es una cuesti\u00f3n distinta a la de su eventual canonizaci\u00f3n. Si no se hace un esfuerzo de discernimiento y clarificaci\u00f3n, nunca superare\u00admos esa l\u00ednea de <em>equilibrios <\/em>desde la que se pretende interpretar las actuaciones de la Iglesia, es decir, con criterios pol\u00edticos. \u00bfPor qu\u00e9 a \u00e9stos s\u00ed y a aqu\u00e9llos no? A los curas vascos se les asesin\u00f3, fundamentalmente, por juzgarlos nacionalistas. Los del otro bando no creo que hayan sido canonizados por las ideas pol\u00edticas que profesaban. Es de suponer que en el procedimiento seguido para ello se llegase a probar, de modo m\u00e1s o menos fehaciente, que en su asesinato concurri\u00f3 el elemento inheren\u00adte al martirio que es el odio a la fe. De no ser as\u00ed, no se justificar\u00eda la canonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con todo, \u00bfno se hubiese abordado el problema de otra manera si el Pa\u00eds Vasco hubiese contado con su propia Conferencia Episcopal? Porque un proceso de beatificaci\u00f3n o canonizaci\u00f3n de estas caracter\u00edsticas no lo puede suscitar un creyente cualquiera. Lo ha de plantear la autoridad eclesi\u00e1stica, o, cuando menos, no puede promoverse sin su respaldo. Y si la autoridad eclesi\u00e1stica se encuentra estructurada con arreglo al modelo territorial en el que se organiza el poder p\u00fablico, parece evidente que sus decisiones acabar\u00e1n, de una u otra manera, condicionadas por la visi\u00f3n del Estado en el que se inserta.<\/p>\n<p>Afortunadamente, los vascos somos bastante respetuosos con el sentido de lo religioso. Y los obispos vascos hemos visto claro que las causas reli\u00adgiosas no se deben poner al servicio de las causas pol\u00edticas. Precisamente por eso, porque vemos que \u00e9se es un tema muy delicado y f\u00e1cilmente politizable, no ha parecido conveniente plantearlo en los t\u00e9rminos en que vosotros lo hac\u00e9is. Por otra parte, creo que se ha dado, interesada\u00admente, una inexacta percepci\u00f3n de lo que ha sido la dependencia de los obispos vascos con respecto a la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola. Desde muchos \u00e1mbitos se han intentado trasladar al terreno eclesi\u00e1stico unos esquemas, unos conceptos, que pertenecen al \u00e1mbito de la organizaci\u00f3n territorial del Estado, pero que no se dan dentro de la Iglesia. Contra lo que ocurre en el \u00e1mbito civil, donde el Estado goza siempre de una pre\u00ademinencia de autoridad respecto a los entes p\u00fablicos de car\u00e1cter infra-estatal en la Iglesia, cada obispo est\u00e1 directamente vinculado a Roma. No existe una dependencia jer\u00e1rquica de los prelados con respecto a las conferencias episcopales en las que est\u00e9n encuadrados. La Iglesia est\u00e1 hecha de la comuni\u00f3n de las iglesias particulares de todo el mundo. El sujeto eclesial originario no es el Vaticano, cabeza de la Iglesia, sino cada una de las iglesias particulares, en cuyos obispos existe una relaci\u00f3n de sucesi\u00f3n directa con los ap\u00f3stoles sobre los que Cristo fund\u00f3 la Iglesia.<\/p>\n<p>Esto es algo que mucha gente no entiende cuando, desde el exterior, hace valoraciones acerca de lo que los obispos hacen o dejan de hacer. La \u00fanica relaci\u00f3n que resulta vinculante para los obispos es la que man\u00adtienen con el Papa. De suerte que ninguna conferencia episcopal puede imponer nada a los obispos que la integran, si no media la autoridad de la Santa Sede. Tampoco la espa\u00f1ola, por supuesto.<\/p>\n<p>\u00bfA usted nunca le ha impuesto nada la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola?<\/p>\n<p>Es evidente que, tanto antes, cuando fui obispo de San Sebasti\u00e1n, como ahora, que soy obispo em\u00e9rito, he dicho y hecho cosas que no coinci\u00add\u00edan con lo que al mismo tiempo dec\u00eda o hac\u00eda la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, o su presidente. En el momento actual, cuando digo o hago algo que pueda tener trascendencia p\u00fablica, s\u00f3lo debo mirar a mi con\u00adciencia, a la lealtad que evidentemente debo al obispo de San Sebasti\u00e1n y, en \u00faltima instancia, a Roma. Pero no a la Conferencia Episcopal Es\u00adpa\u00f1ola. En todo caso, me gustar\u00eda precisar que toda la problem\u00e1tica relativa a las conferencias episcopales de \u00e1mbitos distintos a los estatales est\u00e1 enormemente maleada por las supuestas intencionalidades pol\u00edticas que algunos creen que habr\u00eda de entra\u00f1ar, en nuestro caso, la hipot\u00e9ti\u00adca decisi\u00f3n de crear una Conferencia Episcopal Vasca. Es una idea que se encuentra viciada tanto por parte de algunos que la apoyan como por quienes la combaten. Si el planteamiento se hiciera en esos t\u00e9rminos, entrar\u00edamos en otro tema m\u00e1s m\u00e1s complicado&#8230;<\/p>\n<p><em>\u00a1A <\/em>qu\u00e9 tema se refiere?<\/p>\n<p>Al siguiente: \u00bfhasta qu\u00e9 punto una instancia universal como es la de Roma ha de desarrollar una labor testimonial o prof\u00e9tica en cada uno de los rincones de la tierra? Lo que la Iglesia haya de hacer en esta situa\u00adci\u00f3n debe verse desde lo que la Iglesia est\u00e1 haciendo all\u00ed donde est\u00e1. Eso puede ser motivo de di\u00e1logo, para ver en qu\u00e9 medida esa Iglesia que est\u00e1 afincada aqu\u00ed cumple debidamente o no con su funci\u00f3n de dar testi\u00admonio de la verdad, de la totalidad de las dimensiones \u00e9ticas que entra\u00ad\u00f1a el mensaje evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>Los obispos, como todas las personas, tienen derecho a sus propios senti\u00admientos de pertenencia territorial e identidad nacional. \u00bfC\u00f3mo se defini\u00adr\u00eda usted desde este punto de vista? \u00bfQu\u00e9 se siente? \u00bfVasco, espa\u00f1ol, europeo&#8230;?