{"id":13276,"date":"2020-04-26T17:35:58","date_gmt":"2020-04-26T15:35:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=13276"},"modified":"2020-04-26T17:36:00","modified_gmt":"2020-04-26T15:36:00","slug":"agirre-su-sentido-cristiano-de-autoridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2020\/04\/26\/agirre-su-sentido-cristiano-de-autoridad\/","title":{"rendered":"Agirre. Su sentido cristiano de autoridad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 26 de abril de 2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"931\" height=\"768\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Padre-I\u00f1aki-Azpiazu.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13277\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Padre-I\u00f1aki-Azpiazu.jpg 931w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Padre-I\u00f1aki-Azpiazu-580x478.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Padre-I\u00f1aki-Azpiazu-768x634.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 931px) 100vw, 931px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Siempre he tenido\ncuriosidad por saber c\u00f3mo era de verdad Jos\u00e9 Antonio de Agirre m\u00e1s all\u00e1 del\nt\u00f3pico o&nbsp; de ese clich\u00e9 a veces\namilbarado que tenemos. De ah\u00ed la importancia en recabar testimonios de gente\nque le conoci\u00f3 personalmente. Es el caso del P. I\u00f1aki Azpiazu, un sacerdote de\nAzpeitia que lleg\u00f3 a estar en el juicio de Eichman en Israel y ser el capell\u00e1n\nde las prisiones argentinas. Escrib\u00eda muy bien, era muy valiente y daba gusto\nleer sus denuncias y escritos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que era hombre de gran experiencia. Siendo de Azpeitia escribi\u00f3 un\nlibro muy esclarecedor \u201cSiete Meses y Siete d\u00edas en la Espa\u00f1a de Franco\u201d. En su\nd\u00eda contact\u00e9 con Eusebio Larra\u00f1aga, del Gobierno Vasco que reedit\u00f3 el libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Salido al exilio estuvo en campos de concentraci\u00f3n y fue capell\u00e1n de la\nBrigada Vasca. Secretario del Obispo Auxilar de Buenos Aires, se mov\u00eda como pez\nen el agua en todos los \u00e1mbitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nos dej\u00f3 esta buena semblanza del Lehendakari:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Conoc\u00ed personalmente a D. Jos\u00e9\nAntonio de Agirre, en una visita que le hice en Bilbao, en su oficina, a\nprimeros de Julio de 1933. Me acompa\u00f1aba un ondarr\u00e9s, a quien se le conoc\u00eda con\nel pseud\u00f3nimo de Artibai. Era un activista, mi\u00adlitante del PNV, muy conocido\ndentro del abertzalismo por su participaci\u00f3n en la movida historia de las\nacciones del Partido, que tuvo por escenario a Bergara.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La acogida de Agirre fue muy\ncordial. Ten\u00eda la voz bas\u00adtante apagada, la garganta irritada, pero fumaba sin\ncesar. A los dos nos preocupaba el futuro de la juventud obrera y hab\u00edamos\ncruzado ya alguna correspondencia a este respec\u00adto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El orientador sacerdotal de este\ntema, que empez\u00e1bamos a proyectar en el campo de las realizaciones, era mi\namigo D. Mart\u00edn Lekuona, a la saz\u00f3n p\u00e1rroco de Musitu, Alava.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la Semana Santa de ese a\u00f1o de\n1933, yo hab\u00eda acom\u00adpa\u00f1ado a Lekuona en el desarrollo de las ceremonias reli\u00adgiosas,\ncomo predicador y confesor en el culto de Musitu. Ambos empez\u00e1bamos a dar a\nnuestro ministerio una l\u00ednea de acci\u00f3n obrera y en \u00e9l hab\u00eda germinado ya la\nidea de crear en la di\u00f3cesis un movimiento jocista. Durante los d\u00edas de\nconvivencia en Musitu, en torno a ese tema giraron nuestras conversaciones y\nformamos algunos proyectos concretos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Uno de \u00e9stos consist\u00eda en tomar\ncontacto con algunos laicos de vocaci\u00f3n social conocida y ver de formar un\nequipo de trabajo. De regreso al Seminario el Domingo de Re\u00adsurrecci\u00f3n, pas\u00e9\nnuestras inquietudes en Vitoria al joven y brillante escritor D. Javier\nLandaburu, quien se prest\u00f3 a in\u00adteresar en el asunto a D. Jos\u00e9 Antonio Agirre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Continuaci\u00f3n de estas relaciones\nfue la entrevista con Agirre en Bilbao, mi primera toma de contacto personal\ncon el Lendakari.