{"id":11869,"date":"2019-04-20T19:05:48","date_gmt":"2019-04-20T17:05:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=11869"},"modified":"2019-04-20T19:05:49","modified_gmt":"2019-04-20T17:05:49","slug":"el-primer-aberri-eguna-fue-un-bombazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2019\/04\/20\/el-primer-aberri-eguna-fue-un-bombazo\/","title":{"rendered":"El primer Aberri Eguna fue un bombazo"},"content":{"rendered":"\n<p>S\u00e1bado 20 de abril de 2019<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/04\/Aberri-Eguna-1932comprimido-940x464.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11870\" width=\"695\" height=\"342\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/04\/Aberri-Eguna-1932comprimido-940x464.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/04\/Aberri-Eguna-1932comprimido.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 695px) 100vw, 695px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Victor Errea escrib\u00eda en Euzko Deya de Buenos Aires. En pleno exilio escribi\u00f3 este art\u00edculo sobre el primer Aberri Eguna de la historia en 1932. Vale la pena traerlo a este 2019 desde  1932, cuando el Partido Nacionalista Vasco organiz\u00f3 el primer d\u00eda de la Patria.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTranscurrieron los a\u00f1os del r\u00e9gimen dictatorial del general Primo de Rivera en Espa\u00f1a. La segunda Rep\u00fablica espa\u00f1ola estaba dando sus primeros pasos y ensayaba sus sistemas y doctrinas. Se percib\u00eda el rumor multiforme de la Espa\u00f1a plurinacional, que buscaba afanosamente nuevo curso pa\u00acra su vida, como el torrente que pugna hacia la inmensidad del oc\u00e9ano por entre obst\u00e1culos. El hecho de la Rep\u00fablica, tan sencillo en su presentaci\u00f3n mostraba ya en aquellos d\u00edas toda su varia entra\u00f1a. Un ser multitudinario ha-b\u00edase incorporado y echado a andar. Tambi\u00e9n nuestro aheorrojado pueblo vasco se reincorporaba y buscaba su camino despu\u00e9s del par\u00e9ntesis de ocho a\u00f1os. Su cau\u00acdal vital hab\u00eda permanecido apri\u00acsionado por el aparato coercitivo, pero en manera alguna hab\u00eda muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Subsist\u00eda, presto siempre a reanudar la canci\u00f3n de la vida y esperanza, y el sentimiento vasco pudo al fin salir al aire libre. Era la Pascua de Resurrecci\u00f3n de 1932. El Partido Nacionalista Vasco organiz\u00f3 el primer d\u00eda de la Patria (Aberri-Eguna). Los hombres de la Espa\u00f1a de Primo de Rivera, de la Espa\u00f1a mon\u00e1rquica de Femando, Cisneros y Godoy, pudieron pensar que la idea de la restauraci\u00f3n de la nacionalidad vasca hab\u00eda perecido durante aquellos a\u00f1os en los que quedaron proscritas todas sus manifestaciones expl\u00edcitas y aun aquellas que respond\u00edan al mismo postulado impl\u00edcitamente. Su sorpresa fue sin duda, muy grande cuando comprobaron que aquella idea del renacer euzkadiano mov\u00eda de pronto a miles y miles de hijos de Euzkadi. A su conjuro, cien mil vascos de todas las comarcas dejaban la laya, el arado, la sierra, el remo y el martillo, ataban las barcas en los puertos, abandonaban, por un d\u00eda grande y se\u00f1alado, las herramientas de trabajo y los escritorios en las villas y se trasladaban a Bilbao, para hacer p\u00fablica su fe en los destinos de un pueblo. Los trenes, los autos y los autobuses iban volcando la muchedumbre incesantemente. Inesperada revelaci\u00f3n: Durante los a\u00f1os de dictadura, el sentimiento vasco hab\u00eda ganado en profundidad y en extensi\u00f3n en el esp\u00edritu del pa\u00eds. Con toda la organizaci\u00f3n paralizada en el curso de ocho a\u00f1os, apenas se dio libertad a la inspiraci\u00f3n popular, se produc\u00eda un espect\u00e1culo de tal magnitud que solamente pod\u00eda concebirse como consecuencia de una largu\u00edsima y empe\u00f1ada preparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad contemplaba impresionada, a los cien mil vascos conscientes de su nacionalidad que desfilaban por sus calles. El esp\u00edritu de Cisneros y de Godoy atisbaba desde detr\u00e1s de balcones y ventanas entornadas en un gesto entre despectivo y medroso. Alg\u00fan, Villalba en potencia, en la imposibilidad de manejar el rayo que incendia y destruye, llamaba, oficioso a Madrid. Y al atardecer, en el despacho del representante del Gobierno espa\u00f1ol sonaba el timbre del tel\u00e9fono perentoriamente. La voz del ministro de Gobernaci\u00f3n llegaba desde el otro extremo del hilo: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 ocurre ah\u00ed? \u00a1Me han informado que hay cien mil vascos por las calles! \u00bfEs eso cierto?