<\/p>\n<p>Yo soy vasco, evidentemente. Yo nac\u00ed en Hernani, que est\u00e1 en el cora\u00adz\u00f3n de Guip\u00fazcoa, en el Pa\u00eds Vasco. Mi padre era de Urnieta, y mi ma\u00addre, de Hernani. Mis abuelos ten\u00edan tambi\u00e9n el mismo origen. Mi len\u00adgua materna fue el euskera. Cualquiera que sea la idea que se sustente en torno a lo que es ser vasco, creo que dif\u00edcilmente se me podr\u00e1 negar esa condici\u00f3n. A partir de esa constataci\u00f3n b\u00e1sica, la \u00fanica pregunta que me interesa responder en mi condici\u00f3n de obispo es la siguiente: \u00bfc\u00f3mo crees que un obispo vasco tiene que ejercer su misi\u00f3n en Euskadi o, si prefer\u00eds, en Euskal Herria? Los dem\u00e1s interrogantes sobre mis senti\u00admientos de identidad o pertenencia no creo que deban ser respondidos sin mengua de la funci\u00f3n que he de desempe\u00f1ar como obispo. Y no es una manera de echar balones fuera. Como todos los seres humanos, yo, por supuesto, tengo derecho tambi\u00e9n a tener mis propios sentimientos de identidad nacional, e incluso mis preferencias de car\u00e1cter ideol\u00f3gico -vosotros lo hab\u00e9is dicho. En el plano estrictamente personal, soy abso\u00adlutamente libre para abrigar esos sentimientos o preferencias. Pero a la hora de expresarlas p\u00fablicamente estoy condicionado por la misi\u00f3n que, como obispo, he de desempe\u00f1ar al servicio de toda la comunidad cre\u00adyente, que incluye a gentes de diversas sensibilidades pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfporqu\u00e9 Rouco Varela puede ser un nacionalista espa\u00f1ol militante y hasta exasperado, que no encuentra inconveniente en expresar sus senti\u00admientos de identidad nacional incluso de forma beligerante contra quie\u00adnes tenemos un sentimiento de pertenencia diferente al suyo, y usted se encuentra limitado por su misi\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00c9sa es una pregunta muy interesante, pero no es a m\u00ed a quien hab\u00e9is de formul\u00e1rmela, sino a Rouco Varela.<\/p>\n<p>Ya, pero, le guste o no, la cuesti\u00f3n que hemos planteado le afecta. No puede usted sustraerse a sus efectos. Porque, al final, la imagen p\u00fablica de Rouco es la de un hombre responsable, que goza de una gran visi\u00f3n de Estado. Y la de monse\u00f1or Seti\u00e9n, la de un nacionalista sectario y peligro\u00adso, directa o indirectamente vinculado a la violencia de ETA.<\/p>\n<p>Lo que habr\u00eda que plantearse es qu\u00e9 prop\u00f3sitos animan a quienes fabri\u00adcan y difunden esas im\u00e1genes de las que habl\u00e1is. \u00bfQui\u00e9n y por qu\u00e9 raz\u00f3n se empe\u00f1a en vender ante la opini\u00f3n p\u00fablica la imagen de un Seti\u00e9n nacionalista, sectario y connivente con ETA? Y ah\u00ed nos encontramos con algo que me supera. Todos tenemos en nuestra vida unos condicionamientos que se nos imponen, que no podemos soslayar. En mi caso, uno de esos condicionamientos tiene que ver con el tratamiento del que ha sido objeto mi imagen por parte de la prensa. Pero yo os puedo ase\u00adgurar que nunca he tenido excesiva preocupaci\u00f3n por defenderme ante los medios de comunicaci\u00f3n. Se ha dicho de m\u00ed que era comunista. Fijaos, \u00a1yo, comunista! Tambi\u00e9n se me ha acusado de etarra. El de pol\u00edtico nacionalista es otro de los sambenitos que me han colgado. Ahora se me tacha de ambiguo. Nunca he salido a desmentir tales impu\u00adtaciones&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Porque no he cre\u00eddo que mereciera la pena dedicar esfuerzo alguno a hacerlo. Pero tambi\u00e9n mi silencio ha dado y da que hablar. \u00abEl que calla otorga\u00bb, me dicen algunos. Otros, m\u00e1s cautos, preguntan: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no contesta Serien a estas imputaciones?\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 les responde?<\/p>\n<p>Que la mejor manera de darles importancia es salir a replicar a todo lo que dicen sobre mi persona. Alguien, en alguna ocasi\u00f3n, ha tachado esta actitud m\u00eda de soberbia. \u00bfSoberbia? Creo que no, simplemente t\u00e1ctica. Porque, si ante cada cosa inexacta que se publica sobre m\u00ed, tengo que salir a desmentirla, dando raz\u00f3n de ser de mi pensamiento y mi actua\u00adci\u00f3n, no har\u00eda otra cosa en mi vida. Lean ustedes mis obras, me digo, y despu\u00e9s, si quieren, hablaremos de lo que quieran. Yo tengo un discur\u00adso p\u00fablico que todo el que quiera puede conocerlo, con toda su gama de matices y precisiones. Quien conozca ese discurso, creo, dif\u00edcilmen\u00adte podr\u00e1 acusarme fundadamente de comunista, etarra, nacionalista, ambiguo o de cualquier otra cosa de las que me han acusado.