{"id":15555,"date":"2021-12-14T15:40:39","date_gmt":"2021-12-14T13:40:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=15555"},"modified":"2021-12-14T15:40:42","modified_gmt":"2021-12-14T13:40:42","slug":"regale-un-comandante-de-gudaris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2021\/12\/14\/regale-un-comandante-de-gudaris\/","title":{"rendered":"Regale un Comandante de Gudaris"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Martes 14 de diciembre de 2021<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/12\/Beistegi_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"713\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/12\/Beistegi_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15556\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/12\/Beistegi_2.jpg 713w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2021\/12\/Beistegi_2-580x833.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 713px) 100vw, 713px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Antes de saber del &nbsp;Olentzero nos dec\u00edan que el 24 llegaba el Ni\u00f1o Jes\u00fas y si nos hab\u00edamos portado bien, nos tra\u00eda regalos. Celebr\u00e1bamos la Navidad, no las Fiestas. De ah\u00ed que ruego me permitan la sugerencia de &nbsp;un buen regalo navide\u00f1o. Se trata de \u201c366 d\u00edas de Combate por Euzkadi\u201d. Juan Beistegi. Comandante del Batall\u00f3n Loyola. Por cierto Euzkadi con Z. En el Bec se aprob\u00f3 una enmienda de la Organizaci\u00f3n de Abenda\u00f1o el s\u00e1bado 27 de noviembre a la propuesta de Araba sobre el Sector Agroalimentario Vasco. La argumentaci\u00f3n era impecable y es doctrina PNV. Si se refiere a la Comunidad Aut\u00f3noma Vasca, p\u00f3ngase Euskadi. Si se refiere a los siete territorios, p\u00f3ngase Euzkadi. Se aprob\u00f3 por unanimidad y la propuesta de resoluci\u00f3n qued\u00f3 as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>William Smallwood, bi\u00f3logo y antiguo piloto de guerra, originario de Arizona, don\u00f3 al Centro de Documentaci\u00f3n del Museo de la Paz de Gernika los testimonios que recogi\u00f3 de supervivientes del bombardeo de la localidad foral que le permitieron escribir la obra titulada \u201cEl d\u00eda en que Gernika fue bombardeada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Smallwood, m\u00e1s conocido como&nbsp;<em>Egurtxiki<\/em>&nbsp;-traducci\u00f3n literal al euskera de su apellido-, realiz\u00f3 un trabajo de campo en 1972, en tiempos del franquismo, donde pudo contactar con 129 supervivientes de la tragedia y que eran adultos en el momento del ataque. El autor estadounidense decidi\u00f3 aprender la lengua materna de aquellos entrevistados, haci\u00e9ndolo junto a los pastores vascos que trabajaban en Idaho, para a\u00f1os m\u00e1s tarde llegar a Euzkadi y ponerla en pr\u00e1ctica recogiendo los testimonios.<\/p>\n\n\n\n<p>Hizo un buen trabajo Egurtxiki para que esa historia oral de tantos testigos no se perdiera, una de ellas la de Juan Beistegi, comandante de un batall\u00f3n de gudaris, porque el &nbsp;tiempo es un \u00f3xido para la Memoria. Milan Kundera, el escritor checo, lo resumi\u00f3 acertadamente en esta frase:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa lucha del ser humano contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tengo la suerte de haber conocido al comandante Beistegi. Le recuerdo en su negocio de bicicletas (BH) en la plaza de Santiago, frente a la catedral de Bilbao, despachando con un l\u00e1piz colocado en la oreja derecha. Fue en los a\u00f1os 1976 y 1977, cuando sol\u00eda ir a recoger los art\u00edculos que en euskera y castellano escrib\u00eda para la revista Euzkadi bajo el seud\u00f3nimo de Lartaun. Eran tiempos en los que \u00e9l promov\u00eda el peri\u00f3dico \u201cAgur\u201d \u00edntegramente en un euskera sin H, ya que la unificaci\u00f3n que se hab\u00eda propuesto en 1968 a \u00e9l le parec\u00eda artificial y da\u00f1ina, doli\u00e9ndole que uno de los m\u00e1ximos exponentes de aquella unificaci\u00f3n, nacida en el santuario de Arantzazu, hab\u00eda sido su respetado compa\u00f1ero de vicisitudes y celda, teniente del batall\u00f3n Itxarkundia, el gran ling\u00fcista Koldo Mitxelena.