{"id":14397,"date":"2021-02-16T18:03:15","date_gmt":"2021-02-16T16:03:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=14397"},"modified":"2021-02-16T18:03:17","modified_gmt":"2021-02-16T16:03:17","slug":"el-mensaje-del-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2021\/02\/16\/el-mensaje-del-silencio\/","title":{"rendered":"El mensaje del silencio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Martes 16 de febrero de 2021<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reproduzco\nun interesante an\u00e1lisis electoral en Catalunya publicado este martes en La\nVanguardia por Carles Castro<\/p>\n\n\n\n<p>El\nmensaje del silencio: el cansancio, el alto nivel de abstenci\u00f3n, la resignaci\u00f3n\nde una parte creciente de la poblaci\u00f3n de Catalunya, un reflejo de la \u201ccalidad\u201d\ny credibilidad de la oferta pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante\nesto el objetivo del PNV debe ser mantener alta la participaci\u00f3n. Evitar la\nfragmentaci\u00f3n y las ofertas binarias de Bildu y Vox. Definir el framework\n(marco de referencia), definir los temas, liderarlos&nbsp; y no caer ni seguir los argumentos de la\nizquierda abertzale, independentista o comunista. Tener discurso propio y no\nestar a la defensiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice lo\nsiguiente:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>ELECCIONES CATALANAS<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"449\" height=\"201\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/02\/Elecciones-catalanas-comptrimido.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14398\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>La tasa r\u00e9cord de abstenci\u00f3n revela el\nagotamiento de la sociedad catalana ante el falso dilema entre ruptura o\ninmovilismo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tres miembros de una mesa electoral\nen Sant Cugat del Valles a las 7pm cuando se colocaron los EPIs en la jornada\nelectoral del 14F<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u201cPara qu\u00e9 vamos a cambiar nada si las cosas ya\nno pueden ir peor\u201d. Esta frase tan representativa del cinismo pol\u00edtico podr\u00eda\nexplicar la conducta de muchos de los electores que el domingo acudieron a las\nurnas, pero tambi\u00e9n de buena parte de los que optaron deliberadamente por\nquedarse en su casa. Las comparaciones pueden ser odiosas y adem\u00e1s absurdas.\nPor eso, la ca\u00edda en la participaci\u00f3n no puede verse solo a la luz de los\nresultados excepcionales de los comicios del 2017. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ahora bien, la\ndeserci\u00f3n de m\u00e1s de un mill\u00f3n y medio de electores tampoco puede despacharse\ncomo una consecuencia exclusiva de la pandemia y, mucho menos a\u00fan, como un\ncierto retorno a los registros habituales de unas auton\u00f3micas. Sobre todo\nporque el 53,5% de participaci\u00f3n que se produjo el 14-F supone un r\u00e9cord\nabstencionista que solo encuentra parang\u00f3n en el registrado en una coyuntura\ndiametralmente opuesta a la actual: los comicios del 92 (54,9%), celebrados en\nun momento de optimismo ol\u00edmpico y razonable cohesi\u00f3n social. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Las cifras reales del 14-F<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>En realidad, ese\nmill\u00f3n y medio de electores ausentes configuran el anunciado \u201cpartido de la\nabstenci\u00f3n\u201d, un espectro que se ha convertido en el mejor reflejo del cansancio\nque afecta a la sociedad catalana. Catalunya lleva casi una d\u00e9cada partida en\ndos, enfrentada a un falso e insoluble dilema dram\u00e1tico de car\u00e1cter\nexistencial: seguir o no formando parte de Espa\u00f1a y, en consecuencia, tambi\u00e9n\nde Europa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por eso, las\nelecciones del domingo apenas tienen ganadores. El independentismo esgrime como\nun \u00e9xito que justificar\u00eda nuevos intentos de \u201csaltar la pared\u201d el 51,3% de los\nsufragios que lograron reunir el 14-F las fuerzas formalmente secesionistas\n(incluidas las m\u00e1s ex\u00f3ticas, con c\u00f3mputos en torno a 5.000 papeletas). Pero ese\nsector pol\u00edtico no puede ignorar que cedi\u00f3 m\u00e1s de 600.000 sufragios con\nrespecto a su cosecha del 2017. Es decir, 626.086 antiguos votantes\nindependentistas decidieron olvidarse de la \u201clegitimidad del 1 de octubre\u201d y de\nla persistencia de los \u201cpresos y exiliados\u201d. De hecho se olvidaron incluso de\nque hab\u00edan ido a votar en aquel refer\u00e9ndum unilateral. Y eso, en el mejor caso,\nse llama fatiga.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero, adem\u00e1s, la\nsupuesta hegemon\u00eda independentista se reduce pr\u00e1cticamente a cenizas si se la\nsit\u00faa en el contexto de una participaci\u00f3n tan baja. \u00bfM\u00e1s del 51% de los\nsufragios? Cuidado con las fantas\u00edas. Como recurso de pol\u00edtica ficci\u00f3n puede\nfuncionar, pero la realidad se escribe con otras cifras: los votantes\nindependentistas suponen ahora el 27% del censo, diez puntos menos que hace\ntres a\u00f1os. En otras palabras: solo uno de cada cuatro catalanes expres\u00f3 el\ndomingo un impreciso deseo de continuar la aventura soberanista como si nada\nhubiese pasado. Ese es el \u201cgran salto adelante\u201d que pueden esgrimir los\nescurridizos sherpas de la independencia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El problema de las\nelecciones del domingo es que tampoco acudieron a la cita muchos de los que en\nel 2017 se volcaron en las urnas para expresar el rechazo a la ruptura con\nEspa\u00f1a. En este caso, casi 900.000 desertores. Una desmovilizaci\u00f3n realmente\nasim\u00e9trica que se explica por la distribuci\u00f3n territorial de la abstenci\u00f3n: en\ntorno al 45% en la Catalunya profunda, pero hasta diez puntos m\u00e1s en la\nmetropolitana. Y esa fuga dej\u00f3 el contingente de quienes rechazan o simplemente\nno apoyan la independencia en torno a 1.400.000 votantes. O sea, algo m\u00e1s del\n48% de los sufragios si se excluyen los nulos y que, expresado en cifras\nreales, supuso un 26% del censo; es decir, m\u00e1s de 15 puntos menos que en\ndiciembre del 2017. Otra muestra de fatiga bien visible.