<\/p>\n<p>No se me oculta que, en buena parte, la figura de Serien ha sido le\u00edda, interpretada y valorada desde par\u00e1metros de tipo pol\u00edtico. Pero cuando las cr\u00edticas se formulan a ese nivel, se ignora lo que ha sido un ministerio episcopal de veintiocho a\u00f1os, en el que el esfuerzo por la edu\u00adcaci\u00f3n en la fe, la formaci\u00f3n moral de las conciencias, la fidelidad a las exigencias derivadas del ser del pueblo vasco y el empe\u00f1o en sentirme obispo en el Pa\u00eds Vasco \u2014una sociedad compleja, y a veces atormentada\u2014 ha tenido implicaciones que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que puede apre\u00adciar un superficial an\u00e1lisis pol\u00edtico. Aunque parezca una pretensi\u00f3n vana, os puedo asegurar que, en el amor a la libertad y en el deseo de ser libre, no me gan\u00e1is. Valoro mucho la satisfacci\u00f3n de poder decirme a m\u00ed mismo que no estoy subordinado o indebidamente condicionado por opiniones o valoraciones exteriores sobre lo que digo y hago. Otra cosa es d\u00f3nde fija cada uno el fundamento de su propia libertad, pero \u00e9ste es un tema que desviar\u00eda la atenci\u00f3n de vuestra pregunta.<\/p>\n<p>Arzalluz siempre ha dicho que Seti\u00e9n no es nacionalista vasco, pero que, parad\u00f3jicamente, los nacionalistas vascos lo tienen como a uno de los suyos.<\/p>\n<p>\u00a1Hombre! \u00a1Pues yo me alegro mucho de que diga eso! Porque quiere decir que, con todos mis defectos, limitaciones e imperfecciones, he tra\u00adtado de estar donde cre\u00eda que ten\u00eda que estar. Ahora bien, a partir de ah\u00ed os prevengo de que se le hace un mal servicio a la Iglesia vasca si la raz\u00f3n por la que un obispo sea aceptado en el Pa\u00eds Vasco haya de ser que pueda decirse de \u00e9l que es <em>nacionalista. <\/em>Una de las peores maneras de desauto\u00adrizar la actuaci\u00f3n de un obispo en el Pa\u00eds Vasco es la de decir que su dis\u00adcurso est\u00e1 motivado o modulado por su ser: nacionalista vasco, nacio\u00adnalista espa\u00f1ol o no nacionalista. Me da igual. Porque, a partir de ese momento, tened por seguro que nadie podr\u00e1 reconocer en ese obispo las razones por las que Arzalluz considera que \u00e9ste o aqu\u00e9l es un buen obispo.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1l es su sentimiento de pertenencia nacional?<\/p>\n<p>Eso no os lo voy a revelar, porque creo que no debo hacerlo sin que de alguna manera se vea resentida la labor que me corresponde desarrollar como obispo. Yo pienso que lo fundamental es que cada uno intente mantener su propia identidad personal, definida por criterios, senti\u00admientos y motivaciones derivadas de aquella funci\u00f3n que recibe, asume y trata de realizar con la m\u00e1xima fidelidad. En mi caso, es la condici\u00f3n episcopal la que, sobre todo, define esa identidad personal. Y sobre esa base, creo que no revisten inter\u00e9s alguno las preguntas relativas a mis sentimientos de identidad nacional. Al hilo de esta cuesti\u00f3n, os voy a contar una an\u00e9cdota muy gr\u00e1fica que me sucedi\u00f3 en torno a una pre\u00adgunta de ese tenor que me formularon en una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuente&#8230;<\/p>\n<p>Hace alg\u00fan tiempo, unas periodistas me hicieron una entrevista de \u00e9sas que se conservan bajo llave y s\u00f3lo se hacen p\u00fablicas tras el fallecimiento del entrevistado. Me sometieron a un interrogatorio muy exhaustivo sobre m\u00faltiples aspectos de mi vida. En un momento determinado, me preguntaron por mis convicciones pol\u00edticas: quer\u00edan saber si era nacio\u00adnalista vasco. Les dije, como a vosotros, que no iba a responder a esa pregunta. \u00abMire usted -repusieron-, esta entrevista no se publicar\u00e1 hasta despu\u00e9s de su muerte. Entonces, usted se encontrar\u00e1 ya en el cielo. Y una vez en el cielo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s le dar\u00e1 lo que se publique sobre los sen\u00adtimientos que usted tuvo en vida?\u00bb \u00abS\u00ed -les respond\u00ed-, yo puedo imagi\u00adnarme que estoy en el cielo, pero la realidad es que estoy aqu\u00ed. Y aqu\u00ed no debo responder a esa pregunta.\u00bb<\/p>\n<p>Una serie de libros publicados tras la Guerra Civil acusaron al clero vasco no franquista de haber claudicado en su misi\u00f3n apost\u00f3lica para someterse a los dictados de un nacionalismo racista, sectario y anticristiano. Entre los trabajos m\u00e1s conocidos hab\u00eda <em>El Clero y los cat\u00f3licos vasco-separatistas y el Movimiento nacional, <\/em>editado en 1939 por el Centro de Informaci\u00f3n Cat\u00f3lica Internacional de Madrid, y tambi\u00e9n una obra del P. Pedro Al tabella, que sali\u00f3 a la luz el mismo a\u00f1o bajo la r\u00fabrica <em>El catolicismo de los nacionalistas vascos. <\/em>En sus famosos <em>Imperativos de mi conciencia, <\/em>don Mateo M\u00fagica rechaz\u00f3 las imputaciones contenidas en estos dos libros, a los que acus\u00f3 de echar \u00aba los cuatro vientos especies tendenciosas y afirmaciones gratuitas y acusaciones mentirosas para manchar la memoria de los muertos, de los vencidos y de los vejados\u00bb. Hoy, sesenta a\u00f1os despu\u00e9s, se puede constatar una nueva oleada de publicaciones difamantes que toman al clero vasco como el principal objetivo de sus denuestos. Es el caso \u2014por citar tan s\u00f3lo algunos de los m\u00e1s recientes\u2014 de <em>ETA pro nobis, <\/em>escrito por I\u00f1aki Ezkerra, y <em>Los curas de ETA, <\/em>del periodista Jes\u00fas Bastante. \u00bfEs inevitable que el espa\u00f1olismo recalcitrante arremeta contra los miembros del clero vasco que dicen o hacen cosas que no le agradan?