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A Agirre le entusiasmaba la idea.\nHombre de acci\u00f3n y dado a crear r\u00e1pidamente cuadros de organizaci\u00f3n, me expres\u00f3\nla conveniencia de situar la JOC(Junta de Obreros Cat\u00f3licos) en un ambiente ne\u00adtamente\nvasco, pero no dependiente del PNV, en una rela\u00adci\u00f3n de escuela proveedora de\nvocaciones adultas bien pre\u00adparadas para entrar luego en Solidaridad, pero\ncuidando la independencia frente a esta organizaci\u00f3n sindical.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La entrevista fue seguida de\notras, principalmente de una que tuvo lugar en Deva. De \u00e9sta y por caminos\ninsospecha\u00addos, abiertos por la Providencia, partieron en direcciones\ngeogr\u00e1ficamente distanciadoras las vidas de Lekuona y m\u00eda. La de \u00e9l fue\ndirigida a Renter\u00eda y la m\u00eda a Salinas de Anana, una de las zonas obreras m\u00e1s\ninteresantes de \u00c1lava. Por la parte de los laicos, fueron creciendo los equipos\ny prest\u00f3 a la idea jocista apoyo eficaz la prensa abertzale desde Bilbao y de\nSolidaridad desde San Sebasti\u00e1n. Mis relaciones con Agirre fueron haci\u00e9ndose\ncada vez m\u00e1s frecuentes, durante mi permanencia en Salinas de A\u00f1ana, a partir\ndel verano de 1933<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Era hondamente vitalista su\nvocaci\u00f3n social, propensa a la acci\u00f3n, di\u00e1fana en los procedimientos, sobre\ntodo muy respetuosa de la distinci\u00f3n de los campos espiritual y tempo\u00adral en\nlas cuestiones, que estudi\u00e1bamos y en los trabajos que realiz\u00e1bamos. Esto\nafianzaba nuestra amistad, pues tam\u00adbi\u00e9n nosotros en el Seminario de Vitoria,\ndijeran lo que dije\u00adran sus detractores, \u00e9ramos partidarios de usar las fuerzas\ninternas del Evangelio en el apostolado y no atar el destino de la Iglesia a la\nsuerte ziz-zagueante de los caros pol\u00edticos. En Salinas de A\u00f1ana me fue f\u00e1cil\nhacer los primeros ensa\u00adyos, con la colaboraci\u00f3n de quienes nos aportaban su\nserio sentido cristiano de la acci\u00f3n social y su importante expe\u00adriencia en la\nconducci\u00f3n de los movimientos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tras estos pr\u00f3logos de mi\nrelaci\u00f3n con el Lendakari Agirre, vino la guerra. Durante ella, no estuve cerca\nde \u00e9l, hasta que el 26 de abril de 1937, justamente en el d\u00eda del bombardeo de\nGernika, seguido de cerca por los \u00abcruzados\u00bb pude trasponer el\nBidasoa e iniciar mi larga vi\u00adda de exilio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me encontr\u00e9 con \u00e9l en Villa\nEndara de Anglet, en una mesa com\u00fan con el imponderable Doroteo Ciaurriz, el mi\u00adlagroso\nEliodoro de la Torre, que con su m\u00e9todo de \u00abUrtantea\u00bb mantuvo f\u00e9rtil\ny fecundo el exilio m\u00e1s dif\u00edcil de la his\u00adtoria. Era el tiempo del\n\u00abalto\u00bb en Santo\u00f1a, donde se esta\u00adban jugando el forro los Ajuriaguerra,\nlos Azkue, los Markiegi, los burukides de heroica responsabilidad. Agirre ocu\u00adpaba\nel centro, apenas comi\u00f3, fum\u00f3 mucho y habl\u00f3 m\u00e1s. Su gran preocupaci\u00f3n era\norganizar cuanto antes el destierro de los millares de vascos, ante los que se\nabr\u00edan las m\u00e1s duras perspectivas. De su coraz\u00f3n saltaban a su imaginaci\u00f3n y a\nsu palabra los proyectos m\u00e1s audaces. Tomando notas, le es\u00adcuchaba Eliodoro de\nla Torre, dispuesto a traducir en hechos los prop\u00f3sitos del Lendakari.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"696\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/I\u00f1aki-Azpiazu.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13278\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/I\u00f1aki-Azpiazu.jpg 696w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/I\u00f1aki-Azpiazu-580x853.