{"id":13222,"date":"2020-04-17T17:43:50","date_gmt":"2020-04-17T15:43:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=13222"},"modified":"2020-04-17T17:43:52","modified_gmt":"2020-04-17T15:43:52","slug":"vivencias-de-uzturre-con-el-lehendakari-agirre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2020\/04\/17\/vivencias-de-uzturre-con-el-lehendakari-agirre\/","title":{"rendered":"Vivencias de Uzturre con el Lehendakari Agirre"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Viernes 17 de abril de 2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Uzturre-y-Pruden.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13223\" width=\"551\" height=\"470\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El tolosarra Jes\u00fas Insausti tom\u00f3 como seud\u00f3nimo el nombre del monte de\nsu pueblo \u201cUzturre\u201d. Periodista, escritor, activista del euskera, sindicalista,\nencarcelado, presidente del EBB, de la Fundaci\u00f3n Sabino Arana, buena&nbsp; gente. \u00c9l nos contaba cosas de Agirre, Rezola,\nLandaburu y Leizaola. Lamento no haberle grabado en su d\u00eda m\u00e1s vivencias, aunque\ntengo estas que expongo a continuaci\u00f3n del bueno de&nbsp; Uzturre con y sobre Agirre.<\/p>\n\n\n\n<p>En Bilbao, en el barrio de Matiko, hay una plaza que lleva su nombre y\nque el a\u00f1o pasado el ayuntamiento remodel\u00f3 de arriba abajo quedando un espacio\ndi\u00e1fano en un lugar empinado. Un buen trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos contaba Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cAndaba yo por mis 20 a\u00f1os cuando conoc\u00ed al que iba a\nser el primer Lehendakari &nbsp;de los vascos.\nFue en Tolosa, en mi pueblo. All\u00e1 por el a\u00f1o 32. No me imaginaba &nbsp;entonces ni por lo m\u00e1s remoto lo que Jos\u00e9\nAntonio de Agirre iba a signi\u00adficar en mi vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Fueron\nlos a\u00f1os 30 despu\u00e9s de la dictadura del General Primo de Rivera de un intenso\nrenacer de la vida vasca en to\u00addos los dominios empezando por el del Partido\nNacionalista Vasco. Y en aquel renacer de ilusi\u00f3n y de esperanza descoll\u00f3 la\nfigura joven y deportiva de Jos\u00e9 Antonio de Agirre que se convirti\u00f3 como por\narte de magia en el conductor de un pueblo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Jos\u00e9\nAntonio iba mucho a Tolosa camino de Amasa.&nbsp;\nAqu\u00ed, en el caser\u00edo-restaurante \u00abAranzabi\u00bb sol\u00eda reunirse con\nsus compa\u00f1eros nacionalistas del Partido en el parla\u00admento de Madrid y con los\nmiembros de Euzkadi Buru Batzar. Todo un grupo de ilustres tolosarras sol\u00edan\nestar tambi\u00e9n en aquellas reuniones. Aitzol, Pepe Eizagirre, L\u00f3\u00adpez Mendizabal,\nDoroteo Ziaurritz, Juan Antonio Irazusta&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En\n\u00abAranzabi\u00bb se fragu\u00f3 una parte importante de la pol\u00edtica del Partido\nNacionalista durante aquellos a\u00f1os y se discutieron los temas pol\u00edticos que\nluego desarrollaba Jos\u00e9 Antonio en los deliciosos art\u00edculos que llevaban la\nfirma de \u00abEtxenagusia\u00bb y tambi\u00e9n de all\u00ed salieron no pocos de los\neditoriales dominicales en euskera que aparec\u00edan en \u00abEl D\u00eda\u00bb de Donostia\ncon la firma de \u00abJon Andoni\u00bb que era el diputado en el Congreso Jos\u00e9\nAn\u00adtonio Irazusta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Uzturre\nnos comentaba que no sab\u00eda como estaba &nbsp;\u00abAranzabi<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tampoco\nquiero saberlo. Me lo imagino siempre tal como me ha acompa\u00f1a\u00addo su recuerdo en\nlos largos a\u00f1os de c\u00e1rcel y de exilio: un caser\u00edo como tantos otros de nuestro\npa\u00eds, que sin dejar de ser caser\u00edo, estaba acondicionado para restaurante y\ncuya cocina era de las mejores del pa\u00eds.