{"id":12678,"date":"2019-11-25T21:55:51","date_gmt":"2019-11-25T19:55:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=12678"},"modified":"2019-11-25T21:55:51","modified_gmt":"2019-11-25T19:55:51","slug":"cecilia-no-quiso-ser-secretaria-del-grupo-vasco-sino-periodista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2019\/11\/25\/cecilia-no-quiso-ser-secretaria-del-grupo-vasco-sino-periodista\/","title":{"rendered":"Cecilia no quiso ser secretaria del Grupo Vasco sino periodista."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lunes 25 de noviembre de 2019<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"490\" height=\"818\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/11\/Cecilia-Gillarte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12679\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Cecilia G. de Gilarte. Supe de ella leyendo Euzko Deya de Mexico. Ya en Euzkadi, Uzturre me dijo que le hab\u00eda conocido ya que hab\u00eda nacido en Tolosa en 1915. Escritora, periodista, ensayista, profesora universitaria, exiliada, dramaturga, una mujer de bandera y de tradici\u00f3n anarquista muy valiosa. Se habla poco de ella y en el D\u00eda Internacional contra la Violencia de G\u00e9nero  conviene rescatarla ya que escribi\u00f3, entre otros muchos, un interesante libro sobre su viaje en 1940 en el Cuba para llegar a su exilio en Mexico donde reh\u00edzo su vida. <\/p>\n\n\n\n<p>Falleci\u00f3 en Tolosa en 1989 y me qued\u00e9 con las ganas de conocerle personalmente. <\/p>\n\n\n\n<p>Hoy trato de hacerle justicia. He encontrado este art\u00edculo que escribi\u00f3 para Euzko Deya, donde aparece el diputado y escritor del PNV Jon Andoni de Irazusta y cuenta como \u00e9ste le ofreci\u00f3 ser secretaria del grupo parlamentario. Las mujeres desgraciadamente en aquellos a\u00f1os votaban pero eran pocas las elegidas para representar. Cecilia cuenta como rechaz\u00f3 la oferta porque quer\u00eda ser periodista. Una pena porque hubi\u00e9ramos tenido un relato de aquellos a\u00f1os republicanos desde dentro y escrito como nadie, aunque ella hizo lo que quiso y eso estuvo muy bien. Se ve que hab\u00eda cordialidad entre unos y otros. <\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo est\u00e1 escrito  en 1945, por lo que no se puede analizar con los ojos de hoy, pero ella da pautas sobre lo que tienen que hacer la mujer. L\u00e1stima que en Tolosa y en Euzkadi no sea m\u00e1s conocida y puesta como referencia. <\/p>\n\n\n\n<p>Se titulaba \u201cNuestras Mujeres\u201d y dec\u00eda as\u00ed: <\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cAl iniciar nuevamente esta secci\u00f3n dedicada a las mujeres vascas, no ser\u00e1 necesario que repita lo que siempre ha sido norma de mis trabajo\u00bb en este sentido. Que nunca he tenido la intenci\u00f3n de crear partido, estado de conciencia mejor, de mujeres contra hombres. Idea es esta que alienta con frecuencia en las organizaciones de tipo feminista, pero a mi juicio, de dif\u00edcil arraigo en nuestra tierra. La mujer vasca rara vez se siente en condiciones de inferioridad respecto al hombre y de ah\u00ed que no le nazca la idea de rebeld\u00eda. Para una de nuestras mujeres, equilibrada, el hombre es siempre hijo, hermano, padre o esposo. \u00bfA qu\u00e9 pues la lucha?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi finalidad, al ocuparme de temas femeninos, tiende a buscar un beneficio inmediato, a la vez que otro, m\u00e1s importante, para el futuro de la patria. A mi juicio, educar a la mujer, madre, sementera del ma\u00f1ana, es levantar la base de la revoluci\u00f3n ideal. Maravillosa aspiraci\u00f3n, limpia de violencias y dolor. Las leyes justas y las organizaciones sociales, a\u00fan las de tipo m\u00e1s avanzado, son un complemento para los hombres capaces de sentir su justicia y su grandeza; pero no son una finalidad porque no dotan al hombre de virtudes que no tiene. Ella, la mujer, la madre modeladora de almas, es la que tiene que levantar al hombre hasta la nueva vida, y ella, misi\u00f3n espl\u00e9ndida, la que ha de dar al mundo los hombres forjadores de ma\u00f1anas mejores. Cualquier sacrificio ser\u00eda peque\u00f1o para llegar a este fin.