<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, se trata de un planteamiento que se hace desde la pers\u00adpectiva pol\u00edtica. Lo que hay que preguntar es qu\u00e9 motivaciones tienen esas personas que, desde una perspectiva estrictamente pol\u00edtica espa\u00f1olista, consideran conveniente formular ese tipo de acusaciones contra el clero y los obispos vascos. \u00c9sa es la pregunta. La respuesta os la puedo dar yo \u2014la m\u00eda, por supuesto-, pero la pod\u00e9is encontrar tambi\u00e9n voso\u00adtros, porque la interpretaci\u00f3n no deja de ser siempre, de alguna mane\u00adra, subjetiva. Ahora bien, yo creo que ese fen\u00f3meno no es solamente consecuencia de ese inevitable planear de la pol\u00edtica sobre los temas religiosos. Es consecuencia de algo mucho m\u00e1s grave. La pol\u00edtica, por su propia naturaleza, es globalizante, envolvente de la totalidad de la vida social. Todo aquello que puede servir a una determinada causa pol\u00edtica es autom\u00e1ticamente instrumentalizado <em>y <\/em>puesto a su servicio. Si eso es as\u00ed, a no ser que exista un grave <em>y <\/em>serio reconocimiento de la indepen\u00addencia <em>y <\/em>de la entidad propia del hecho religioso con respecto a lo secu\u00adlar, el pol\u00edtico que tiene el poder tratar\u00e1 de utilizarlo <em>y <\/em>de servirse de la Iglesia y de la fe para sus propios intereses. \u00c9sa es la cuesti\u00f3n. No s\u00f3lo ocurre con la Iglesia. Ocurre tambi\u00e9n con la educaci\u00f3n, con los medios de comunicaci\u00f3n, con la econom\u00eda e incluso con el deporte mismo, por ejemplo. Es la permanente tentaci\u00f3n de la eficacia a cualquier precio, puesta al servicio de los intereses de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Pero esa reflexi\u00f3n est\u00e1 en contradicci\u00f3n con aquellas posiciones de la Iglesia que apostaban por intervenir en pol\u00edtica a trav\u00e9s de organizacio\u00adnes pol\u00edticas de signo cat\u00f3lico. \u00bfQu\u00e9 ocurre, por ejemplo, con los parti\u00addos dem\u00f3crata cristianos?<\/p>\n<p>Los partidos dem\u00f3cratas cristianos han de ser tales por buscar su inspi\u00adraci\u00f3n en el mensaje cristiano. Otra cosa, <em>muy <\/em>diferente, es que su pol\u00ed\u00adtica sea la que haya de servir mejor a la Iglesia y al cristianismo. O, qui\u00adz\u00e1s m\u00e1s precisamente, que su pol\u00edtica sea la \u00fanica acorde con el evange\u00adlio. La pol\u00edtica siempre lleva consigo, por naturaleza, el factor poder. El poder es algo inherente a la pol\u00edtica. Y en eso se diferencia de la Iglesia | 1 y de la fe, que tienen que jugar con las adhesiones hechas desde la libertad personal. Y si busca la complicidad del poder que pueda venirle de la pol\u00edtica, est\u00e1 recurriendo a algo que no es lo suyo. Que haya una ins\u00adpiraci\u00f3n cristiana en la acci\u00f3n pol\u00edtica est\u00e1 bien. Pero que la Iglesia pre\u00adtenda servirse de los m\u00e9todos de la pol\u00edtica para desarrollar su misi\u00f3n evangelizadora es un error, un planteamiento equivocado. La Iglesia ha ca\u00eddo muchas veces en esa tentaci\u00f3n. La experiencia nos muestra muchos ejemplos de ello a lo largo de su historia.<\/p>\n<p>Por supuesto que s\u00ed. Nuestra experiencia, por ejemplo, dice que la COPE, la emisora de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, est\u00e1 al servicio de unos intereses pol\u00edticos muy concretos y determinados. Dig\u00e1moslo m\u00e1s preci\u00adsamente: est\u00e1 al servicio del Partido Popular.<\/p>\n<p>Les acabo de decir que la Iglesia cae tambi\u00e9n en esa tentaci\u00f3n. Pero yo, en mis planteamientos pastorales, no tengo por qu\u00e9 hacer m\u00edas las equivocaciones en las que puede caer la Iglesia cuando pretende servirse de la pol\u00edtica para sus fines. \u00bfQu\u00e9 espera la Iglesia a cambio de la platafor\u00adma que ofrece la COPE a un gobierno o a una determinada formaci\u00f3n pol\u00edtica? Es muy probable que haya algo de lo que vengo diciendo.<\/p>\n<p>Para el dominico Niceto Bl\u00e1zquez, \u00abel nacionalismo es pecado\u00bb. Por su parte, la Instrucci\u00f3n Pastoral sobre la \u00abvaloraci\u00f3n moral del terrorismo en Espa\u00f1a, de sus causas y de sus consecuencias\u00bb reprueba desde el punto de vista moral lo que define como \u00absecesi\u00f3n unilateral\u00bb. Sin embargo, como usted pone de manifiesto en su libro <em>De la \u00c9tica y el Nacionalismo, <\/em>el dis\u00adcurso del Papa Juan Pablo II al cuerpo diplom\u00e1tico (14 de enero de 1984) no considera que la secesi\u00f3n sea, sin m\u00e1s, un mal que atenta necesaria\u00admente y por principio contra el bien com\u00fan, los derechos de los ciudada\u00adnos o la solidaridad que debe existir entre los pueblos. Antes al contrario, sostiene que los supuestos que puede ofrecer la realidad son muy diversos y que el juicio \u00e9tico en relaci\u00f3n a la pretensi\u00f3n secesionista de un territo\u00adrio, ha de ser necesariamente distinto en cada uno de ellos. \u00bfEs as\u00ed?<\/p>\n<p>Siempre me he rebelado contra las simplificaciones superficiales y fr\u00edvolas. Los juicios \u00e9ticos formulados a <em>grosso modo, <\/em>sin el debido discerni\u00admiento de la realidad concreta, ni aciertan, ni iluminan, ni hacen justi\u00adcia, ni contribuyen a cubrir la funci\u00f3n de la \u00e9tica. El discurso del Papa al que os refer\u00eds no formula un juicio condenatorio general contra la secesi\u00f3n de un territorio, porque los supuestos que puede ofrecer la rea\u00adlidad son de una gran variedad. Esto, por otra parte, es tan obvio que casi no requiere ser explicitado.<\/p>\n<p>\u00a1Es cierto que, como se ha dicho, la citada Instrucci\u00f3n Pastoral manipu\u00adla y mutila documentos papales y declaraciones doctrinales de la Iglesia?