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La evoluci\u00f3n electoral del nacionalismo y el\nindependentismo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Claro que, a la vista\nde esa asimetr\u00eda, pueden formularse algunas preguntas inc\u00f3modas: \u00bfLes afect\u00f3\nm\u00e1s a este sector de los votantes el temor a contagiarse mientras depositaban\nun sobre con una papeleta en una urna? \u00bfO bien la \u201cvictoria\u201d en votos pero la\n\u201cderrota\u201d en esca\u00f1os de hace tres a\u00f1os les ha llevado a abandonar toda\nesperanza de impulsar la alternancia en Catalunya? En fin, quiz\u00e1s hayan llegado\na la terrible conclusi\u00f3n de que las instituciones del Estado ya se ocupar\u00e1n de\n\u201cponer en su sitio\u201d a los dirigentes independentistas si, como no dejan de\nproclamar, \u201cho tornaran a fer\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es verdad que la\nvictoria del socialista Salvador Illa es un resultado meritorio en un contexto\ntan dif\u00edcil como el actual. Y los m\u00e1s de 46.000 sufragios que ha a\u00f1adido el PSC\na su resultado del 2017 tienen un gran valor en medio de la formidable ca\u00edda de\nla participaci\u00f3n. Todo ello sin olvidar que la hegemon\u00eda socialista en el bloque\nopuesto a la independencia implica que, a ese lado de la trinchera, domina una\nformaci\u00f3n partidaria del di\u00e1logo y el pacto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero m\u00e1s all\u00e1 del\n\u00e9xito de un partido pol\u00edtico que, sin embargo, no contar\u00e1 con el apoyo\nparlamentario suficiente para aspirar a gobernar Catalunya, el resto del\npanorama que se extiende ante las fuerzas de proyecci\u00f3n estatal no puede ser\nm\u00e1s desolador. El derrumbe de Ciudadanos alcanza unas dimensiones tan\ncatastr\u00f3ficas que solo se explican por su incapacidad para dibujar una alternativa\nal nacionalismo que no pasase por el simple rechazo frontal de sus postulados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Esa intransigencia\nante un conflicto territorial que exige bastante sutileza explica tambi\u00e9n los\ndesastrosos resultados de los populares, peores que hace tres a\u00f1os y al borde\nde la marginalidad. Pero ese discurso tan aparentemente productivo en el\nconjunto de Espa\u00f1a, y que consiste en describir como una tragedia lo que con\nfrecuencia no va m\u00e1s all\u00e1 de una farsa, tampoco sirvi\u00f3 a Rivera y Casado para\nganar las elecciones generales. Y lo que es peor: la exageraci\u00f3n de la magnitud\ndel conflicto catal\u00e1n ha alimentado la creaci\u00f3n de un monstruo que amenaza con\ndevorar al PP y a Cs: Vox. Los ultras son ahora la segunda fuerza de oposici\u00f3n\nal nacionalismo en Catalunya, con casi 220.000 votos que no contribuir\u00e1n\nprecisamente a apaciguar los \u00e1nimos ni a buscar soluciones sofisticadas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Una d\u00e9cada de cambios en el Parlament de Catalunya<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Claro que en la\neclosi\u00f3n de Vox, el papel catalizador del aventurerismo independentista ha sido\ntambi\u00e9n clave. Y de ah\u00ed que, si se hace abstracci\u00f3n del resultado global, una\nvisi\u00f3n miope solo percibir\u00eda lo mucho que crecen los extremos: en total m\u00e1s de\n400.000 electores entre los antisistema de la CUP, que duplican representaci\u00f3n,\ny los antisistema de la ultraderecha espa\u00f1olista. Pero a\u00fan son solo 400.000\nsobre un censo total cercano a los cinco millones y medio de catalanes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A partir de ah\u00ed, si\nlas fuerzas centrales no son capaces de encontrar una soluci\u00f3n aceptable al\ncallej\u00f3n sin salida del proceso soberanista, de modo que la desafecci\u00f3n \u2013y con\nella la abstenci\u00f3n\u2013 sigan creciendo, las \u00fanicas voces que acabar\u00e1n oy\u00e9ndose\nser\u00e1n las de los dos extremos. Y si unos prometen suprimir la autonom\u00eda, los\notros parecen dispuestos a responder a pedradas. Ese es el mensaje silencioso\nde estas elecciones: el vital entendimiento entre las principales fuerzas.\nAlgunos lo llamar\u00edan \u201cla hora de los traidores\u201d.<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 16 de febrero de 2021 Reproduzco un interesante an\u00e1lisis electoral en Catalunya publicado este martes en La Vanguardia por Carles Castro El mensaje del silencio: el cansancio, el alto nivel de abstenci\u00f3n, la resignaci\u00f3n de una parte creciente de la poblaci\u00f3n de Catalunya, un reflejo de la \u201ccalidad\u201d y credibilidad de la oferta pol\u00edtica. &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2021\/02\/16\/el-mensaje-del-silencio\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El mensaje del silencio<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14397"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14397\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14399,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14397\/revisions\/14399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}