{"id":12741,"date":"2019-12-14T21:25:21","date_gmt":"2019-12-14T19:25:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=12741"},"modified":"2019-12-14T21:25:21","modified_gmt":"2019-12-14T19:25:21","slug":"el-primer-brindis-de-leizaola-volando-sobre-euzkadi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2019\/12\/14\/el-primer-brindis-de-leizaola-volando-sobre-euzkadi\/","title":{"rendered":"El primer brindis de Leizaola volando sobre Euzkadi"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>S\u00e1bado 14 de diciembre de 2019 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"748\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/Leizaola-Lehendakari-940x748.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12742\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/Leizaola-Lehendakari-940x748.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/Leizaola-Lehendakari-580x461.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/Leizaola-Lehendakari-768x611.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/Leizaola-Lehendakari.jpg 1329w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00abQue la nueva potestad establecida en Euzkadi nos lleve con es\u00acp\u00edritu claro e inteligente y con un coraz\u00f3n eficiente a los altos destinos a que nuestro pueblo vasco est\u00e1 llamado\u00bb, fue el brindis pronunciado en euskera por el \u00ablendakari\u00bb, compartido con copas de champagne por todos sus acompa\u00f1antes, en el avi\u00f3n, en el momento en que el \u00abFrancisco de Orellana\u00bb, que el 15 de diciembre de 1979  trajo a Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola, cruzaba la vertical de la muga. Una gran ovaci\u00f3n rubric\u00f3 esas palabras. <\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola, como en todas las jornadas anteriores, continuaba tranquilo. De alguna manera ya hab\u00eda advertido en el transcurso del vuelo que su coraz\u00f3n no later\u00eda con m\u00e1s velocidad al pasar de Euzkadi Norte a Euzkadi Sur, \u201cporque para m\u00ed es s\u00f3lo una Euzkadi, aunque pol\u00edticamente sepa guardar las diferencias y respete las decisiones. Mi coraz\u00f3n nunca cruzar\u00e1 la muga\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sombrero nuevo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La jornada del  Lehendakari co\u00acmenz\u00f3 con la misma rutina que du\u00acrante los largos a\u00f1os anteriores. Realiz\u00f3 el mismo viaje en Metro e incluso atraves\u00f3 la puerta de la sede del Gobierno vasco a la misma hora de costumbre. Sin embargo, los m\u00e1s pr\u00f3ximos pronto supieron un detalle: \u00abDon Jes\u00fas estrena hoy sombrero\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>La ma\u00f1ana la dedic\u00f3 a concluir la redacci\u00f3n del discurso de entrega de poderes que hoy pronunciar\u00e1 en Gernika. Es un texto que el \u00ablendakari\u00bb, ayudado por el consejero del PNV en el Gobierno vasco, ha deseado perfeccionar al m\u00e1ximo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cierre simb\u00f3lico en rue Singer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero quiz\u00e1 el momento m\u00e1s entra\u00f1able de la jornada en Par\u00eds fue el simb\u00f3lico cierre de la sede del Gobierno vasco en el exilio de Par\u00eds. A la espera de subir ya al autob\u00fas para marchar hacia Orly, con la mayor\u00eda de sus acompa\u00f1antes ya en esa esquina del n\u00famero 50 de la rue Singer, s\u00f3lo se recortaba tras los cristales del vest\u00edbulo de las oficinas la figura del \u00ablendakari\u00bb, esperando a que todo el mundo saliera a la calle. Inici\u00f3 su paso hacia la puerta pero de pronto observ\u00f3 que una luz hab\u00eda quedado encendida. Apag\u00f3 el interruptor y sin una vacilaci\u00f3n cruz\u00f3 el umbral. Despu\u00e9s se agach\u00f3 para cerrar con llave la puerta y s\u00f3lo la insistencia de los fot\u00f3grafos impidi\u00f3 que el acto no durase poco m\u00e1s de un instante. Se quiso realizar ese acto simb\u00f3lico ya que en s\u00ed misma la sede no ha sido cerrada definitivamente, a la espera de que se trasladaran  a Euzkadi todos los archivos y documentos y se destinaran  las instalaciones a otro fin concreto. <\/p>\n\n\n\n<p>El \u00ablendakari\u00bb ascendi\u00f3 al autob\u00fas y se inici\u00f3 el camino hacia Orly. En la esquina, Jos\u00e9 Mar\u00eda Garmendia, otro de los fieles, solo, lloraba. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo, no me ha impresionado cerrar la sede del Gobierno \u2014asegur\u00f3 el \u00ablendakari\u00bb\u2014. He sufrido separaciones de la misma m\u00e1s dolorosas, como la salida de Par\u00eds el 11 de junio de 1940, cuando entraron los alemanes\u00bb. Esa misma actitud de negarse a las emociones, imposible de medir en su justa realidad, la conserv\u00f3 Jes\u00fas Mar\u00eda Leizaola durante todo el viaje. Incluso por la ma\u00f1ana ya se hab\u00eda atrevido a se\u00f1alar: \u00ab\u00bfEl d\u00eda m\u00e1s feliz de mi vida? Tampoco, tampoco&#8230; Adem\u00e1s, el d\u00eda no se ha terminado\u00bb.  