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Seg\u00fan\nme han dicho, los due\u00f1os de \u00abAranzabi\u00bb conser\u00advan como un museo la\npieza donde Jos\u00e9 Antonio de Agirre se reun\u00eda con sus amigos. \u00a1Qu\u00e9 gusto daba\nestar all\u00ed cuando cantaba o alborotaba el viento en la chimenea y cuando lle\u00adgaban\nal interior en invierno los ecos de una tormenta o tam\u00adborileaba la lluvia en\nlos cristales!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y\nterminaba Uzturre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No &nbsp;s\u00e9 si volver\u00e9 a ver \u00abAranzabi\u00bb. Poco\nme importa. Me acompa\u00f1ar\u00e1 siempre su recuerdo tal como era cuando conoc\u00ed a Jos\u00e9\nAntonio de Agirre en mi primera juventud y cuando ni por asomo pod\u00eda pensar lo\nque \u00e9sta iba a signifi\u00adcar en mi vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Era\nen el a\u00f1o 1947. Acaso en el 1946. Hac\u00eda ya m\u00e1s de mes y medio que me encontraba\npreso en Madrid en los ca\u00adlabozos de la Direcci\u00f3n General de Seguridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hab\u00eda\nca\u00eddo en las garras de la Brigada Pol\u00edtico-Social desde un atardecer en que dos\npolic\u00edas, uno de ellos llamado Conesa, me echaron mano a punta de pistola en la\nmadrile\u00ad\u00f1a calle del Arenal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En\nlo militar, una vez procesado, depend\u00eda del Coronel Enrique Eymar Fern\u00e1ndez,\njefe de un tristemente c\u00e9lebre Juzgado Especial de Represi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Una\nnoche, o una madrugada, una pareja de guardias me llevaron a la oficina que el\nCoronel Eymar ten\u00eda en la Di\u00adrecci\u00f3n General de Seguridad. El Coronel me\nnotific\u00f3 que vista la gravedad de mi asunto el Consejo de Guerra se celebrar\u00eda\ndentro de 48 horas all\u00ed mismo, en la Direcci\u00f3n Ge\u00adneral de Seguridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Se\ntrataba, pues, de que yo designara mi abogado defen\u00adsor en una lista de cuatro\no cinco militares que puso ante mis ojos. Cumplido este requisito me condujeron\nde nuevo a mi calabozo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ve\u00eda\ncercana la muerte. Al d\u00eda siguiente, deb\u00eda ser ya muy de noche, abrieron la\npuerta de mi calabozo y un guar\u00addia hizo se\u00f1as a alguien. Entr\u00f3 un militar,\ncoronel de artille\u00adr\u00eda. Nunca he sabido su nombre. Me salud\u00f3 muy atentamen\u00adte y\nsin m\u00e1s pre\u00e1mbulo me dijo que pod\u00eda dormir tranquilo. \u00abSu Consejo de Guerra\nno se celebrar\u00e1 en el plazo propuesto por el Coronel Eymar y esto quiere decir\nque ya ha salvado Vd. su cabeza\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Qued\u00e9\nboquiabierto, asombrado. \u00bf de parte de quien me visita Vd.?, le pregunt\u00e9. No se\npreocupe Vd., me respondi\u00f3. \u00abLos buenos amigos que tiene Vd. en el extran\u00adjero\nest\u00e1n removiendo cielo y tierra\u00bb, a\u00f1adi\u00f3.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me\nfelicit\u00f3 dej\u00e1ndome cuatro pitillos y algunas cerillas. No pod\u00eda ser m\u00e1s\ngeneroso, me dijo, pues dentro de una ho\u00adra se cambiar\u00eda la guardia. Y el\ncoronel de artiller\u00eda sali\u00f3 del calabozo despu\u00e9s de estrecharme afectuosamente\nla mano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando\nel guardia ech\u00f3 el cerrojo y empec\u00e9 a saborear el deseado pitillo daba gracias\na Dios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El\nhombre que estaba removiendo cielos y tierra en Par\u00eds para ayudarme era el Lehendakari.