{"id":13427,"date":"2020-05-24T17:31:23","date_gmt":"2020-05-24T15:31:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=13427"},"modified":"2020-05-24T17:31:25","modified_gmt":"2020-05-24T15:31:25","slug":"diarios-de-jon-bilbao-la-vieja-bandera-llena-de-lluvia-y-lagrimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2020\/05\/24\/diarios-de-jon-bilbao-la-vieja-bandera-llena-de-lluvia-y-lagrimas\/","title":{"rendered":"Diarios de Jon Bilbao. La vieja bandera llena de lluvia y l\u00e1grimas."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo\n24 de mayo de 2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"615\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-Cuba-001-940x615.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13431\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-Cuba-001-940x615.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-Cuba-001-580x379.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-Cuba-001-768x503.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-Cuba-001.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Retomo\nel relato de la repercusi\u00f3n de la muerte del Lehendakari Aguirre trayendo a\nestas p\u00e1ginas lo que escribi\u00f3 el pol\u00edgrafo Jon Bilbao, nacido en Puerto Rico en\n1914 y fallecido en Gasteiz en 1994. Un investigador cultural cuya obra\nmonumental Eusko Bibliographia es una referencia si se quiere saber algo de lo\nque dejaron como huella escrita &nbsp;los vascos.<\/p>\n\n\n\n<p>Graduado\nen Madrid y en la Universidad de Columbia, gudari, profesor de varias\nuniversidades norteamericanas, estudiosos de la presencia de los vascos y los\npastores en el Oeste norteamericano especialmente en California, Idaho y\nNevada, colaborador del Lehendakari Agirre durante la etapa de este en Nueva\nYork, editor, desde esta capital dirige informaci\u00f3n para Latinoam\u00e9rica del\ngobierno belga y es condecorado como Caballero de la Orden de la Corona&nbsp; belga, sus trabajos de todo tipo llenan\np\u00e1ginas y p\u00e1ginas. Koldo San Sebasti\u00e1n, que trabaj\u00f3 en ellos, me env\u00eda este\npasaje referido al impacto que les caus\u00f3 la muerte del Lehendakari. Como se ve\nera el inicio de algo distinto a lo que se hab\u00eda vivido hasta entonces ya que\nmor\u00eda el Lehendakari y nac\u00eda ETA. Dice as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>21 de\nmarzo de 1960<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Julen Madariaga ha salido de la c\u00e1rcel. Sali\u00f3\nen la noche del 17 al 18. Tuvo algunos malos tratos, no muchos porque, por lo\nvisto hab\u00eda orden de no perjudicarle. Comi\u00f3 en casa el domingo d\u00eda 20. Me cont\u00f3\nlos interrogatorios que tuvo. Le suger\u00ed que hiciera un detallado escrito de\ntodo. Despu\u00e9s de la comida yo me fui con mi familia a Bayona y volv\u00ed ayer\nnoche. Hoy me llam\u00f3 varias veces. Al fin nos encontramos a las 6 de la tarde.\nHicimos alguna visita con su t\u00edo Jos\u00e9 Go\u00f1i y despu\u00e9s de dejar a Ibarburu en el\ntren a Donosti y a Go\u00f1i en su casa me llev\u00f3 a casa de sus padres en Sendeja.