{"id":16290,"date":"2022-07-12T11:44:08","date_gmt":"2022-07-12T09:44:08","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=16290"},"modified":"2022-07-12T11:44:10","modified_gmt":"2022-07-12T09:44:10","slug":"clandestina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2022\/07\/12\/clandestina\/","title":{"rendered":"Clandestina"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Martes 12 de julio de 2022<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/07\/Clandestina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"780\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/07\/Clandestina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16291\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/07\/Clandestina.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/07\/Clandestina-580x589.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Ixaka Atutxa ten\u00eda 23 a\u00f1os cuando estall\u00f3 la guerra. Fue un buen gudari que acab\u00f3 como muchos, en la c\u00e1rcel. De all\u00ed a cortar \u00e1rboles y a ser miembro de la Brigada \u201cGernika\u201d que combati\u00f3 contra los alemanes en Point de Grave en 1945. Decepcionado tras la traici\u00f3n aliada y sin poder rehacer su vida en Galdakao, acaba en Venezuela haciendo de todo, incluso regentando una carnicer\u00eda. Juega a los Caballos (el 5 y 6), gana miles de &nbsp;bol\u00edvares que los dilapida en bebida y compa\u00f1\u00edas femeninas. Casi en la calle, solo y con 53 a\u00f1os, Jokin Inza, le llama y ante su lamentable estado le propone ser el guardi\u00e1n de una emisora clandestina que se iba a instalar a sesenta kms de Caracas en los Valles del Tuy. \u201dNo vas a tener vacaciones, vas a trabajar sin salir de Macuto y vas a estar solo -le dice Inza- pero para tu satisfacci\u00f3n todos los d\u00edas vas a disparar contra el franquismo a trav\u00e9s de las ondas. \u00bfQu\u00e9 nos dices?\u201d. \u201dQue soy del Jagi y que lo m\u00edo es disparar y si el cura del pueblo tiene novia quit\u00e1rsela. Solo te pido un perro para poder hablar con \u00e9l y que una vez a la semana me veng\u00e1is a visitar para jugar al mus y me traig\u00e1is revistas con se\u00f1oritas\u201d. \u201d\u00bfTienes hijos\u201d- le pregunta Inza. Que yo sepa, no\u201d. \u201dHecho\u201d cierra as\u00ed el trato con aquel Robinson.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cGordo\u201d Jokin Inza, un gigant\u00f3n de Bergara, sab\u00eda que no se pod\u00eda montar una emisora trasmitiendo en onda corta sin un guardi\u00e1n en las instalaciones como Ixaka. Era imposible sin aquella fuerza de la naturaleza. Ten\u00eda encargo del jefe de la Resistencia, Joseba Rezola, de tratar de montar una emisora clandestina a 8.000 kms de Euzkadi, habida cuenta del cierre por parte de Francia, de la emisora que funcionaba cerca de Bayona. Mitterrand la hab\u00eda clausurado as\u00ed como desalojado al Lehendakari Agirre de la Delegaci\u00f3n de la Av. Marceau. \u201dSi nos cierran la puerta, entraremos por la ventana\u201d le dijo el Lehendakari Agirre en Paris a aquel hombre curtido en la Resistencia y que hab\u00eda inaugurado la c\u00e1rcel de Martutene. Su madre hab\u00eda fallecido por un bombazo disparado desde Elgeta en abril 1937. Rudo, sabiendo justo, justo leer y escribir, logr\u00f3 dirigir con su \u201cautocritas\u201d y su perspicacia un Grupo, el de EGI de Caracas compuesto de voluntarios donde adem\u00e1s hab\u00eda ingenieros, arquitectos, m\u00e9dicos, abogados y profesionales de todo tipo que siempre lo consideraron su Jefe. Era \u201cEl Gordo\u201d. El \u201cprecio Inza\u201d era decir que no te iba a pagar nada por lo que hac\u00edas o te encargaba y para sufragar todo aquello, monta un sistema de quinielas en los bares del barrio de la Candelaria donde chiquiteaban todo tipo de gente que segu\u00edan la Liga espa\u00f1ola de f\u00fatbol. La Cita, el Basque, el Dena Ona, el Gernika\u2026.y todos aquellos chiquiteros comprando quinielas cuyos beneficios utilizaba el Gordo para pagar la gasolina, un jeep, tres sueldos, el alquiler del terreno y el piso en Caracas as\u00ed como la propaganda que se hac\u00eda en Venezuela dirigida al Interior, como la revista Gudari. De ah\u00ed surge EGI como Euzko Gaztedi del Interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Elosegui era un