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abEs emocionante verle a aita tan feliz\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, para sus hijas Bego\u00f1a, Arantxa y Est\u00edbaliz les resultaba muy emocionante \u00abverle a aita as\u00ed, tan feliz\u00bb. \u00abSe siente completamente bien en su posici\u00f3n actual\u00bb, coment\u00f3 Arantza. Bego\u00f1a, la hija con la que hab\u00eda  vivido en Par\u00eds, a\u00f1adi\u00f3: \u00abHemos comentado muy poco el hecho de su regreso. Ha sido todo tan precipitado&#8230; Adem\u00e1s, aita es muy silencioso y no dice casi nada\u00bb. Incluso Bego\u00f1a ignora los planes del \u00ablendakari\u00bb y no sabe con qu\u00e9 frecuencia se trasladar\u00e1 de su nueva residencia, en San Sebasti\u00e1n, a Par\u00eds. \u00abNo ha dicho qu\u00e9 va a hacer\u00bb, concluy\u00f3. Y esta con sus dos hijas que viven en esas capital \u2014Bego\u00f1a y Arantxa\u2014, sino tambi\u00e9n Estibaliz, que vive en Bruselas, o la despedida la semana pasada de lciar, domiciliada en Brest, hoy todos en el aeropuerto junto con sus maridos y seis de sus nietos, fue una de las muy escasas emociones que el \u00ablendakari\u00bb reconoci\u00f3. \u00abEncontrar en el aeropuerto para despedirme a tantos familiares m\u00edos o que tres hijas me acompa\u00f1aran en el viaje, ha sido una gran sorpresa\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante el tiempo que duraron los tr\u00e1mites en el aeropuerto la familia Leizaola se mantuvo api\u00f1ada en torno al \u00ablendakari\u00bb, pero nada parec\u00eda demostrar la trascendencia del momento. Incluso Bego\u00f1a Leizaola coment\u00f3 que a su juicio la tranquili\u00acdad de su padre no era s\u00f3lo aparente, sino real. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Medidas de seguridad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Discretas medidas de seguridad hab\u00edan sido solicitadas a la Polic\u00eda francesa, m\u00e1s como medida de prudencia, pero, al parecer, este deseo no fue bien interpretado en el aeropuerto, ya que los pasajeros del mismo tuvimos que superar dos intensos controles al acceder a la pista y en el avi\u00f3n, una fluy\u00f3 de modo decisivo en el retraso del vuelo. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante el viaje, la atenci\u00f3n del \u00ablendakari\u00bb se centr\u00f3 en conocer con exactitud la situaci\u00f3n de la vertical sobre la que se encontraba el aparato y comentar algunas an\u00e9cdotas sobre esas localidades. Y as\u00ed record\u00f3 el \u00faltimo vuelo en el que atraves\u00f3 Francia junto con Juan Ajuriaguerra, o reme\u00acmor\u00f3 que la \u00faltima vez que estuvo en la bah\u00eda de la Concha hab\u00eda sido en un contratorperdero ingl\u00e9s, en diciembre del 36, cuando fracasaron las negociaciones para el canje de presos pol\u00edticos a causa de la actitud del Gobierno de Burgos. Simult\u00e1neamente altern\u00f3 con los cerca de 50 periodistas que segu\u00edan el viaje sin moverse de su asiento. El viaje lo inici\u00f3 tomando una copa de champagne y durante el mismo tom\u00f3 con apetito los canap\u00e9s del aperitivo. <\/p>\n\n\n\n<p>La primera jornada para visitar la tumba de su familia <\/p>\n\n\n\n<p>Y tambi\u00e9n expres\u00f3 su deseo para la primera jornada en San Sebasti\u00e1n, donde fij\u00f3 su residencia cuando concluyeron aquellas  primeras actividades pol\u00edticas: \u00abLo primero que har\u00e9 en Donostia ser\u00e1 ir al cementerio, a la tumba de la familia\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Ocurri\u00f3 hoy hace cuarenta a\u00f1os. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1bado 14 de diciembre de 2019 \u00abQue la nueva potestad establecida en Euzkadi nos lleve con es\u00acp\u00edritu claro e inteligente y con un coraz\u00f3n eficiente a los altos destinos a que nuestro pueblo vasco est\u00e1 llamado\u00bb, fue el brindis pronunciado en euskera por el \u00ablendakari\u00bb, compartido con copas de champagne por todos sus acompa\u00f1antes, en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2019\/12\/14\/el-primer-brindis-de-leizaola-volando-sobre-euzkadi\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El primer brindis de Leizaola volando sobre Euzkadi<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12741","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12741"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12741\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12743,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12741\/revisions\/12743"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}