{"id":15314,"date":"2021-10-11T15:29:24","date_gmt":"2021-10-11T13:29:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=15314"},"modified":"2021-10-11T15:29:26","modified_gmt":"2021-10-11T13:29:26","slug":"la-nostalgia-de-sanchez-inigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2021\/10\/11\/la-nostalgia-de-sanchez-inigo\/","title":{"rendered":"La nostalgia de S\u00e1nchez I\u00f1igo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lunes 11 de octubre de 2021<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/10\/Luis-Mari-Sanchez-Inigo_Celedon.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/10\/Luis-Mari-Sanchez-Inigo_Celedon-940x1404.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15315\" width=\"340\" height=\"507\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/10\/Luis-Mari-Sanchez-Inigo_Celedon-940x1404.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/10\/Luis-Mari-Sanchez-Inigo_Celedon-580x866.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/10\/Luis-Mari-Sanchez-Inigo_Celedon-768x1147.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/10\/Luis-Mari-Sanchez-Inigo_Celedon.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Luis Mari S\u00e1nchez I\u00f1igo falleci\u00f3 el fin de semana. Ayer escrib\u00ed un post con unas reflexiones de Joseba Azkarraga. Hoy recupero un texto que escrib\u00ed cuando trabajaba en un libro sobre el vicepresidente Joseba Rezola que en diciembre se cumplen 40 a\u00f1os de su fallecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la clandestinidad y la persecuci\u00f3n pol\u00edtica, el Partido Nacionalista Vasco en aquel largu\u00edsimo t\u00fanel no quiso perder sus se\u00f1as de identidad de partido pol\u00edtico democr\u00e1tico, luchando contra el activismo de la acci\u00f3n directa de ETA y marcando pautas de lo que deber\u00eda ser una sociedad democr\u00e1tica en la que los partidos habr\u00edan de ser los vertebradores de la convivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que mantuvo la representaci\u00f3n territorial vasca y en \u00e9ste contexto la presencia alavesa era fundamental habida cuenta de la propia debilidad hist\u00f3rica del nacionalismo en un territorio al que siempre hab\u00edan querido desgajar del cuerpo nacional vasco. Tras la muerte del alav\u00e9s nacionalista por excelencia como fue el ex-diputado y ex-Vicepresidente del Gobierno Vasco en el exilio que fue Javier de Landaburu, el vac\u00edo tuvo que ser llenado por personas &nbsp;del Interior m\u00e1s pr\u00f3ximos a la realidad, aunque en Beyris, el viejo caser\u00f3n, representaba aquel sentir Don I\u00f1aki Unzueta, un hombre muy meritorio que, cuando por ejemplo se le acercaban las nuevas generaciones, como Joseba Azkarraga, le preguntaba siempre si hab\u00eda ido a Misa el domingo.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Mar\u00eda S\u00e1nchez I\u00f1igo fue la persona, junto al colaborador de la Txalupa, Periko Arrizabalaga los destinados a representar el territorio hist\u00f3rico alav\u00e9s. Constructor, aparejador, en situaci\u00f3n econ\u00f3mica acomodada, con un vozarr\u00f3n llamativo decidi\u00f3 complicarse la vida y apostar, cuando nadie daba un duro por una opci\u00f3n pol\u00edtica, por el compromiso. Denunciado tuvo que refugiarse en Donibane Lohitzun (San Juan de Luz) donde desde su casa Gasteiz, llevaba la relaci\u00f3n con el interior y en particular con Araba. Su casa fue centro de reuni\u00f3n y acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo le recuerdo como un abertzale &nbsp;servicial,&nbsp; buena persona y generoso. Bajo su auspicio &nbsp;trabajaron j\u00f3venes promesas&nbsp; como &nbsp;Joseba Azkarraga, que era su interlocutor en el Interior a pesar de su juventud.<\/p>\n\n\n\n<p>Hombre familiar &nbsp;,casado con Bego\u00f1a&nbsp; tuvo una l\u00facida y numerosa prole que ha seguido a &nbsp;Luis Mari en sus apuestas pol\u00edticas Josu, Mikel, Zuri\u00f1e, Xabier, Miren Bego e Imanol &nbsp;lloran hoy su fallecimiento. Tras volver a su Gasteiz y a ra\u00edz de la crisis y divisi\u00f3n del PNV se afili\u00f3 a EA, pero no el nacionalismo, de quien fue un rendido servidor. Su casa en Gopegi fue siempre una referencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En este libro sobre Rezola no pod\u00eda faltar su testimonio, que fue reflexivo, sobre lo que fue aquella \u00e9poca. Generosamente me lo hizo llegar teniendo el valor del an\u00e1lisis de una \u00e9poca irrepetible:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abHe le\u00eddo con verdadera fruici\u00f3n, la correspondencia que nuestro inolvidable Joseba Rezola mantuvo contigo y con alg\u00fan otro amigo de la \u00abtripulaci\u00f3n\u00bb de aquella inolvidable \u00abTxalupa\u00bb, en aquellos a\u00f1os ya postreros de la larga dominaci\u00f3n franquista. Y las he le\u00eddo