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella H contra la que luchaba aguerridamente, a pesar de las buenas relaciones personales que manten\u00eda con el que hab\u00eda dado clases de euskera a sus compa\u00f1eros en la \u201cuniversidad\u201d de la c\u00e1rcel de Burgos, le cre\u00f3 una gran desaz\u00f3n. Hab\u00eda una solidaridad y amistad generacional y de lucha, pero en la forma aprobada para unificar el euskera discrepaban rotundamente, y lo hac\u00edan porque los dos eran personas de muy recia personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En las primeras elecciones internas del PNV en Bizkaia en 1977, Juanito Beistegi fue elegido presidente del Tribunal Regional de Bizkaia, organizaci\u00f3n que impart\u00eda justicia interna, algo raro en las luchas internas de los partidos, ya que con ese nombre algunos se lo tomaban tan en serio que acababan por aplicar las medidas m\u00e1s extremas y, sin embargo, recuerdo que tras una discusi\u00f3n entre afiliados que tuvo lugar en marzo de 1979, en que a gentes varias se les acusaba de <em>\u201cfiltraciones desde el BBB\u201d<\/em>, <em>\u201ddesconocimiento del EBB\u201d<\/em> y <em>\u201dataques personales\u201d<\/em>, la persona quien conden\u00f3 a una comida de amigos para que en ella dirimi\u00e9ramos nuestros conflictos, fue el circunspecto Beistegi .<\/p>\n\n\n\n<p>Lo redactaba as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cAcordamos condenar (aqu\u00ed el nombre de todos los encausados) y a cualquiera que pudiera estar en estos casos, a que celebren una sencilla comida de hermandad, inmediatamente despu\u00e9s de terminadas las elecciones municipales y a Juntas Generales, para celebrar su \u00e9xito y hablar solamente de c\u00f3mo preparar el pr\u00f3ximo Aberi-Eguna, 15 de abril, de forma que nuestro pueblo lo pueda celebrar en paz, libertad y hermandad\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Beistegi atribu\u00eda aquellos primeros enfrentamientos <em>\u201ca desv\u00edos remediables, fruto de nuestra propia contaminaci\u00f3n, que solo son graves en nuestras mentes al medirlos con esp\u00edritu post-franquista, que lograremos despejar de nosotros volviendo a los modos de ser de nuestro pueblo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fue el llamamiento que nos hizo llegar en forma de sentencia el llamado, respetuosamente, Juanito, en aquellos a\u00f1os de la salida de la clandestinidad de los jeltzales, aunque la persona, como se ve en el libro editado por la Fundaci\u00f3n Sabino Arana, en esta gran entrevista que le concede a Egurtxiki, era un hombre que no se arredraba ante nada y que cuando ten\u00eda que luchar utilizaba todos los medios para lograr su cometido.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de ser de acero inoxidable y poco dado al rodeo, se mostraba en esas fechas como un padre de familia que no quer\u00eda que sus hijos se peleasen por banalidades, siendo lo importante ganar las elecciones y sacudirse aquella mentalidad dejada en herencia por el franquismo&nbsp; con una decisi\u00f3n &nbsp;tan vasca como lo es resolver los problemas alrededor de una mesa y sobre todo en su sobremesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas Memorias a m\u00ed me han entusiasmado y no solo por su relato, sino por ese estilo directo, con pulso, de conversaci\u00f3n distendida y, c\u00f3mo no, dando importancia a las cosas que le toc\u00f3 vivir, en primer lugar en Eibar, ciudad armera a la que describe muy bien en su ambiente pol\u00edtico y en el funcionamiento de las empresas y de las cuadrillas de uno u otro signo, as\u00ed como la propia f\u00e1brica de armas, negocio familiar, dando el incre\u00edble dato de