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Encontramos a su madre tomando el t\u00e9 con\nAguirre, socio de Aguirre y socio nuestro en Alimentos Congelados. Me\nsorprendi\u00f3 la escena. Me sorprendi\u00f3 m\u00e1s que nada, la entereza de la madre de\nJulen. Mencionaron que esa tarde hab\u00edan sido detenidos varios muchachos del\ngrupo de Julen. Hab\u00eda que avisar a otros y darles alojamiento por la noche antes\nde que la polic\u00eda les detuviera. Cuando est\u00e1bamos hablando de estas cosas entr\u00f3\nel padre de Julen. Dijo \u201cTraigo una mala noticia, la peor\u201d. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cre\u00edmos que se trataba de la detenci\u00f3n de\nalg\u00fan otro que fuese conocido de todos. Aguirre dijo: \u201cYa est\u00e1 bien de malas\nnoticias. \u00bfQui\u00e9n ha sido ahora?\u201d El padre de Julen es sordo y seguramente no\noir\u00eda eso. \u201cme ha llamado Koldo Retolaza: Jos\u00e9 Antonio ha muerte\u201d. Yo dije\nantes de ahora ya se ha dicho eso\u201d. Julen me sigui\u00f3 y dijo: \u201cS\u00ed cuando muri\u00f3\nAgirretxe\u201d. Pero el que la noticia viniera de Koldo supon\u00eda que era verdad.\nEntonces lleg\u00f3 Nikola, el hermanastro de Julen. Salieron al pasillo, anduvieron\nen el tel\u00e9fono. Volvieron. \u201cS\u00ed, es verdad, ya lo sabe Juan\u201d (Juan es el casado\ncon la hermana de Jos\u00e9 Antonio). La madre de Julen dec\u00eda: \u201cSolo faltaba esto\nahora. Adem\u00e1s, hoy se van a ensa\u00f1ar con los chicos que est\u00e1n en la c\u00e1rcel\u201d.\nLuego vino Osane, la mujer de Julen, Osane Belausteguigoitia, cuando lo oy\u00f3\nech\u00f3 una carcajada tan fuerte que tuvo que echar la cabeza hacia atr\u00e1s. Luego,\nse enderez\u00f3 la cabeza y se tap\u00f3 la cara con las manos. Solo dijo: \u201cno\u2026no\u2026, no\npuede ser es demasiado\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Pero\nera verdad, lo not\u00e1bamos todos, aquello era verdad, no eran rumores. Lo que\ntodo tem\u00edamos siempre hab\u00eda ocurrido. Yo les dije en un principio: \u201cNo puede\nser, ayer por la ma\u00f1ana Solaun y Unceta hablaron con \u00e9l en Paris. Estaba\nentusiasmado con los art\u00edculos de Benjam\u00edn Welles en el New York Times. Pero\nera una angina de pecho, y esto se da en un momento, pod\u00eda haber sido anoche o\nesta ma\u00f1ana, quien sabe. Pero no hab\u00eda por qu\u00e9 dudar. La hermana de Jos\u00e9\nAntonio, luego su hermano &nbsp;Teodoro, todos\nse estaban preparando para ir a Par\u00eds. Llaman a Sireica, a la oficina de Julen.\nYa las chicas ven\u00edan con seis billetes para Par\u00eds. Pero hab\u00eda tambi\u00e9n que\npensar en los otros, en los chicos que la polic\u00eda detendr\u00eda esta noche, hab\u00eda\nque avisarles. A m\u00ed me dieron un encargo. Avisar a Jon Larrinaga que no se\nquedara a dormir en casa y que avisara a los dem\u00e1s. \u201cYa le avisar\u00e9, est\u00e1 de\ncamino a mi casa, no preocuparos puedo ir ahora\u201d. \u201cNo\u201d, me dijo Aguirre. \u201cNo\nir\u00e1 a casa hasta las 10.30 de la noche. No hay prisa por \u00e9l, no hay manera de\nlocalizarle, estar\u00e1 con su novia en el cine o de paseo, no podemos\nsaberlo\u201d.&nbsp; Hablamos de pol\u00edtica Aguirre y\nyo. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 en Par\u00eds? \u201cEs el momento del can\u00f3nigo\u201d, le dec\u00eda yo. En\nreferencia a D.Alberto Onaindia. Quiz\u00e1 tengamos un Makarios. Cuando la\nsituaci\u00f3n llega a este extremo hay que agarrarse a ilusiones. Tenemos hombres.