\nVelaba por mi vida como velaba por la de todos aquellos que en Euzkadi y en\nEspa\u00f1a est\u00e1bamos metidos en la lucha de la causa del pueblo vasco al servicio\ndel Gobierno Vasco en el exilio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>As\u00ed\nera Jos\u00e9 Antonio de Agirre. As\u00ed era el Lehendakari.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nada\ntiene de extra\u00f1o que yo venere la memoria del que fue el primer Lehendakari &nbsp;de los vascos. Esta veneraci\u00f3n es compartida\npor mi &nbsp;Pruden que guarda como oro en\npa\u00f1o una carta de \u00e9l procedente de Par\u00eds que recibi\u00f3 en Bilbao.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Esta\ncarta, por los caminos secretos que llevan a todas las prisiones del mundo,\nentr\u00f3 y sali\u00f3 de la c\u00e1rcel de Guadalajara donde cumpl\u00eda condena con otros\npatriotas vascos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfPor\nqu\u00e9 no confesar que al leerla llor\u00e9 como un ni\u00f1o? Llor\u00e9 de alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La\ncarta, en euskera, de fecha 5 de julio 1950, dice as\u00ed en castellano:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sra.\nPrudencia Ibarg\u00fcen Sra. y compatriota:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me\nentero con emoci\u00f3n de la fortaleza y el tes\u00f3n con que lleva Vd. la pena y los\npesares que le ocasiona el encarcela\u00admiento de su marido. Tampoco me olvido de\nla desgracia de su marido como tampoco olvidar\u00e9 lo que hizo y sigue ha\u00adciendo\npor la patria. Quiero expresarle a Vd. mi profundo agradecimiento. Sin duda que\nno tardar\u00e1 en llegar para Vd. el d\u00eda de la felicidad. Es lo que deseo de todo\ncoraz\u00f3n. Al\u00adg\u00fan d\u00eda la patria les pagar\u00e1 con creces las penalidades de hoy.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Reciba\nVd. mi saludo m\u00e1s cari\u00f1oso. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Firmado:\nAgirre&#8217;tar Joseba Andoni<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En\nefecto, bastante tiempo m\u00e1s tarde nos lleg\u00f3 a mi mu\u00adjer y a m\u00ed la felicidad que\nnos deseaba el Lehendakari. El d\u00eda 19 de mayo de 1951 me fugaba de la prisi\u00f3n\ndonde cumpl\u00eda condena y un mes m\u00e1s tarde me encontraba en Par\u00eds. El 31 de\nagosto del mismo a\u00f1o abrazaba a mi mujer. La organiza\u00adci\u00f3n vasca trabaj\u00f3 a\ntope. Nada m\u00e1s pasar la \u00abmuga\u00bb por la monta\u00f1a recib\u00ed por tel\u00e9fono\ndesde Par\u00eds la felicitaci\u00f3n de Jos\u00e9 Antonio Agirre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Uzturre_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13224\" width=\"314\" height=\"493\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>As\u00ed\nera el lehendakari<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Era en\nlos a\u00f1os 50 en Francia. El 52 \u00f3 el 53. Me en\u00adcontraba en Toulouse a donde fui a\nvisitar a Paulino G\u00f3\u00admez, Consejero del Gobierno Vasco en el exilio, en nombre\ndel Lehendakari. En la \u00abplace Richelieu\u00bb me di de narices con un tolosarra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Normalmente\nno nos hubi\u00e9ramos mirado a la cara. \u00c9l era comunista y yo nacionalista. Nos\nabrazamos como viejos amigos. Es verdad que la desgracia hermana y acorta las\ndistancias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Fuimos a un caf\u00e9. Al fin y al cabo, a pesar de todas las diferencias,\nest\u00e1bamos todos en el mismo barco, hab\u00edamos ido a la misma escuela y hab\u00edamos\nhecho las mis\u00admas travesuras en nuestra vieja Tolosa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Refrescamos\nviejos recuerdos. Pero a m\u00ed me parec\u00eda que mi paisano era presa de alguna\npreocupaci\u00f3n. Le encontra\u00adba terriblemente nervioso.