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y por lo que se refiere a los beneficios inmediatos que la capacitaci\u00f3n de la mujer traer\u00eda aparejados, parece claro enumerarlos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En estos largos a\u00f1os del exilio he podido comprobar, con pena, que somos nosotras las mujeres vascas, mujeres de un pa\u00eds cuyo tipo de vida es superior al de cualquier regi\u00f3n de Espa\u00f1a, las que estamos situadas en peor posici\u00f3n ante la vida. El noventa y cinco por ciento de las mujeres vascas carecen de profesi\u00f3n o conocimiento t\u00e9cnico. Todas excelentes amas de casa, buenas cocineras, eso s\u00ed; pero en tiempos en que apenas hay dinero para ir a la plaza, se echa de ver cu\u00e1n in\u00fatil resulta este conocimiento, si no se acompa\u00f1a de otro que nos permita ganar dinero. Cosa muy compatible por cierto. Es en esta situaci\u00f3n cuando la mujer se siente, m\u00e1s que nunca, compa\u00f1era del hombre y le nace el anhelo de juntar hombro con hombro en un plano de igualdad, para levantar  de las ruinas del destierro el hogar, temporal. Pero \u00bfc\u00f3mo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ya en \u00e9pocas anteriores, llegu\u00e9 a darme cuenta de la situaci\u00f3n de la mujer vasca. Fue en Madrid. El entonces diputado vasco de las Constituyentes Juan Antonio Irazusta, sol\u00eda pasar algunos ratos en una cervecer\u00eda de la plaza de Santa Ana. All\u00ed lo ve\u00edan vascos y vascas que resid\u00edan en Madrid, unos en busca del peque\u00f1o favor que a veces apremia y otros por recordar en su siempre agradable compa\u00f1\u00eda las cosas de la tierra. Viendo a las muchachas, casi siempre j\u00f3venes, fuertes y emprendedoras, me preguntaba yo al principio: \u00bfEstudiantes, empleadas? Y ellas me respondieron despu\u00e9s: \u00a1Criadas! \u00a1Buenas criadas! eso s\u00ed, pero al fin criadas!.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y no es que yo encuentre denigrante la profesi\u00f3n \u00a1no!. Pero si recuerdo que me nac\u00eda entonces, y a\u00fan ahora una especie de pena quemada en algo de rencor inconsciente, al ver a las muchachas madrile\u00f1as, y de otras regiones, llenando escuelas e Institutos, ocupando puestos bien pagados en dinero y consideraciones, mientras nuestras chicas dejaban sus caser\u00edos para ir a lavar los platos, y los suelos de las familias adineradas en Madrid.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por aquel tiempo, el mismo Irazusta me propuso que fuera a la minor\u00eda del Partido Nacionalista Vasco, donde se necesitaba creo que una secretaria. Pero yo estaba en los comienzos de una carrera period\u00edstica que se me anunciaba particularmente brillante y no hubiera renunciado a ella por nada. Despu\u00e9s de mucho buscar entre las vascas que viv\u00edan en Madrid, yo misma le mand\u00e9 a Irazusta a una chica de Tolosa, Felisa Goikoetxea, que llenaba los requisitos con amplitud y que se hab\u00eda educado en Francia!. A todas las dem\u00e1s, sin duda hab\u00eda excepciones que no conoc\u00ed, no se les pod\u00eda hablar de nada parecido. Eran inmejorables chicas de servir, pero nada m\u00e1s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y estoy segura de que todas ellas, a quienes m\u00e1s la noble quietud que una necesidad rara vez sentida entre nuestros baserritarras, hab\u00eda lanzado en busca de horizontes m\u00e1s dilatados, hubieran aceptado con gusto y provecho ocupaciones m\u00e1s en armon\u00eda con su natural idiosincrasia y su capacidad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Podr\u00e1n decirme que no es este el caso de todas las vascas, pues muchas estudiaron en Londres, Par\u00eds o Madrid con singular provecho. Pero estos casos, en minor\u00eda, no son los que interesan. Quien dispone de medios no tiene problema. El problema est\u00e1 en nuestras clases medias, en nuestros aldeanos y gentes de las villas, cuya esencia, por estar m\u00e1s pegada a la tierra, es la que conserva m\u00e1s puros las particularidades raciales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por lo dem\u00e1s, si alguien piensa que este problema no exige una soluci\u00f3n r\u00e1pida, al un\u00edsono de otros que se antojan m\u00e1s apremiantes, tanto peor para todos. La vida, m\u00e1s que extenderse y prolongarse parece rodar sobre s\u00ed misma, con lo que los cabos se juntan en una idea de continuidad. Y el paso de hoy es consecuencia del de ayer y causa cierta del de ma\u00f1ana.\u201d <\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 25 de noviembre de 2019 Cecilia G. de Gilarte. Supe de ella leyendo Euzko Deya de Mexico. Ya en Euzkadi, Uzturre me dijo que le hab\u00eda conocido ya que hab\u00eda nacido en Tolosa en 1915. Escritora, periodista, ensayista, profesora universitaria, exiliada, dramaturga, una mujer de bandera y de tradici\u00f3n anarquista muy valiosa. Se habla &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2019\/11\/25\/cecilia-no-quiso-ser-secretaria-del-grupo-vasco-sino-periodista\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Cecilia no quiso ser secretaria del Grupo Vasco sino periodista.<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12678"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12680,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12678\/revisions\/12680"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}