\nQui\u00e9n sabe si todo esto no deje de ayudarnos de alguna manera. Al menos\ntendremos que pensarlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hay que buscar esperanzas, tenemos que seguir\ntrabajando, ahora a\u00fan m\u00e1s, ahora no puede haber cr\u00edticas y todo el mundo tendr\u00e1\nlibertad. Antes se confiaba demasiado en Jos\u00e9 Antonio. Ahora habr\u00e1 que valerse\nde nuevas formas. El Gobierno lo tomar\u00e1 Leizaola o Irujo. El Gobierno Vasco al\nfin y al cabo es una instituci\u00f3n, depender\u00e1 de nosotros s\u00ed tendr\u00e1 fuerza\nexterior e interior. Tenemos que aprovechar esta coyuntura al m\u00e1ximo de\nposibilidades. <\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"751\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-el-frente-001.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13429\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-el-frente-001.jpg 751w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-el-frente-001-580x791.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 751px) 100vw, 751px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Hoy\nestamos en nuestro punto bajo. Alrededor de esta mesa a\u00fan m\u00e1s. Yo no estoy\ndentro &nbsp;de esta &nbsp;organizaci\u00f3n que debe ser Yagi Yagi, que sufre\nla p\u00e9rdida de la mayor parte de sus cuadros, que les va a ser dif\u00edcil\norganizarlos de nuevo. Pero la p\u00e9rdida del l\u00edder, puede ser \u00e1nimo para aquellos\nque crean tener aptitudes de l\u00edder, quien sabe\u2026quien sabe\u2026lo que ser\u00e1 este\nfuturo pr\u00f3ximo nuestro El can\u00f3nigo podr\u00eda hacer ahora mucho. \u00bfLo har\u00e1? Se\nplegar\u00e1 a las exigencias del gobierno.&nbsp;\nSeguir\u00e1 su camino predicando la libertad de su pueblo. Es su momento.\nSer\u00eda el momento para todos. Si yo tuviera fe, rezar\u00eda para que el can\u00f3nigo,\nindependientemente del gobierno, lanzase su manifiesto de libertad, de libertad\nvasca, de nuestra libertad, independiente de todo partido pol\u00edtico, incluso de\ntoda instituci\u00f3n. Muerto Jos\u00e9 Antonio, muerto el hombre que para todos los\nvascos era la encarnaci\u00f3n de Sabino, solo el can\u00f3nigo tiene autoridad para\nadoptar una actitud independiente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Toda la familia de Jos\u00e9 Antonio ha salido\npara Donosti. Har\u00e1n noche all\u00ed. Con ellos va tambi\u00e9n Ajuriaguerra. Dormir\u00e1n en\ncasa de do\u00f1a Concha Uriarte. Ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana saldr\u00e1n para Par\u00eds. Cuando\ntodos se han ido yo me vengo a casa. Tengo que darle el recado a Larrinaga.\nPaso por el Monterrey, necesito un trago. Llamo a Marta. Ya sabe lo de Jos\u00e9\nAntonio. Se lo ha dicho Tere Gamboa que le ha llamado don Jos\u00e9 Vilallonga desde\nBiarritz. A m\u00ed me ha llamado Koldo Retolaza. Si quedaba alguna duda ya no\nqueda. Dioni Lasa, el propietario del Monterrey, ha visto algo en mi cara. Hasta\nahora he estado sereno. Ahora yo mismo noto cierto temblor en algunas partes de\nmi cara. Dioni me mira. Le digo \u201cJos\u00e9 Antonio ha muerto\u201d. Me contesta \u201cEz ta\u2026\u201d\nNo termina la frase. No lo puede creer porque nadie queremos creerlo, pero es\nla verdad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En el coche, viniendo, he puesto la radio, he\npuesto m\u00fasica toda ella muy fuerte. He llegado a Algorta y he buscado la casa\nde Jon Larrinaga. No estaba en casa. He dicho a una joven que volver\u00eda a las\ndiez y media. Me he ido a casa. He encontrado la casa