que la pistola que mat\u00f3 al rey de Yugoslavia en 1934 la hab\u00edan fabricado ellos, sin obviar la presencia de unos alemanes que ya entonces conspiraban para lo que despu\u00e9s fue la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Beistegi describe bien la llegada de la Rep\u00fablica a Eibar aquel 14 de abril de 1931 y c\u00f3mo se vivi\u00f3 la llamada Revoluci\u00f3n de octubre de 1934 y sus consecuencias, as\u00ed como su a\u00f1o de estudio en Inglaterra y en Francia, conociendo estos dos idiomas, adem\u00e1s del euskera y el castellano, cuesti\u00f3n nada habitual en aquella \u00e9poca. Estallada la guerra, narra c\u00f3mo se forma la Comandancia de Azpeitia y la importancia del militar de carrera C\u00e1ndido Saseta que muere en Asturias, adem\u00e1s de c\u00f3mo es nombrado teniente y luego comandante del Batall\u00f3n Loyola, cuyo nombre no le gustaba por la significaci\u00f3n del santo, apreciando mucho m\u00e1s el de Zumalac\u00e1rregui.<\/p>\n\n\n\n<p>No se sabe si admirar m\u00e1s su sangre fr\u00eda, a pesar del miedo que tambi\u00e9n describe en momentos determinados, o su creencia en todo momento de que la guerra se pod\u00eda ganar, y de los continuos retrocesos que van protagonizando as\u00ed como de las p\u00e9rdidas de lugares estrat\u00e9gicos como montes emblem\u00e1ticos, criticando con dolor la propia ofensiva de Villareal, que result\u00f3 un aut\u00e9ntico fracaso y en donde estuvo metido hasta el cuello con su batall\u00f3n en aquella iniciativa mal dirigida por militares incompetentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es de destacar la falta de aviones que sufr\u00eda aquel ej\u00e9rcito de gente sin experiencia militar y los temores de su perro cuando con su instinto sab\u00eda que les ven\u00edan a bombardear, siendo su cola casi como su radar particular, pudiendo Beistegi constatar a su llegada a un Cintur\u00f3n de Hierro donde se ve\u00eda la mano de la traici\u00f3n de Goicoechea, que aquello no estaba bien dise\u00f1ado, viviendo adem\u00e1s la muerte cerca de \u00e9l, con la ca\u00edda de compa\u00f1eros a los que apreciaba. Aprende a montar a caballo, m\u00e1s c\u00f3modo para andar por monte, y describe la agilidad del general Llano de la Encomienda ante un ataque enemigo, as\u00ed como a su jefe, Lino de Lazkano, a quien sustituye tras una baja m\u00e9dica de \u00e9ste. La narraci\u00f3n que hace de su relaci\u00f3n con sus captores italianos es antol\u00f3gica, teniendo como fondo el llamado Pacto de Santo\u00f1a, aquel acuerdo que salv\u00f3 muchas vidas y que condicion\u00f3 aquel fin del ej\u00e9rcito vasco en circunstancias tan amargas.<\/p>\n\n\n\n<p>El resto es la narraci\u00f3n de la derrota, la c\u00e1rcel, la pena de muerte, los gudaris fusilados como chinches, la represi\u00f3n y la salida de la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Un libro, pues, que es una fotograf\u00eda muy lograda de hechos heroicos, de pelea sin armas, y de grandes heroicidades narradas como si de una ronda con amigos del alma por Eibar se tratara. Datos, amenidad y una buena visi\u00f3n de lo que fue aquello, narrado por un protagonista de excepci\u00f3n como Juanito Beistegi, comandante del Batall\u00f3n Loyola, uno de los muchos h\u00e9roes improvisados bajo aquella lluvia de fuego y odio que cay\u00f3 sobre una generaci\u00f3n que se encontr\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana con sus ra\u00edces al aire. No encuentro mejor regalo en Navidad para un nieto a su abuelo, pero mucho m\u00e1s de un abuelo a su nieto para que la palabra Gudari no se pierda en la niebla del d\u00eda a d\u00eda actual.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 14 de diciembre de 2021 Antes de saber del &nbsp;Olentzero nos dec\u00edan que el 24 llegaba el Ni\u00f1o Jes\u00fas y si nos hab\u00edamos portado bien, nos tra\u00eda regalos. Celebr\u00e1bamos la Navidad, no las Fiestas. 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