{"id":15958,"date":"2022-04-04T15:13:28","date_gmt":"2022-04-04T13:13:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=15958"},"modified":"2022-04-04T15:13:30","modified_gmt":"2022-04-04T13:13:30","slug":"mariupol-es-la-nueva-gernika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2022\/04\/04\/mariupol-es-la-nueva-gernika\/","title":{"rendered":"Mari\u00fapol es la nueva Gernika"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lunes 4 de abril de 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ninguna frase describe mejor que el titular de este art\u00edculo la tragedia que est\u00e1 ocurriendo en el sudeste de Ucrania, una ciudad arrasada por las tropas rusas (*)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/04\/eL-gUERNICA-DEL-SIGLO-xxi-ESTA-EN-ucRANIA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/04\/eL-gUERNICA-DEL-SIGLO-xxi-ESTA-EN-ucRANIA.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15959\" width=\"435\" height=\"604\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abMari\u00fapol es la nueva Gernika\u00bb. Esto aparec\u00eda escrito en una de las pancartas durante la protesta que los ciudadanos de Ceti\u00f1a, antigua capital de Montenegro, llevan organizando desde hace m\u00e1s de un mes, desde el primer d\u00eda de la agresi\u00f3n rusa contra Ucrania. Ninguna frase describe mejor esta tragedia que se est\u00e1 produciendo en el sudeste de Ucrania, donde zonas completas de una ciudad de m\u00e1s de 430.000 habitantes (antes de la guerra) han sido arrasadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La magnitud y duraci\u00f3n de la campa\u00f1a de destrucci\u00f3n son tales que, sin lugar a dudas ni dilemas, representan la mism\u00edsima intenci\u00f3n de los agresores. Este crimen tampoco puede ocultarse en una edad moderna en la que existen desde im\u00e1genes por sat\u00e9lite hasta testimonios directos. Ya no se menciona la mentira de que los ucranianos se bombardearon a s\u00ed mismos: ni siquiera los m\u00e1s fervientes partidarios de Putin lo hacen. La tr\u00e1gica verdad tambi\u00e9n ha silenciado a los propagandistas a sueldo, quienes, enfrentados a un grave crimen obvio e innegable, se han retirado a \u00abposiciones de reserva\u00bb, a otros enga\u00f1os y propagandas, en un intento por ocultar la colosal e innegable miseria y verg\u00fcenza de la historia de Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>La edad en la que vivimos, con los omnipresentes medios de comunicaci\u00f3n y redes sociales, es eficaz (a pesar de todas las limitaciones y obst\u00e1culos, incluyendo las&nbsp;<em>fake news<\/em>) a la hora de informar sobre este grave crimen de guerra, y en cuanto a \u00e9l, habr\u00e1 oportunidades, inevitablemente, de establecer de forma precisa y documentada si tambi\u00e9n comparte las caracter\u00edsticas de los cr\u00edmenes contra la humanidad y del genocidio. Por ahora, ya que no podemos detenerlo, al menos podemos informarnos de lo que est\u00e1 ocurriendo. Y, dado que lo sabemos, tenemos la obligaci\u00f3n de condenarlo de forma clara e inequ\u00edvoca.<\/p>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n con Gernika, un pueblo vasco que fue destruido hasta los cimientos el 26 de abril de 1937 por la Luftwaffe nazi (que, mientras ayudaba a los franquistas, pon\u00eda a la vez en pr\u00e1ctica lo que har\u00eda tan solo dos a\u00f1os despu\u00e9s en la II Guerra Mundial), es la expresi\u00f3n m\u00e1s lapidaria y represiva para la destrucci\u00f3n y la matanza, criminal y sin raz\u00f3n, de inocentes. Esa es una comparaci\u00f3n real, esa es una verdadera condena de la matanza de Ucrania: Mari\u00fapol es la nueva Gernika.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LAS VERDADERAS INTENCIONES&nbsp;<\/strong>Esta comparaci\u00f3n, con su simbolismo directo, indica claramente la verdadera naturaleza, intenciones y consecuencias de la invasi\u00f3n rusa de Ucrania. Asimismo, muestra que en la verdadera Montenegro civil se reconocen esos valores y verdades sobre los que se crearon los fragmentos m\u00e1s bellos de la historia de Montenegro, nuestra lucha por la libertad y la justicia, nuestra solidaridad con los pa\u00edses y las gentes cuya supervivencia se pone en juego. Esto, lamentablemente, no presupone una reacci\u00f3n id\u00e9ntica por parte de las autoridades montenegrinas. No vamos a repetir aqu\u00ed las tontas e insinceras declaraciones de los altos funcionarios del Gobierno de Montenegro, porque ni siquiera lo merecen.