triste. Mi hijo peque\u00f1o\nme ha dicho: \u201cAita, Euskalerriko presidente il da\u201d. Y le he dicho: \u201cBai Jontxu,\nbai, il da\u201d. Mi hija no se acordaba de \u00e9l al principio. Las criadas, sobre todo\nVictori, ten\u00edan una cara p\u00e1lida. Tem\u00ed que se echaran a llorar. Mi mujer ten\u00eda los\nojos rojos. No hab\u00eda llorado, pero creo que le faltaba poco. Comimos y o\u00edmos\nRadio Nacional. Cre\u00ed que dir\u00eda algo. No dijo nada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Despu\u00e9s de cenar me llegu\u00e9 a casa de Jon\nLarrinaga. Le dije que se fuera a dormir a otra parte y avisara a sus amigos.\nLuego, me vine a casa a tiempo para o\u00edr radio Par\u00eds. Jos\u00e9 Antonio se hab\u00eda\nsentido mal a las cinco de la tarde. Mari hab\u00eda llamado a sus amigos. Leizaola,\nLandaburu, Alberro. Creo que no mencionaron a Irujo \u00bfestar\u00eda en Londres? Muri\u00f3\na las 6:30. A las 8 nos dieron la noticia. Dicen que las noticias malas se\nsaben pronto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Martes,\n29 de marzo de 1960<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Llegu\u00e9 ayer de Donibane, de asistir al\nentierro del Lendakari. Fue un entierro silencioso, solo se o\u00eda el ruido de los\npasos y el caer de la lluvia en los paraguas. Gurruchaga (D. Ildefonso) me\ndec\u00eda que en los entierros de los justos los \u00e1ngeles lloran tambi\u00e9n. La carroza\nf\u00fanebre hab\u00eda llegado de Par\u00eds el d\u00eda anterior, el domingo. Iba a llegar a las\ncuatro, pero lleg\u00f3 a las cinco, seguida de un autob\u00fas donde ven\u00edan los\nfamiliares, miembros del Gobierno y otras personas. Detr\u00e1s muchos coches que\nhab\u00edan salido a recibir al cortejo m\u00e1s all\u00e1 de Bayona. Me contaron que, al\npasar por Las Landas, en un poblado se encuentran con un grupo de vascos\nle\u00f1adores que al pasar el cortejo levantaron sus hachas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;Se\nrecibi\u00f3 al cad\u00e1ver con un silencio angustioso. Est\u00e1bamos todos reunidos en la\nplazuelita frente a la casa de Telesforo Monz\u00f3n. El cad\u00e1ver ven\u00eda &nbsp;seguido de Leizaola, el Gobierno y los\nfamiliares del Lendakari. En la puerta de la casa de Monz\u00f3n esperaba la bandera\nvasca en manos de Borja Eskauriatza, un joven sobrino del embajador espa\u00f1ol en\nWashington, Areilza, que hace unas semanas tuvo que escapar de Bilbao, acusado\nde haber echado una bomba en la Jefatura de Polic\u00eda. Esper\u00e1bamos muchos all\u00e1;\nhab\u00eda venido gente de Navarra por los montes, vi algunas caras conocidas de\nEstella. De Bilbao, muchos, de aqu\u00ed de Guecho, tambi\u00e9n muchos, entre ellos a D.\nJos\u00e9 Luis Zamalloa y Astigarraga, cura de nuestra iglesia. Por la ma\u00f1ana hab\u00eda\ndicho en las misas que ser\u00eda ofrecidas por el alma de Jos\u00e9 Antonio y porque la\njusticia saliera triunfante. Es valiente este cura joven entre tanto cura\ncobarde. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Vi all\u00ed a mucha gente conocida. A D. Manuel\nIrujo le vi ya por la ma\u00f1ana y me extra\u00f1\u00f3. Hab\u00eda contado con la posibilidad de\nque sucediera al Lendakari. Con \u00e9l muchos navarros se hubieran incorporado a\nnosotros. Ahora, al ver a Leizaola detr\u00e1s del f\u00e9retro sab\u00eda que este suceder\u00eda\nal Lendakari. Qu\u00e9 dif\u00edcil es llamarle Lendakari a otro que no sea Jos\u00e9 Antonio.