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es cierto, s\u00ed se\u00f1or \u2014contestaba el Gobernador Calvi\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfAutoriz\u00f3 usted esa manifestaci\u00f3n? <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, se\u00f1or ministro. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSabe usted lo que supone una manifestaci\u00f3n de cien mil personas? <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed se\u00f1or ministro. Puede suponer muchas cosas. <\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista del ministro, cien mil personas desfilando por las calles de una poblaci\u00f3n de menos de doscientos mil habitante, eran tanto como una perturbaci\u00f3n fatal del orden p\u00fablico, el peligro cierto de una imponente algarada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tranquil\u00edcese se\u00f1or ministro \u2014dec\u00eda el gobernador\u2014. El orden p\u00fablico no se ha alterado en lo m\u00e1s m\u00ednimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cien mil vascos dem\u00f3cratas congregados aquel inolvidable d\u00eda respond\u00edan fielmente a la vieja y arraigada civilidad. No era la algarab\u00eda de unas ideas desordenadas y de unas tendencias confusas y exacerbadas, sino el sentimiento sereno y firme de un pueblo lo que en aquella jornada, se pase\u00f3 por las calles de la villa de Bilbao.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edase ondeado la bandera vasca y el pueblo hac\u00eda acto de presencia, daba fe de s\u00ed mismo, enalteciendo la memoria del gran Sabino de Arana. Eso era todo. Sencillo y grandioso. Esperaba el pueblo la voz que le requiriese para reanudar el camino. Y el pueblo acud\u00eda a la llamada desde los caser\u00edos, las f\u00e1bricas, de los puertos de la costa, de las antiguas re\u00acp\u00fablicas, de las villas y los baserris.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No ha pasado ni pasar\u00e1 nada \u2014tranquilizaba el gobernador civil a su superior jer\u00e1rquico\u2014 alarmado intencionadamente por los que hab\u00edan confiado en un letargo definitivo del esp\u00edritu nacional de Euzkadi.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hab\u00eda ocurrido algo trascendental, algo profundo: que un pueblo hab\u00edase puesto en pie consciente de su legado hist\u00f3rico; que el sentimiento de ese pueblo no hab\u00eda perecido en la larga represi\u00f3n de que fue objeto. La prueba fue excepcionalmente dura y estaba salvada. En la nueva era pol\u00edtica que se iniciaba en Espa\u00f1a, reaparec\u00eda as\u00ed netamente, en toda su profundidad, el hecho vital del pueblo vasco . Los cien mil vascos congregados en Bilbao en virtud de un simple requerimiento, acababan de decir al r\u00e9gimen naciente con la inmensa elocuencia de aquel acto tan espont\u00e1neo: Estamos aqu\u00ed. Somos un derecho, somos una historia, somos un anhelo leg\u00edtimo. Una ficci\u00f3n se hubiera desvanecido en el transcurso de estos ocho a\u00f1os de dictadura  de Primo de Rivera y habr\u00eda sido imposible rehacerla de pronto, apenas terminado el per\u00edodo de opresi\u00f3n. Constituimos algo permanente. Nuestro desfile ordenado por esas calles, nuestra actitud, han sido labrados con los jugos de un pueblo que supo ser dem\u00f3crata sin sectarismos y que entendi\u00f3 la nobleza del hombre con un sentido universal. No gritamos ni gesticulamos. Hemos obrado sencillamente, sin desmesuramientos. Nos hemos reunido hoy para decir sencillamente que estamos aqu\u00ed. Creemos es decir bastante en estos momentos que quieren ser nuevos y renovables y justicieros.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1bado 20 de abril de 2019 Victor Errea escrib\u00eda en Euzko Deya de Buenos Aires. En pleno exilio escribi\u00f3 este art\u00edculo sobre el primer Aberri Eguna de la historia en 1932. 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