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Era\nnormal. Se hallaba en una situaci\u00f3n delicada en extremo. Como que estaba a\npunto de ingresar en la c\u00e1rcel.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es el\ncaso que mi paisano y ya amigo hab\u00eda sido una de las grandes figuras en la\nresistencia contra los nazis alemanes durante la Segunda Guerra Mundial en la\nzona del Midi de Francia. Cuando los guerrilleros se desembarazaron de los\nalemanes, mi paisano fue durante no pocos d\u00edas el jefe de plaza de Toulouse, y\ncomo tal hizo requisas de calzado y vestimenta para los guerrilleros firmando a\ncambio numero\u00adsos recibos o vales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pas\u00f3 el\ntiempo y un buen d\u00eda se le reclam\u00f3 el pago de los vales que hab\u00eda firmado.\nTodav\u00eda estaban los comunistas franceses en el Gobierno del General De Gaulle.\nMi paisano no prest\u00f3 gran importancia a la reclamaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La cosa\nsigui\u00f3 su curso pero otro buen d\u00eda la referida reclamaci\u00f3n le lleg\u00f3 por v\u00eda\njudicial. Plante\u00f3 el asunto a Santiago Carrillo y juntos subieron a Par\u00eds,\ndonde si no re\u00adsuelta la reclamaci\u00f3n qued\u00f3 en suspenso.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero he\naqu\u00ed que pasado alg\u00fan tiempo mi paisano se en\u00adcuentra en el seno del Partido\nComunista de Espa\u00f1a en una situaci\u00f3n m\u00e1s que delicada. Por razones que no viene\na cuento y que adem\u00e1s hoy en d\u00eda parecer\u00edan incre\u00edbles se pro\u00adduce una ruptura\nentre \u00e9l y el Partido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En\naquellos d\u00edas en que reinaba el stalinismo m\u00e1s cerra\u00addo, una ruptura con\ncualquier Partido Comunista era cosa muy seria y muy grave. Mi paisano fue\nobjeto de burdas campa\u00f1as de difamaci\u00f3n y de la noche a la ma\u00f1ana se en\u00adcontr\u00f3\nal margen del Partido, y en la mayor soledad, vili\u00adpendiado por los comunistas\ny mal visto por los que no lo eran. Toulouse se convirti\u00f3 para \u00e9l en un\ninfierno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Se\nprodujo otra cosa a\u00fan m\u00e1s grave, y es que al mismo tiempo que la ruptura con el\nPartido, como por encanto, sa\u00adli\u00f3 a relucir el asunto de la reclamaci\u00f3n\njudicial que se cifra\u00adba en much\u00edsimos miles de francos. Ten\u00eda un plazo l\u00edmite\npara efectuar el pago o su perspectiva inmediata era la pri\u00adsi\u00f3n. Y era casado.\nY ten\u00eda dos hijos. Un drama humano al margen de todas las otras\nconsideraciones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me cont\u00f3\nsu historia con todo detalle. Trat\u00e9 de animarle. Aquella misma noche ir\u00eda a\nPar\u00eds y al d\u00eda siguiente a primera hora hablar\u00eda con el Lehendakari &nbsp;para ver si se pod\u00eda hacer al\u00adgo pr\u00e1ctico en\nsu favor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNo\nvale la pena\u00bb, me respondi\u00f3. \u00abCuando el Partido se propone hundir a\nuno todo lo que se haga es in\u00fatil\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Al d\u00eda siguiente a primera hora me encontraba con el Lehendakari en\nPar\u00eds. Le puse en antecedentes de lo que le ocurr\u00eda a nuestro amigo de\nToulouse.