todas de un tir\u00f3n, con avidez, a pesar de ser muchas y a pesar del sobrio y mon\u00f3tono estilo literario que reviste, por su car\u00e1cter de correspondencia exclusivamente informativa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Con su lectura he vuelto a sentir, m\u00e1s vivamente si cabe, una extra\u00f1a sensaci\u00f3n que muchas veces hab\u00eda experimentado, despu\u00e9s de mi regreso definitivo a Gasteiz, al recordar aquellos a\u00f1os de exilio, tan largos y tan breves a la vez, en los que percib\u00edamos la raz\u00f3n de ser de nuestra lucha desde una perspectiva mucho m\u00e1s diversa y m\u00e1s real que en los tiempos de militancia clandestina en el interior, porque la visi\u00f3n general y simult\u00e1nea de todos los aspectos de aquella lucha permit\u00eda relativizar los aciertos y los errores, y valorar, en su dimensi\u00f3n adecuada, acciones y actitudes que en otras circunstancias hubieran merecido un juicio bien diferente por nuestra parte. Esa sensaci\u00f3n, que poco a poco iba cediendo posiciones en mi recuerdo a favor de otras inquietudes y otras sensaciones m\u00e1s actuales, m\u00e1s inmediatas, pero dudo que m\u00e1s contundentes, era una mezcla extra\u00f1a de evocaci\u00f3n y de a\u00f1oranza entra\u00f1able y amarga a la vez.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Evocaci\u00f3n entra\u00f1able de convivencia y confraternidad con aquellos hombres, patriotas del 36, enteros, ejemplares, inagotables en su entrega y su sacrifico, plet\u00f3ricos de fe y esperanza en el futuro de Euzkadi, aut\u00e9nticos maestros de vida y de patriotismo. Evocaci\u00f3n emocionada de vivencias inenarrables, de situaciones \u00fanicas, de compatriotas y amigos, vivos algunos, muertos los m\u00e1s, con los que compart\u00ed alegr\u00edas y amarguras,, sue\u00f1os y realidades, satisfacciones y sufrimientos, pero sobre todo trabajo, entusiasmo y dedicaci\u00f3n a la causa de nuestro Pueblo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Evocaci\u00f3n agridulce, de situaciones muchas veces, rayanas en lo novelesco, de acciones audaces y hasta tr\u00e1gicas en ocasiones, de aquella juventud valiente y generosa, \u00e1vida de acci\u00f3n sin deparar en el peligro que les cercaba, de aquellos seud\u00f3nimos de \u00abguerra\u00bb, tantas veces ingenuos, de la angustia y el dolor experimentados cuando la represi\u00f3n o la desgracia se cebaban en nuestros camaradas del interior. Y a\u00f1oranza entra\u00f1able de unos a\u00f1os vividos intensamente en solidaridad, en uni\u00f3n, en hermandad con tantos y tantos compatriotas que a ambos lados de esa nefasta y falsa \u00abmuga\u00bb dedicaron esfuerzo, sacrificio, y buena parte de sus vidas a la tarea de la liberaci\u00f3n de la Patria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y a\u00f1oranza, de una sensaci\u00f3n dif\u00edcil de describir, mezcla de sentimientos contrapuestos, de sentirse c\u00f3mplice de una empresa sublime y de experimentar la reconfortante satisfacci\u00f3n de estar contribuyendo al logro de tan importante objetivo, junto a la tragedia personal y familiar que representaba el exilio. A\u00f1oranza de aquel optimismo, que nunca despu\u00e9s he vuelto a experimentar, que llenaba de sentido y de entusiasmo nuestro quehacer porque est\u00e1bamos seguros del fin que persegu\u00edamos y de c\u00f3mo ten\u00edamos que actuar para alcanzarlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El hojear esos folios me ha producido un efecto mucho m\u00e1s vivido que el mero recuerdo. Ha sido como un volver a vivir la relaci\u00f3n con tantos personajes que en ellas aparecen y de tantos hechos y situaciones que constituyeron una parte importante de la \u00e9poca, posiblemente m\u00e1s emocionante de mi vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y en este revivir ha ocupado un lugar prominente la figura impresionante de Joseba Rezola, sobria, serena, como extra\u00edda de un lienzo del Greco, con aquel rictus de dolor que la enfermedad hab\u00eda tallado en su rostro. Resulta imposible expresar con unas cuantas palabras, la influencia y el poso, que dej\u00f3 en cuantos le conocimos, en cuantos tuvimos la suerte de hurgar en su pensamiento, y de disfrutar de su exquisita calidad humana. Su excepcional capacidad de raciocinio y discernimiento sorprend\u00eda a cuantos le escuchaban, fueran correligionarios suyos o no, que entre los abundantes y conspicuos visitantes que frecuentaban su trato, hab\u00eda muchos de ideolog\u00eda ajena al nacionalismo vasco, que acud\u00edan a \u00e9l para conocer sus puntos de vista, incluso en aspectos que sobrepasaban el \u00e1mbito de nuestra causa, porque sus conclusiones podr\u00edan ser acertadas o err\u00f3neas, se podr\u00eda estar de acuerdo con ellas o no, podr\u00edan convencer o no, pero siempre eran dignas