{"id":15202,"date":"2021-09-10T12:59:54","date_gmt":"2021-09-10T10:59:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=15202"},"modified":"2021-09-10T12:59:56","modified_gmt":"2021-09-10T10:59:56","slug":"la-historia-del-sinaia-y-la-retirada-de-su-calle-en-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2021\/09\/10\/la-historia-del-sinaia-y-la-retirada-de-su-calle-en-madrid\/","title":{"rendered":"La historia del Sinaia y la retirada de su calle en Madrid"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Viernes 10 de septiembre de 2021<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/09\/Sinaia-ruta.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"529\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/09\/Sinaia-ruta-940x529.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15203\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/09\/Sinaia-ruta-940x529.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/09\/Sinaia-ruta-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/09\/Sinaia-ruta-768x432.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/09\/Sinaia-ruta.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Escrib\u00ed el otro d\u00eda un post sobre las dos lanchitas, la Donibane y la Bigarrena, que saliendo de Baiona llegaron a Venezuela en un hito incre\u00edble hace 82 a\u00f1os. A ra\u00edz de eso habl\u00e9 con Arantza Amezaga que acaba de terminar su segundo libro, una historia novelada, dedicada al terrible y rocambolesco viaje de El Alsina donde fueron jud\u00edos, vascos, republicanos, Monz\u00f3n y hasta el ex presidente de la Rep\u00fablica Niceto Alcal\u00e1 Zamora, dejando en el puerto de Marsella a gentes con el pasaje en regla gracias a las sucias maniobras del polic\u00eda Urraca. Y hablando de la necesidad de tener una colecci\u00f3n de relatos sobre los barcos del exilio ese d\u00eda me hab\u00eda llegado un comentario sobre la traves\u00eda del Sinaia, un viaje en barco de exiliados republicanos que hu\u00edan de la Segunda Guerra Mundial. Hab\u00eda en \u00e9l nacionalistas vascos y catalanes.<br>Me gust\u00f3 el triste relato que se produc\u00eda en el momento en el que el PP le quitaba su calle en Madrid. La historia, cuyo autor desconozco es \u00e9sta.<br>Se la quiero dedicar al alcalde que hace de Madrid la ciudad que enaltece el Fascismo. Esta es la (breve) historia de un barco, el Sinaia.<br>Era un buque de pasajeros de bandera francesa contratado para llevar a M\u00e9xico a los refugiados republicanos aceptados por L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. El 25 de mayo de 1939 embarcaron en \u00e9l 1599 personas, unas 300 familias que ven\u00edan de los campos de concentraci\u00f3n. Ni\u00f1os, mujeres y hombres bregaron en los muelles, como los afganos en el aeropuerto, por embarcar hacia una vida lejos de la guerra.<br>Iban hacinados, se sobrecarg\u00f3, como los aviones que hemos visto estos d\u00edas,<br>El capit\u00e1n era sinverg\u00fcenza, gentuza que se qued\u00f3 con parte de la ayuda que debi\u00f3 llegar al pasaje, pero ocurri\u00f3 algo.<br>A bordo viajaba parte de la \u00e9lite intelectual espa\u00f1ola, lo mejor del pa\u00eds, los que quer\u00edan un pa\u00eds moderno pero acabaron construyendo el gran M\u00e9xico din\u00e1mico de los a\u00f1os 50. Junto a obreros y gente de toda condici\u00f3n viajaban las mejores mentes de Espa\u00f1a y se organiz\u00f3 la vida en el barco.