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Uzturre_1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13225\" width=\"300\" height=\"479\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>El lema\nde Jos\u00e9 Antonio de Agirre, uno de sus lemas fundamentales, era el de\n\u00abvasco ayuda al vasco\u00bb. Tambi\u00e9n en este caso procedi\u00f3 con arreglo a\neste lema. Para \u00e9l se tra\u00adtaba de ayudar a un vasco y nada m\u00e1s. Se puso al\nhabla por tel\u00e9fono con su gran amigo Georges Bidault, entonces Mi\u00adnistro de\nRelaciones Exteriores del Gobierno franc\u00e9s. Este prepar\u00f3 una entrevista con\nRobert Schumann, Ministro de Hacienda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y cuando\nmi amigo se ve\u00eda ya en la c\u00e1rcel, recibi\u00f3 por v\u00eda judicial la notificaci\u00f3n de\nque su asunto quedaba en suspen\u00adso y un mes aproximadamente m\u00e1s tarde se\nprodujo &nbsp;la para \u00e9l fant\u00e1sti\u00adca noticia\ndel sobreseimiento de su causa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>As\u00ed era\nel lehendakari Agirre. Pas\u00f3 la vida haciendo el bien, poniendo en ejecuci\u00f3n su\nlema de \u00abvasco ayuda al vasco\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Era\ntambi\u00e9n en los a\u00f1os 50. En Par\u00eds. \u00bf1955? \u00bf1956? Po\u00adco importa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo ten\u00eda\nproblemas con una rama de la polic\u00eda francesa y en cierto momento estos\nproblemas se agudizaron.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00f3lo un exiliado pol\u00edtico es capaz de comprender lo que supone tener\nproblemas con la polic\u00eda del pa\u00eds de acogida. Se siente uno tan desamparado,\ntan poca cosa. Yo no era una excepci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Viv\u00eda\nentre la inquietud y la zozobra, entre el desaliento y la impotencia. Me\nparec\u00eda como si se me estuviera envol\u00adviendo en una tela de ara\u00f1a, como si\nexistiera una confabu\u00adlaci\u00f3n de polic\u00edas para perderme.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El\nLendakari ten\u00eda conocimiento de lo que me ocurr\u00eda y comprend\u00eda y compart\u00eda mi\npreocupaci\u00f3n. Como hombre de arranque que era decidi\u00f3 coger el toro por los\ncuernos. As\u00ed lo hizo. Solicit\u00f3 una audiencia al gran jefe de la rama policial\nque me amargaba la vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Concedida\ninmediatamente la audiencia el Lehendakari fue directo al grano tras la\nexposici\u00f3n de rigor referente a mi persona.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; \u00ab\u00bfDesconf\u00edan\nVds. de m\u00ed?\u00bb, pregunt\u00f3 a su interlocu\u00adtor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab\u00bfC\u00f3mo\npuede Vd. hacerme una tal pregunta, Sr. Presi\u00addente?\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La respuesta del Lehendakari no pudo ser m\u00e1s directa:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abPues\nsi desconfiaran de Insausti es como si descon\u00adfiaran de m\u00ed\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde\naquel d\u00eda terminaron mis problemas con la polic\u00eda francesa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>As\u00ed era el Lehendakari Agirre. Todo coraz\u00f3n. Amigo de sus amigos hasta\nlas \u00faltimas consecuencias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Lehendakari &nbsp;Agirre era un\nhombre de arraigadas con\u00advicciones cristianas. A ellas ajust\u00f3 su vida. Cre\u00eda en\nlo que dec\u00eda y hacia lo que dec\u00eda. Por eso arrastraba. Hoy conti\u00adn\u00faan siendo un\nejemplo y una esperanza las palabras de nuestro primer Lehendakari.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo era en sus convicciones cristianas?