{"id":12771,"date":"2019-12-25T19:58:50","date_gmt":"2019-12-25T17:58:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=12771"},"modified":"2019-12-25T19:58:52","modified_gmt":"2019-12-25T17:58:52","slug":"la-segunda-expedicion-de-vascos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2019\/12\/25\/la-segunda-expedicion-de-vascos\/","title":{"rendered":"La segunda expedici\u00f3n de vascos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mi\u00e9rcoles 25 de diciembre de 2019 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"832\" height=\"607\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/los-82-vascos-que-lllegaron-a-venezuela-en-1939-a-brdo-del-cuba.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12772\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/los-82-vascos-que-lllegaron-a-venezuela-en-1939-a-brdo-del-cuba.jpg 832w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/los-82-vascos-que-lllegaron-a-venezuela-en-1939-a-brdo-del-cuba-580x423.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2019\/12\/los-82-vascos-que-lllegaron-a-venezuela-en-1939-a-brdo-del-cuba-768x560.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 832px) 100vw, 832px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 terminando 1939. Conviene recordar que se han cumplido 80 a\u00f1os de la llegada de las primeras expediciones de refugiados vascos a Venezuela. Iban con el cielo arriba y la tierra abajo. Conviene hacerlo para recordar que los vascos fuimos refugiados y que Venezuela fue el pa\u00eds que les acogi\u00f3. Ahora es Venezuela la que se vac\u00eda y emigra. Y aqu\u00ed no les prestamos el menor caso. <\/p>\n\n\n\n<p>Y, se\u00f1alar, que siendo una fecha importante y que marca un hito no se ha hecho nada serio para recordar la efem\u00e9rides. Un pa\u00eds normal hubiera hecho exposiciones, teatros, editado libros, creado premios, programas especiales, homenaje a los que quedan, marcar en l\u00e1piz rojo lo que fue aquello. Y fue algo importante. La guerra mundial hab\u00eda dado comienzo y la guerra en el mar entre los submarinos aliados y los alemanes destruyendo convoyes estaban a la orden del d\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero no interesa. No se ha hecho nada. Este es un  pa\u00eds de adanes e importa m\u00e1s la Liga de F\u00fatbol y la gastronom\u00eda que hechos referenciales. Por eso traigo aqu\u00ed el recuerdo que el Sr. Desmaret escribi\u00f3 en Euzko Deya de Paris  el 9 de julio de 1939. Es una jugosa cr\u00f3nica con muchos datos. Dice as\u00ed: <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl primer contingente de inmigrantes vascos en Venezuela ya est\u00e1 en Caracas, dec\u00eda el Euzko Deya de Par\u00eds en 1939, y del que damos cuenta con esta rese\u00f1a. <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAcabamos de recibir la prensa de ese pa\u00eds que da cuenta de su llegada. La informaci\u00f3n espec\u00edfica confirma la excelente acogida que los vascos han logrado en Venezuela, donde fueron recibidos con toda clase de atenciones por parte de la esfera oficial. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante el viaje, los vascos fueron la admiraci\u00f3n de todos por su religiosidad y la alegr\u00eda que mostraron como aut\u00e9nticos representantes de sus pueblos. La simpat\u00eda general que acompa\u00f1\u00f3 a los vascos durante el viaje se multiplic\u00f3 cuando llegaron a Venezuela, incluida la prensa dedicada a la informaci\u00f3n quien les dio una cordial bienvenida. <\/p>\n\n\n\n<p>El diario \u00abAhora\u00bb (16 de julio) publica una p\u00e1gina de informaci\u00f3n gr\u00e1fica sobre la llegada del primer contingente de los vascos, como sigue: <\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa gente fuerte, optimista y dispuesta a incorporarse y formar parte del ambiente