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>De Endara, centro de acci\u00f3n del PNV salieron as\u00ed las ide\u00adas motrices de\nla organizaci\u00f3n del exilio, que alcanzaron a crear colonias de ni\u00f1os,\nreagrupamientos de familias, asis\u00adtencia social y promoci\u00f3n laboral para los\nconcentrados en los campos cerrados de Francia, el mundo de relaciones\ndiplom\u00e1ticas adecuadas a las necesidades pol\u00edticas, que la guerra mundial hizo\nm\u00e1s urgentes y complicadas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Dentro de ese mundo, inquieto y\nturbulento, vi moverse a Agirre con inagotable sensibilidad para percibir el\ndolor ajeno, siempre optimista, nunca so\u00f1ador ingenuo, muy consciente de\n\u00abser\u00bb el Lendakari, no para beneficiarse con la autoridad, sino para\njugarse con ella al servicio del pueblo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Recoger en an\u00e9cdotas tan vasta\nactividad, ser\u00eda sin duda \u00fatil y edificante; pero tambi\u00e9n dif\u00edcil y tambi\u00e9n\nimposible dar exhaustivo cumplimiento a tal deseo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por lo que a m\u00ed hace, quiero\nprincipalmente adentrarme en la intimidad de Agirre y describir sus reacciones\nante de\u00adterminados problemas propios de la autoridad civil con sen\u00adtido\ncristiano de su ejercicio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Agirre ten\u00eda profundas\nconvicciones cristianas. No le de\u00adbi\u00f3 ser f\u00e1cil mantenerlas, mostrarlas,\ndefenderlas, transmi\u00adtirlas en las extraordinarias circunstancias, que le toc\u00f3\nvivir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tengo delante una larga carta,\nque me escribi\u00f3 con fecha 6 de mayo de 1940. Se aproximaba el estadillo de la\nofensiva alemana. Agirre me escribi\u00f3 a Bayona, desde donde extend\u00eda mi\napostolado hacia los lugares de trabajo, que pa\u00adra nuestros obreros hab\u00edamos\nlogrado encontrar y organi\u00adzar. Era \u00e9ste quiz\u00e1s el sector del exilio, que m\u00e1s\npreocupaba al Lendakari.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abHe de hablar a Vd. \u2014me\ndec\u00eda\u2014 con la convicci\u00f3n de quien siente \u00edntimamente el futuro espiritual de\nnuestro pueblo y est\u00e1 seguro de encontrar en su esp\u00edritu un eco basa\u00addo en\nid\u00e9nticas preocupaciones y desvelos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En Agirre era vieja esta\ninquietud por el porvenir espiri\u00adtual de su pueblo; lo hab\u00eda expresado en\nmultitud de oca\u00adsiones, en las concentraciones populares, en los discursos\npronunciados en el Congreso; pero cuando ocup\u00f3 el primer puesto de la autoridad\ncivil de Euzkadi dedic\u00f3 mucho tiem\u00adpo a buscar soluciones en un an\u00e1lisis\nprofundo de esa in\u00adquietud.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abTengo sabido y ello no me\nextra\u00f1a, que la formaci\u00f3n espiritual de nuestros trabajadores \u2014y hoy lo son\ntodos nuestros emigrados\u2014 deja bastante que desear. Como le di\u00adgo, no me\nextra\u00f1a el hecho, a\u00fan cuando en mi conciencia y esp\u00edritu cristianos me duele\nextraordinariamente. Ha sufrido mucho nuestro pueblo. La contradicci\u00f3n de ideas\nfunda\u00admentales con actos y conductas re\u00f1idos en absoluto con lo predicado; el\nexilio; el trato con personas, de f\u00e9 religiosa no tan firme y en much\u00edsimos\ncasos sin ninguna preocupaci\u00f3n de \u00edndole religiosa; la dureza misma de la vida;\nla situaci\u00f3n de los familiares en desgracia, cuando no la p\u00e9rdida de algu\u00adnos\nde ellos, etc. etc. son motivos que humanamente hacen comprender que la fe de\nnuestras juventudes ha tenido que sufrir rudo golpe\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero no era Agirre hombre que\ncediera al pesimismo, ni dejaba de ver su obligaci\u00f3n de rodear de posibilidades\nde re\u00adcuperaci\u00f3n cristiana a la poblaci\u00f3n sometida al riesgo de perder su fe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abUstedes como sacerdotes y\nyo como gobernante cat\u00f3li\u00adco tenemos el deber de reaccionar contra todo esto,\ndotando a nuestra juventud de todos aquellos elementos que, levan\u00adt\u00e1ndoles la\nvista del dolor y del desenga\u00f1o, les haga caminar de nuevo por la ruta de la\nfe, no solamente porque es tradi\u00adcional en nuestro pueblo, que \u00e9ste es\nargumento de circuns\u00adtancias, sino porque debe ser la gu\u00eda y la norma de los\nactos p\u00fablicos y privados de cada uno de los vascos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Lendakari ve\u00eda en esta\nsituaci\u00f3n an\u00edmica de nuestra juventud algo \u00abcircunstancial y\npasajero\u00bb, porque \u00aba mi juicio puede