{"id":12800,"date":"2020-01-01T23:24:52","date_gmt":"2020-01-01T21:24:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=12800"},"modified":"2020-01-01T23:24:53","modified_gmt":"2020-01-01T21:24:53","slug":"el-musiu-que-yo-conoci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2020\/01\/01\/el-musiu-que-yo-conoci\/","title":{"rendered":"El musi\u00fa que yo conoc\u00ed"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mi\u00e9rcoles 1 de enero de 2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"610\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/01\/El-musi\u00fa-que-yo-conoc\u00ed-940x610.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12801\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/01\/El-musi\u00fa-que-yo-conoc\u00ed-940x610.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/01\/El-musi\u00fa-que-yo-conoc\u00ed-580x376.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/01\/El-musi\u00fa-que-yo-conoc\u00ed-768x498.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/01\/El-musi\u00fa-que-yo-conoc\u00ed.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A comienzos de la \u00faltima Guerra Mundial se encontraban en Francia millares de exilados vascos, deseosos en su inmensa mayor\u00eda de trasladarse a los pa\u00edses libres de Am\u00e9rica. Acababan de padecer el desastre de una guerra y buscaban la paz y la tranquilidad necesaria para rehacer sus vidas en estas tierras hospitalarias. <\/p>\n\n\n\n<p>Las naciones m\u00e1s solicitadas eran Venezuela, M\u00e9xico, Argentina y Chile. La primera ten\u00eda un representante con poderes omn\u00edmodos, con residencia en Burdeos, apellidado Guzm\u00e1n; pero tal se\u00f1or no se ocupaba debidamente de los emigrantes que deseaban trasladarse a su patria; es m\u00e1s, pon\u00eda toda clase de inconvenientes a la mayor\u00eda, por lo que Venezuela perdi\u00f3 la gran oportunidad de llevarse la mejor parte de los exilados en calidad y cantidad; lo motejaron de \u00abGuzm\u00e1n el Malo\u00bb por sus arbitrariedades y desatenci\u00f3n en su importante misi\u00f3n. Enterado al Gobierno de Venezuela de su conducta, lo destituy\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico, Argentina y Chile, aprovecharon las dificultades que pon\u00eda Venezuela, para ellas, por el contrario, dar mayores facilidades, causa por la cual un gran contingente se fue para dichos pa\u00edses; no obstante, un crecido numero de exilados \u00abencontraron un agujero\u00bb para poder trasladarse a Venezuela sin necesidad del permiso de \u00abGuzm\u00e1n el Malo\u00bb y lo aprovecharon. <\/p>\n\n\n\n<p>El Benefactor, Rafael Le\u00f3nidas Trujillo, a nadie pon\u00eda impedimentos para trasladarse a Santo Domingo, siempre que \u00abaflojase\u00bb en la embajada de Par\u00eds o en el consulado de Burdeos, sus 65$, extendi\u00e9ndoseles incluso los certificados de salud, vacunaciones, esto sin ser reconocidos previamente. A Trujillo le importaba poco ni mucho el que entre los emigrantes fuese alg\u00fan que otro comunista, porque lo que ambicionaba era la \u00abplata\u00bb. Sab\u00eda que nadie se atrever\u00eda a criticarlo, salvo aquel que desease desaparecer misteriosamente. <\/p>\n\n\n\n<p>Embarcaron en Burdeos en el \u00bftrasatl\u00e1ntico? \u00abLa Salle\u00bb, alrededor de unos 2.000, entre emigrantes y pasajeros que iban a las Colonias francesas del Caribe. Los emigrantes s\u00f3lo pod\u00edan sacar \u00abpasaje de bodega\u00bb, para lo que estaba acondicionado el barcar\u00f3n a objeto de trasladar las tropas senegalesas a la Metr\u00f3poli. <\/p>\n\n\n\n<p>Salieron de dicho puerto el 2 de diciembre de 1939, formando convoy con otros dos trasatl\u00e1nticos que se dirig\u00edan a la Argentina y Madagascar, el \u00abLibert\u00e9\u00bb y el \u00abJeanne