<\/p>\n\n\n\n<p>El que el Gobierno saliente de Montenegro utilice todos los trucos posibles para no tomar una decisi\u00f3n concreta y operativa sobre la adhesi\u00f3n de Montenegro a las sanciones de la Uni\u00f3n Europea contra la Federaci\u00f3n de Rusia no sorprende m\u00e1s que a los poco informados. El que Montenegro sea a\u00fan el \u00fanico aliado de la OTAN que no haga una aportaci\u00f3n espec\u00edfica (por modesta que sea) es la prueba m\u00e1s reciente, dentro de una larga serie de ejemplos malos, peores y p\u00e9simos, de que el \u00abprimer gobierno democr\u00e1tico\u00bb es abiertamente antieuropeo y antiatl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>Las declaraciones durante la \u00faltima comparecencia del primer ministro t\u00e9cnico Krivokapic en Sof\u00eda son tan vergonzosas que citar sus \u00abdefiniciones\u00bb de la guerra en Ucrania ser\u00eda doloroso. \u00abTransferencia de la verg\u00fcenza\u00bb, como se llama en la actualidad. Si no hubiera discursos y declaraciones claras y responsables del presidente Djukanovic, las comunicaciones oficiales montenegrinas referentes a la agresi\u00f3n rusa contra Ucrania se reducir\u00edan a flojas declaraciones sobre unirse a la comunidad euroatl\u00e1ntica, \u00bfpor qu\u00e9 \u00abtenemos que unirnos\u00bb a ellos?<\/p>\n\n\n\n<p>Es por esto que el eslogan de la pancarta de Ceti\u00f1a (como, a fin de cuentas, todos los mensajes enviados por activistas y ciudadanos de Montenegro, en muchas de nuestras ciudades, a Ucrania y al mundo, junto con las declaraciones y puntos de vista de los partidos y pol\u00edticos c\u00edvicos) es evidencia de que Montenegro comprendi\u00f3 correctamente lo que estaba pasando en Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa parte del espectro pol\u00edtico de nuestro pa\u00eds (junto con, no debemos olvidar, la Iglesia de Serbia y sus representantes en Montenegro), que odia la independencia de Montenegro as\u00ed como que seamos miembros de la Alianza, contin\u00faa en las posturas en las que estaban cuando se produjeron \u00abnuestros Gernikas\u00bb \u2013tanto hist\u00f3ricamente, los que se produjeron entre 1918 y 1921 (ocupaci\u00f3n serbia de Montenegro), como, ya en los tiempos modernos, los acontecidos en las tr\u00e1gicas guerras yugoslavas de los a\u00f1os 90\u2013. Las divisiones pol\u00edticas en Montenegro, por tanto, siguen una l\u00ednea que hist\u00f3ricamente se remonta a tragedias y cr\u00edmenes, desde nacionales y cercanos hasta geogr\u00e1ficamente distantes, pero comunes por su verdadera naturaleza y por nuestro inter\u00e9s por no relativizarlos ni trivializarlos y no permitir que se incluyan en una falsa narrativa sobre la necesidad de la llamada \u00abreconciliaci\u00f3n nacional\u00bb. No existe ninguna reconciliaci\u00f3n con las teor\u00edas y pol\u00edticas de apoyo al y apolog\u00eda del crimen, ni deber\u00eda haberla.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por esto que estoy especialmente encantado, y es una bonita coincidencia, de que en estos d\u00edas, como resultado de una idea conjunta nuestra de noviembre del a\u00f1o pasado y como regalo de mi amigo vasco Mikel Burzako, se plantar\u00e1 en Ceti\u00f1a un joven \u00e1rbol de Gernika (Gernikako Arbola), que es un mundialmente famoso s\u00edmbolo de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Espero que llegue pronto el d\u00eda en que nuestros amigos ucranianos nos traigan una muestra de un \u00e1rbol de Mari\u00fapol, que tambi\u00e9n tendr\u00e1 un lugar en Ceti\u00f1a, justo al lado del \u00e1rbol de Gernika. Pediremos a nuestro amigo, el embajador Oleksandr Levchenko, diplom\u00e1tico ucraniano, que haga eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque Mari\u00fapol es la nueva Gernika, y Ceti\u00f1a y Montenegro aman y respetan la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Miodrag Vlahocic es el&nbsp; autor de este trabajo, que acaba de visitar Euzkadi; fue actor clave en la independencia de Montenegro y primer ministro de Asuntos Exteriores de la naci\u00f3n, y posteriormente embajador en los Estados Unidos y la Santa Sede. Ha publicado este art\u00edculo en peri\u00f3dicos de Montenegro y Ucrania<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 4 de abril de 2022 Ninguna frase describe mejor que el titular de este art\u00edculo la tragedia que est\u00e1 ocurriendo en el sudeste de Ucrania, una ciudad arrasada por las tropas rusas (*) \u00abMari\u00fapol es la nueva Gernika\u00bb. Esto aparec\u00eda escrito en una de las pancartas durante la protesta que los ciudadanos de Ceti\u00f1a, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2022\/04\/04\/mariupol-es-la-nueva-gernika\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Mari\u00fapol es la nueva Gernika<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15958"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15960,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15958\/revisions\/15960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}