y la sociedad venezolana mediante el trabajo honesto y creativo, disponiendo para ello de su temperamento laborioso y perseverante y la experiencia en las diversas ramas a las que se dedican. <\/p>\n\n\n\n<p>Entre los emigrantes figuran m\u00e9dicos, ingenieros, peritos, contadores, agricultores, obreros especializados, etc. Las actividades, las m\u00e1s diversas, como corresponde a la dislocaci\u00f3n sufrida por el pueblo vasco, bajo los efectos de la guerra. <\/p>\n\n\n\n<p>Reci\u00e9n llegados, los vascos se dirigieron al Pante\u00f3n Nacional, donde se conservan los restos de Bol\u00edvar, el Libertador, caudillo de origen vasco, al que deben su independencia una gran parte de las rep\u00fablicas de Am\u00e9rica del Sur, donde una le recuerda en su nombre nacional : Bolivia. <\/p>\n\n\n\n<p>Los vascos depositaron una ofrenda floral en la tumba de Bol\u00edvar y un coro de vascos ejecut\u00f3 el saludo ritual con el \u00abAgur Jaunak\u00bb, el himno nacional de Venezuela y el himno vasco nacional. <\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo venezolano ha apreciado la extraordinaria amabilidad de los vascos que por su parte est\u00e1n encantados con la atenci\u00f3n que han recibido desde el d\u00eda en que llegaron a Venezuela. <\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo contingente de vascos ha embarcado recientemente en El Havre para Venezuela. <\/p>\n\n\n\n<p>Son igualmente vascos que la guerra y la persecuci\u00f3n  les obligaron a huir de Euzkadi. Ahora, despu\u00e9s de haber vivido exiliados en Francia, emigran a Am\u00e9rica. Tres a\u00f1os de adversidades no han opacado el humor de estas personas valientes que se disponen a rehacer sus vidas en el otro lado del Atl\u00e1ntico. Fueron despedidos a su salida de El Havre, por amigos y compatriotas as\u00ed como por delegados de la Organizaci\u00f3n Vasca. <\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra solidaridad y nuestros mejores deseos acompa\u00f1an a estas personas honestas que la guerra ha expulsado de su patria. <\/p>\n\n\n\n<p>Entre las familias de emigrantes figura una que no pudo recuperarse hasta la fecha. Los dos ni\u00f1os pertenec\u00edan a los contingentes que el bloqueo y la aviaci\u00f3n obligaron a evacuar de Bilbao y viv\u00edan hasta la fecha en B\u00e9lgica, adoptados por una generosa familia belga Pav. Cuando decidieron emigrar a Venezuela, los padres que estaban refugiados en los Bajos Pirineos y que no hab\u00edan podido cuidar de los ni\u00f1os, les pregunt\u00f3 a los que hab\u00edan sido para ellos durante dos a\u00f1os un verdadero padre. El protector llev\u00f3 personalmente las criaturas a Bayona, donde una vez m\u00e1s recibi\u00f3 el reconocimiento de los padres. La familia ya completa, se embarc\u00f3 en El Havre, donde se present\u00f3 el padre adoptivo, proveniente de B\u00e9lgica, para despedir a los que hab\u00eda considerado como sus hijos. <\/p>\n\n\n\n<p>La escena de El Havre es la mejor respuesta al abad Guinchard y sus cr\u00edticas sobre la evacuaci\u00f3n de los ni\u00f1os de Euzkadi. He aqu\u00ed por qu\u00e9 muchos ni\u00f1os no pueden ser repatriados porque no pueden hacerlo sus padres, porque est\u00e1n en las c\u00e1rceles de Franco o est\u00e1n muertos. Y he aqu\u00ed igualmente a aquellas personas honorables a quien se hab\u00eda dado la custodia de estos ni\u00f1os. El protector de los emigrantes que acaba de saludar por \u00faltima vez en el muelle de Le Havre es un ejemplo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un centenar de vascos en Venezuela (1939)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 25 de junio de 1939 un contingente de vascos se embarc\u00f3 en El Havre con destino a Venezuela en el vapor Cuba de la Compa\u00f1\u00eda General Transatl\u00e1ntica. Eran casi un centenar que se fueron a Estados Unidos para reconstruir sus vidas destrozadas por la invasi\u00f3n de su tierra natal. Fueron expulsados de su patria, y  no pueden regresar sin poner en riesgo sus vidas, o al menos su libertad durante a\u00f1os. Adem\u00e1s, incluso con la seguridad f\u00edsica de su pueblo, sienten poco entusiasmo para su regreso; el sistema pol\u00edtico establecido por los gobernantes en su pa\u00eds repugna a su conciencia de hombres libres y dem\u00f3cratas.  <\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que se van a Am\u00e9rica a iniciar una nueva vida siempre digna, vida de trabajo, conducta propia y libertad. <\/p>\n\n\n\n<p>En su mayor\u00eda provenientes del departamento de Bajos Pirineos, el 24 estaban ya todos reunidos en El Havre. Son casi todos hombres; no hay entre ellos sino algunas mujeres y ni\u00f1os; todos llenos de coraje y con confianza en el futuro. <\/p>\n\n\n\n<p>Limpios, bien vestidos, se comportaron en todo momento de tal manera que se hicieron notar por aquellos que est\u00e1n acostumbrados a ver la salida de los refugiados. <\/p>\n\n\n\n<p>Todos estaban profundamente apenados por salir de su tierra, pero ninguno dio paso al desaliento. Ten\u00edan plena confianza en su capacidad para ganarse la vida en cualquier parte, y la certeza de ser amados all\u00e1 a donde fueran. <\/p>\n\n\n\n<p>La revisi\u00f3n de sus pasaportes y las remesas que deb\u00edan llevar a Venezuela se hizo en el mayor orden, sin provocar el menor incidente. Adem\u00e1s, tanto los obreros como los m\u00e9dicos e ingenieros que se iban no dejaron de tener el comportamiento m\u00e1s correcto. En la educaci\u00f3n, si no en el conocimiento, todo el mundo era igual. <\/p>\n\n\n\n<p>Se orden\u00f3 que al d\u00eda siguiente a las 8:30 horas,  todos estuvieran listos para ser llevados al puerto en el autob\u00fas de la empresa Transatlantique.  A la hora se\u00f1alada, no faltaba nadie. <\/p>\n\n\n\n<p>Embarcaron a las 9 y media de la ma\u00f1ana, despu\u00e9s de haber ubicado su equipaje en las cabinas, subieron todos a cubierta, agrup\u00e1ndose en un hermoso ambiente de hermandad que nunca les faltar\u00eda. Y ah\u00ed, ante la curiosidad amistosa y respetuosa de los dem\u00e1s pasajeros, del fondo de sus corazones lanzaron al viento libre de Francia, las canciones de su pa\u00eds, las canciones vascas, por las cuales ellos daban su adi\u00f3s al pa\u00eds que tan amablemente los hab\u00eda acogido.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00abAgur Jaunak\u00bb, el himno y algunas canciones populares vascas llenaron de emoci\u00f3n este momento de la despedida. Las notas de \u00abtxistu\u00bb y el tamboril de lo que estaban cantando eran un pedacito del alma vasca, simbolizada por la bandera bajo cuyos pliegues se agruparon. <\/p>\n\n\n\n<p>Al mediod\u00eda, el vapor Cuba abandonaba los muelles de El Havre.  <\/p>\n\n\n\n<p>Y mientras el barco llegaba al mar, se ve\u00eda todav\u00eda sobre el puente un grupo de personas que continuaban agitando la bandera y cantando sus canciones. <\/p>\n\n\n\n<p>En este momento, nosotros, franceses que hab\u00edamos ido a acompa\u00f1ar a nuestros amigos vascos sentimos un gran dolor, pero ten\u00edamos una certeza absoluta: los hombres sabr\u00edan ganarse la vida honradamente all\u00e1 donde fueran, al igual que ser\u00edan queridos por todos los que les conocieran. <\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos tambi\u00e9n en el fondo de nosotros otra certeza: cuando vuelvan mejores tiempos a su patria, regresar\u00e1n ellos tambi\u00e9n para seguir trabajando para ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Sr. Desmarest. <\/p>\n\n\n\n<p>Euzko Deya, 09 de julio de 1939<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 25 de diciembre de 2019 Est\u00e1 terminando 1939. 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