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Recordaba\nel Lendakari aquel caso que cuenta Montalambert, seg\u00fan el cual, estando \u00e9l en\nPar\u00eds, vio una iglesia en que las condecoraciones, las espuelas y el brillo de\nlos sables re\u00f1\u00edan con la humildad y la austeridad que deb\u00eda tener la ce\u00adremonia\nreligiosa que en ella se celebraba, y dec\u00eda: He aqu\u00ed una iglesia rica, pero he\naqu\u00ed un pueblo pobre en fe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Montalambert\nfue a Irlanda y all\u00ed top\u00f3 con una ermita humilde, humild\u00edsima, donde un\nsacerdote celebraba el sacrificio de la misa ante una magn\u00edfica multitud de\nhijos de la heroica Irlanda, y dijo: He aqu\u00ed una iglesia pobre, pero he aqu\u00ed un\npueblo rico en fe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La\nconclusi\u00f3n del Lehendakari era la siguiente: Nosotros, entre esa iglesia pobre\nde Irlanda y aquella rica de Par\u00eds, re\u00adluciente de cascos, espadas y espuelas,\nnos quedamos con la humilde iglesia de Irlanda, porque entendemos que as\u00ed servi\u00admos\nmejor a nuestros esp\u00edritus cristianos y es garant\u00eda de li\u00adbertad al mismo\ntiempo que de la verdadera fraternidad\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Quedaron\nancladas en nosotros aquellas palabras del Lendakari Agirre: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9\nvino Cristo a este mundo? \u00bfVino Cristo a la tierra para ayudar al poderoso o\npara le\u00advantar y consolar al humilde? Nosotros, entre el poderoso y el humilde,\nestamos con el pueblo, porque de \u00e9l venimos, nacimos para el pueblo y estamos\nluchando por \u00e9l\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfDe d\u00f3nde\nsacaba el Lehendakari Agirre esas concepciones tan reales y tan audaces?, se\npreguntaba Xabier de Landaburu. Nada m\u00e1s y nada menos que de su propia\nconcepci\u00f3n del cristianismo, que ve\u00eda en su fe cristiana el imperativo de un\ndeber progresista que en lo social no ten\u00eda fronteras y que en lo pol\u00edtico s\u00f3lo\nestaba limitado por la supervivencia de la libertad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las\npalabras, cuando no son expresi\u00f3n de una conducta las lleva el viento. Las que\nnos dej\u00f3 el Lehendakari Agirre tienen la solidez de la roca para nosotros. Sus\npalabras eran su conducta. Lo eran para aquella juventud que hizo la guerra,\nque conoci\u00f3 las c\u00e1rceles y los pelotones de ejecu\u00adci\u00f3n, que recorri\u00f3 los\ncaminos del exilio, y que hoy, enveje\u00adcida, la que queda, sigue recordando con\npasi\u00f3n al hombre que fue su esperanza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si el Lehendakari electrizaba, era porque los que lo o\u00edan se daban\ncuenta de que \u00e9l cre\u00eda firmemente en lo que estaba di\u00adciendo. \u00abNosotros no\npredicamos la bayoneta, la bomba, el explosivo, para la conquista de ideas y\ncorazones, sino el amor, el amor que es pr\u00e9dica de paz\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En los \u00faltimos a\u00f1os de su vida he visto m\u00e1s de una vez\nsalir de su despacho de la ru\u00e9 Singer, de Par\u00eds, a j\u00f3venes pro\u00adcedentes de\nEuzkadi que iban a verle y exponerle sus in\u00adquietudes y preocupaciones y a\nexpresarle tambi\u00e9n sus quejas, y que me dec\u00edan con entusiasmo al salir de su\ndes\u00adpacho.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abPuede uno estar en acuerdo o en desacuerdo con\neste hombre, pero hay que reconocer que cree en lo que dice\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es que adem\u00e1s el Lehendakari sab\u00eda estar horas\nescuchan\u00addo. Su interlocutor se daba cuenta de ello. Y aunque no es\u00adtuviera de\nacuerdo con \u00e9l, terminaba si\u00e9ndole simp\u00e1tico aquel hombre que miraba fijamente\na los ojos y era todo o\u00eddos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>As\u00ed era el Lehendakari Agirre!&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em><em>\u2022<\/em><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo era Jos\u00e9 Antonio de Agirre en lo social?