{"id":15628,"date":"2022-01-03T15:50:19","date_gmt":"2022-01-03T13:50:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=15628"},"modified":"2022-01-03T15:50:21","modified_gmt":"2022-01-03T13:50:21","slug":"avanza-el-autoritarismo-aunque-hay-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2022\/01\/03\/avanza-el-autoritarismo-aunque-hay-esperanza\/","title":{"rendered":"Avanza el autoritarismo aunque hay esperanza."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lunes 3 de enero de 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/01\/Uta-Thofern-jefa-del-Departamento-de-America-Latina-de-Detsche-Welle.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"462\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/01\/Uta-Thofern-jefa-del-Departamento-de-America-Latina-de-Detsche-Welle.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15629\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La confianza en la democracia se debilita en Am\u00e9rica Latina; tambi\u00e9n en esta regi\u00f3n avanza el autoritarismo. No obstante, hay motivos de esperanza para el a\u00f1o pr\u00f3ximo, a juicio de Uta Thofern. Es un buen an\u00e1lisis el que hace. Sin sectarismo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cAntes que nada, dig\u00e1moslo: a los dictadores de la regi\u00f3n les va estupendamente. En Nicaragua, Daniel Ortega iniciar\u00e1 su quinto per\u00edodo de gobierno, tras haber encarcelado a casi la totalidad de la oposici\u00f3n antes de las elecciones y haber acallado al resto. En Cuba, Miguel D\u00edaz-Canel aguant\u00f3 el chaparr\u00f3n de las inesperadas protestas de mediados de a\u00f1o y logr\u00f3 sofocar otros intentos. Para quienes no est\u00e1n a gusto en la isla, el amigo Ortega ofrece \u00faltimamente libre visado; un gesto al estilo Lukashenko, porque la idea es, naturalmente, que los que huyen de Cuba incrementen la presi\u00f3n migratoria en Estados Unidos. Y ah\u00ed est\u00e1 tambi\u00e9n Venezuela, donde el gobernante Nicol\u00e1s Maduro puede contemplar satisfecho c\u00f3mo la oposici\u00f3n se desmonta a s\u00ed misma. El Parlamento elegido democr\u00e1ticamente en 2015 acaba de autoconcederse una pr\u00f3rroga y volvi\u00f3 a confirmar el mandato del presidente interino, Juan Guaid\u00f3.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De todos modos, potenciales o autodesignados dictadores como el presidente salvadore\u00f1o, Nayib Bukele -quien entretanto cambi\u00f3 en su cuenta de Twitter ese autoconferido t\u00edtulo por el de \u00abCeo\u201d- ya no dan importancia a opiniones vertidas en Europa o Estados Unidos. Bukele, con sus \u00ednfulas machistas, sigue disfrutando de gran popularidad en El Salvador. A\u00fan cuando su introducci\u00f3n del Bitcoin caus\u00f3 protestas, el socavamiento de la divisi\u00f3n de poderes no llam\u00f3 tanto la atenci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina, el as\u00ed llamado Occidente constata con una frecuencia cada vez mayor que sus propuestas ya no son tan irresistibles y sus amenazas ya no surten tanto efecto. Dictadores, aut\u00f3cratas, clept\u00f3cratas y otros que quisieran serlo, disponen de otros interlocutores, como Rusia y China. Son pa\u00edses que no se interesan por los derechos humanos, la democracia o el Estado de derecho. Pa\u00edses que saben ocultar h\u00e1bilmente su propio autoritarismo planteando cr\u00edticas a voz en cuello o poniendo en duda la integridad de la comunidad val\u00f3rica occidental. Cr\u00edticas que, por lo dem\u00e1s, a menudo son justificadas; a fin de cuentas, tambi\u00e9n en las democracias se cometen tremendos errores. Pero, a diferencia de lo que ocurre en Rusia o en China, en las democracias los gobiernos pueden ser desbancados en elecciones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y, mientras el sistema social estadounidense sufre una creciente presi\u00f3n migratoria que fomenta la polarizaci\u00f3n, ni Rusia ni China tienen motivo para temer verse sometidos a semejante prueba. Nadie quiere irse para all\u00e1.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pese a todas las cr\u00edticas que se pueda hacer a Estados Unidos, ese es el destino so\u00f1ado para los latinoamericanos que huyen de la violencia, la injusticia social y la falta de oportunidades. Demasiada gente ha perdido en los \u00faltimos a\u00f1os y d\u00e9cadas la esperanza de poder generar cambios positivos en su propio pa\u00eds.