<br>Cuando cund\u00eda el des\u00e1nimo, de alguna parte, son\u00f3 \u201cSuspiros de Espa\u00f1a\u201d. Lo estaba interpretando la Orquesta Sinf\u00f3nica de Madrid, exiliada en gran parte con sus instrumentos como casi \u00fanico equipaje. Los hoy supervivientes, entonces ni\u00f1os, tienen marcadas a fuego las l\u00e1grimas del momento.<br>Se organizaron exposiciones, conferencias, fiestas con lo que hab\u00eda. Era la Guerra de la sonrisa contra el miedo sobre el abismo del desarraigo y el dolor.<br>All\u00ed viajaban Jos\u00e9 Gaos, Manuel And\u00fajar, Pedro Garc\u00edas\u2026 y Ram\u00f3n Gaya.<br>Siempre he pensado que fue el hombre m\u00e1s triste del mundo aquel el 25 de mayo de 1939. Hab\u00eda perdido a su mujer, Fe Sanz, en el bombardeo franquista contra la poblaci\u00f3n civil de la estaci\u00f3n de Figueras. Su hija, de dos a\u00f1os, sobrevivi\u00f3. \u00c9l, junto a los escritores de la revista Hora de Espa\u00f1a cruz\u00f3 los Pirineos con el ej\u00e9rcito republicano y fueron internados en el campo de concentraci\u00f3n de Saint-Cyprien. All\u00ed nuestros vecinos los rodearon de alambradas, los sometieron al hambre, el fr\u00edo y los piojos. Cuando sali\u00f3 fue a Cardesse, donde estaba la casa de su amigo el pintor ingl\u00e9s Crist\u00f3bal Hall, que se hizo cargo de su ni\u00f1a.<br>Hab\u00eda perdido su familia, su pa\u00eds, su idea de un futuro y tantas cosas m\u00e1s.<br>En aquel barco se edit\u00f3 \u201cSinaia. Diario de la Primera Expedici\u00f3n de Republicanos Espa\u00f1oles a M\u00e9xico\u201d dirigido por Isidoro Enr\u00edquez Calleja, del que se publicaron 18 n\u00fameros gracias a un mime\u00f3grafo. Estaban camino del exilio y editaron una revista para su gente, con la que dieron consejos, consuelo en forma de textos de todo tipo. Gaya escribi\u00f3 este maravilloso art\u00edculo, que deja ver que hay una fuerza interior capaz de superar todo cuando la vida se debe abrir camino.<br>En aquel barco murieron al menos dos exiliados y naci\u00f3 una ni\u00f1a a la que pusieron Susana Sinaia Caparr\u00f3s.<br>Tras 19 d\u00edas dur\u00edsimos llegaron a Veracruz, donde los recibi\u00f3 el Secretario de Gobernaci\u00f3n junto a 20.000 personas api\u00f1adas en los muelles. En su discurso dijo.<br>\u201cNo os recibimos como n\u00e1ufragos de la persecuci\u00f3n dictatorial a quienes misericordiosamente se arroja una tabla de salvaci\u00f3n, sino como a defensores aguerridos de la democracia republicana y de la soberan\u00eda territorial, que lucharon contra la maquinaria opresora al servicio de la conspiraci\u00f3n totalitaria universal. El Gobierno y pueblo de M\u00e9xico os reciben como a exponentes de la causa imperecedera de las libertades del hombre. Vuestras madres, esposas e hijos, encontrar\u00e1n en nuestro suelo un regazo cari\u00f1oso y hospitalario\u201d<br>Ayer el Ayuntamiento de Madrid retir\u00f3 la placa que daba una calle al Sinaia y volvi\u00f3 a colocar la del Crucero Baleares, el barco m\u00e1s sangriento de la Guerra, aquel que dispar\u00f3 sobre la carretera mientras la gente hu\u00eda de M\u00e1laga. Junto a los aviones nazis e italianos mat\u00f3 a unos 5.000 civiles desarmados, muchos de ellos ni\u00f1os, que hu\u00edan a Almer\u00eda. El cuadro se pint\u00f3 tras el bombardeo de Guernica, pero aquella tragedia, La Desband\u00e1 est\u00e1 ah\u00ed.<br>Sobre la retirada de la calle. Cada uno sabr\u00e1 cu\u00e1l es su barco.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 10 de septiembre de 2021 Escrib\u00ed el otro d\u00eda un post sobre las dos lanchitas, la Donibane y la Bigarrena, que saliendo de Baiona llegaron a Venezuela en un hito incre\u00edble hace 82 a\u00f1os. 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