abogado donostiarra comprometido. Encarcelado ha de marchar a Venezuela donde comienza a trabajar en la revista Momento junto a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, Plinio Apuleyo &nbsp;Mendoza y la diagramadora Karmele Leizaola. Con su seud\u00f3nimo Paul de Garat y tambi\u00e9n Pablo Romero se constituye en el cerebro de la propaganda vasca en el exterior durante el franquismo. Traduce al castellano el libro de George Steer, promueve la pel\u00edcula \u201cLos Hijos de Gernika\u201d, edita Gudari y saca tiempo para llevar adelante un programa diario de editoriales y noticias en Radio Euzkadi, a la que bautiza \u201cLa Txalupa\u201d para despistar y dar a entender que estaba en un pesquero en el Golfo de Bizkaia. Una radio clandestina con una emisi\u00f3n de media hora diaria, repitiendo el programa tres veces y bajo la apelaci\u00f3n en ingl\u00e9s, franc\u00e9s, castellano y euskera como \u201cLa Voz de la Resistencia Vasca\u201d. Nos sol\u00eda recordar una consigna vietnamita. \u201dSi no tienes la fuerza tienes que tener la leyenda de la fuerza\u201d,<\/p>\n\n\n\n<p>Los permisos para montar aquel tinglado secreto los consigue I\u00f1aki Zubizarreta. Nacido en Getxo llega con diez a\u00f1os con su familia exiliada a Venezuela. Estudia arquitectura y contacta con un joven del partido socialdem\u00f3crata clandestino Acci\u00f3n Democr\u00e1tica. Su amigo fue encarcelado y torturado por la dictadura de P\u00e9rez Jim\u00e9nez. Termina su carrera con honores en la Universidad de Carolina del Norte. Vuelve a Caracas donde trabaja en el ministerio de Educaci\u00f3n y conoce a Reinaldo Leandro Mora que llega a ser ministro de Educaci\u00f3n y posteriormente ministro del Interior en el gobierno del adeco Ra\u00fal Leoni. Zubizarreta fue a pedirle permiso para montar \u201cLa Txalupa\u201d, cosa que el ministro le niega porque Venezuela manten\u00eda relaciones diplom\u00e1ticas con Espa\u00f1a pero la amistad prevaleci\u00f3 y tras preguntarle si estaban locos, le autoriza la quijotada, pidiendo el m\u00e1ximo secreto, algo que se cumpli\u00f3 a rajatabla. El franquismo pon\u00eda una interferencia terrible pero aquello se burlaba. I\u00f1aki se cas\u00f3 con Maite Leizaola, quien promovi\u00f3 una gran iniciativa como la Ikastola en el Centro Vasco, algo ins\u00f3lito y exitoso, nunca hecho en ning\u00fan Centro Vasco de la di\u00e1spora a ese nivel. Maite ven\u00eda semanalmente a los estudios de Caracas a grabar en euskera y en castellano las emisiones. Tambi\u00e9n Julene Urcelay, la famosa oradora jelkide de los intensos ojos azules de tiempos de la Rep\u00fablica, elegante y de gran se\u00f1or\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvimos en esos trece a\u00f1os varios pisos donde se grababan las emisiones. Uno en el edificio Sierra, en plena Avda El Libertador, que ten\u00eda apartamentos dedicados a la vida alegre con lo que los curas vascos que acud\u00edan a grabarnos programas hab\u00edan de entrar con gafas negras y a uno de ellos le reclamaron su doble vida. Se nos quem\u00f3, y a m\u00ed me sacaron con una gr\u00faa del tercer piso y tras aquello nos fuimos al edificio Pacairig\u00fca, del constructor y txistulari Juli\u00e1n Atxurra, hombre generoso que nos cedi\u00f3 aquel apartamento as\u00ed como a su hombre de los recados, el andino Miguel Brice\u00f1o, que era quien llevaba todos los d\u00edas el Talo (la cinta) a Santa Luc\u00eda (Macuto) donde estaba Ixaka Atutxa con sus trasmisores Pedro y Pablo. Las cuentas, las llevaba F\u00e9lix Aranguren que vive en Donostia.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9cnicamente aquella radio la hab\u00eda montado Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Azurza, ingeniero electr\u00f3nico donostiarra que hab\u00eda interrumpido las emisiones de radio San Sebasti\u00e1n el d\u00eda de Aberri Eguna y un domingo de regatas en 1947 y al ser perseguido acab\u00f3 en Venezuela trabajando en la petrolera Shell. Con una inteligencia prodigiosa, sab\u00eda hasta ruso, fue quien le compr\u00f3 en una subasta &nbsp;a la Shell los transmisores, Pedro y Pablo, que la compa\u00f1\u00eda utilizaba para contactar con las refiner\u00edas en las Antillas holandesas. Con Kepa Lekue, Jon Mikel Olabarrieta, Jon G\u00f3mez, I\u00f1aki Elgezabal construyeron una antena en forma de rombo alt\u00edsima que permit\u00eda a las ondas en tres saltos y tras chocar en el Atl\u00e1ntico, llegar de lleno a Euzkadi. Al lugar donde estaba Ixaka con sus transmisores, una caseta con techo de uralita, una nevera, una cocina y un catre le pusieron en la talanquera (puerta) un cartel: \u201dSondeos Ionosf\u00e9ricos\u201d. Nadie sab\u00eda que hac\u00edan pero parec\u00eda importante su cometido.