d\u2019Arc\u00bb. Fueron custodiados por la aviaci\u00f3n francesa hasta el atardecer del mismo d\u00eda, en que ordenaron regresar a puerto por observar que los submarinos alemanes se hallaban al acecho y pod\u00edan torpedear el convoy por la noche; salieron nuevamente al d\u00eda siguiente, esta vez escoltados por un destructor de alta mar provisto de cargas de profundidad, en previsi\u00f3n de un ataque submarino, y por la aviaci\u00f3n, siguiendo as\u00ed hasta el Cabo Finisterre, donde abandonaron la protecci\u00f3n, continuando el convoy rumbo a Casablanca. En este puerto, despu\u00e9s de aprovisionarse, salieron los tres buques, el d\u00eda 8 de diciembre, cada cual para su destino definitivo. El \u00abLa Salle\u00bb, a la buena de Dios, deber\u00eda atravesar la zona peligrosa del Atl\u00e1ntico, donde pululaban los submarinos alemanes. <\/p>\n\n\n\n<p>Llegaron a Santo Domingo el d\u00eda de Navidad para alegr\u00eda de los bodegueros, aloj\u00e1ndose en pensiones de mala muerte, advirti\u00e9ndoseles en todas ellas que se abstuvieran de criticar al Benem\u00e9rito si deseaban no ser pasto de los tiburones. <\/p>\n\n\n\n<p>La entrada a Venezuela, como emigrantes espont\u00e1neos, les fue concedida por el encargado de Negocios Dr. Horacio Blanco Fombona, quien les atendi\u00f3 a todos deferentemente. <\/p>\n\n\n\n<p>Salieron de Ciudad Trujillo en el transcaribe \u00abRafael Le\u00f3nidas Trujillo\u00bb el d\u00eda 5 de enero de 1940. Los camarotes de primera y segunda clase iban atiborrados de \u00abmariposas\u00bb dominicanas, que se trasladaban a Curazao a buscarse el \u00abmodus vivendi\u00bb. A la compa\u00f1\u00eda naviera \u00abDios y Trujillo\u00bb poco le importaba lo inmoral y pecaminoso del negocio, pero s\u00ed las ping\u00fces ganancias que le reportaba. De esta manera llegaron a Curazao, donde permanecieron un d\u00eda siendo agasajados por el due\u00f1o del restaurante \u00abCasanova\u00bb, quien les obsequi\u00f3 con un suculento banquete, rociado con las mejores bebidas, para salir al poco para La Guaira, con pasaje de cubierta corrida, en el barco holand\u00e9s \u00abCottica\u00bb, all\u00ed pasaron la noche acostados sobre los cuarteles de las bodegas. Al llegar de madrugada frente al puerto, tuvieron una terrible desilusi\u00f3n al ver la inmensa rancher\u00eda que la cubr\u00eda todo. Confiando en poder cambiar de opini\u00f3n al llegar a Caracas, tomaron los carros por puestos que los conducir\u00edan a la capital, despu\u00e9s de recorrer la tortuosa carretera con sus 365 vueltas. <\/p>\n\n\n\n<p>La impresi\u00f3n no fue mejor, pero lo que s\u00ed les entusiasm\u00f3 fue el comprobar que respiraban una atm\u00f3sfera de libertad y tranquilidad, hecho por el cual se sintieron felices. Es bien cierto el hecho que \u00a1no se sabe lo que vale la libertad hasta que se pierde!. <\/p>\n\n\n\n<p>En Caracas los alojaron en una pensi\u00f3n que pomposamente se llamaba \u00abCity Hotel\u00bb. A los 16, que era el n\u00famero de personas de que constaba el grupo, los ubicaron en una gran lonja o sal\u00f3n donde colocaron igual n\u00famero de camastros de extensi\u00f3n, haciendo de s\u00e1banas y cobijas las gabardinas y abrigos que cada quien llevaba. Entre la incomodidad de las literas y el acoso de los mosquitos nadie pod\u00eda conciliar el sue\u00f1o, hasta que, derrengados por tanta lucha, amanec\u00eda; adem\u00e1s se alarmaron todos, menos uno que deambul\u00f3 anta\u00f1o por el Per\u00fa, al ver que grandes cucarachones volaban de extremo a extremo del bodeg\u00f3n, en plan de p\u00e1jaros: \u00a1qui\u00e9n lo iba a sospechar!.