\nLuego me dijo Retolaza que \u00e9l era el elegido como vicepresidente que hab\u00eda\nsido. Ahora me acuerdo de que cuando le salud\u00e9 y me ofrec\u00ed a \u00e9l no le llam\u00e9 \u201cLendakari\u201d.\nDeb\u00ed haberlo hecho. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando la gente estuvo dentro comenz\u00f3 el\ndesfile. Nosotros dejamos pasar a todos aquellos que hab\u00edan venido de lejos.\nEstuvimos como dos horas esperando. Cuando la aglomeraci\u00f3n era menor me acerqu\u00e9\na la puerta y me puse en l\u00ednea. Me dijeron luego que detr\u00e1s ven\u00eda un tal\nMaseguer, polic\u00eda de Bilbao a quien Borja impidi\u00f3 la entrada. Delante de mi\niban dos j\u00f3venes como de 25 a\u00f1os. Parec\u00edan obreros. Al llegar a la puerta de\nsalida se me acerc\u00f3 Monz\u00f3n a saludarme y a decirme que volviera por la noche.\nLos dos chicos no se deciden a salir, pero al traspasar la puerta no pudieron\ncontenerse m\u00e1s, sus sollozos eran mayores que su poder f\u00edsico, y yo con ellos\nme ech\u00e9 tambi\u00e9n a llorar. Me refugi\u00e9 en el peque\u00f1o jard\u00edn de Monz\u00f3n. No hab\u00eda llorado\ndesde que enterr\u00e9 a mi primera hija en La Habana. Sent\u00eda un terrible dolor de\npecho y est\u00f3mago. Hubiera querido lanzarme a llorar como un hist\u00e9rico. Mi mujer\nque ven\u00eda detr\u00e1s tampoco pudo contenerse. Tuvimos que pasar varios minutos en\naquel jard\u00edn antes de que nos seren\u00e1ramos y sali\u00e9semos a la calle.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"841\" height=\"547\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-el-Tigre-Venezuela-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13430\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-el-Tigre-Venezuela-1.jpg 841w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-el-Tigre-Venezuela-1-580x377.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Aguirre-en-el-Tigre-Venezuela-1-768x500.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 841px) 100vw, 841px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Al\nsalir, vi que tambi\u00e9n estaba afectado el vicec\u00f3nsul americano Daniel Hoyt\nDanielsque hab\u00eda venido conmigo desde Bilbao. Me dijo que le daba la impresi\u00f3n\nde haber perdido a un pariente. A las 8 hubo rosario de mujeres y luego de\nhombres. Yo no acud\u00ed. No se pod\u00eda entrar. Nos sentamos en el Bar Basque.\nEst\u00e1bamos agotados. Telesforo que vino un momento me dijo que no fuera por la\nnoche. Se iban a hacer velaciones por turnos entre los que se quedaran en Donibane.\nNosotros pod\u00edamos marchar a Bayona y as\u00ed lo hicimos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A la ma\u00f1ana siguiente est\u00e1bamos frente a la\ncasa de Monz\u00f3n a las 9:30. Hab\u00eda mucha m\u00e1s gente que la tarde anterior. Segu\u00eda\nlloviendo. El maestro de ceremonias iba anunciando a los que presidir\u00eda el\nduelo. Salvo a los miembros de la familia se eligi\u00f3 a los que no viv\u00edan en el\ninterior. Hab\u00eda autoridades francesas y las republicanas espa\u00f1olas. Los vascos\nde todo el mundo estaban representados de una u otra forma. Sacaron el ata\u00fad\ngudaris sin graduaci\u00f3n. Sobre el ata\u00fad la bandera vasca, la misma que se puso\nen el ata\u00fad de Sabino Arana Goiri. Una bandera vasca sin pretensiones que\ncubr\u00eda un ata\u00fad sencillo de color madera con abrazadera de hierro galvanizado.