<\/p>\n\n\n\n<p>Xabier Leizaola era sobrino del Lehendakari. No he conocido persona m\u00e1s po\u00e9tica, dulce, buena gente. Lo hac\u00eda todo, estaba en todo y su delicado encargo era el de ser bombero y apagar cualquier enfado entre personas de Grupo tan peculiar. Volvi\u00f3 a Donostia y acab\u00f3 siendo presidente de Editorial Iparraguirre, editora de este peri\u00f3dico. Dec\u00eda que \u00e9l, como toda su familia editora, no ten\u00eda sangre en las venas, sino tinta de peri\u00f3dico. Hac\u00eda de locutor junto a Pello Irujo, Ricardo Libano, I\u00f1aki Aretxabaleta, Guillermo Ramos, Jos\u00e9 Ignacio Zuazo, Garbi\u00f1e Urresti a la que llam\u00e1bamos cari\u00f1osamente Golda Meier, Paul Agirre, y varios m\u00e1s que no desentonar\u00edan hoy con los mejores locutores de la actual Radio Euzkadi, radio sucesora de aquella aventura. Jes\u00fas Gallastegi, que ha sido pianista del ballet de Nueva York, se ocupaba de todo lo musical y Bingen Amezaga, m\u00e9dico, de atender a Ixaka tras sus &nbsp;locuras, lo mismo que Domeka Etxearte, Jos\u00e9 Abasolo, Mirentxu Solabarrieta &nbsp;&nbsp;e I\u00f1aki Erkoreka, en la log\u00edstica de aquel entramado.<\/p>\n\n\n\n<p>Estuve al frente de aquel tinglado cinco a\u00f1os, cuando Alberto Elosegui tuvo que instalarse con su familia en Londres. Un domingo en el Centro Vasco de Caracas, Zubizarreta me dijo si quer\u00eda trabajar para Euzkadi. Le dije que si, abandon\u00e9 la carrera de econom\u00eda por otra, y mantuve el secreto total ante mi familia. Ese secreto lo ha querido romper mi hermano Koldo, quien habiendo &nbsp;dejado el mundo audiovisual, le ha dado por escribir y lo hace muy bien. Ya va por el cuarto libro. Este &nbsp;lo ha hecho con especial cari\u00f1o contando el secreto de toda la historia y poniendo como protagonista en cada cap\u00edtulo las reflexiones del gudari de la selva, Ixaka Atutxa.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro se present\u00f3 el jueves 30 de junio en la sede de EITB en Bilbao. Maite Go\u00f1i, directora de Audio y Digital de Radio Euzkadi, en sus palabras record\u00f3 todas las radios Euzkadi habidas. La de Bilbao en 1936, la de Barcelona en 1937, la de Bayona en 1946, la de Venezuela en 1965 y la actual. Estuvo muy amable y cari\u00f1osa. Contrast\u00f3 su disposici\u00f3n y su presencia con la ausencia del Director General Andoni Aldekoa que ante un acto en el que hab\u00eda m\u00e1s de treinta personas, protagonistas o familiares de aquel servicio a la causa de la libertad, de una historia tan digna y hermosa de una radio clandestina al servicio del gobierno vasco en el exilio, no hiciera acto de presencia.&nbsp; Quiz\u00e1s,&nbsp; no se ha debido enterar de la campa\u00f1a \u201cEntzunez eraiki\u201d. \u201dEscucha Activa\u201d. Y es que vino hasta Alberto Elosegui, una de nuestras glorias quien a sus 95 a\u00f1os, con su hijo Unai, lleg\u00f3 desde Donosti y agradeci\u00f3 la acogida, tras a\u00f1os de dedicaci\u00f3n sin recibir nunca nada a cambio, lo mismo que Asier Libano que lleg\u00f3 desde Salamanca. Una l\u00e1stima. En la actual Radio Euzkadi deber\u00eda haber una placa reconociendo a las cuatro radios anteriores, cerradas por la persecuci\u00f3n. Eso lo hacen las sociedades maduras.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una historia secreta la de La Txalupa &nbsp;que ya no lo es. Si quiere conocerla y ver la calidad humana de gente idealista trabajando como hormigas y en secreto, este verano le espera&nbsp; CLANDESTINA.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 12 de julio de 2022 Ixaka Atutxa ten\u00eda 23 a\u00f1os cuando estall\u00f3 la guerra. Fue un buen gudari que acab\u00f3 como muchos, en la c\u00e1rcel. De all\u00ed a cortar \u00e1rboles y a ser miembro de la Brigada \u201cGernika\u201d que combati\u00f3 contra los alemanes en Point de Grave en 1945. 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