<\/p>\n<p>Algunos sectores de la Iglesia vasca pusieron en circulaci\u00f3n un escrito en el que identificaban varias formas de mutilaci\u00f3n y manipulaci\u00f3n. Pero m\u00e1s all\u00e1 de la incorrecta utilizaci\u00f3n que en dicha Instrucci\u00f3n se haga de ciertos documentos papales, mi opini\u00f3n sobre la misma est\u00e1 recogida en la obra <em>De la \u00e9tica y el nacionalismo. <\/em>La secesi\u00f3n en s\u00ed no es necesaria\u00admente un mal. Y, en todo caso, se deben analizar las v\u00edas por las que haya de alcanzarse.<\/p>\n<p>Por cierto, hablando de la Instrucci\u00f3n y sus autores, \u00bfaceptar\u00eda usted una condecoraci\u00f3n como la Cruz de la orden de Isabel la Cat\u00f3lica, que tiene por objeto premiar los comportamientos extraordinarios de car\u00e1cter civil que redunden en beneficio de la naci\u00f3n espa\u00f1ola? Rouco Varela la recibi\u00f3. Y todo el mundo dio por supuesto que fue por los servicios que prest\u00f3 a la naci\u00f3n espa\u00f1ola al promover dicha Instrucci\u00f3n. Desconozco las razones por las que se concedi\u00f3 a Rouco V\u00e1rela ese reco\u00adnocimiento, aunque no dudo de que habr\u00e1 hecho sus m\u00e9ritos para obte\u00adnerlo. Pero, \u00bfcre\u00e9is posible, de verdad, que a m\u00ed me puedan conceder una condecoraci\u00f3n de ese tipo? No creo, francamente, que vaya a encontrarme ante la tesitura de aceptarla o rechazarla. La medalla que a m\u00ed me concedi\u00f3 la Diputaci\u00f3n de Guip\u00fazcoa fue por mi servicio al <em>pue\u00adblo <\/em>de Guip\u00fazcoa.<\/p>\n<p>El Papa Juan Pablo II es un nacionalista polaco firmemente comprometi\u00addo con la afirmaci\u00f3n nacional de su pa\u00eds frente al imperialismo sovi\u00e9tico. Un hombre que ha mostrado en numerosas ocasiones su solidaridad con respecto a algunas naciones sin Estado. Un hombre que ru\u00e9 capaz de abanderar desde el Vaticano el reconocimiento de Eslovenia como pa\u00eds independiente; algo por lo que fue criticado en algunos c\u00edrculos que le acusaron de haber desencadenado, irresponsablemente, una delicada serie de actos de reconocimiento. Sin embargo, en el tema vasco ha demostra\u00addo una actitud m\u00e1s bien huidiza. Remisa. Poco comprometida. Y ello, aun a pesar de que el Pa\u00eds Vasco ha sido una cantera inagotable de curas, monjas <em>y <\/em>misioneros. \u00bfPor qu\u00e9 en el caso vasco no ha sido capaz de supe\u00adrar las r\u00edgidas pautas de la diplomacia?<\/p>\n<p>No creo que para conocer y, sobre todo, valorar las posiciones que el Papa ha mantenido durante sus a\u00f1os de mandato en relaci\u00f3n con los fen\u00f3menos pol\u00edticos de car\u00e1cter nacionalista sea correcto apoyarse en interpretaciones -no siempre suficientemente ponderadas- sobre lo que hizo o dej\u00f3 de hacer en alg\u00fan caso concreto, o en ocasiones m\u00e1s o menos puntuales. Hay un libro muy interesante, publicado reciente\u00admente por dos autores catalanes, en el que se recoge el magisterio y la actuaci\u00f3n del Papa sobre el tema de las naciones, las nacionalidades y los nacionalismos. Merece la pena leerlo, porque recoge con bastante detalle cu\u00e1l es el pensamiento del Santo Padre en relaci\u00f3n con este tema. En todo caso, pienso que los casos de Croacia y Eslovenia, en relaci\u00f3n con su identidad nacional, eran menos complejos que el del Pa\u00eds Vasco.<\/p>\n<p>En 1995, Juan Pablo II dec\u00eda desde la tribuna de las Naciones Unidas: \u00abEl problema de las nacionalidades se sit\u00faa hoy en un nuevo horizonte mun\u00addial, caracterizado por una fuerte <em>movilidad^ <\/em>que hace los mismos confines \u00e9tnico-culturales de los diversos pueblos cada vez menos definidos, debido al impulso de m\u00faltiples dinamismos como las migraciones, los medios de comunicaci\u00f3n social y la mundializaci\u00f3n de la econom\u00eda. Sin embargo, en este horizonte de universalidad vemos precisamente surgir con fuerza la acci\u00f3n de los particularismos \u00e9tnico-culturales, casi como una necesidad impetuosa de identidad y de supervivencia, una especie de contrapeso a las tendencias homologadoras. Es un dato que no se debe infravalorar, como si fuera un simple residuo del pasado y requiere m\u00e1s bien ser analizado, para una reflexi\u00f3n profunda a nivel antropol\u00f3gico y \u00e9tico-jur\u00eddico.\u00bb \u00bfEn qu\u00e9 medida puede contribuir esta reflexi\u00f3n a inspi\u00adrar la soluci\u00f3n que necesita el problema vasco?<\/p>\n<p>En la medida en que puede contribuir a contemplar con mayor norma\u00adlidad un fen\u00f3meno que en ocasiones se ignora, o incluso se desprecia, desde posiciones te\u00f3ricas que anteponen la dimensi\u00f3n global universal a cualquier otra forma de comprender las referencias comunitarias del ser humano. En un mundo globalizado, como el actual, no falta quien tiende a minusvalorar las identidades culturales de los pueblos y conci\u00adbe a la humanidad como un colectivo \u00fanico que, queramos o no, ha de llevar a la homogeneizaci\u00f3n de la humanidad. Es una visi\u00f3n excluyente que rechaza aspectos de la dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica y comunitaria que todav\u00eda son importantes y que el Papa quiere subrayar. Las formas uni\u00adformes que tiende a imponer la globalizaci\u00f3n est\u00e1n reavivando las afir\u00admaciones socioculturales de car\u00e1cter particular. Pienso que todo ello deber\u00eda inspirar la soluci\u00f3n pol\u00edtica que ha de buscarse para el conflicto que padecemos aqu\u00ed y que no puede reducirse a la violencia de ETA.