\nBorja qued\u00f3 en la puerta con la otra bandera, con la que recibieron ayer al\ncad\u00e1ver. Los txistularis segu\u00edan al cortejo con sus enfundados en tela negra,\ntxistus que estuvieron siempre cerca del cad\u00e1ver, txistus que tanto hab\u00eda\nescuchado el Lendakari, txistus que esta vez no tocaron ni tan siquiera el\nhimno vasco. Todo qued\u00f3 en silencio, no hab\u00eda marchas f\u00fanebres, solo el sollozo\nde las gentes, las toses de los que quieren ocultar el sentimiento, el sonar de\nlos pa\u00f1uelos y el pasar la mano por la mejilla para quitar las l\u00e1grimas. Los\ncuras cantaron sus cantos acostumbrados. Los dem\u00e1s seguimos en silencio. Las\nventanas de las casas de la rue Gambetta estaban cerradas. En algunas abiertas\nse ve\u00edan los fot\u00f3grafos. Llegamos a la iglesia acomod\u00e1ndonos donde pod\u00edamos. El\nduelo y las mujeres abajo. Los hombres en las galer\u00eda. En la iglesia hab\u00eda un\ncoro de curas y un coro de mujeres. El \u00f3rgano silencioso. Solo se o\u00eda en\narm\u00f3nium. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No hab\u00eda gran coro. \u00cdbamos a asistir a una\nmisa sencilla de tres curas con tres monaguillos. Subi\u00f3 al p\u00falpito don Chomin\nOnaindia, hermano del can\u00f3nigo, el cura m\u00e1s humilde de Donibane, quiz\u00e1 tambi\u00e9n\nel m\u00e1s bueno. Entre canto y canto dec\u00eda unas palabras en euskera, luego en\nfranc\u00e9s y despu\u00e9s en castellano. \u201cRecibe el alma de Jos\u00e9 Antonio, Se\u00f1or, el\nalma de este hombre justo, presidente de un pueblo que sufre y te lo pide\u201d. (\u2026)\n\u201cEl Lendakari quiso que los vascos nos uni\u00e9ramos y que el mundo reinara paz y\njusticia. Escucha Se\u00f1or los deseos de este hombre que ha ido a ti\u201d.&nbsp; De este tono eran las palabras de Don Chomin,\npalabras que nos llegaban a todos muy adentro de nosotros mismos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Despu\u00e9s de la misa nos habl\u00f3 el obispo\nMathieu. Era viejo amigo del Lendakari. Su mensaje est\u00e1 escrito. Comulg\u00f3 la\ngente, muchos, hombres y mujeres. Salimos. Fuera hab\u00eda mucha gente que no hab\u00eda\npodido entrar en la iglesia. Comenz\u00f3 a llover. Sacaron el ata\u00fad, lo llevaban\nvarios gudaris, lo pusieron en la carroza. Todos seguimos detr\u00e1s. Me refugi\u00e9\ncon Dan en el paraguas de Picaza, antiguo comandante de la Polic\u00eda Motorizada\nde Euzkadi. Picaza me los se\u00f1alaba. El que yo tuve, Sarasketa, de \u00c9ibar, muri\u00f3\nen la c\u00e1rcel hace muchos a\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Detr\u00e1s de nosotros,\ninmediatamente detr\u00e1s pues form\u00e1bamos la cola de los hombres, ven\u00edan las\nmujeres de la familia. No reconoc\u00ed a ninguna. Iban todas ellas con tocados\nf\u00fanebres vascos. No sab\u00eda si la primera era Aintzane o no. Al llegar al\ncementerio, Dan y yo entramos por una puerta lateral para ver si consegu\u00edamos\nllegar cerca del f\u00e9retro que hab\u00eda quedado en la puerta principal. Nos\nacercamos entre tumbas. Me fij\u00e9 que toda la gente, muy respetuosamente trataba\nde evitar pisar las tumbas, aunque no siempre lo consegu\u00eda. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Leizaola habl\u00f3, pero\nen el momento comenz\u00f3 a llover de tal manera que el ruido que produc\u00eda el agua\nsobre los paraguas nos imped\u00eda entender lo que dec\u00eda. Habl\u00f3 primero en euskera\ny luego en castellano. Entre lo que pude captar de ambas lenguas me di cuenta\nde que estaba prestando juramento: \u201cSobre tierra vasca y ante el cuerpo del\nLendakari juro decir sin descanso hasta el logro de los ideales que mantuvo\nJos\u00e9 Antonio Aguirre\u201d. Algo as\u00ed dijo:.<\/em> <em>\u00abAnte t\u00ed, Jos\u00e9 Antonio de Aguirre y Lekube, presidente que el\npueblo vasco eligi\u00f3 al constituirse el Gobierno de Euzkadi. Conforme, a los\nacuerdos del mismo Gobierno&nbsp;y&nbsp;de las organizaciones pol\u00edticas y\nsindicales democr\u00e1ticas del pa\u00eds, que han sostenido la causa de \u00e9ste en la\nguerra y en la postguerra, en la patria y en el exilio, para consagrarme a las\ntareas de la liberaci\u00f3n hasta que el pueblo vasco libre pueda elegir las\nautoridades leg\u00edtimas, asumo las funciones que te fueron<\/em> <em>encomendadas como presidente, las cuales,\nponiendo sin reservas mi voluntad y esfuerzo, cumplir\u00e9 siguiendo tus ense\u00f1anzas\ny tu ejemplo, y ser\u00e9 fiel a ellas y al pueblo vasco como hasta la muerte lo has\nsido t\u00fa, con tanta ejemplaridad y celo\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"610\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Leizaola-ante-el-f\u00e9retro-de-Agirre_1-940x610.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13432\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Leizaola-ante-el-f\u00e9retro-de-Agirre_1-940x610.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Leizaola-ante-el-f\u00e9retro-de-Agirre_1-580x376.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Leizaola-ante-el-f\u00e9retro-de-Agirre_1-768x498.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/05\/Leizaola-ante-el-f\u00e9retro-de-Agirre_1.jpg 966w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Luego pasamos todo a contemplar por \u00faltima\nvez la cara de Jos\u00e9 Antonio. Par\u00f3 algo la lluvia. \u00cdbamos acerc\u00e1ndonos muy poco\na poco. Cada uno trataba de verle el mayor tiempo. Luego besaban la vieja\nbandera que estaba sobre el ata\u00fad mojada de lluvia y l\u00e1grimas. Yo no pude\nbesarla. Cuando me acerqu\u00e9 al f\u00e9retro vi primero un rizo del cad\u00e1ver, luego la\ncara p\u00e1lida con algo de barba, como si acabara de levantarse y a\u00fan no se\nhubiera afeitado. La abertura era peque\u00f1a y justamente se le ve\u00eda la cara. No\npude contenerme y tuve que sacar el pa\u00f1uelo para taparme la cara. La apretaba\ncon los dedos para ver si con el dolor conten\u00eda la congoja, pero esta era\nmayor. Creo que tard\u00e9 algunos minutos en serenarme, me parecieron horas. Cre\u00ed\nque no podr\u00eda llegar a contenerme. Fuera estuve un gran rato solo, sab\u00eda que no\nse pod\u00eda hablar a nadie. Ve\u00eda que en la carretera estaban los hijos de Jos\u00e9\nAntonio y sus hermanos. Ten\u00eda que ir a ellos. Salud\u00e9 a todos. Tom\u00e9 un clavel\nrojo de una de las coronas. Ya apenas quedaban flores. La gente se llevaba un\nrecuerdo. Luego en la frontera, sobre la mesa de la polic\u00eda vi claveles rojos y\nblancos con hojas verdes. \u00bfLas hab\u00edan quitado a los que ven\u00edan?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Vinimos a Donosti enseguida. Hab\u00edamos enterrado\nal amigo y al jefe de todos nosotros. Fueron dos d\u00edas tristes. Tendremos que\ntrabajar mucho para liberar a Euzkadi.