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando yo ten\u00eda 20 a\u00f1os y cantaba todas las ilusiones,\nlos j\u00f3venes cant\u00e1bamos una esperanza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp; No queremos a\nGil Robles<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>  ni tampoco a Valladares<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp; Queremos a\nJos\u00e9 Antonio<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Agirre!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp; Con sus\ndoctrinas sociales<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En efecto, Jos\u00e9 Antonio de Agirre cantaba en nuestros\ncorazones un himno a la esperanza en una patria libre en la justicia social. La\nlibertad en la fraternidad vasca. As\u00ed de sencillo. Una democracia econ\u00f3mica y\nsocial, una democra\u00adcia de participaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Lo social aparece siempre como la gran preocupaci\u00f3n\ndel Lehendakari Agirre antes y despu\u00e9s de serlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En medio de la guerra, en medio de las peores contra\u00adriedades\ny traiciones, jam\u00e1s le abandon\u00f3 la visi\u00f3n de una profunda renovaci\u00f3n social\npara su pueblo. Entre la libertad y la revoluci\u00f3n le anim\u00f3 el servicio de la\nverdad y el pro\u00advecho y reivindicaci\u00f3n de su patria y de inmutables ideales\npatri\u00f3ticos y sociales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Lehendakari Agirre no se cans\u00f3 de repetirnos que\nera peligroso buscar la afirmaci\u00f3n de la individualidad vasca en actividades y\nposturas hostiles, sino que hab\u00eda que buscarla en el contenido positivo de\nnuestra historia, en un esfuerzo constante para el perfeccionamiento social, en\nla lucha por el progreso de toda la humanidad, en concepciones tanto nacionales\ncomo internacionales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n social, deb\u00eda ser, seg\u00fan el\npun\u00adto de vista del Lehendakari Agirre, la realizaci\u00f3n del ideal del\nrenacimiento nacional vasco, ideal nacional y social.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La cuesti\u00f3n social era para \u00e9l una cuesti\u00f3n que\ninteresa a todos los hombres. Nunca la consider\u00f3 desde el punto de vista de una\nsola clase, sino desde el punto de vista de la co\u00admunidad vasca en un marco de\njusticia. Para el Lehendakari Agirre la cuesti\u00f3n social interesaba a todos y\ndeb\u00eda tener una soluci\u00f3n en su conjunto, significando \u00e9sto que es deber de\ntodos apoyar las reivindicaciones de los que estaban oprimi\u00addos y explotados\necon\u00f3micamente, significando tambi\u00e9n que era obligaci\u00f3n general ayudarles en su\nlucha de clase pa\u00adra la desaparici\u00f3n de la iniquidad de clase.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tal es el punto de vista social de Jos\u00e9 Antonio de\nAgirre apoyado en la historia de su propia naci\u00f3n. De ah\u00ed le ven\u00eda su cari\u00f1o y\nla fe que ten\u00eda puesta en el sindicato nacional vasco, ELA. Esta organizaci\u00f3n\nsindical deb\u00eda ser seg\u00fan el punto de vista del Lehendakari Agirre el motor del\nrenacimien\u00adto vasco en lo social, la punta de lanza en la b\u00fasqueda de una\nsociedad vasca m\u00e1s justa y m\u00e1s humana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No vale afirmar \u2014sol\u00eda decir\u2014 que lo que el comunismo\npersigue es falso, que todo cuanto el socialismo ansia es fal\u00adso. El Lehendakari\nAgirre era anticomunista por su concepci\u00f3n totalitaria y por su dictadura ,\npero sol\u00eda decir que existen dos clases de anticomunistas, uno negativo que\nfabrica comunistas, y otro positivo que abre v\u00edas de conci\u00adliaci\u00f3n. El estaba\nen el anticomunismo que tanto como posi\u00adtivo lo llamaba constructivo. \u00ab\u00bfEs\nque acaso esas muche\u00addumbres se mueven todas ellas por utop\u00edas o encadenadas en\ntodo a la falsedad?