m\u00e1s la educaci\u00f3n de tantos\nsiglos, que no la irri\u00adtaci\u00f3n que alcanzar\u00e1 a nuestra juventud en esta \u00e9poca\ncorta al lado de aquella. Es fen\u00f3meno \u00e9ste que se repite en todas las latitudes\ny en todos los pueblos que han sufrido por ser precisamente cristianos y\nconducirse como cristianos y que se ven condenados y atacados por aquellos, que\nhan invo\u00adlucrado el nombre de Cristo en la m\u00e1s odiosa e inhumana de las\nagresiones\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Para esta obra de reconstrucci\u00f3n\nespiritual, Agirre sab\u00eda cual era el medio eficiente y leg\u00edtimo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSi sabemos nosotros\nconservar la fe en la juventud, el cristianismo en sus costumbres, predic\u00e1ndolo\npor supuesto nosotros, los de arriba, con el ejemplo, y sublimando al mismo\ntiempo el sacrificio de nuestro pueblo con miras a cosas m\u00e1s altas, yo estoy\nseguro que del destierro llevaremos a la Patria un plantel de hombres, desde\nlos universitarios hasta el m\u00e1s humilde trabajador, con una formaci\u00f3n recia,\ncapaz de modelar todo un pueblo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En el momento de escribirme esta\ncarta el Lendakari se hallaba en circunstancias harto inquietantes, en d\u00edas inme\u00addiatamente\nanteriores a la invasi\u00f3n &nbsp;alemana en\nFrancia, se\u00adparado de su familia refugiada en B\u00e9lgica, es decir, en mo\u00admentos en\nque surg\u00edan dentro de \u00e9l y en su rededor graves problemas. Sin embargo, en la\njerarquizaci\u00f3n moral de sus deberes, Agirre no vacilaba en decir lo siguiente:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abQuiero descargar en esta\ncarta mi preocupaci\u00f3n de jefe de un pueblo cristiano, puesto en circunstancias\ndif\u00edciles y por lo tanto de extraordinaria y terrible responsabilidad pa\u00adra el\nfuturo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Descendiendo al campo de los consejos\neficientes, Agirre no vacilaba en despertar vocaciones sacerdotales, para que\ntrabajaran all\u00e1 donde hubiera trabajadores vascos desterra\u00addos, en Burdeos,\nToulouse, Tarbes, Lannemezan.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNo se puede permitir de\nninguna manera que haya en estos momentos sacerdotes vascos si no inactivos,\npor lo me\u00adnos ausentes de la necesidad espiritual urgent\u00edsima de sus\ncompatriotas. No vayamos a predicar la fe a los franceses, dejando de hacerlo\ncon nuestros propios compatriotas. Y terminaba Agirre su carta con esta frase,\nque sintetiza la armon\u00eda que debe presidir la conducta de la autoridad civil\nante los problemas espirituales de su pueblo:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEsta carta tiene todo el\nclamor de urgencia y de ruego en el orden espiritual y si en el patri\u00f3tico\npudiera algo, en un terreno en el que el esp\u00edritu debe predominar, cada una de\nsus letras contendr\u00eda un mandato imperioso\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Estaba yo en New York, cuando\nAgirre me escribi\u00f3, que, al pasar hacia Roma, me detuviera en Par\u00eds: \u00abErroma&#8217;ra\njuan ba\u00f1o lenago, ona izango zaigu Paris&#8217;en alkarrekin itz egitea. Laixter\narte, bada, emen alkar ikusi arte\u00bb. Llegu\u00e9 a Par\u00eds al d\u00eda siguiente de su\nmuerte. Desde all\u00ed vine a solas con su cad\u00e1ver hasta San Juan de Luz. En el\nlargo y doloroso camino agradec\u00ed a Dios haber conocido tan de cerca a quien supo\narmonizar sus deberes de Lendakari cristiano, en el ejercicio dif\u00edcil de su\nautoridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"716\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Aguirre-en-el-Centro-Vasco-de-Caracas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13279\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Aguirre-en-el-Centro-Vasco-de-Caracas.jpg 716w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/04\/Aguirre-en-el-Centro-Vasco-de-Caracas-580x829.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/figure>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 26 de abril de 2020 Siempre he tenido curiosidad por saber c\u00f3mo era de verdad Jos\u00e9 Antonio de Agirre m\u00e1s all\u00e1 del t\u00f3pico o&nbsp; de ese clich\u00e9 a veces amilbarado que tenemos. 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