<\/p>\n<p>En su <em>Reflexi\u00f3n \u00e9tica sobre la funci\u00f3n del Estado y d\u00e9la Soberan\u00eda en una sociedad pluraly <\/em>apuesta por la b\u00fasqueda de una nueva ordenaci\u00f3n jur\u00eddico-pol\u00edtica del Estado plurinacional, <em>y <\/em>se muestra partidario de explo\u00adrar imaginativamente, y por las v\u00edas del di\u00e1logo, f\u00f3rmulas novedosas que hagan posible el cambio, desde la voluntad sincera de realizarlo en justi\u00adcia <em>y <\/em>libertad. \u00bfNo es un programa muy revolucionario?<\/p>\n<p>En ese trabajo al que os refer\u00eds, planteo la necesidad de hacer un gran esfuerzo intelectual e imaginativo con objeto de repensar las ideas aso\u00adciadas a las realidades distintas que son la naci\u00f3n, la ciudadan\u00eda y el Estado en una sociedad plural como la vasca. Mi prop\u00f3sito consiste en iluminar, en la medida de lo posible, algo que tiene que ir m\u00e1s all\u00e1 de las afirmaciones que pueden hacerse desde un punto de vista estricta\u00admente pol\u00edtico. Por ejemplo, cuando se afirma que Espa\u00f1a es un Estado plurinacional y a rengl\u00f3n seguido se sostiene que Euskadi es una naci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 idea de naci\u00f3n se est\u00e1 manejando en uno y otro caso? \u00bfLa idea de Euskadi como una naci\u00f3n \u00fanica y monol\u00edtica, que se impone inexora\u00adblemente a todos los ciudadanos que la habitan \u2014es decir, una idea exac\u00adtamente igual a la que tantas veces se ha denostado en el caso de Espa\u00f1a\u2014, o una concepci\u00f3n m\u00e1s abierta que lleva a su vez al reconoci\u00admiento de su plural condici\u00f3n nacional? Cuando se reivindica el dere\u00adcho a la autodeterminaci\u00f3n del pueblo vasco, \u00bfse piensa en un derecho puesto al servicio de una naci\u00f3n \u00fanica o de una naci\u00f3n plural? Porque el contenido mismo de ese derecho a la autodeterminaci\u00f3n ser\u00eda distin\u00adto en uno y otro caso. \u00bfQu\u00e9 es lo que pretende el nacionalismo vasco cuando afirma \u00abla naci\u00f3n vasca\u00bb? \u00bfReproducir en Euskadi el modelo de Estado-naci\u00f3n implantado en Espa\u00f1a o buscar otro modelo en el que la opci\u00f3n nacional sea libre y no venga impuesta por la autoridad p\u00fablica? Es preciso plantearse estas cuestiones si lo que se busca es no solamente la pacificaci\u00f3n del Pa\u00eds Vasco, sino tambi\u00e9n su normalizaci\u00f3n jur\u00eddico-pol\u00edtica. Una normalizaci\u00f3n que sea fruto del di\u00e1logo. Lo cual exige fle\u00adxibilidad, porque, \u00bfqu\u00e9 se quiere decir cuando se afirma desde el seno del nacionalismo vasco que \u00abel pueblo vasco ser\u00e1 lo que quiera\u00bb? Si los marcos de convivencia en sociedades plurinacionales descansan sobre pactos bilaterales, habr\u00e1 que ver tambi\u00e9n qu\u00e9 es lo que quiere la otra parte, \u00bfno? O, dicho en otros t\u00e9rminos, lo que quieren los vascos -supo\u00adniendo que, cuando se utiliza en este contexto, el t\u00e9rmino <em>vascos <\/em>inclu\u00adye a todos los ciudadanos que viven en el Pa\u00eds Vasco\u2014 tendr\u00e1 que ser debatido con lo que quieren los espa\u00f1oles que no son territorialmente vascos, pero son tambi\u00e9n parte interesada. Porque, como antes dec\u00eda, en las democracias plurinacionales, el simple juego de las mayor\u00edas no<\/p>\n<p>puede desconocer el significado cualitativo que cada colectivo nacional tiene en la adopci\u00f3n de las decisiones comunes. Hay todo un mundo de reflexi\u00f3n te\u00f3rica en torno a esta cuesti\u00f3n, que es importante desarrollar en una sociedad como la vasca en la que coexisten diferentes senti\u00admientos de pertenencia nacional.<\/p>\n<p>Muy interesante&#8230;<\/p>\n<p>Cuando desde el mundo nacionalista se habla de que \u00abel pueblo vasco ser\u00e1 lo que quiera\u00bb, creemos que se est\u00e1 pensando en una soluci\u00f3n con\u00adsensuada alcanzada en Euskadi, con el concurso de todas las sensibili\u00addades nacionales que conviven o intentan convivir en su seno. Una f\u00f3r\u00admula de convivencia capaz de obtener, primero, un respaldo mayoritario aqu\u00ed, y que despu\u00e9s habr\u00e1 de ser reconocido por las instituciones centrales del Estado. Con todo, no hay que olvidar que la propuesta del lehendakari habla de un pacto con Espa\u00f1a, lo que implica un consenso de voluntades bilateral. De una \u00fanica voluntad no puede nacer un pacto. Pero dejadme insistir en la importancia que encierra el conteni\u00addo material de la f\u00f3rmula que se alcance para articular la convivencia. Si la soluci\u00f3n que se adopte parte de la existencia de una sola y \u00fanica naci\u00f3n que exige una lealtad inquebrantable a todos sus ciudadanos, tal soluci\u00f3n ser\u00e1 percibida como impuesta por un elevado porcentaje de la poblaci\u00f3n. Y es lo mismo que la naci\u00f3n \u00fanica as\u00ed impuesta sea la espa\u00ad\u00f1ola o la vasca.<\/p>\n<p>Continu\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>En una sociedad plural, donde viven y se expresan diferentes adhesiones y lealtades nacionales, las f\u00f3rmulas de convivencia no pueden descansar sobre el simple juego de las mayor\u00edas. \u00bfO es que la democracia se redu\u00adce a una cuesti\u00f3n de n\u00fameros? \u00bfO es que en democracia no hay nada digno de ser respetado m\u00e1s all\u00e1 de las voluntades mayoritarias? La democracia num\u00e9rica \u2014la que funciona por las v\u00edas de las decisiones mayoritarias\u2014 s\u00f3lo puede ser justa si se apoya sobre presupuestos prepol\u00edticos, fruto de la adhesi\u00f3n de todos a unos valores que no son discuti\u00addos ni por las mayor\u00edas ni por las minor\u00edas. Cuando esos valores se cues\u00adtionan, aunque sea por una parte minoritaria de la poblaci\u00f3n, el juego de las mayor\u00edas aritm\u00e9ticas ha de ceder ante las exigencias de consensos cualitativos respetuosos de los derechos democr\u00e1ticos fundamentales de todos.