\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El no a esta pregunta que sol\u00eda hacerse a s\u00ed mismo\nten\u00eda rotundidad. \u00abNo; en nuestro movimiento (nosotros con nuestro\npensamiento cristiano lo vislumbramos) hay un fon\u00addo innegable de justicia, un\nclamor de muchedumbres que piden una renovaci\u00f3n de esta sociedad hip\u00f3crita y\npodrida, donde se quema aquello que hace falta a los que se mueren de\nhambre\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Lehendakari\nAgirre nos dec\u00eda creyendo en lo que dec\u00eda que a nosotros, a trav\u00e9s de nuestro\npensamiento cristiano, el avance social ni nos asusta ni lo tememos, que un\npensa\u00admiento cristiano puede iluminar un programa de profundo y renovador\nsentido social.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es\nnatural. El Lehendakari Agirre, idealista y renovador social de inspiraci\u00f3n\ncristiana, adopt\u00f3 un punto de vista cr\u00edtico respecto del marxismo, y ante todo\nde su base filos\u00f3\u00adfica, el materialismo hist\u00f3rico. La cuesti\u00f3n social no fue pa\u00adra\n\u00e9l una cuesti\u00f3n puramente econ\u00f3mica, sino ante todo de renovaci\u00f3n y de\nconvicci\u00f3n moral.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Para \u00e9l,\ncualquiera que sea la manera como se de\u00adsarrollen los acontecimientos, son los\nhombres los que hacen la historia; la historia es el resultado de tendencias\nm\u00faltiples y diversas de voluntades y de la acci\u00f3n de cada uno en el mundo\nexterior. Lo que se precisa saber \u2014dec\u00eda el Lendaka\u00adri Agirre\u2014 es qu\u00e9 es lo que\nquieren esas multitudes de indivi\u00adduos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Lehendakari\nAgirre no cre\u00eda como creen los marxistas que la iniquidad social se puede\nabolir por simples reformas econ\u00f3micas. Hac\u00edan falta previamente reformas de\nh\u00e1bitos e ideas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La\nsociedad vasca del futuro que ve\u00eda Jos\u00e9 Antonio de Agirre, deb\u00eda tener un\namplio sentido de la justicia, una re\u00adlaci\u00f3n de sinceridad con el hombre: de\naqu\u00ed vendr\u00edan y se mantendr\u00edan unas reformas sociales y culturales m\u00e1s en ar\u00admon\u00eda\ny m\u00e1s conformes con la justicia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por eso\nque ya en mi juventud anterior al desastre de nuestra guerra cant\u00e1bamos a voz\nen grito aquello de<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queremos\na Jos\u00e9 Antoni<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a1Agirre!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;con sus doctrinas sociales<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0As\u00ed era el Lehendakari Agirre\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"876\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Agirre-en-Buenos-Aires.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13226\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Agirre-en-Buenos-Aires.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Agirre-en-Buenos-Aires-580x662.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 17 de abril de 2020 El tolosarra Jes\u00fas Insausti tom\u00f3 como seud\u00f3nimo el nombre del monte de su pueblo \u201cUzturre\u201d. Periodista, escritor, activista del euskera, sindicalista, encarcelado, presidente del EBB, de la Fundaci\u00f3n Sabino Arana, buena&nbsp; gente. \u00c9l nos contaba cosas de Agirre, Rezola, Landaburu y Leizaola. 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