{"id":15080,"date":"2021-08-07T16:01:33","date_gmt":"2021-08-07T14:01:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=15080"},"modified":"2021-08-07T16:01:35","modified_gmt":"2021-08-07T14:01:35","slug":"la-travesia-gasteiztarra-de-un-venezolano-olimpico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2021\/08\/07\/la-travesia-gasteiztarra-de-un-venezolano-olimpico\/","title":{"rendered":"La traves\u00eda gasteiztarra de un venezolano ol\u00edmpico"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>S\u00e1bado 7 de agosto de 2021<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/08\/IMG-20210807-WA0010.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"435\" height=\"384\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/08\/IMG-20210807-WA0010.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15081\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><br>Un com\u00fan denominador de los atletas ol\u00edmpicos es su necesidad de emigrar para lograr las condiciones id\u00f3neas para prepararse. En Venezuela no hay garant\u00edas para entrenar al mejor nivel, por lo que muchos deportistas han tenido que perseguir su sue\u00f1o ol\u00edmpico en otras tierras.<br>Este fue el caso del velerista Andr\u00e9s Lage, que multiplic\u00f3 sus esfuerzos para conseguir una clasificaci\u00f3n a los Juegos Ol\u00edmpicos contra todo pron\u00f3stico, considerando c\u00f3mo inici\u00f3 su ciclo ol\u00edmpico.<br>El sue\u00f1o de Lage inici\u00f3 en la Flotilla de Vela Club Puerto Azul, el club venezolano en el que dio sus primeros pasos. Entendi\u00f3 que para progresar, ten\u00eda que desarrollarse en otro pa\u00eds y en 2015 viaj\u00f3 a Madrid con Tokio 2020 como meta a largo plazo.<br>Arrib\u00f3 a Vitoria-Gasteiz, capital de la Comunidad Aut\u00f3noma Vasca, con acceso a costas ideales para practicar, pero sin recursos. Ni siquiera contaba con un barco para entrenar.<br>Su escasez de recursos le llev\u00f3 a dejar de lado la vela moment\u00e1neamente y centrarse en buscar trabajo. No uno, ni dos, sino hasta tres empleos simult\u00e1neos lleg\u00f3 a mantener para vivir en Gasteiz y ahorrar en aras de materializar su sue\u00f1o.<br>En las ma\u00f1anas trabajaba en una tienda de art\u00edculos deportivos, en las noches en un restaurante de comida r\u00e1pida, y los fines de semana los dedicaba a dar clases de vela, su \u00fanica conexi\u00f3n con el deporte que practicaba.<br>Durante dos a\u00f1os enteros permaneci\u00f3 en esa situaci\u00f3n, mientras que el reloj ol\u00edmpico segu\u00eda haciendo \u2018\u201dtic tac\u201d y su camino se ve\u00eda cada vez m\u00e1s dif\u00edcil.<br>Despu\u00e9s de sus esfuerzos consolidados durante ese per\u00edodo, en 2017 logr\u00f3 dedicarse exclusivamente a la vela. Consigui\u00f3 un trabajo en la Escuela Navarra de Vela como monitor, y los fines de semana trabajaba como entrenador en Vitoria.<br>No obstante, su rutina no le dejaba ni un respiro para hacer entrenamientos espec\u00edficos para sus competencias, as\u00ed que deb\u00eda asistir sin preparaci\u00f3n.<br>\u00abNo ten\u00eda ni tiempo para entrenar, solo para competir. Era frustrante ver que no pod\u00eda dedicarle m\u00e1s tiempo, porque si ten\u00eda tiempo para entrenar, no ten\u00eda para trabajar y si no trabajaba, no pod\u00eda ir a competencias\u00bb, relat\u00f3 en una entrevista para la web de Tokio 2020.<br>Con sus ahorros, pidi\u00f3 cr\u00e9dito para comprar y adaptar una furgoneta. En ella instal\u00f3 una litera que utiliz\u00f3 para dormir cuando iba a competencias. Le adapt\u00f3 un remolque y all\u00ed cobraba por transportar las embarcaciones de competidores de otros pa\u00edses. As\u00ed costeaba la gasolina para los viajes largos, la comida y los costos de inscripci\u00f3n. Adem\u00e1s, ahorraba en gastos de estancia..<br>En 2019 tom\u00f3 la decisi\u00f3n de centrarse definitivamente en su ruta a los Juegos Ol\u00edmpicos y arriesgarlo todo. Abandon\u00f3 sus trabajos y viaj\u00f3 a Valencia, para prepararse.<br>Sus esfuerzos rindieron frutos, pues logr\u00f3 su clasificaci\u00f3n a los Juegos Ol\u00edmpicos en la Copa del Mundo de Vela en G\u00e9nova. All\u00ed consigui\u00f3 marcar el mejor registro de un venezolano en esta disciplina.<br>Finalmente, en 2020 obtuvo barco propio y aguard\u00f3 al inicio de los Juegos Ol\u00edmpicos con las dificultades que la pandemia supuso. En Tokio 2020 continu\u00f3 su historia de lucha, pues a diferencia de otros deportes que acaban con una sola jornada, Vela culmina despu\u00e9s de 10 carreras.<br>Lage cerr\u00f3 su participaci\u00f3n en el pen\u00faltimo lugar, ubic\u00e1ndose en la 18\u00ba plaza de los 19 competidores con 153 puntos. Con barco propio y ya asentado en Espa\u00f1a, podr\u00eda pensar en superarse a s\u00ed mismo en Par\u00eds 2024. Ganas, dedicaci\u00f3n y esfuerzo no le faltan. Una pena que se haya tenido que ir a Valencia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1bado 7 de agosto de 2021 Un com\u00fan denominador de los atletas ol\u00edmpicos es su necesidad de emigrar para lograr las condiciones id\u00f3neas para prepararse. 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