<\/p>\n<p>Pero eso exige que todo el mundo reconozca que el punto de encuentro que garantiza la convivencia pac\u00edfica en Euskadi tiene que ser distinto al que asegure esa misma convivencia en otras comunidades del Estado.<\/p>\n<p>Seguramente s\u00ed, pero digamos tambi\u00e9n que es preciso plantear cuestio\u00adnes previas al estricto funcionamiento de la democracia formal, que resuelve sus problemas con arreglo al juego de las mayor\u00edas. Es preciso plantear previamente una cuesti\u00f3n de principio relativa a los derechos de los ciudadanos, que han de ser inexorablemente reconocidos porque existen previamente al juego de tales decisiones. Tenemos que ver cu\u00e1\u00adles son los derechos de los ciudadanos de un pueblo como es el vasco, que est\u00e1 configurado por opciones nacionalistas diferentes dentro de s\u00ed mismo, las cuales no se pueden resolver s\u00f3lo con los n\u00fameros, ni tam\u00adpoco \u00fanicamente a trav\u00e9s de la legitimidad formal de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, ni atendiendo s\u00f3lo a la reivindicaci\u00f3n de un nacionalismo que pide para Euskadi un modelo de Estado en el que la ciudadan\u00eda num\u00e9\u00adricamente considerada sea la que diga para todos lo que tiene que ser su opci\u00f3n nacional y lo que no tiene que ser.<\/p>\n<p>Ese planteamiento que usted hace se acepta hoy con m\u00e1s facilidad dentro del nacionalismo vasco que entre las gentes nacionalmente adscritas a Espa\u00f1a. Las tesis que se postulan en la propuesta del nuevo Estatuto, por ejemplo, est\u00e1n m\u00e1s cerca de esa visi\u00f3n que las que defienden los partidos pol\u00edticos que tienen a Espa\u00f1a como su comunidad nacional de referencia. Hay un dato de <em>partida <\/em>incuestionable, y es que el Pa\u00eds Vasco es enorme\u00admente plural desde el punto de vista de los sentimientos de pertenencia y de identidad nacional: algunos se sienten s\u00f3lo vascos; otros, s\u00f3lo espa\u00f1o\u00adles, y entre medio se sit\u00faa una variada gama de gentes que se sienten m\u00e1s vascos o m\u00e1s espa\u00f1oles en diversos niveles y grados. Pues bien, los parti\u00addos pol\u00edticos de adscripci\u00f3n nacional espa\u00f1ola reconocen esa pluralidad en un plano exclusivamente formal, pero se niegan radicalmente a que adquiera estatus legal. Cuando desde el nacionalismo vasco les decimos que s\u00f3lo nos sentimos vascos, nos responden: \u00abT\u00fa te sentir\u00e1s como quie\u00adras, y yo soy tan tolerante que no te impido que lo hagas. Pero te sientas como te sientas, desde el punto de vista legal s\u00f3lo puedes ser espa\u00f1ol. Ante la ley, o eres espa\u00f1ol o eres ap\u00e1trida en tu propia tierra. Elige. <em>Tertium non datura <\/em>Y cuando pedimos, por ejemplo, que desde una co\u00adm\u00fan ciudadan\u00eda se nos equipare absolutamente en el disfrute de unos mismos derechos y libertades y que cada uno pueda elegir legalmente su propia nacionalidad, la vasca o la espa\u00f1ola, nos acusan de excluyentes. Nos tildan de sectarios s\u00f3lo por pretender que la ley nos reconozca algo de lo que ellos ya gozan.<\/p>\n<p>Estoy de acuerdo plenamente con este planteamiento. Los modelos de Estado que est\u00e1n apoyados en una soberan\u00eda supuestamente nacional, que deriva de la necesaria identificaci\u00f3n de todos los ciudadanos con una sola identidad que es la identidad instituida por ese Estado, no resuelve los problemas que se plantean en las sociedades nacionalmente plurales, porque en este tipo de sociedades, el voto del ciudadano no es un mero n\u00famero que se suma indistintamente a los dem\u00e1s. Es algo que tiene una significaci\u00f3n cualitativa, que no es otra que la expresi\u00f3n de una opci\u00f3n por su naci\u00f3n. Una opci\u00f3n que ha de ser libre y no impues\u00adta por el Estado.<\/p>\n<p>Cuando le pregunt\u00e1bamos si este tipo de planteamientos no resultan exce\u00adsivamente revolucionarios, pens\u00e1bamos, sobre todo, en lo que puedan tener de inasumibles para muchos de los que profesan un sentimiento nacional de car\u00e1cter espa\u00f1ol. Porque en el \u00e1mbito nacionalista vasco ha penetrado ya la idea de que una sociedad vasca pol\u00edticamente normaliza\u00adda no puede descansar sobre pautas y modelos uniformes. Quienes m\u00e1s intransigentes se muestran a la hora de aceptar que los sentimientos de identidad nacional distinta a la espa\u00f1ola puedan gozar, tambi\u00e9n, de un reconocimiento legal son, hoy por hoy, las personas y grupos que refieren a Espa\u00f1a su sentimiento de pertenencia nacional. La gran mayor\u00eda de ellos no admite que la ley pueda reconocer a sus conciudadanos una nacionalidad distinta a la espa\u00f1ola, que es la que ellos sienten como suya. Y, aunque resulte parad\u00f3jico, tachan de totalitario y excluyente el mero hecho de reivindicar el reconocimiento legal de un sentimiento de perte\u00adnencia nacional distinto al que ellos tienen como propio.