<\/p>\n\n\n\n<p>A causa de la nefasta propaganda, los exilados eran considerados como gentuza, capaces de comerse los ni\u00f1os crudos, por lo que los industriales, comerciantes y la burgues\u00eda en general los rechazaban; todos los esfuerzos les resultaban vanos ante el concepto deplorable que los due\u00f1os de negocios les ten\u00edan. De nada les serv\u00edan sus argumentos de que eran personas capaces y honradas, como despu\u00e9s los hechos lo han demostrado, tuvieron, pues, que deambular por plazas y calles vendiendo lo que pod\u00edan. Resolvieron a poco \u00bffundar una Rep\u00fablica?, en la que cada quien tendr\u00eda una misi\u00f3n en funci\u00f3n de sus actividades, aportando al \u00abBanco de Refugiado\u00bb las ganancias provenientes de cada jornada; nombraron Presidente del \u00abInstituto Aut\u00f3nomo\u00bb al m\u00e1s capaz ya que un sacerdote le hab\u00eda entregado en Francia 9.000$, con la consigna ya me lo pagar\u00e1s cuando puedas y que Dios te ampare. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed organizados, uno de los inmigrantes se dedic\u00f3 a la venta de perfumes, esencias y potingues de belleza, por lo que fue nombrado Ministro de Colonias; otro comenz\u00f3 a vender medias para se\u00f1oras, sostenes, pantaletas, etc., y se le design\u00f3 como Ministro de Comercio; otro propuso comenzar la construcci\u00f3n \u00aben terrenos de nadie\u00bb, primeramente Ranchos, despu\u00e9s Quintas y, finalmente Rascacielos, por lo que se le nombr\u00f3 Ministro de Obras P\u00fablicas; al \u00abperuano\u00bb, por notar que al amanecer abr\u00eda sigilosamente una ventana y musitaba algo al Sol le nombraron Ministro de Justicia y Culto; otro que dominaba varios idiomas y era de carrera diplom\u00e1tica, se dedic\u00f3 a escribir, noche y d\u00eda, a cuantas empresas exist\u00edan desde el Canad\u00e1 hasta la Argentina (sin que jam\u00e1s nadie le contestara), se le otorg\u00f3 el t\u00edtulo de Ministro de Relaciones Exteriores; el M\u00e9dico, por unanimidad, fue proclamado Ministro de Sanidad y Asistencia Social, con la obligaci\u00f3n de asistir a todos sin cobrar \u00ablocha\u00bb; un Licenciado Ge\u00f3logo, ocup\u00f3 la cartera de Agricultura y Cr\u00eda; uno de los Marines fue nombrado Ministro del Ramo; un Militar, Ministro de Guerra, etc, y el \u00abMusi\u00fa que yo conoc\u00ed\u00bb le nombraron Ministro de Hacienda por haber vislumbrado la f\u00f3rmula m\u00e1gica de hacerlos, r\u00e1pidamente millonarios. <\/p>\n\n\n\n<p>El Presidente asign\u00f3 a cada Consejero el sueldo mensual de Bs.100. Con dicha cantidad deber\u00edan cubrir todos sus gastos, as\u00ed enumerados: una locha para cambures, como desayuno; un bol\u00edvar para el almuerzo y otro para la cena, que suministraba el Comedor Popular de la Plaza Espa\u00f1a, y un bol\u00edvar para el alojamiento del hotel; el resto para vicios (Bs.6,25); \u00a1ah! Con el compromiso formal de reintegrar los sueldos en cuanto hallaran colocaci\u00f3n, para devolver al fil\u00e1ntropo Sacerdote sus reales que tanto nos beneficiaban. <\/p>\n\n\n\n<p>La f\u00f3rmula salvadora que descubri\u00f3 \u00abel Musi\u00fa que yo conoc\u00ed\u00bb para hacerles ricos a sus compa\u00f1eros de Gabinete, fue de lo m\u00e1s sencilla. <\/p>\n\n\n\n<p>Estando sesteando por las tardes, porque nada ten\u00eda que hacer, advirti\u00f3 que los vendedores de Loter\u00eda pregonaban la venta de sus billetes a las 2 y terminaban hacia las 3 de la tarde; un d\u00eda se le ocurri\u00f3 tomar nota de los n\u00fameros que vociferaban por la calle y \u00abchequearlos\u00bb luego en la Lista que por las noches publicaban; y &#8230; cu\u00e1l no ser\u00eda su sorpresa al comprobar que dos de los n\u00fameros anotados se hallaban premiados; como los sorteos eran radiados, se le ocurri\u00f3 de inmediato \u00abel negocio en cuesti\u00f3n\u00bb; no obstante, guard\u00f3 el secreto hasta el d\u00eda siguiente para comprobar si