de la m\u00e1xima consideraci\u00f3n porque se produc\u00edan como resultado de un profundo estudio de los problemas y de un razonamiento s\u00f3lidamente argumentado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y junto a la se\u00f1era figura de Joseba, tantos y tantos nombres que aparecen en esa correspondencia, cuya sola menci\u00f3n arranca del recuerdo multitud de hechos, situaciones, y acontecimientos, de los que ellos fueron protagonistas directos o inductores, que desfilan en mi imaginaci\u00f3n con realismo casi cinematogr\u00e1fico y que, con la perspectiva que suministra el tiempo pasado, ponen de manifiesto la extrema importancia que tuvieron para la causa del Pueblo Vasco aquellos a\u00f1os de trabajo y de lucha porque fueron capaces de mantener enhiesto y vivo el estandarte del Nacionalismo Vasco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde aquel entonces han pasado ya muchos a\u00f1os y tengo que confesar que, hoy, a\u00f1oro con nostalgia, no exenta de amargura, aquel entusiasmo y aquella ilusi\u00f3n sentida, generosa, que nada esperaban a cambio que no fuera el avance y la progresi\u00f3n de nuestro proyecto de Pueblo. Y a\u00f1oro con tristeza aquel entonces, porque la contemplaci\u00f3n de la situaci\u00f3n actual del nacionalismo vasco no se corresponde en absoluto con las expectativas de futuro que entonces abrig\u00e1bamos, o cuando menos que yo abrigaba, al respecto. De la apoteosis de los primeros a\u00f1os del postfranquismo, posiblemente producto de aquella labor previa, a la que antes me he referido, hemos llegado a la lastimosa situaci\u00f3n de hoy. \u00bfQu\u00e9 ha pasado?, \u00bf&#8217;Cu\u00e1les han sido las causas de este cambio? \u00bfQu\u00e9 hemos hecho mal? &nbsp;Acaso no hemos sabido pasar el testigo del relevo a las nuevas generaciones? O, \u00bfes que el testigo que hemos entregado no tiene contenido, forma o expresi\u00f3n suficientemente inteligibles o convincentes?. A todas estas preguntas y a otras muchas que podr\u00edamos formularnos hay que encontrarles respuestas urgentes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Leyendo esta correspondencia de Joseba Rezola he encontrado frases y reflexiones que me han recordado situaciones en las que ya, en los \u00faltimos momentos de la dictadura, afloraban, dentro del partido opiniones encontradas y disensiones respecto de los an\u00e1lisis que se formulaban y de las conclusiones que se extra\u00edan sobre aspectos que habr\u00edan de ser modeladores del futuro del nacionalismo vasco, y de E.A.J., a la saz\u00f3n, exponente casi \u00fanico del mismo. Su adscripci\u00f3n a la Democracia Cristiana, su estructura organizativa, la aparici\u00f3n de compartimentos privativos de algunos dentro de ella, el ocultismo de determinados temas, el monopolio de la informaci\u00f3n por algunos sectores, el an\u00e1lisis poco riguroso de fen\u00f3menos tan importantes como el de E.TA al que se les auguraba una vida ef\u00edmera, la valoraci\u00f3n, condicionada por el deseo, de situaciones futuras, como la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda en Espa\u00f1a, el pragmatismo y el posibilismo adoptados como \u00fanicos consejeros de actuaci\u00f3n, la ignorancia, o la no consideraci\u00f3n, de la realidad socio-pol\u00edtica, de herrialdes como Araba y Nafarroa y muchas otras que podr\u00edan citarse, constitu\u00edan, en mi opini\u00f3n, serios inconvenientes para estructurar una pol\u00edtica y una estrategia prometedoras de eficacia, para la nueva andadura del Nacionalismo Vasco que se adivinaba ya pr\u00f3xima.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La constataci\u00f3n de estas deficiencias y carencias y la ausencia de una respuesta activa a las observaciones y propuesta que al respecto se formularon, fueron, para m\u00ed, causa de gran preocupaci\u00f3n e inquietud por el futuro de nuestra empresa y constituyeron la parte amarga de esa sensaci\u00f3n extra\u00f1a, a la que antes me refer\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero todo esto es ya historia. Y la Historia est\u00e1 anclada en el tiempo. Es inamovible, solo sirve como referencia de futuro. \u00a1Ojal\u00e1! que todos estos esfuerzos y todos estos sacrificios que he revivido gracias a esta lectura pudieran servir de est\u00edmulo y de acicate para que los abertzales de hoy encontr\u00e1ramos urgentemente el camino y la f\u00f3rmula para sacudirnos de encima la pesada losa de oprobio y dominaci\u00f3n que los nacionalistas espa\u00f1oles quieren dejar caer sobre el agujero en que nos encontramos.\u201d<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 11 de octubre de 2021 Luis Mari S\u00e1nchez I\u00f1igo falleci\u00f3 el fin de semana. Ayer escrib\u00ed un post con unas reflexiones de Joseba Azkarraga. 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