<\/p>\n<p>Todo ello es el fruto, no s\u00e9 si inconsciente o pol\u00edticamente interesado, de confundir la naci\u00f3n con el Estado. Yo he hecho notar en bastantes de mis escritos que esa imagen que representa al nacionalismo vasco como una ideolog\u00eda que parte de una concepci\u00f3n monol\u00edtica, cerrada y excluyente de la naci\u00f3n vasca es una imagen ficticia, creada interesada\u00admente, y que responde a un determinado inter\u00e9s pol\u00edtico: al inter\u00e9s de que no aparezca ante la opini\u00f3n p\u00fablica una visi\u00f3n abierta, c\u00edvica y plu\u00adral del nacionalismo vasco. Yo he denunciado en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n la inmoralidad que entra\u00f1a el empe\u00f1o \u2014muy extendido, por cierto- de asimilar el nacionalismo vasco a una concreta forma de nacionalismo uni\u00adtario, totalitario y excluyente. Y creo que el intento de desenmascarar esa pretendida identificaci\u00f3n es uno de los servicios que tiene que pres\u00adtar un obispo al necesario discernimiento de la realidad pol\u00edtico-social, sin que por ello haya de ser considerado pol\u00edticamente como naciona\u00adlista vasco. Con todo, no estoy muy seguro de que en las formulaciones del nacionalismo vasco se haya asimilado suficientemente este tipo de planteamientos conceptuales que apuestan por diferenciar los conceptos de naci\u00f3n, nacionalidad, ciudadan\u00eda, Estado&#8230; No veo claro que cuan\u00addo algunos nacionalistas vascos afirman cosas como la de que \u00abEuskadi es una naci\u00f3n\u00bb no partan de una idea uniformista del hecho nacional, que exige lealtades \u00fanicas e iguales a todos sus ciudadanos. Una idea seg\u00fan la cual esa naci\u00f3n monol\u00edtica acabar\u00eda resultando una imposici\u00f3n sobre todos aquellos ciudadanos que no la conciben as\u00ed.<\/p>\n<p>Pero esas ideas que acaba de expresar le har\u00edan, hoy y aqu\u00ed, merecedor del calificativo de nacionalista vasco. Relativizar el concepto de naci\u00f3n \u00fanica que deriva de la Constituci\u00f3n, sostener -como usted hace- que en una comunidad pol\u00edtica de car\u00e1cter plurinacional \u2014como es la espa\u00f1ola\u2014 no es leg\u00edtimo imponer legalmente, y en virtud del simple juego de las mayor\u00edas, una \u00fanica nacionalidad a todos los ciudadanos le sit\u00faa, para muchos, entre los separatistas jibarizados, tribales y peligrosos. Para decir lo que os he dicho no hace falta ser nacionalista vasco ni dejar de serlo. Basta tener una concepci\u00f3n elemental acerca de lo que es el Es\u00adtado y su misi\u00f3n, que no es otra que la b\u00fasqueda del bien com\u00fan con el respeto debido a la dignidad humana y a los derechos individuales y co\u00adlectivos. Yo defiendo lo que creo que es la verdad coherente con la objeti\u00advidad de lo que es una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que est\u00e1 al servicio de la per\u00adsona. Y eso vale para todos y en todas partes. Ahora, si alguien considera que afirmar estas cosas es ser nacionalista vasco, quiere decir que quien defienda estas mismas ideas para Espa\u00f1a ser\u00e1 nacionalista espa\u00f1ol, \u00bfno?<\/p>\n<p>Con esa consideraci\u00f3n, casi regresamos al principio. Seg\u00fan se refieran a Euskadi o a Espa\u00f1a, unos mismos planteamientos producen efectos radi\u00adcalmente distintos. En el primer caso, te convierten en un nacionalista vasco. En el segundo, en un no nacionalista. Pura asimetr\u00eda.<\/p>\n<p>Efectivamente, as\u00ed es. Pero el planteamiento que intento defender com\u00adporta exigencias para todos. Tambi\u00e9n para los defensores del derecho a la libre autodeterminaci\u00f3n del pueblo vasco. Si no existe un consenso en torno a qui\u00e9n, a qu\u00e9, a c\u00f3mo y a sobre qu\u00e9 hemos de autodeterminarnos los vascos, \u00bfpor qu\u00e9 se hace de ese derecho a la autodetermina\u00adci\u00f3n, sin m\u00e1s, un caballo de batalla como si fuera una cuesti\u00f3n de vida o muerte? \u00bfNo ser\u00eda mejor que nos pusi\u00e9ramos de acuerdo sobre lo que tiene que ser un modelo justo de convivencia pol\u00edtico-social, para que sepamos a favor o en contra de qu\u00e9 nos autodeterminamos?<\/p>\n<p>Pero quienes parten del presupuesto de que no hay m\u00e1s marco de convi\u00advencia que el que define la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1978 no admiten que haya que ponerse de acuerdo en torno a ning\u00fan nuevo modelo de convivencia pol\u00edtico-social. Para ellos ya est\u00e1 acordado el \u00fanico posible. Fuera de \u00e9l no aceptan ning\u00fan otro, y les da igual que el respaldo que obtuvo en refer\u00e9ndum fuera m\u00e1s bien escaso. Con esto queremos decir que los planteamientos que usted formula son, sin duda, sugestivos y coherentes en un plano estrictamente intelectual, pero muy dif\u00edciles de insertar en la din\u00e1mica pol\u00edtica cotidiana, que habitualmente se desen\u00advuelve con arreglo a esquemas mucho m\u00e1s simples.<\/p>\n<p>As\u00ed nos va. De cualquier manera, quede claro que yo no pretendo que los pol\u00edticos apliquen como f\u00f3rmulas estrictamente pol\u00edticas las ideas que propongo. Pero lo que no puedo hacer como obispo es hablar sola\u00admente de las dificultades que han de afrontar los pol\u00edticos, sino tambi\u00e9n de lo que creo que ha de ser coherente con la concepci\u00f3n personalista y democr\u00e1tica de la convivencia c\u00edvica en nuestro pueblo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 10 de julio de 2018 Ha fallecido D. Jos\u00e9 Mar\u00eda Seti\u00e9n Alberro, obispo de San Sebastian. En el a\u00f1o\u00a0 2003 fuimos a entrevistarle y de ah\u00ed sali\u00f3 este texto que hoy, el d\u00eda de su adi\u00f3s, tiene su significado. Fue as\u00ed: Naci\u00f3 en Hernani (Guip\u00fazcoa) en 1928. 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