el \u00abchance\u00bb se repet\u00eda. Ya sobre seguro, confidenci\u00f3 el hallazgo al Ministro da Relaciones Exteriores y al de Colonias, por ser el primero amigo de anta\u00f1o y hacer de Secretario el segundo, que le \u00abjalaba mecate\u00bb por si le sal\u00eda al Jefe alg\u00fan estupendo negocio; con algunos bol\u00edvares conseguidos durante la semana, alquilaron un cuartucho en el edificio Alc\u00e1zar (despu\u00e9s Hotel), y compraron a plazos un peque\u00f1o aparato de radio, y al contado 3 bloques de papel y 3 l\u00e1pices. En estos bloques pusieron una serie da columnas para decenas, centenas, millares, etc., a objeto de facilitar la marcha de los sorteos; el primer d\u00eda, todo nerviosos, esperaron a que salieran los 3 primeros premios y gran parte del sorteo, saliendo inmediatamente, en volandas, a la calle \u00aba probar fortuna\u00bb; cuando al cabo de m\u00e1s de dos horas largas, el \u00abMusi\u00fa que yo conoc\u00ed\u00bb, todo extenuado de caminar por plazas, calles y paseos, se acercaba a la \u00abOficina\u00bb sin ning\u00fan resultado positivo, oy\u00f3 c\u00f3mo cantaban el n\u00famero premiado con el Gordo; todo emocionado, vol\u00f3 al principio y se acerc\u00f3 despu\u00e9s lentamente haci\u00e9ndose el distra\u00eddo, hasta cerca del vendedor, cotejando sus billetes; al comprobar que 18 quinticos que le quedaban eran los afortunados, se los compr\u00f3; al momento se apoder\u00f3 del \u00abMusi\u00fa que yo conoc\u00ed\u00bb tal ansiedad, que no pudiendo resistir la emoci\u00f3n se meti\u00f3 en la Catedral, y ante al temor de un desvanecimiento se sent\u00f3 en un banco; estaba aterrado como si hubiese cometido un crimen; su moral no le permit\u00eda la comisi\u00f3n de semejante delito y temblaba sin querer; poco a poco trat\u00f3 de serenarse y hasta de justificarse ante s\u00ed, culpando a la necesidad que le obligaba a ello, llegando por razonamientos sucesivos a mitigar sus escr\u00fapulos; una vez repuesto, sali\u00f3 del templo, no sin antes haber rezado un Padre Nuestro en acci\u00f3n de gracias por el hallazgo, y se dirig\u00eda a su \u00abDespacho\u00bb, en donde les dar\u00eda el notici\u00f3n a sus consocios.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, all\u00ed los encontr\u00f3 todo abatidos y fatigados, sin pensar en la \u00abbuena nueva\u00bb que les esperaba; al enterarles el \u00abMusi\u00fa que yo conoc\u00ed\u00bb del \u00e9xito, le abrazaron hasta estrujarlo, viendo en \u00e9l la salvaci\u00f3n que les libraba para siempre de tantas privaciones y necesidades. El Ministro de Colonias le arrebat\u00f3 de las manos el billetico y lo bes\u00f3 con furia, hasta mojarlo peligrosamente, entreg\u00e1ndoselo, despu\u00e9s de comerse los n\u00fameros con la mirada, al Ministro de Relaciones Exteriores; \u00e9ste, hombre ecu\u00e1nime, cheque\u00f3 el billete con la lista y al poco comenz\u00f3 a palidecer ante la alarma de los socios, que lo auscultaban ansiosamente; al rato y con voz ronca, dijo secamente: \u00a1los n\u00fameros interiores est\u00e1n invertidos respecto al n\u00famero premiado! <\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, el \u00abMusi\u00fa que yo conoc\u00ed\u00bb argument\u00f3 que estaba premiado con reintegro y que el \u00abfil\u00f3n\u00bb estaba descubierto. Sin embargo, los fracasos se sucedieron de sorteo en sorteo, por lo que tuvieron que pensar en otra cosa. Y as\u00ed lo hicieron. <\/p>\n\n\n\n<p>Pedro de Loyola <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 1 de enero de 2020 A comienzos de la \u00faltima Guerra Mundial se encontraban en Francia millares de exilados vascos, deseosos en su inmensa mayor\u00eda de trasladarse a los pa\u00edses libres de Am\u00e9rica. 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