{"id":14159,"date":"2020-12-17T16:24:45","date_gmt":"2020-12-17T14:24:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=14159"},"modified":"2020-12-17T16:24:47","modified_gmt":"2020-12-17T14:24:47","slug":"nos-lo-envia-el-p-ugalde-desde-caracas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2020\/12\/17\/nos-lo-envia-el-p-ugalde-desde-caracas\/","title":{"rendered":"Nos lo env\u00eda el P. Ugalde desde Caracas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Jueves 17 de\ndiciembre de 2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"907\" height=\"683\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/12\/Padre-Ugalde.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14160\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/12\/Padre-Ugalde.jpg 907w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/12\/Padre-Ugalde-580x437.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2020\/12\/Padre-Ugalde-768x578.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 907px) 100vw, 907px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las armas \u00a0hicieron silencio y la guerra bes\u00f3 a la paz cuando desde la trinchera alemana se elev\u00f3 el suave canto \u201cStille Nacht, heilige Nacht\u201d, al que se sumaron los soldados ingleses en su lengua \u201cSilent night holy night\u201d. \u201cNoche de paz, noche de amor\u201d. De coraz\u00f3n los enfrentados se dieron permiso mutuo para enterrar a sus muertos y se obsequiaron cigarrillos y tarjetas navide\u00f1as. Era la Navidad de 1914 en las trincheras de Ypres (B\u00e9lgica) a los 4 meses de empezada la I Guerra Mundial. Los altos mandos de uno y otro lado se disgustaron y silenciaron esa conducta tan \u201cirracional\u201d y peligrosa en plena guerra. Luego continuaron durante cuatro a\u00f1os cumpliendo el \u201cdeber\u201d de matarse, exigido por la l\u00f3gica \u201cracional\u201d de dominar y derrotar al otro.\u00a0 \u00bfPara qu\u00e9? Para, por medio de la muerte de millones, terminar los vencedores mutilando a Alemania que hab\u00eda ensalzado la guerra segura de su triunfo; una humillante derrota y mala paz que aliment\u00f3 el resentimiento del pueblo alem\u00e1n y dio alas luego a la locura criminal de Hitler y a la II Guerra Mundial que, con m\u00e1s eficaz \u201cracionalidad instrumental\u201d logr\u00f3 100 millones de muertos y una Europa destruida. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La racionalidad\ninstrumental y la felicidad<\/strong>. Los ilustrados del siglo XVIII cre\u00edan haber\ndescubierto la piedra filosofal de la felicidad humana: la causa del mal era la\nignorancia y el dominante oscurantismo religioso. Con la entronizaci\u00f3n de la\ndiosa Raz\u00f3n se liberar\u00eda nuestra raz\u00f3n y descubrir\u00edamos las leyes cient\u00edficas\nque el Creador puso cuando hizo este mundo con escuadra, compas y f\u00f3rmulas\nmatem\u00e1ticas. Efectivamente en el \u201cSiglo de las Luces\u201d (y antes) la raz\u00f3n descubri\u00f3\nque la materia no era ca\u00f3tica e irracional sino toda ella ordenada con las\nleyes matem\u00e1ticas, f\u00edsicas, biol\u00f3gicas\u2026 Tambi\u00e9n en las sociedades desaparecer\u00eda el mal&nbsp; con las leyes de la \u201cf\u00edsica social\u201d (Sociolog\u00eda),\ny de la Psicolog\u00eda. La econom\u00eda desbordar\u00eda en riqueza bien distribuida con\nsolo respetar la \u201cley cient\u00edfica\u201d del libre juego del mercado &nbsp;sin la&nbsp;\nimposici\u00f3n externa de la autoridad pol\u00edtica ni de la \u00e9tica. <\/p>\n\n\n\n<p>Las\ndos guerras mundiales no fueron obra de los ignorantes, sino de los pa\u00edses m\u00e1s \u201cilustrados\u201d\ny avanzados en el manejo de las leyes cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas aplicadas para\nla mayor destrucci\u00f3n del enemigo. Los pa\u00edses m\u00e1s ricos y poderosos sembraron\nmillones de vidas en los barrizales de las trincheras y cosecharon millones de\nmuertes y destrucci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero\nen la Navidad de 1914 aquellos hombres en trincheras enfrentadas no pudieron\nreprimir la fraternidad de su condici\u00f3n humana. Ante el Ni\u00f1o de Bel\u00e9n se\ndespertaron su bondad y la ternura del abrazo, porque ese \u201cDios con nosotros\u201d\nes Dios-Amor; los lobos descubrieron su vocaci\u00f3n de hermanos el uno para el\notro.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nl\u00f3gico disgusto de los altos mandos militares dej\u00f3 al descubierto que &nbsp;el amor trasciende la racionalidad\ninstrumental (cient\u00edfica) y la transforma en vida.&nbsp; Sab\u00edan\nque ese destello de fraternidad de la \u201cnoche de paz\u201d no era una estupidez, ni\nuna traici\u00f3n, como ser\u00eda juzgado y castigado por la l\u00f3gica de la guerra. <\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Homo homini lupus<\/em><\/strong><strong> y Europa de 1945 a 1965 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El\nhombre es lobo para el hombre, como ya lo escribi\u00f3 Plauto en el siglo III antes\nde Cristo y nos record\u00f3 Hobbes.