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>1 de\nabril de 1960<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Funerales por Jos\u00e9 Antonio en San Ignacio de\nAlgorta. Enorme gent\u00edo. Me veo con Juan que quiere que hablemos por la tarde.\nEstoy con \u00e9l de 5 a 7. Se trata del grupo Ekin. Parece ser que ha habido una\nentrevista en la que se han \u201cdado de coces\u201d seg\u00fan Juan Ajuriaguerra, m\u00e1ximo l\u00edder del PNV, entre Julen\nMadariaga y Koldo (Luis) Retolaza. Yo no veo otra soluci\u00f3n que tratar al grupo\nEkin como tal grupo, en plano de total igualdad con el PNV. El Partido ya no\ntiene tantos hombres como para rechazar a gentes que laboran por la libertad de\nEuzkadi. Juan admite esta posibilidad. De ocho a diez hablo con J. Creo que\npodre si no unir a Ekin con el Partido al menos se podr\u00e1 ajustar una\ncolaboraci\u00f3n. Les pido que me den un plan de acci\u00f3n que yo puedo someter a Juan\ny devolverlo a ellos con las objeciones que \u00e9l pueda hacer. Sobre este plan\nprevio, cabe luego llegar a cualquier conformidad. Hoy me ha dicho Juancho\nElorza que se ha encontrado con un polic\u00eda, quien le ha recomendado que no me\nvea mucho pues ellos est\u00e1n a cogerme como sea para desterrarme. Voy ya teniendo\nvarios avisos de esta clase. Si de verdad pudieran desterrarme, no creo que\nanduvieran dici\u00e9ndolo a amigos m\u00edos. Hoy conoc\u00ed a Sabin Uribe. Me caus\u00f3 muy\nbuena impresi\u00f3n. Le han martirizado bastante en la c\u00e1rcel, pero su esp\u00edritu de\nlucha ha crecido. Ayer noche detuvieron a dos Azaolas. Por lo que parece todos\nellos pertenecen al grupo Ekin. A dos de los Robles Aranguiz les vi en\nDonibane, me dijeron que escaparon para no caer presos, pero a pesar de ello\nparece que vuelven para Semana Santa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En Donosti el obispo prohibi\u00f3 los funerales\npor el Lendakari, pero ante la amenaza de los hermanos de llevar el asunto a\nRoma ha dejado a los p\u00e1rrocos en libertad de hacer lo que quieran. Aqu\u00ed, hoy\npor la tarde, el gobernador ha llamado a Tom\u00e1s, hermano del Lendakari, para que\nadelante a las diez el funeral que van a celebrar en San Nicol\u00e1s de Bilbao a\nlas 12:30, pero no creo que haya cambio.<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 24 de mayo de 2020 Retomo el relato de la repercusi\u00f3n de la muerte del Lehendakari Aguirre trayendo a estas p\u00e1ginas lo que escribi\u00f3 el pol\u00edgrafo Jon Bilbao, nacido en Puerto Rico en 1914 y fallecido en Gasteiz en 1994. Un investigador cultural cuya obra monumental Eusko Bibliographia es una referencia si se quiere &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2020\/05\/24\/diarios-de-jon-bilbao-la-vieja-bandera-llena-de-lluvia-y-lagrimas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Diarios de Jon Bilbao. La vieja bandera llena de lluvia y l\u00e1grimas.<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13427","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13427"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13427\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13433,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13427\/revisions\/13433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}