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tanto m\u00e1s potente parece la se\u00f1al emitida por Chile en los pasados d\u00edas (y meses): en una democracia, una sociedad civil despierta puede cambiar muchas cosas; en una democracia, es posible un cambio de gobierno pac\u00edfico; una democracia puede incluso dotarse de una nueva Constituci\u00f3n. Lo ocurrido en Chile refuta no solo las dudas en torno a la democracia chilena, sino tambi\u00e9n aquellas en torno a la capacidad de funcionar de los sistemas democr\u00e1ticos en s\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El reci\u00e9n electo presidente Gabriel Boric ha demostrado que se puede transformar las protestas en pol\u00edtica. Al reconocer r\u00e1pidamente su triunfo electoral, sus adversarios demostraron lo que es el decoro democr\u00e1tico. La poblaci\u00f3n chilena demostr\u00f3, con su elevada participaci\u00f3n, que se ha sacudido la resignaci\u00f3n. Y el resultado de los comicios demuestra que participar vale la pena. Naturalmente, tambi\u00e9n Boric tendr\u00e1 que someterse al examen de la realidad, porque tendr\u00e1 que luchar a diario por lograr mayor\u00edas para llevar a cabo su pol\u00edtica. Tambi\u00e9n la nueva Constituci\u00f3n debe ser a\u00fan redactada y sometida a refer\u00e9ndum. Los procesos democr\u00e1ticos son m\u00e1s lentos que las decisiones rel\u00e1mpago de los aut\u00f3cratas, pero son m\u00e1s sostenibles.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tambi\u00e9n la democracia colombiana se suele poner en tela de juicio, y hay buenos motivos para dudar de los valores de algunos representantes de la clase pol\u00edtica. Sin embargo, est\u00e1n dadas las bases para efectuar cambios por la v\u00eda electoral. Colombia conoce la alternancia pac\u00edfica en el poder y el presidente Iv\u00e1n Duque es leal a la Constituci\u00f3n. No desbarat\u00f3 el acuerdo de paz con las FARC sino que lo sigui\u00f3 implementando, aunque en forma vacilante e imperfecta. Las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2022 podr\u00edan convertirse en un nuevo plebiscito sobre c\u00f3mo seguir actuando con el acuerdo de paz, que a\u00fan carga con el lastre del fallido refer\u00e9ndum de 2016. Estos comicios tambi\u00e9n podr\u00e1n dar voz y mandatos a la parte pac\u00edfica del movimiento social de protesta de los \u00faltimos meses, y demostrar as\u00ed que la violencia no es un requisito para el cambio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Brasil ser\u00e1 el siguiente test para la democracia que, bajo el gobierno del ultraderechista presidente Bolsonaro, tan autocr\u00e1tico como impredecible, se ha mostrado capaz de sobrevivir. Los comicios parlamentarios y presidenciales de octubre de 2022 demostrar\u00e1n cu\u00e1n fuertes son las corrientes democr\u00e1ticas y qu\u00e9 influencia tiene la sociedad civil. El expresidente izquierdista Luiz In\u00e1cio \u00abLula\u201d da Silva tiene buenas posibilidades, en vista de sus alianzas con otros sectores pol\u00edticos, pero ya no representa un verdadero nuevo impulso. Sin embargo, Lula podr\u00eda velar, como hombre de transici\u00f3n, por un refortalecimiento de la fe en la democracia en Brasil. Probablemente Brasil tenga que ir otra vez m\u00e1s a las urnas para obtener una pol\u00edtica que plantee alternativas a la disyuntiva entre el Estado benefactor o el capitalismo depredador, y proporcione al pa\u00eds un modelo econ\u00f3mico sostenible y autosustentable.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la \u00faltima d\u00e9cada, m\u00e1s de dos millones de brasile\u00f1os dejaron su pa\u00eds, como millones de otras personas, ya sea de M\u00e9xico, Honduras, Guatemala, Hait\u00ed, o de dictaduras como Venezuela, Cuba y Nicaragua. En situaciones dif\u00edciles, que se aguarde en espera de cambios es pedir demasiado. Generar cambios es arduo y toma tiempo. Pero en una democracia eso es m\u00e1s factible que en una dictadura.\u201d<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 3 de enero de 2022 La confianza en la democracia se debilita en Am\u00e9rica Latina; tambi\u00e9n en esta regi\u00f3n avanza el autoritarismo. No obstante, hay motivos de esperanza para el a\u00f1o pr\u00f3ximo, a juicio de Uta Thofern. Es un buen an\u00e1lisis el que hace. 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