\nPero lobos llamados a hacernos hermanos, nos lo muestra Jes\u00fas. <\/p>\n\n\n\n<p>En\n1945 seg\u00fan la racionalidad de la dominaci\u00f3n, Francia y Alemania debieron prepararse con mayor inversi\u00f3n,\nesfuerzo y t\u00e9cnica para derrotar al otro en la tercera matanza mundial. Pero no\nfue as\u00ed.&nbsp; Los vencedores-EE.UU.&nbsp; en primer lugar- se convencieron de que es\nuna estupidez mutilar al vencido y destruirlo para que nunca vuelva a tener\nfuerza. Por el contrario escogieron el camino de la colaboraci\u00f3n para la recuperaci\u00f3n,\ny luego de la Uni\u00f3n Europea con la convicci\u00f3n de que es necesario que a Alemania\nle vaya bien para que a Francia le vaya bien y viceversa. Decidieron jugar a\n\u201cganar ganar\u201d, no invertir en tropas y armas contra el otro y desmontar las\nfronteras y los odios para destruir al enemigo hist\u00f3rico. Las convicciones y\naudacia pol\u00edtica de tres dirigentes cristianos (Schumann en Francia, Adenauer\nen Alemania y De Gasperi en Italia) fueron decisivas para la Uni\u00f3n Europea y el\n\u201cMilagro alem\u00e1n\u201d. Hoy la Europa de naciones que se mataron durante siglos no gasta\nun euro en tanques, bombas y ej\u00e9rcitos para destruirse.&nbsp; Ya no se siembra el odio mutuo y se entiende\nque la guerra, adem\u00e1s de una cat\u00e1strofe&nbsp;\ncriminal, es una estupidez destructora. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Navidad y pol\u00edtica en\nVenezuela <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa\nes la Navidad&nbsp; para los cristianos, y\ntambi\u00e9n para los que no son religiosos o no conocen el cristianismo. Es lo que\nnos dice el papa Francisco\nen su \u00faltima enc\u00edclica \u201cFratelli Tutti\u201d. Siguiendo a Jes\u00fas, y con el ejemplo de\nFrancisco de As\u00eds, estamos llamados a transformar el lobo que somos en \u201chermano\nlobo\u201d. &nbsp;<strong>Sin olvidar que esta conversi\u00f3n no es hereditaria, ni erradica al lobo,\nsino que las nuevas generaciones, y cada persona, tenemos la responsabilidad permanente\nde convertir d\u00eda a d\u00eda el lobo que somos en hermano<\/strong>.&nbsp; Hoy en el mundo y en Venezuela Jes\u00fas vive y nos\ndice que para encontrar nuestro propio yo tenemos que hacernos nosotros; que\ndar la vida por otro no es perderla sino ganarla, que nadie tiene m\u00e1s amor que quien\nla da por otro; y que el amor es m\u00e1s fuerte que la muerte porque Dios es amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela\nest\u00e1 derrotada. Millones van al exilio porque aqu\u00ed no encuentran vida. El poder\ny la dominaci\u00f3n entronizados como supremos dioses han tra\u00eddo muerte, miseria y\nrepresi\u00f3n, incluso para los seguidores de la dictadura. Continuarla es una\nestupidez y un crimen. Esta Navidad como ninguna otra hemos de preguntarnos qu\u00e9\ndebemos hacer unos y otros para entrar en una nueva din\u00e1mica pol\u00edtica de \u201cganar\nganar\u201d con la convicci\u00f3n de que para que al pobre le vaya bien tienen que\nflorecer el trabajo y las empresas y que estas no pueden ser exitosas si el\npueblo est\u00e1 en hambre, sin educaci\u00f3n, sin oficio, y &nbsp;sin trabajo ni ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La pol\u00edtica tiene que\nnacer de nuevo<\/strong>. <strong>&nbsp;En esta tr\u00e1gica derrota nacional sin ganadores,\nel di\u00e1logo nacional e internacional ha de ser la piedra fundamental para que\nrenazca la vida, la econom\u00eda y la pol\u00edtica democr\u00e1tica animada por la\nfraternidad.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz\nNavidad&nbsp; a pesar de que Venezuela llega a\nella derrotada y en agon\u00eda! Que el\nNi\u00f1o-Dios nos traiga como regalo la convicci\u00f3n de que la felicitad no\nest\u00e1 en la destrucci\u00f3n del otro bando, sino que el otro tiene lo que a m\u00ed me\nfalta y yo lo que \u00e9l necesita: ser nosotros. Que el reconocido fracaso del\nenfrentamiento destructivo nos lleve a entender que la puerta de la felicidad\nse abre hacia fuera (<em>Kirkegaard<\/em>) y que &nbsp;mi llave&nbsp;\nest\u00e1 escondida en el otro y la de \u00e9l en mi. \u00a1Feliz A\u00f1o 2021 con una\nnueva Venezuela como tarea de todos!<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Luis\nUgalde<\/em><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves 17 de diciembre de 2020 Las armas \u00a0hicieron silencio y la guerra bes\u00f3 a la paz cuando desde la trinchera alemana se elev\u00f3 el suave canto \u201cStille Nacht, heilige Nacht\u201d, al que se sumaron los soldados ingleses en su lengua \u201cSilent night holy night\u201d. \u201cNoche de paz, noche de amor\u201d. 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Ugalde desde Caracas<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14159","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14159","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14159"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14159\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14162,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14159\/revisions\/14162"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14159"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14159"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14159"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}